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domingo, 28 de junio de 2015

El nacionalismo anti haitiano


 Jose Tejada Gómez

El nacionalismo anti haitiano ha adquirido un tinte trágico para los fines patrióticos de los dominicanos. Desde el génesis de la República, la causa nacional ha sido inútil, porque en esencia es
entreguista.

Aunque en la prédica se rechaza al haitiano, contradictoriamente, tampoco se han definido acciones firmes para deportarlos del país, y cuando se lo han propuesto, terminan convirtiéndolas en vergüenza nacional, como sucedió con la fatídica matanza perpetrada en la dictadura trujillista.
Además, el nacionalismo anti haitiano necesita la presencia de los inmigrantes del vecino país en suelo dominicano, pues con esto alimentan el complejo de superioridad que sienten principalmente hacia el haitiano de a pie.

Para empezar, ese nacionalismo anti haitiano, que tiene de paladín a Pedro Santana, llevó al destierro a Juan Pablo Duarte, fusiló a Francisco del Rosario Sánchez y dejó que Matías Ramón Mella muriera en la extrema pobreza.
Revise la historia y constatará que lo dicho aquí no es cuento. Los anales explican por qué hoy esa corriente nacionalista asume que quien no piensa igual a ellos es un traidor a la patria y merece ser fusilado.

bandera duelo

Prueba de lo que decimos es que, el 10 de septiembre del 1944, Duarte, Sánchez y Mella fueron declarados “traidores a la patria” y enviados al exilio en Hamburgo. Eso fue luego de rehusarse a que República Dominicana volviera al dominio español, como lo había planeado el conservador Pedro Santana. No solo Duarte fue desterrado, sino que lo mismo se hizo con toda su familia.
El caso de Sánchez es más patético. “El 1 de junio de 1861, Sánchez penetró a territorio dominicano al frente de una expedición cruzando por Hondo Valle, Vallejuelo y El Cercado donde cayó en una emboscada y fue herido en la ingle. Sánchez y su grupo de rebeldes vinieron a resistir el entreguismo de Santana y fueron capturados y trasladados a San Juan de la Maguana, donde fueron juzgados y condenados a muerte.

En el juicio, Sánchez exclamó: Para enarbolar el pabellón dominicano fue necesario derramar la sangre de los Sánchez, para arriarlo se necesita también la de los Sánchez. Murió fusilado el 4 de julio, en el cementerio de San Juan de la Maguana, a los 44 años de edad”.

En el caso de Mella, murió el 4 de junio de 1864, en extrema pobreza, “en una pequeña casa cercana a la Fortaleza San Luis, en Santiago, siendo enterrado cubierto por la bandera dominicana como fuera su deseo. Sus restos se encuentran junto a los de Duarte y Sánchez, en el Altar de la Patria”.
Duarte fue un hombre lleno de virtudes, como lo prueba el historiador Julio Genero Campillo Pérez, cuando establece su diferencia con Santana: “Pero aunque (Duarte) no fue Caudillo tampoco quiso ser segundón de Santana o de Báez, como lo fueron muchos trinitarios. Prefirió el ostracismo antes que servirle a la línea entreguista y colonialista de estos dos mandones”.

Esto viene a cuento porque ahora, hace más de un siglo, el caso haitiano está en debate y el nacionalismo anti haitiano aflora con los mismos calificativos de “traidores a la patria” contra quienes discrepan de dicha postura.
El escenario hoy es diferente, y las víctimas de la embestida xenofóbica son otras, pero el sentimiento de ese tipo de nacionalismo es el mismo, envalentonado ante el haitiano, pero entregado a otros poderes externos.

El tema es largo y es mucha la tela por donde cortar, pero creo que los casos de Duarte, Sánchez y Mella sirven para alertar que no todo el que proclama “traidores a la patria” necesariamente sea un patriota, pudiera ser como Pedro Santana, un consumado entreguista.
Jose Tejada Gómez

Jose Tejada Gómez

José Tejada Gómez, periodista, fundador y director de DiarioDigitalRD. Contacto: josetgomez@diariodigitalrd.com

Fuente:  http://diariodigital.com.do/2015/03/03/el-nacionalismo-anti-haitiano/

sábado, 27 de junio de 2015

Manuela Diez, olvidada por los historiadores como muchas otras dominicanas



POR ÁNGELA PEÑA

Manuela Diez, al igual que muchas dominicanas, es una gran olvidada por los historiadores dominicanos. Como figura de nuestra historia con méritos propios, no existe. Sólo la reconocemos a través de la vida de su hijo, Juan Pablo Duarte.
Sin embargo, como madre y mujer constituye un modelo a seguir no sólo por haber parido y educado a uno de los hombres más firmes, ideológicamente hablando, y con una moral inquebrantable, sino por haber luchado junto con él y sus demás hijos para apoyar el proceso de liberación nacional dejando en ese largo camino la seguridad que da el dinero, la comodidad del hogar en el suelo patrio y la tranquilidad que tantos otros prefirieron mantener a costa de claudicar, abandonando su compromiso con la Patria.
Con estas consideraciones, la historiadora Natacha González Tejera resume el historial patriótico, revolucionario y maternal de la dama de “altas prendas morales y de virtudes acrisoladas” que fue la madre de Duarte.

Para la catedrática de historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, los méritos de Manuela Diez “son muchos. En sus actuaciones, en su andar por la Patria, a través de sus hijos, encontramos a una mujer firme, dedicada, de gran valor y con incomparable capacidad de sacrificio. Soportó el destierro en dos ocasiones: en su juventud, acompañando a su esposo a Puerto Rico, y en su madurez, terminando su largo peregrinar por la vida en Venezuela”.
“Soportó la persecución, el hostigamiento del enemigo, la violencia de los allanamientos al hogar y a sus negocios. Tuvo que vivir la vergüenza de ser expulsada de su patria por constituir, junto a los suyos, un peligro para los traidores que se alzaron con el poder luego de la Independencia. Tanta coherencia y dignidad eran imposibles de soportar por ellos”, añadió González Tejera.
A juicio de la educadora y escritora, Manuela Diez es, por sí misma, una figura histórica digna de recordar, emular y reverenciar en nuestro país, merecedora de que la reconozcan con una importante vía de la Capital y con otras del interior de la República. “Hasta el momento, según Natacha González Tejera, “los dominicanos no se han ocupado de considerarla como un personaje digno de una biografía en enciclopedias o en recopilaciones biográficas”.

Una calle en el barrio María Auxiliadora es probablemente el único homenaje que ha recibido la progenitora del Padre de la Patria. Se conoce de ella apenas una foto y un par de medias, ya amarillentas, que usó en vida y que se exhiben en el Instituto Duartiano. Las breves referencias a su existencia aparecen dispersas en las obras dedicadas a exaltar la memoria de su vástago. Los apuntes enaltecen a la madre que enseñó los primeros rudimentos de lectura a Juan Pablo, hacia 1817, la que compartió con él, “en silencio, los días sin luz que fueron largo vía crucis”, la que cedió sus bienes a petición del hijo, la que murió desterrada, casi olvidada, en Caracas.

“El tres de marzo de 1845, fresca aún la sangre de María Trinidad Sánchez, recibe un pasaporte para el extranjero y con él, orden de realizar a la mayor brevedad su salida con todos los miembros de su familia, evitándose el Gobierno, de este modo, emplear medios coercitivos para mantener la tranquilidad pública en el país”. Embarca con los suyos para la Guaira, donde llega el veinticinco de ese mes y año, y permanece ahí hasta el seis de abril cuando se traslada a Caracas. “De su estada en Venezuela nada importante sabemos. No volvió a su patria. Tenemos cortas noticias”, escribió Emiliano Tejera.


VIDA DE ADVERSIDADES

No sólo las actividades políticas fueron causa de tormento para doña Manuela. El hijo que la llevó del brazo camino del exilio, Manuel, “se volvió loco ante el cuadro de tristezas de su familia”. Otra hija, Sandalia, “fue virgen y mártir en la aurora de su juventud florida”, al decir de Federico Henríquez y Carvajal. La niña es descrita como de imagen fugaz y melancólica “que siendo de poquísimos años fue robada por unos filibusteros norteamericanos y murió a poco de haber reaparecido, víctima de extraña e incurable tristeza”.


Un párrafo de Joaquín Balaguer en su extensa biografía de Duarte, compendia la existencia de la sufrida mujer: “Doña Manuela, a quien cierto egoísmo de familia pudo haber conducido a emplear el ascendiente que tenía sobre su vástago para disuadirlo de una obra tan arriesgada como era la de demoler el despotismo haitiano, no entorpeció tampoco la labor del más amado de sus hijos, heredero de la ejemplar entereza de aquella mujer de gallardía espartana. Cuando llegó la hora de sacrificar sus bienes para que su propio hijo los convirtiera en fusiles y en cartuchos, o a la hora de expatriarse para sobrellevar los sinsabores de su viudez en tierra extraña, afrontó la adversidad con intrepidez conmovedora”.
Agrega que “el espíritu de sacrificio con que la madre asiste, en actitud silenciosa, primero a sus trabajos revolucionarios y después a su larguísima expiación, es una de las causas que más poderosamente contribuyeron a sostener el carácter de Duarte, que jamás se doblegó ni bajo el peso del infortunio ni bajo el rigor de las persecuciones. Los padres fueron, sin duda, dignos del hijo, y éste fue, a su vez, digno de la estirpe moral de sus progenitores”.

MANUELA DIEZ
Nació en Santa Cruz del Seybo, el veintiséis o el veintisiete de junio de 1786, hija de Antonio Diez, natural de la villa de Osorno, en la provincia de Palencia, España, y de Rufina Jiménez Benítez, de Santa Cruz del Seybo.

Casó hacia 1800 con Juan José Duarte, posiblemente en Mayagüez, Puerto Rico, según supone el notable historiador Vetilio Alfau Durán. Tuvo tres hermanos: Antonio, Mariano y José Acupérnico, y ocho hijos: Vicente Celestino, Juan Pablo, Filomena, Rosa, María Francisca, Manuel, Ana María y Sandalia. Murió en Caracas el treinta y uno de diciembre de 1858.
De ella dice Alfau Durán: “El hecho solo de haber dado a la Patria y ¿por qué no? a la América, un hombre de la altura moral y política de Juan Pablo Duarte, le da pleno derecho a doña Manuela Diez a ocupar un puesto distinguido en el grupo selecto de las mujeres de la Independencia. Pero hay que consignar, en honra de la verdad histórica, que a causa del apostolado de su hijo, cual otra Dolorosa, sacrificó su patrimonio, derramó lágrimas amargas, sufrió persecuciones sin cuento hasta ser arrojada para siempre, en unión de sus hijos huérfanos, a llorar su viudez y a terminar su vida en una tierra extraña, en cuyo suelo se confundieron en lamentable y doloroso olvido sus huesos venerables…”.

En La Madre de Duarte, un poema de Ramón Emilio Jiménez, éste expresa: “Manuela Diez Jiménez ¡quién ayer te dijera / que tu ser había sido por Dios predestinado / para que de él naciera el héroe inmaculado / que dio a la democracia del mundo otra bandera! / Fuiste para el Patriota como una sementera, / alma de redención, carne de apostolado, / y como barro puro que encierra oro preciado, / oro de libertad tan noble entraña era…”.
La calle Manuela Diez se extiende desde la Albert Thomas, en María Auxiliadora, hasta la Hermanos Pinzón, en Villa Consuelo.

Fuente:  http://hoy.com.do/manuela-diez-olvidada-por-los-historiadores-como-muchas-otras-dominicanas-2/

martes, 23 de junio de 2015

MÁS ALLÁ DE AHORA; AYER *(Meditación)



Versión corregida y ampliada.
¿Más de lo mismo? O ¿Mejor pensada?
Juzga tu, yo solo escribo y ya.


No ha mucho he estado meditando profundamente acerca de nuestro pueblo. Me he hecho varias preguntas en torno de la idiosincrasia del dominicano, así del verdadero pensar del pueblo raso. Nace mi inquietud de un cuestionamiento serio que me he planteado. Y es que viendo en realidad la composición social dominicana he querido encontrar respuesta a una serie de hechos históricos que han afectado nuestro desarrollo social y que a la vez han moldeado la sicología colectiva nacional. Que los motivo y de qué manera han incidido a todas las generaciones, moldeando como ya dijimos, la sicología colectiva o cabeza sideral.

Mucho se ha hablado de nuestra historia pasada y de los movimientos libertarios independentistas y separatistas de un amo colonizador, España, por una parte, y de una anexión a la recién creada Republica de Haití que tuvo sus bases en un tratado entre potencias colonizadoras europeas allende de los mares. A todo esto, medito yo, qué papel juega el pueblo raso en todo esto ¿Hubo acaso un desbordamiento de las masas pobres cuando en 1812 Núñez de Cáceres, tras un levantamiento político en que declaró lo que se conoce como “La independencia efímera”? ¿Estaban los pobres, los más, de acuerdo con la gesta iniciada por el patricio? ¿Había calado acaso en lo profundo del pueblo llano la idea de la independencia? ¿Independencia de qué? ¿Qué beneficios iban a tener los habitantes desposeídos habitantes del Santo Domingo español colonial? ¿Era el pueblo en todo su conjunto un involucrado en la conspiración? Y si así era ¿A qué tenor?

Corrámonos un chin más para allá, tiempo más tarde, hablemos del movimiento separatista que nos declara por primera, vez país independiente con nombre y apellido República Dominicana en el 27 de febrero del 1844. ¿Qué papel juega el proletariado dominicano en el proceso conspirativo? ¿Cuál era el número de habitantes dominicanos en ese tiempo? ¿A quién le convenía la separación? ¿Para quién era una afrenta la ocupación y anexión del territorio por parte del gobierno haitiano? ¿Aprendió o había aprendido el pueblo raso a convivir con los naturales de Haití sin importar la barrera del idioma? ¿O acaso era un hecho antiguo que se consolidó con la ocupación? ¿Pudo calar la idea de Duarte entre los pobres de la zona rural y urbana de la patria? ¿Cuán cerca estaba Juan Pablo Duarte del ciudadano de a pie? En otro orden de ideas, ¿Cómo pensaba el pueblo de entonces? ¿Con qué intereses se sentía identificado? ¿A los hombres y mujeres del pueblo les importaba la llamada independencia? ¿Entendían ellos el verdadero sentido del concepto? No perdamos de vista que el sistema social antes de la llegada de Haití en 1804 que era de esclavitud, tras declarar su independencia de Francia y emerger como el primer Estado Negro Libre del mundo de esa época, o sea que no había pasado tanto tiempo entre aquel hecho y el de la ocupación definitiva en 1822. Ocupación que ocurre obedeciendo a un tratado entre las potencias europeas las que se repartían y aun se reparten el mundo a su antojo.

Entonces, volviendo por un rato al lugar de antes, que significó el movimiento liderado de Manuel Núñez de Cáceres. Entre ese pueblo que había sido emancipado ocho años antes (1804), y que tuvo que ver como la soldadesca haitiana se retiraba de nuevo a Haití, y que ahora veía el esfuerzo emancipador “por así decirlo” o fue todo lo contrario, y lo que había iniciado Toussaint Loverture, tuvo poca repercusión entre la población esclava, que ya se sentía liberada del yugo del amo o hacendado. Acaso podría llamársele esclavitud a aquel estado social en el 1812? ¿Acaso quería el pueblo raso ser español, ser parte de la llamada “Madre patria” o en su lugar ser haitiano? Realidad más tangible, dada al hecho de la proximidad de ambos pueblos. Sin embargo la historia siguió su curso y se desarrollaron otras coyunturas políticos sociales y no se definía el ser nacional, que éramos aquella vez y que hemos devenido hoy. Me he preguntado mil veces si en realidad éramos entonces dominicanos, cuando aún no había nacido como tal ni la nación, ni el concepto. ¿Qué éramos? ¿Qué nación defendíamos? ¿Contra quién peleábamos? ¿Contra los colonizadores y esclavistas españoles, o en contra de un mal vecino que no nos dejaba ser como nos daba la gana? No es fácil arribar a una conclusión que nos dé respuesta del porqué somos así. Yo creo, me parece que debemos zambullirnos más profundo en las turbulentas aguas de nuestra historia para poder desentrañar la madeja. Que nuestro sistema de enseñanzas publica tiene la obligación de ensenarle a las futuras generaciones la, verdadera historia y nuestros orígenes como nación, pero no refiriéndose a los indios como prototipo y base étnica racial, y quedarnos bailando, llorando cantando la magnitud de su pérdida, sino ese nosotros que somos y cómo arribamos a él.

A Trujillo se le hizo aparentemente fácil meterse al pueblo entre un puño, desde 1930 hasta su asesinato o ajusticiamiento. Sobre este tema se han escrito millares de artículos y libros tratando de explicar el fenómeno social de como un solo individuo dominara la voluntad de tres millones de seres humanos (vaya usted a saber si éramos menos) sin que la gente común se rebelara. Acaso el ser tan dóciles ante alguien que ostenta algún poder responda a un cuadro de complejos de inferioridad que se fueron plasmando a través del tiempo, al través de las frustraciones en nuestra atropellada historia. Cabe preguntar, ¿Se tiene entonces el dominicano al menos a sí mismo?, ¿por qué nos brindamos tan fácilmente a ser segundo del otro, mandadero, pitcher, lleva y trae, chopo, maipiolo y alicate, muchas veces de forma gratuita o por míseros centavos? Mi cabeza loca me ha preguntado más de una vez ¿Cuántas repúblicas dominicanas hay? ¿Cuál de esa república era verdaderamente anti trujillista? Por ejemplo ¿Se sentían amenazados y despreciados los campesinos por el Jefe? ¿Cuántos, separando desde luego, los potentados y dueños de grandes latifundios, no comulgaban con la política agropecuaria de Trujillo y sus familiares? ¿Cuántos en el campo se alegraron verdaderamente de la muerte del tirano, la noche del 30 de mayo? Dentro de la masa pobre, que era y sigue siendo mayoría del pueblo, ¿Cuantos bailaron de júbilo ese día? ¿Fue alguna vez o ha sido el campesinado dominicano anti trujillista, o revolucionario? ¿Por qué se pliega y apoya a Balaguer, después de la fallida revolución del 1965, luego que el Departamento de Estado se lo impusiera al pueblo dominicano? Como segundón el pueblo y los campesinos corren detrás del regalito, la cajita de comida, el apartamentico en las periferias de las ciudades miseria del país, la falsa reforma agraria, y llora y alaba a Balaguer. Acaso no le daba la gana al campesinado dominicano y al pueblo raso entender la labor, el esfuerzo de los líderes justos, veraces y de los militares honestos que en mancomunado esfuerzo se enfrento a los remanentes del trujillismo y a las fuerzas armadas de países foráneos encabezado por Estados Unidos?.
Trujillo calo fuerte en el alma campesina volviéndola exageradamente conservadora. El comportamiento de nuestros campesinos ante los miembros expedicionario del 14 de junio deja mucho que decir de nuestra gente del agro. Entonces ese pueblo parece que nunca comprendió y sigue sin entender el papel que jugaba y juega como factor determinante en el desarrollo político- social del pueblo dominicano. Tampoco que Trujillo, Balaguer y los norteamericanos significaban el atraso, el pasado y la injusticia. Nos acostumbramos desde los tiempos de la colonia al “Dame, búscame lo mío, ¿qué me trajiste?, ese/a pijotero/a nunca da na’, nunca le dan nada a uno “¡muertos de hambre! Porque somos tan arrastrados, y siempre estamos esperando que nos resuelvan todos los problemas, que aparezca un primo, un hermano, un tío rico que nos ponga en buena. Ese pensamiento de atraso, conformista esa mente “aningunia” es la que ha prevalecido entre nosotros. En la otra cara de la moneda tenemos el pensamiento pesimista, que ha mantenido en el poder a todos los sinvergüenzas y abusadores seudos-intelectuales que sabiendo de esas flaquezas del pueblo, en lugar de conseguir un paliativo y una solución del problema, se aprovechan y sacan ventajas de dicha situación. ¿Está el pueblo dominicano dispuesto a ayudar, a cooperar en la recuperación monumental e histórica que necesita la nación para poder salir del atolladero y corrupción en que se encuentra? Bueno primo eso está por verse. Si no nos apretamos bien los pantalones en esta hora, llegaremos a los portones del infierno con los pantalones en la mano. O sea, en cueras.

Juan Rivero

lunes, 22 de junio de 2015

renta regulada en Nueva York



Temor entre dominicanos que tienen apartamentos

Por Ramón Mercedes
 
NUEVA YORK, EE.UU. Las leyes de renta regulada en más de un millón de apartamentos vencieron el pasado día 15 del presente mes, pero los legisladores en Albany dieron un plazo hasta este próximo martes, lo que mantiene temerosos a decenas de miles de dominicanos que residen en viviendas de esta naturaleza, al igual que dos millones de personas de diferentes etnia en los condados de Brooklyn, Manhattan, Queens, El Bronx y Staten Island.

Los vecindarios dominicanos de Washington Heights e Inwood, en el Alto Manhattan, son los que poseen (como barrio) la mayor cantidad de rentas controladas en toda la ciudad, 53,587; asimismo, Kingsbridge Heights, Bedford Park, Fordham y University Heights en El Bronx con 41,589; también Highbridge y Concourse con 35,175, también en El Bronx; mientras que en Astoria y Long Island City en Queens, con 31,811 apartamentos.

El senador dominicano por el Alto Manhattan, Adriano Espaillat, expresó el pasado fin de semana que “el fortalecimiento de las leyes de alquiler debe ser la prioridad principal en Albany”, porque el “conjunto actual de las leyes de alquiler, aprobada en 2011, son demasiado débiles, y bajo estas leyes 35 mil apartamentos de renta estabilizada fueron desregulados y eso es inaceptable”, dijo el legislador ante cientos de criollos reunidos en su oficina.

El legislador criollo reiteró que si un inquilino es acosado por el propietario del edificio, se debe llamar al 311 y reportarlo, además a la oficina del fiscal general, Eric Schneiderman, al  (1800) 771-7755; la oficina Estatal Homes and Community Renewal al (844) 736-8435; a la Línea Directa de los Derechos de los Inquilinos del Consejo Metropolitano de Vivienda (212) 979-0611; a Servicios Legales de Vivienda del Northern Manhattan Improvement Corp. (212) 822-8300; y a la defensora del pueblo, Letitia James, al (212) 669-7250.

La regulación de renta es un sistema de leyes que limita el aumento de renta y les concede derechos a los inquilinos.  Los funcionarios crearon la regulación de renta debido a que los caseros se estaban aprovechando de la alta competencia que existe por apartamentos, cobrando rentas muy altas.

Hay dos tipos de regulación de renta en NY: Primero, la estabilización de renta donde se paga menos de $2,500 dólares mensual, si el edificio tiene 6 o más apartamentos construido antes del 1974. Se puede tener renta regulada pagando más de los $2,500 si su casero recibe un crédito tributario 421a o un crédito tributario J 51.  Además, si ha estado viviendo en su apartamento por algún tiempo, la renta puede aumentarse a más de los $2,500 y aún estará regulada.

Segundo: El control de renta, cuando se vive en un apartamento desde antes de 1971 y el edificio se construyó antes de 1947. Cerca de 40 mil inquilinos en NY tienen renta controlada. Este tipo de inquilinos no tiene contrato de arrendamiento, pero recibe órdenes  especiales de la División de Vivienda y Renovación de Comunidad (DHCR) cuando sus caseros solicitan aumentar sus rentas.

Entre los dominicanos temerosos figuran Nelson Bautista, José Manuel Rivera, Altagracia Ubiera, Nereida de Fernández, Víctor Contreras, Manuel Rodríguez, India Dipré, Moisés Corporán, Danilo de los Santos, César Martínez R., Hansel González, y Mireya Marrero, entre otros.

domingo, 21 de junio de 2015

Lo que no se ve en el Día de los Padres



Eramis Cruz



Todavía no hemos superado el machismo. Y como le dije a una de mis amigas un día que el machismo no es solo cosa de macho, las mujeres tienen un rol en este asunto que tiene que ver cómo influyen en la crianza de sus hijos que serán los padres y los maridos del mañana. Macho y padre tiene connotación cuando usamos un referente crítico que salga de lo afectivo y emocional para entrar a un marco social del modus vivendis que llevamos.
Ya la gente se ha tomado este día con un poco más de seriedad, no hace mucho que este día era referido como día de los perros. Después de todo, el término no era tan ofensivo como se oye, ya que los perros no solo son muy buenos consigo mismos sino que son calificados como los mejores amigos del hombre. Se sabe que los días de los padres y de las madres obedecen más bien a la promoción comercial para aumentar las ventas de los grandes comercios y para que continuemos siendo víctimas de la adición al consumismo o nos hagamos compradores compulsivos. Por esta razón debemos ser cuidadosos y no ser tan altisonantes.  ¿No sería igual dedicar un día a los padres que hacerlo para las suegras? Me pueden decir que es mejor hacerlo divertido, pero no creo necesarios eso de no vivir sino es en un estado de distracción o de alucinación en lo que todo parece virtual o robótico, ¡queda prohibido pensar!
Con la dedicación de un día para los padres de los 365 que tiene el año parece una manera de equis en el calendario del olvido. Le confiero al lector que yo no recuerdo a mi padre en el día de los padres, ese hombre no era uno más del montón, nunca intercambió regalos con sus hijos, para ese tiempo teníamos otra manera de demostrarnos el afecto, era la convivencia, la mirada tierna, el aprecio oportuno, sin Facebook ni fotos digitales.
¿Usted cree que los tiempos han cambiado? Claro que sí, pero los padres y las madres siguen siéndolos de la misma manera. Se entiende que muchas cosas de este mundo no cambian de la noche a la mañana y muchas de ellas parece que no cambian nunca, simplemente porque son la base o piedra angular de la sociedad. Al contrario, en los últimos cincuenta años, nuestras familias han sufrido un deterioro moral de gran proporción, y por eso los grandes males que afectan ya no solo a las grandes metrópolis sino también barrios y campos de un país cualquiera.
Que nadie venga a decir Feliz Días del Padre, al menos que se despoje de su sarcasmo, especialmente a esos hijos que los padres no pueden llamarles a la atención sobre nada, porque se los quieren tragar por sus fauces de desobediencia y desconsideración. Hijos insensibles que rápidamente olvidan el seno que los amamantó y devuelven con prepotencia y vanidad el desagradecimiento, no el respeto que debiera ser tan oportuno como habitual. Hasta en la biblia esta ese mandato: Honrara a tu padre y a tu madre. La deshonra consiste en la decepción que sufre los padres de familia con hijos que hacen del crimen y el zanganear por lo indebido una rutina de vida de barrios, calles, callejones, burdeles, paginas sociales y el desafueros de lo que es la decencia y el sentido común.
No nos hagamos los chivos sin ley, ni actuamos como el avestruz que esconde la cabeza ante que buscar una solución a los que nos afectas.
Ningunas de estas palabras libran a un padre abusador, aquel que no cumple con la manutención de sus vástagos, obligación que no es solo es económico sino moral para reguardar el futuro de quienes serán los pedestales de la sociedad.
Si usted no puede ver bebida alcohólica e ingiere latas y botellas todas las semanas, entonces usted es una persona alcohólica, eso es una enfermedad, usted necesita asistencia de Alcohólicos Anónimos y punto. No importa si usted es mi padre, mi hermano o mi sobrina, la realidad es que tenemos un problema y la solución a ese problema podría ser el mejor regalo para todos. Nadie puede ser un buen padre ni una buena madre sin la sanidad mental requerida para llevar adelante hijos, hijas y muchas veces a sus padres cuando conviven en el mismo hogar.
¿Y qué pasa al final del día? ¡Una llamada desde Moroco o Afganistán! Posiblemente un regalo cualquiera de un hijo que tiene tal delicadeza. Uno piensa que la actitud y la intención es la que cuesta y la que cuanta. Lo bueno de este asunto es que aquí el que es padre es porque primero fue hijo o hija, así que a otro con el sarcasmo o la hipocresía.
Conozco como la palma de mi mano casos muy peculiares de hijos e hijas amorosos, dedicados en todos los sentidos, buenos hijos y buenos padres. De todo modo y generalizando, ¿qué puedo decir a un padre que no me lo diga a yo mismo? Nadie sabe que esperar de los hijos luego que toman su redil, simplemente ellos son dueños de su vida y deben saber qué hacer con ella.
Para nadie es un secreto que debido a todo el estiércol de este mundo, hay padres que explotan a los hijos y hay hijos también que se aprovechan de los padres, y para eso ellos no está mal un día especial para descargar su conciencia. Para algunos de nosotros eso no funciona, nos gusta las cuentas claras. No es el día el que vale, es la oportunidad. ¿Cuándo tuviste la oportunidad de demostrar con una buena actitud tu amor y no lo hiciste? Quien no recuerda aquella afirmación: ¡Es un tipo mi viejo! Parece un clamor a un hombre acabado frente a un hijo conmovido y tal vez hasta impenitente frente al tiempo irrevertible.
El desequilibrado medio ambiente creado por la campaña comercial mediática ha dejado un producto de padres y madres a destiempo, niñas teniendo niñas, y niños engendrado niños a un alto costo para todos. No hay familia sin algún caso peculiar. Hay estudios que demuestran que las niñas desarrollan senos a edad más temprana que antes por lo que un cambio físico debería conllevar a una concepción sicológica para creer una coherencia entre la concepción social y el comportamiento individual. Esto no siempre está al alcance de un padre de limitadas relaciones en medios más intelectuales. Ser padre o ser madre no es quistión de un día.
El día del padre no pudo nunca existir si no fuera por la indiferencia de tantos durante 364 días del año. Excepto para aquellos que verdaderamente saben hacer de la convivencia una práctica honesta. ¿Cuántos son los padres y las madres que en la ciudad de Nueva York, como en otros lugares del mundo metropolitano viven en la soledad en centros para ancianos, en clínicas y hospitales, luego de que sus hijos carecen del tiempo para una visita oportuna a quien le ofreció no solo la vida si la oportunidad de una carrera acorde con los tiempos?

Nota: este es un escrito general, no alude ni a mí ni a nadie en particular.