Inquietudes, Conocimiento y Experiencias. Una publicación Aceda - Eramis Cruz *******

domingo, 29 de enero de 2012

EN HOMENAJE A NUESTROS HEROES Y LÍDERES CAIDOS

Olga Capellán
UNION EUROPEA.- Existen muchos héroes desde los tiempos antiguos y hasta la era moderna y de diferentes categorías, incluyendo a Carlos Martel, cuando 732 venció a los árabes cerca de Poitiers, y con ello salvó a la civilización cristiana de la conquista musulmana, esto lo saco a colación recordando algunos pasajes históricos del libro de Montenegro, el cual Doña Consuelo Aybar, tanto me hizo resonar.

Pero no me iré tan lejos, en los países latinoamericanos que tuvieron unas Pléyades heroicas, donde son muchos los que podríamos señalar, entre ellos a, Simón Bolívar, (libertador de Venezuela, Bolivia y Colombia) José de San Martín (argentino de nacimiento y libertador de Chile y Perú) José Martí y Máximo Gómez, (libertadores de Cuba, aunque Gómez era de nacionalidad dominicana) Emiliano Zapata, México) Juan Santamaría (Costa Rica) pero el personaje más conocido a nivel internacional lo ha sido Ernesto (Che) Guevara.

Che Guevara fue y sigue siendo el mito latinoamericano más conocido a nivel mundial y tomado como ejemplo en las diversas luchas revolucionarias desde los países nuestros, hasta África Norte y Sur, así como también Asia comprendida entre el lejanos y cercanos oriente, además de algunos países de Europa y otras latitudes, quien siendo un afamado médico argentino, echó su profesión de lado para luchar contra la desigualdad social y la opresión puesta en marcha por los regímenes de turno de su época en el continente.

Hoy la figura de “El Che” es un símbolo a seguir como ejemplo por la clase revolucionaria, aquella que piensa de que nunca es tarde para comenzar para luchar y devolver a su pueblo los derechos que les son negados actualmente por los tiranos modernos que rigen diversos países, algunos de ellos ya derrocados y asesinados por las fuerzas de las guerras civiles, nombres que prefiero omitir por razones obvia.
Nosotros que somos dueños de un Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, como orgullo de nuestra patria, además de Gregorio Luperón, quienes lucharon todos por la misma causa contra la dominación colonista contra España, Haití y de nuevo España, pero sin ante dejar de mencionar a Bohechío, Enriquillo y su esposa Mencía, Guacanagarix, Cotubanamá, Anacaona, Caonabo, Guarocuya y tantos otros que dejaron sus vidas tras la conquista del oro por los europeos.

Pero sin irnos más lejos, hacen 40 años tuvimos al grupo Los Palmeros, integrado por jóvenes revolucionarios pensadores y quizás ilusionistas, aquellos jóvenes que lucharon a capa y espada contra la remanencia trujillista, llamada gobierno de los 12 años del Dr. Joaquín Amparo Balaguer, pero ellos perdieron su vida porque decidieron que era más honorables morir de pies que vivir de rodillas pero con una “estrella en la frente”., así Amaury Germán Aristy, Ulises Cerón Polanco, Virgilio Perdomo Pérez y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta) trataron de enseñarnos a los jóvenes de es época los valores revolucionarios, lo que fue en vano, ya que régimen de aquel entonces aún vive todavía mediante sus herederos, los herederos del propio Balaguer.

Estos jóvenes terminaron su lucha con sus propias vidas, pero la remanencia trujillista permanece aún latente en la esencia de muchos políticos y que gozan de los mejores privilegios del gobierno dominicano de turno, algunos de ellos Euclides Gutiérrez Feliz, Marino Vinicio Castillo y otros que estuvieron ligados al Dr. Joaquín Amparo Balaguer, siendo esta la mejor herencia del Dr. Leonel Fernández y su partido morado que fue fundado por el Prof. Juan Bosch en el año 1973 para el continuar con su modelo de Estado desde el año 1996 é interrumpido en el 2000 para continuar luego en el 2004 con el lema de golpe, porrazo y más corrupción.

La era tiránica de la herencia de Leonel también cobró la vida de otros jóvenes no menos revolucionario que los palmeros, de lo que solo mencionaremos algunos de ellos: Henry Segarra Santos, Homero Hernández, Sagrario Elcira Díaz Santiago, Otto Morales, Amín Abel Hasbun, Maximiliano Gómez (el Moreno) Myriam Pinedo, Plinio Díaz, Edison Stalin García Muñoz, Orlando Martínez y Gregorio García Castro, y de cientos de profesionales, que a la lista ser tan larga no podré mencionarlo a todos, pero esos no los hacen menos meritorios.

También dejó a centenares de presos políticos, entre ellos: Roberto Santana, Plinio Matos Moquete, Rafael (Fafa) Taveraz, Rafael Chaljub Mejía, Miguel Mejía, Jorge Puello Soriano (El Men) Castulo Toussaint y otro grupo de revolucionarios de aquella época que se mantenían en el anonimato portando otros nombres, ya fueran Guayubín, Eduardo María, Belarminio etc. etc. También un sin número de desterrados entre ellos: Radhamés Méndez Vargas, Juan Pablo Gómez, Héctor Peña Rijo entre otros.

Pero no me voy a referir a los héroes de Maimón, Constanza y Estero Hondo tampoco mencionaré a aquellos hombres valientes que cayeron en Las Manaclas, estos últimos porque algunos parientes son aliados a los que heredaron el régimen balaguerista, habiendo sido este la remanencia del trujillista.

Luego del exterminio de los palmeros hubo un nuevo intento en 1973, esta vez lo harían hombres experimentados, me refiero a Francisco Alberto Caamaño Deñó, quien desembarcó en Playas Caracoles, junto a Heberto Lalane José, Toribio Peña Jáquez, Hamlet Hermann Pérez, Claudio Caamaño Grullón, Mario Nelson Galán Durán, Alfredo Pérez Vargas Ramón Euclides Holguín Marte y Ramón Payero Ulloa.

A propósito del comandante de la guerra de abril del 1965, Francisco Alberto Caamaño Deñó: traigo esto a colación ya que he visto lo sonoros comentarios en todos los medios de prensa sobre la celebración de los 40 aniversarios de la caída el día 12 de enero de 1972 del grupo Los Palmeros; el pasado año y aprovechando mi última estancia en República Dominicana, allí atendiendo a un llamado revolucionario acudí a la misa celebrada el 16 de febrero a los héroes de Playas Caracoles, donde pude notar la ausencia de los grandes izquierdistas que antes decían que Caamaño era el ejemplo a seguir.

La misa fue celebrada en la iglesia La Mercedes y fuera de su familia no pude distinguir a ningunas otras personalidades, solo pude ver a don Fernando Casado y a Arturo Pujols, y los pocos parroquianos que allí se encontraban eran todos ex combatientes constitucionalistas de la guerra de abril, aquellos que a pesar de darlo todo por la patria dominicana no perciben pensión alguna para terminar de vivir sus vejez, porque no se han entregados para defender a capa y espada al gobierno producto de la herencia de Joaquín Amparo Balaguer.

Fue muy notoria la presencia y las palabras de un joven aparte de las del padre Santiago, creo que de nombre Tony, aquel hijo de don Claudio Caamaño Grullón, quien hizo un llamado al pueblo dominicano, especialmente a la juventud para que tomen conciencia y para que aprendan cual es el rol que toca jugar en nuestra sociedad nacional, pero los izquierdistas, aquellos que dicen que son revolucionarios ningunos estaban ahí y no podían estar porque las comulgaciones de ellos no están en las iglesias, sino en el Palacio Nacional.

Por último, Claudio Caamaño Grullón, junto a Toribio Peña Jáquez y Manfredo Casado Villar, fueron quienes hicieron el último intento de salvación a nuestra nación en el año 1975, Casado Villar cayó abatido de mano de un escuadrón de la muerte de régimen balaguerista en Lucas Días, en un intento de traslado a Santo Domingo desde las montañas ocoeñas junto a Polaquito y otros dos chóferes miembros del ya desaparecido sindicato UNACHOSIN, el cuerpo sin vida del guerrillero dominicano nunca le fue entregado a su familiares.

P/S: A nuestros detractores, quiero que sepan que llevo puesta una piel de elefante que me sirve de coraza.

miércoles, 25 de enero de 2012

La historia de un jardín florido

Eramis Cruz
Durante los días soleados aquel campo de verdor intenso se convertía en un jardín florido donde la naturaleza con sutilidad mostraba los secretos de su grandilocuencia. Nosotros éramos en ese entonces elementos apenas tomados en cuenta debido a la absorbencia del trajín de la vida. En ningún lugar contamos mejor las estrellas luego que la oscuridad no aseguraba la llegada de la noche, de la misma manera que durante aquellos días, y en muchas ocasiones, nuestros ojos se complacieron mirando una gran distancia en la que los confines eran decorados por las amapolas que pintaban de rojo el panorama de aquella orografía.

El viaje desde Boca Vieja hasta los Fogones había sido una verdadera travesía. Aprendí que se puede llegar muy lejos si se sabe hacia dónde se dirigen nuestros pasos. Salimos con el comienzo del día, aun oscuro, llegamos al final del día, ya oscureciendo. Nos recibió un lugar reservado para inocencia de las vírgenes, todo allí era nuevo, nosotros aun niños, los únicos viejos eran padres rejuvenecidos, el nuestro era el descubridor implemente de toda aquella novedad.

La mañana del día siguiente fue una maravilla, canto de pájaros, aleteos de gallinas, el pío pío de los pollitos, el rocío sobre la hierba, caída de mangos maduros, el fogón caliente, el café colado, los aguacates morados, naranjas y toronjas, limones y limoncillos, piñas y melocotones, los ajíes y el cilantro, y en un mismo lugar del conuco juntos crecían los plátanos, las batatas, la juca y las habichuelas. Una vez atraía el rítmico canto de un ruiseñor, otras veces, el imperio de un silencio que parecía hablarnos de vez en cuando y de cuando en vez.
 
Uno no suele hablar de las cosas ordinarias ni de los actos recurrentes de la rutina, pero todo aquello adquiere carácter inverosímil cuando se abandona el escenario o cuando el tiempo se encarga de cambiarlo todo. En la memoria quedan grabadas las imágenes animadas de un pasado que se niega a abandonar la existencia. Es por eso que existen tantas fuentes originales para la inspiración de la creación ficticia en el arte, la música y la literatura, sin descartar otras disciplinas estéticas que traspasan los límites de la imaginación.

Nunca nos dijeron, porque no era tema de conversación entre los lugareños, a cuántos metros vivíamos sobre el nivel del mar, pero teníamos la percepción de que estamos por encima de muchas otras latitudes, aun fuera una sensación de la frescura del aire limpio de aquellos campos de Nagua.

Los Fogones fue para nosotros el mejor nombre para aquel lugar ubicado entre dos ríos de agua tan clara como el cristal. El río Arroyo Grande nos brindó su agua tibia cuando por curiosidad nos dábamos un baño en su cauce cuando el sol todavía no reflejaba los arboles de su rivera en la superficie de su lagos. A pesar de su mansedumbre se convertía en un gigante de fauces desafiantes cuando el sol se ocultaba por varios días bajo el manto gris del cielo. Los torrenciales lo cambiaban todo, excepto el espíritu invencible de los campesinos y el amor novedoso de los manantiales de las pasiones juveniles.

Al otro extremo y a corta distancia, estaba aquel aparente riachuelo que la gente conocía como Arroyo Puerco Gordo. Sus aguas más bien se veían obstaculizadas por las grandes piedras arrastradas por sus corrientes. Nos preguntábamos cómo era posible para aquella imitación de río desarrollara tanta fuerza que la permitiera la capacidad de mover tanto peso en una noche o un día cualquiera.

La vida es más corta para aquél que la vive menos y bien puede ser tan extensa como los ilimitados espacios de la memoria para quien se deja embargar de la pasión que pende de cada brizna. Uno simplemente no es un agente divorciado de los elementos ni de los grandes fenómenos por muy distantes que nos parezcan, es en ese relacionarse con los elementos y los procesos donde la vida no es la misma vida para todos, es cuestión de sumergirse en su intensidad y nadar en lo extenso y dimensional del espacio desconocido al prosaico.

En este orden de idea, se puede concluir que lo simple no es tan complejo ni lo complejo es tan simple, como nos hacen creer los príncipes del sofisma. Esa fue mi experiencia cuando 25 años más tarde volví a los Fogones, descubrí que el cantar de los pájaros desde lo alto de las palmeras, se había transferido de la realidad a la ficción. Y me pregunté, en mi segundo viaje, cómo fue que todo el mundo se fue de allí.
Comprendí que si el progreso no viene a la gente, la gente se va en su busca, aun sea un intento mejor definido por los fenómenos de la emigración de hombres y animales, unos hacia las urbes, otros hacia otras latitudes de la tierra. Y en ese intento se extinguen muchas especies, y evolucionan pueblos a causa de la cultura o las relaciones económicas de las nuevas diásporas.

Allá, en Los Fogones de Nagua, allá vivía Nicolasito, agricultor y carbonero, hablaba tan rápido como caminaba con sus pies descalzos. Siempre pasaba por el camino, que era el boulevard de nuestro rancho, nunca pasaba sin dar los buenos días, y la mayoría de las veces tenía sobradas razones para detenerse. Fueron muchas las veces que se echó un conversado con el viejo jefe del hogar.

Nicolasito sigue siendo mi personaje lleno de vida, sus huesos pertenecen al mundo de los mortales como la mayoría de su generación, pero no su figura. Le recuerdo retirando una brasa del fogón de la cocina con sus dedos callosos. Este hombre de piel tan oscura como el carbón que calcinaba para la venta, nunca supo de los grandes lujos de que disfrutan los privilegiados, nunca supo lo que era retirarse después de 30 años de trabajo. Nada de eso cabía en aquel entorno, porque la gente de allí trabajaba sin quejas ni tapujos hasta los días finales de sus vidas.

A Nicolasito lo vimos cruzando caminos detrás de sus caballos o burros, sin camisa durante las horas recia por el calor en tiempo de sequía. Nunca se enfermó ni siquiera de gripe. Lo vimos, igualmente, ir y venir por aquel contexto campestre durante los días lluviosos, disfrutando los aguaceros, sin temor a los relámpagos. Su rancho estaba a la orilla del camino real, no muy lejos del la mata gigante de anacahuitas, que separaba su casa de la ermita comunitaria.

La última vez que hablé con su viuda, Duba, su única mujer, me dijo con orgullo muchas cosas de los grandes dotes de su marido. Hombres como Nicolasito son la base que ha permitido, con trabajo y esfuerzo, en aquellos tiempos olvidados de nuestros jardines floridos, crear la patria que nos cobija hoy, que nos desafía a corregir los males que nos aquejan para hacer posible un mundo mejor para el porvenir que se nos viene encima.

domingo, 22 de enero de 2012

Crece y crece nómina del servicio exterior

Crece y crece nómina del servicio exterior
Escrito por: JUAN BOLÍVAR DÍAZ (juanbolivardiaz@gmail.com)

La nómina del servicio exterior dominicano es una muestra de por qué el país es líder mundial en malversación de los recursos públicos, con 1,163 funcionarios, de ellos 660 diplomáticos y 503 consulares, muchos de los cuales son auténticas cuotas del clientelismo político y el nepotismo, equivalentes a los de toda América Central.

La nación gasta en el servicio exterior más de cuatro mil millones de pesos anuales, con salarios que a veces superan los de los altos funcionarios de los países donde están acreditados, y compite con Estados Unidos en la representación en las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos.
Líder diplomático y consular. En términos proporcionales la República Dominicana lidera la representación diplomática y consular en el mundo, compitiendo con las grandes potencias económicas, poblacionales y territoriales, en una contundente expresión del derroche clientelista que sitúa el país como campeón mundial en malversación de los recursos públicos entre 142 naciones evaluadas en el índice de competitividad del Foro Económico Mundial. 
Al 30 de noviembre pasado la nómina oficial del servicio exterior dominicano totalizaba 1,163 funcionarios diplomáticos y consulares designados en 54 países y 6 organismos internacionales, además de 113 embajadores adscritos al Ministerio de Relaciones Exteriores, que este año dispone de un presupuesto de 4 mil 937 millones de pesos, 100 millones menos que el año pasado.
Sólo en Estados Unidos el Estado paga 384 funcionarios, lo que según un embajador dominicano supera los acreditados por los seis países de América Central así como los de Brasil, una de las diez mayores economías del mundo, que posee 21 veces la población y 177 veces la extensión territorial de la República Dominicana.
Una considerable proporción de los funcionarios dominicanos en el exterior no reside en los lugares donde están designados, y por lo menos en Estados Unidos y Colombia muchos no han recibido la acreditación diplomática o consular porque han excedido la proporción correspondiente. En el caso norteamericano se complica la situación porque muchos no califican al ser ciudadanos estadounidenses o residentes, lo que en los últimos años ha causado tensiones entre las respectivas cancillerías.

Muchos diplomáticos dominicanos pasan la mayor parte del tiempo, y hasta trabajan, en el país. En muchas embajadas y representaciones consulares los designados asisten esporádicamente y en algunos lugares se les ha pedido que no concurran ya que no tienen espacio disponible ni para sentarlos. Es común que embajadores tengan cónyuges, hijos u otros familiares designados como diplomáticos o servidores consulares en el mismo país donde están acreditados.

Representación muy desigual. La desproporción del cuerpo diplomático y consular dominicano acreditado en el exterior queda de manifiesto cuando se compara con los acreditados en la República Dominicana. De un muestreo de 16 países de los que se estableció el número de sus representantes en Santo Domingo, se alcanzó un total de 84, pero en esos países los dominicanos acreditados ascienden a 442, lo que arroja más de cinco por uno.

En la muestra se incluyen países tan ricos y enormes como Canadá, que tiene 8 funcionarios diplomáticos y consulares aquí, pero los dominicanos allá suman 46 entre la embajada en Ottawa (26) y los consulados de Montreal (16), Toronto (3) y Vancouver.

La desproporción es mayor con Haití, 64 a 6, diez veces mayor la misión dominicana. España, seis a uno, donde la embajada dominicana cuenta con 30, y los consulados de Madrid 22, Barcelona 16, de Valencia 11, de Sevilla 8, e Islas Canarias 2, para totalizar 89, mientras los diplomáticos y consulares españoles aquí son 15.

Colombia ha rehusado acreditar más personal dominicano. Los designados allá son 30, contra 5 aquí. Las mayores desproporciones están con Jamaica, 14 a 1, con Trinidad Tobago 9 a 1, (cónsul honorífico). Y se dan casos como las islas caribeñas de Aruba, Curazao, Antigua-Barbudas, y Saint Maarten, donde la representación nacional es de 10, 9, 6 y 6 funcionarios consulares contra 0. La mayoría son vicecónsules que cobran hasta 200 dólares para legalizar cualquier documento a los miles de dominicanos y dominicanas trabajadores emigrantes a esos territorios. 

Un país tan grande y rico como Argentina tiene en Santo Domingo apenas tres funcionarios: un embajador, un ministro consejero encargado de asuntos consulares y comerciales y un encargado de asuntos administrativos. En la embajada dominicana en Buenos Aires hay 15, un embajador, 4 ministros consejeros, 4 consejeros, cuatro secretarios de primera clase, una agregada cultural y un auxiliar.

Casi 5 mil millones anuales. En el presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores se consignan para este año 4,937 millones de pesos, de los cuales 2,899 millones están destinados al servicio diplomático y 1,048 millones de pesos al consular, el resto se consume en las labores administrativas.

Pero los cónsules cobran también por servicios sumas que superan su presupuesto. Han perdido ingresos por la supresión de las facturas consulares, pero siguen cobrando sumas significativas por la certificación de documentos empresariales y personales, renovación y emisión de pasaportes y cartas de ruta y todavía en muchos países por emisión de visas, por las que llegan a cobrar hasta 300 dólares, aunque los sellos oficiales no alcanzan a diez dólares.

Todos los embajadores aparecen en la nómina oficial del ministerio con sueldos de 3 mil dólares al mes, pero esa cifra oculta la realidad de que, por otro lado, reciben asignaciones muy superiores por concepto de gastos de representación, viáticos, para vivienda y oficinas. La mayoría de los embajadores reciben entre 10 y 20 mil dólares mensuales, pero los hay que llegan hasta a 40 mil, como los casos de Washington y Madrid, que junto a Puerto Príncipe son las únicas tres que tienen residencia y oficina propiedad del Estado dominicano.

Hay casos en que se pagan compensaciones desde el Banco Central, la Oficina de Promoción de Exportaciones, Turismo o la Presidencia de la República. En España, por ejemplo, lo que recibe el embajador supera el sueldo del presidente del gobierno español, que el año pasado fue de 84 mil euros. A la tasa de 1.29 dólar, equivale a 108 mil 360 dólares divididos entre 12 da 9 mil 30 dólares mensuales. 

Los ministros consejeros también aparecen con sueldos subestimados de 2 mil dólares mensuales, los cónsules con 2,500 y los vicecónsules oscilan entre 2 mil y mil 500 dólares. 

El Ministro de Relaciones Exteriores tiene un salario nominal de 300 mil pesos, los viceministros de 225 mil y 200 mil y los 113 embajadores adscritos a la cancillería reciben entre 59 mil 512 y 50 mil pesos mensuales.-

En las representaciones ante las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y en Estados Unidos es donde la República Dominicana aparece como líder mundial. En la sede central de la ONU, en Nueva York, hay 63 designados y 14 en la de Ginebra, para totalizar 77, de ellos 15 con rango de embajadores, 11 en la americana y cuatro en la europea. En la primera hay 15 ministros consejeros y 24 consejeros.
Los designados ante la OEA son 44, incluyendo 4 con rango de embajadores, 17 ministros consejeros y 16 consejeros. Un exembajador dominicano ante el organismo aseguró que sólo Estados Unidos podría aproximarse a esos números, advirtiendo que muchos de los norteamericanos son acreditados pero trabajan en organismos estatales. En la embajada en Washington hay 38 designados, entre ellos 4 con rango de ministros consejeros y 17 como consejeros. En total 82 dominicanos están designados en esa capital, aunque algunos ni siquiera residen allí.

Pero en ninguna ciudad hay tantos designados como en Nueva York, donde suman 160, ya que a los 63 ante la ONU hay que sumarle 97 que integran el elenco del consulado dominicano en la gran urbe, de los cuales 35 son vicecónsules y 58 asistentes consulares. Sólo una veintena trabaja en realidad y el resto realiza actividades políticas o personales. Más de la mitad no han sido acreditados por el Departamento de Estado.
Otros consulados mayúsculos son el de Miami, con 54 funcionarios, entre ellos 23 vicecónsules, el de Boston con 31, de los cuales 18 son vicecónsules. En Puerto Rico son 33, con 21 en San Juan y 12 en Mayagüez, de los cuales 25 son vicecónsules.
En Haití el personal diplomático nombrado suma 31, entre ellos 9 ministros consejeros y 13 consejeros. A ellos se suman 33 en 5 consulados para totalizar 64. Además de los 5 cónsules, hay 26 vicecónsules.

http://www.hoy.com.do/tema-de-hoy/2012/1/21/411137/Crece-y-crece-nomina-del-servicio-exterior

domingo, 15 de enero de 2012

Precisiones ciudadanas para la campaña electoral del país

Eramis Cruz
Para que el proceso electoral termine como una actividad eficiente del sistema democrático, es importante que los ciudadanos conozcan a conciencia los candidatos, los partidos, y el plan de acción que proponen para solucionar los problemas del país. En unas entrevistas realizada recientemente se muestra que hay muchos dominicanos inseguros hasta de los nombres de los candidatos de los partidos que oficialmente tercian este año por la conquista del poder, con excepción de los mayoritarios.
En la medida en que se acerque la fecha para las elecciones, el 20 de mayo 2012, estaremos en una batalla contra el tiempo. Si los partidos invierten esfuerzo por ganar unas elecciones, los ciudadanos deben invertir el máximo interés en conocer que deben actuar con responsabilidad frente al país. No basta con denunciar los males, es necesario tomar una actitud frente a eso. Cada cuatro años se le da una oportunidad hasta el más humilde del pueblo para que use una opción de poder, y hay que defender con bravura y dignidad ese derecho, e inclusive, es imperativo meterse dentro del proceso mismo para que sea cristalino, limpio y acorde con las leyes que rigen las elecciones. El dicho de que “el más grande se traga el pequeño”, por muy valedero que parezca, no es parte del principio del voto, de manara que cuando vas a votar, el más grande te traga si tu se lo permites.
Durante una campaña electoral nadie es más que nadie. Y la única manera para que unas elecciones sean la expresión de la conciencia del votante, debe ser una posición de igualdad entre elegidos y electores. Para ello es necesario eliminar la compra del voto, la presión contra la gente más vulnerable, y la manipulación a través de artimañas basadas en las grandes necesidades de sectores poblacionales. De usarse medios y métodos con fin coartar esa libertad del elector, se incurre en una situación de ilegalidad, o inconstitucionalidad. Ese dicho de que “al poder no se renuncia” es un mito, cuando el pueblo decide lo que quiere no hay medio que le detenga.
En una campaña electoral los candidatos que desafían a los que ya están en el poder y aquellos que pretenden continuar, se someten a un escrutinio donde unos rinden cuentas y otros ofrecen opciones para superar las limitaciones y para terminar con los fracasos en los manejos de los asuntos del Estado. Esas son premisas del sistema democráticos, que se establece en el país bajo los acápites de la constitución y las leyes. El “borrón y cuenta nueva” es una confabulación entre aliados que juegan al gato y el ratón, pero esconden sus garras cuando llega el momento de repartirse el pastel.
Convertir las elecciones en una actividad de carnaval, desbordadas por los colores de grandes pasiones, con las características de que galleras, con el uso de grandes vallas e insoportables altoparlantes, nos es la mejor manera para discutir la esencia de una proposición de gobierno, ni tampoco debe ser función del estado el hecho de servir o permitir que el país se convierta en una campaña electoral permanente tan pronto como se ganan o se pierden las elecciones, primero porque eso significa que se descuidan otras responsabilidades, segundo porque implica la inversión de grandes recursos públicos y privados, y tercero porque ello desvía y distrae la atención de la gente durante un periodo normal de no campaña, predestinados a la ejecución de lo prometido al pueblo.
Las elecciones están supuesta a ser un medio reflexivo para que cada ciudadano piense y evalué como lo hemos hecho en los últimos cuatro años. Y hacer un llamado a rendir cuenta, especialmente cuando todos los candidatos de los partidos, son una expresión de capacidad de sus organizaciones políticas y estas organizaciones están obligadas a tener oficinas abiertas en todas las provincias del país. Esas oficinas deben ser un centro de información de todo lo que respecta al partido, sus candidatos y sus planes de campañas. De manera que no hay excusas para pregonar que solo se oye lo que el que más puede le da la gana de decir.
Debe comprenderse que el concepto de “cuarto poder” de los medios de comunicación esta actualmente siendo cuestionado en el orden nacional e internacional debido que se trata de empresas situadas en el marco de conflictos de intereses porque obedecen a contractos millonarios publicitarios e ideológicamente informan y desinforman según lo que conviene a esos consorcios. Pero también porque en muchos casos son subsidiarias de desconocidas de corporaciones que no tienen nada que ver con el principio de la información pública ni con los derechos constituciones en un país determinado. No es que se niegue su papel en la sociedad, pero deben ser definidas como los que son, empresas privadas, y no creerlas, como se creía, identidades protegidas por la inmunidad diplomática del cuarto poder.
Entiéndase que los grandes medios, prensa, radio, televisión, y el Internet hacen millones durante las campañas electorales, y tienden a confundir la gente con el eslogan de la libertad de expresión y el negocio que ejecutan como una empresa cualquiera en el marco del sistema capitalista. Aquellos que terminan confundidos, frustrados, impotentes, indiferentes, o acomodados, terminan siendo las víctimas de quienes pretenden comprar votos, no crear conciencia para el ciudadano sea la meta número uno de la razón de la existencia del Estado como instrumento protector y defensor de los ciudadanos.
Aun estamos a tiempo para hacer lo correcto, no importan los pleitos de galleras entre candidatos que se crean predestinados en el ejercicio del poder, eso es una cosa y otro cosa es la capacidad que tiene el elector para decidir a favor de su país, de su familia y de su comunidad. Que no se permita el carnaval, ni las discusiones baratas, ni la violencia apasionada ni el insulto a la integridad humana. Tenemos que crecer, no podemos considerarnos el basurero de otros países que bajo otra óptica usan lo necesario para lograr lo que quieren, nosotros somos diferentes y debemos crecer para demostrarlo. Se dice que unos están arribas y otros están abajo, pero cuando tiene el voto en tus manos, entonces tu eres quien decide.

domingo, 8 de enero de 2012

El aniversario de una mirada

Eramis Cruz

Desde el día anterior la familia andaba alborotada, yo debía regresar a mi empleo y quise ira verlo al hospital, ya se comentaba que su estado de salud era gravísimo, pero  me negaba, en mi subconsciente, a aceptar que pudiera morir. Alrededor de su cama estaban las hijas, acariciándole la cabeza, con miradas de consuelo. Yo me quedé parado  contra la pared blanca de la habitación. Así a distancia, como si no se tratara de mi propio padre, fue que no tuvimos otra manera de tratarnos. Desde allí me hizo llegar aquella mirada, era algo más que una despedida, era como decir creo que finalmente me estoy muriendo. Tuvimos mucho tiempo para conversar y muchas veces lo hicimos, ahora todo se hacía tarde.
Pero si de algo me he dado cuenta con el tiempo, es de esa manera muy propia que tengo de subestimar la muerte. Uno puede morirse con plena salud, lo puede hacer, inclusive, con una gran alegría, especialmente cuando uno no está consciente de ello. Aquella mirada me hizo comprender que vale la pena preocuparte por la vida, no tanto por le muerte, esa es irreversible, irrevocable y para el colmo, innegociable.  Esa noche, con la fiesta de los Santos Reyes, se despidió, con el mismo silencio que adoraba, un hombre poco comprendido pero amado por la imposición de un enigma que ningunos de su linaje logramos comprender.
Años antes, una noche después del Santo Rosario, nos dio a sus tres hijos menores,  una demostración de fe. Nos dijo que rezaría las “Doce Palabras”, una oración que me impresionó en demasía. Con ella, dijo, que haría alejarse los vientos. De ésta  recuerdo  “La una, el niño en la cuna”. Tal vez fuera alucinación o tal vez fuera real, pero a lo lejos oía los vientos abatiendo la arboleda, sin que llegara al derredor de aquel rancho en medio del fundo maravilloso donde quiso pasar en paz los últimos años de su larga vida.
A todos nos siguen las supersticiones, no tanto por su carácter fatalista o sus premisas de superficialidad, sino por la circunstancia en la que se originan. Todos los que dependemos de las influencias de la costumbre y las tradiciones más que los derivados académicos de la intelectualidad, nos vemos obligados a recurrir a esos elementos improbables que forman parte de la memoria colectiva y de las imagines que identifican a nuestros antepasados recientes.
Resulta contra productivo y a veces ambivalente o dilemático que en el presente nuestros engendrados sean tan distraídos de aquello que fuera piedra angular de tan solo unas décadas, que pasaron casi desapercibidas entre los dimes y diretes en los medios y en el vaivén de los barcos que transitan las aguas turbulentas de las políticas de nuestros países, que intentar establecer identidad y renunciar a influencias extrañas para los de abajo.
Fue que después de la Revolución de Abril, y de las matanzas de quienes fueran la inspiración de las futuras generaciones y que se procediera inclusive a camuflar sus sueños, casi todos nosotros nos convertimos en amantes de la libertad cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Entonces nos resultó inaceptable aquello de que “a Dios rezando y con el mazo dando”. Parece que al final y con los años, aquello del Socialismo del siglo 21, muchos se dieron cuenta que a los viejos, nadie lo moverá de sus creencias en el más allá. Luego uno también comprende que no es cuestión de bla bla.
No más le dije a la vieja que me iba para Nueva York, y fue corriendo a casa de Vía para que Mimí obedeciera su dictado y escribiera una oración que me protegiera del Diablo y sus aliados. Debo decir que hasta el día de hoy la oración a dado mejores resultados que las predicciones de Walter Mercado.
La oración se titula “Ensalmo y oración al gran poder de Dios”. Dice líbrame del arte diabólico, demanda que mis enemigos sean amarrados de manos y pies con los mismos cordones que ataron a Jesús, ruega sea librado de una bala vigorosa y de toda arma cortante. Uno se ofrece a los 47 ángeles del cielo para que mi persona no sea encarcelada ni mis venas interrumpidas, pide que mis enemigos no me persigan, que ojos tengan y no me vean, manos y no me cojan, pies y no me alcancen, y si pensamiento tienen, en mi no piensen.
Hay que ver la oración completa escrita sobre un papel de cuaderno escolar. Por 35 años en el bolsillo trasero de mis pantalones, no se ha mojado, no se ha roto, no se ha perdido, no sé cómo la joven, usando un lapicero de tinta azul, jugó con ambos márgenes, para usar exactamente el número de líneas de la hoja de cuaderno, ya que estoy seguro que Mimí no se sabía la oración, y luce como el primer día. El pedazo de papel se ha convertido en una reliquia personal porque quien dictó la oración y quien la escribió sobre el papel ambas murieron.
El referente a “Las doce palabras” y que era una por cada hora del día, invocada por Luis López Cruz, de pie frente a la mesa de su rancho, como la del “Ensalmo al Gran poder de Dios”, dictada por Ramona Henríquez con paciencia y con la seriedad de un asunto de vida o muerte, hace a uno recordar como nuestros mayores se sabían estas oraciones de memoria, y que  grande era su fe.
Yo sigo pensando que “el mundo se acaba para el que se muere”, y que todavía” hay mucha tela por donde cortar” pero uno le debe mucho respeto a sus padres, estén estos vivos o muertos, no hace ninguna diferencia. Sabemos que hay muchos hijos inconscientes y desconsiderados, que no aceptan los desquicios de los mayores con relación a las nuevas normas de vida de sus hijos, pero como decían también nuestros mayores “amor no quita conocimiento”, y tanto el uso como el abuso contra los mayores debe ser castigado con los rigores de la ley.
Uno lo comprende mejor si tiene la oportunidad del infortunio del destino, y percibir una última mirada que nunca logrará descifrar pero tiene la capacidad de una dosis contra el olvido del amor compartido en el curso de la vida.

domingo, 1 de enero de 2012

Recomienzo libre de toda culpa finalmente

Eramis Cruz

El principio de lo contrario es una ley muy poderosa, uno debe tener cuidado de no considerarse el contrario de sí mismo, ni el contrario de todo el mundo. Uno puede ser su propio esclavo por una auto-imposición de un falso concepto de la culpabilidad que no parece tener afinidad con nuestra propia naturaleza, sino con la manipulación absoluta de la dominación de la propiedad.
A mi amigo Julio no le pueden venir con cuentos, dice que todos somos animales políticos y por eso se justifica diciendo que no pertenece a ningún partido político ni se afana por ninguna religión. Me aseguró que con él hay muchos que se equivocan, especialmente cuando lo tratan de tonto útil. Me afirmó que en esta tierra hay mucho para todos, y que sobra para hacer otro planeta de gente muy feliz, pero que por culpa de unos oportunistas disfrazados de oveja mansa un grupito de malditos se lo apropia todo.
 Julio es un hombre que ha vivido la vida, convencido de que no ha cometido ni siquiera un solo error ¿Y por qué dice eso? “Porque mis errores no son míos” –me dijo. Afirma que hace ya un tiempo se dio cuenta de que todo su mundo pudo ser muy diferente si no hubiese sido por el mandito complejo de la gente de siempre querer encontrar un culpable, y si no lo encuentra se culpa a sí misma. –recuerde la moraleja del zapatero del pueblo –ordenó.
Es la peor de desgracia, una excusa para no intentar las cosas desde un ángulo mejor –me dijo con una seguridad increíble. Es un maldito truco para que el infeliz sea su propio esclavo. Una mujer puede ser una prostituta o un abogado, es cuestión de opciones de la vida, y esas opciones no se las regalan a uno –me aseveró.
Como abogado, a esa mujer podrían dispararle en la cabeza un criminal desquiciado, como prostituta, le podrían infectar con el viro del Sida, pero una no es más dichosa ni más fatal que la otra, simplemente son los riesgos del oficio. Como podría sucederle a un policía o a un bombero que arriesga su vida por hacer algo que ama –argumentó con el aire inconfundible de un mentor.
El que cree en Dios no es más dichoso que el ateo en esta vida, –me dijo. Es más probable que el creyente sea más oportunista. ¿Y por qué dice eso Julio? ¿No tienes temor de que lo crean un gnóstico o algo por el estilo?
Ese es el problema –me dijo. Al diablo con lo que la gente crea, siempre va a creer en algo, y siempre te van a creer capaz de lo peor, especialmente si se trata de asunto de filosofía, religión, o política. En este aspecto todo el mundo puede decir lo que quiera, y lo hacen siempre y cuando no le comprometa el círculo personal de sus intereses –dijo. ¿Cómo es eso? –porque una persona libre no depende de nadie, ni siquiera de las divagaciones de su cerebro.
Pensé que Julio tenía razón. Una persona libre analiza las cosas, y piensa en encontrar la lógica que le indique cómo no comprometer esa libertad. Entonces me di cuenta que este mundo es un lugar de una esclavitud difícil de erradicar porque es autoimpuesta, en razón de que mucha gente es esclava de sí misma. Esto me preocupó por mucho tiempo hasta que un día volví a la casa de Julio.
Lo encontré muy plácido, disfrutando un café con su mujer y su hijo mayor, que se llama Omar Osiris. Julio es el hombre más amable del mundo entero. Su casa permanece iluminada de noche y ventilada de día. Me dijo que tanto él  como su mujer les encanta abrir puertas y ventanas. “El aire fresco te trae nuevas ideas y te ayuda absorber mejor el oxígeno –dijo mientras se paraba de su asiento con facilidad.
No había pasado gran tiempo cuando descubrí las afinidades en los miembros de esta familia, la simplicidad de su hogar, parecían tener todo muy ordenado pero no más de lo necesario. Su mujer, que por coincidencia de la vida se llama Julia, me descubrió mirando cada detalle en los artículos de hogar, y en poco rato los tres me arroparon explicándome detalles de los más sobresalientes. “A nosotros no nos gusta poseer lo que carece de valor, sea este material o simplemente artístico –me dijo Omar Osiris con tono amable. “Creo que a lo que no se necesita debe buscarle manera de que tenga dueño más eficiente” –dijo Julia– Si no los usas en seis meses, entonces, se amable, alguien lo necesita, sabes”.
Se me había olvidado la razón por la que había venido a la casa de Julio, quise aprovechar el momento para asaltar a los tres con algo que parecía fuera del cajón, y volver atrás sobre lo que este hombre me dijo un día al referirse aquello de que nunca había cometido un solo error. Pero entonces los tres se pararon de sus asientos al mismo tiempo y me invitaron al patio de la casa.
Aquello fue impresionante. En una esquina había una mata repleta de toronjas grandes y verdes. En el otro extremo del limitado espacio, había una parida mata de limón, y en los alrededores flores, verduras y vegétales. No sé cuál podría ser el misterio de esta familia, pero todo lo que allí había cumplía un propósito, excepto una palmera mal nutrida casi en el mismo centro del patio.
¿Y qué pasa con esta palmera Julio? –Fue julia la que contestó– Tenemos diez años intentando hacer crecer una palmera en nuestro patio. ¿Y por qué no desiste de esa idea? Se miraron unos a otros, como si allí el único fuera del cajón fuera yo. Luego Julio me puso una mano sobre el hombro –El día que desistas, no cometes un grave error, pero perderás la fe en lo único que tienes, el futuro, y este no es nada al menos que tengas un propósito, aún sea una palmera malnutrida en el medio del patio de tu casa.
El golpe fue contundente, pero pude sobrevivir gracias aquello de que uno en realidad no comete errores y que eso de culparse por todo, resulta devastador para el éxito personal.
Y cada año que pasa y cada año que viene yo pienso en estas cosas, y concluyo aclamando “Cuando la gente piense en lo que piensa”. Todo un mundo piensa en algo, y todo otro mundo no piensa  nada que valga la pena, y se repinten cosas que no son ni siquiera las nuestras, y uno llega a vivir convencido de que ser libre es algo más que vivir según quieren aquellos que de ti no saben nada. La indiferencia nos condena a todos, los fracasos no existen, lo errores no son tales, y la culpa ni siquiera es tuya, hoy mismo toma la decisión de ser feliz, esta es gratis para ti, siempre que aprendas que debes ser feliz con los demás, como Julio, Julia y Omar Osiris. Lo importante es ser feliz con lo que eres, y ahí está el secreto para llegar a lo que quieres.