Inquietudes, Conocimiento y Experiencias. Una publicación Aceda - Eramis Cruz *******

martes, 31 de marzo de 2015

Profeta en tierra ajena




Eramis Cruz

Esta vez me abstengo de una controversia, pero debo decir que es una lástima ver a alguien cometer un error más bien por ignorancia, pero no hay modo de llamarle la atención sin que reacciones, sin herir su sensibilidad. No deja de tener sentido el hecho de que con frecuencia se atente contra el mensajero.
Fue eso exactamente lo que le pasó a Jesús, que por obra y gracias del Espíritu Santo encarnó en una virgen y nació como un niño pobre, se preparó por más 30 años para conocer como humano las complicaciones del modo de vivir de los hombres en sus sociedades. Ya preparado comenzó a  llevar a término su misión. Lo mataron los poderosos, pero para hacerlo usaron a su propio pueblo, a la misma gente a quien le había hecho demostraciones milagrosas y actos extraordinarios de compasión. Hasta Pedro lo negó tres veces antes de que el gallo cantara.
Uno debería dar las gracias a quien le llama la atención sobre un error, una mala dirección, o simplemente un patrón de conducta que pueda acarrear una negativa reputación y pérdida de los clientes en el negocio, o en caso de particulares, el empleo. No todo el mundo está preparado para bajar la cabeza, y sentirse agradecido por un consejo, o tal vez admitir que se ha equivocado, sin importar la vía o el vehículo de esa interacción. Somos parte de las circunstancias y estas no siempre se presentan en el momento más oportuno o complacientes, aun cuando de ellas se deriven sentimientos encontrados.
El libertinaje, especialmente de la juventud de los sectores más empobrecidos de la sociedad ha arribado en un incremento de la criminalidad, pero también a la observación de conductas inapropiadas hacia personas que por su edad o por su posición merecen algún tipo de respeto o de consideración de parte de jóvenes y adolescentes. Una campaña mediática enfocada a incrementar el consumo, se ha dirigido hacia segmentos específicos de las poblaciones de menor índice académico o de limitadas condiciones económicas, desvirtuando o degenerando la escala de valores tradicionales.
Estamos haciendo, en parte, referencias a las razones por las que mucha gente se abstiene de involucrarse, siguiendo su camino, cuando surgen ataques y atropellos contra algunas personas en cualquier calle o avenida de la ciudad. Especialmente en los últimos tiempos cuando pululan los videos tomados con teléfonos celulares, tabletas y hasta con una cámara escondida en lo que aparenta ser una inocente pluma de escribir o lapicero, detectando luego testigos y evidencias utilizadas en las cortes.
Volviendo a la Biblia, en ella dice Jesús por boca de unos de sus mensajeros “que nadie es profeta en su tierra”.  Esa frase ha venido a indicar al mundo un proverbio de un alto significado que nos permite actuar con conciencia y dispuestos a asumir las consecuencias cuando se trata de adoptar una posición o desarrollar un programa que necesite del apoyo público o la solidaridad familiar.
Pero también, cuando se confronta a una persona por razones éticas o protocolares. Si una relación no está fundamenta en el respeto mutuo sino en los acápites jurídicos, cuando no, en la prepotencia y en el cinismo, entonces hay que seguir adelante y lamentablemente asumir la actitud de “sálvese quien pueda”.
  La misma moraleja aplica al ámbito familiar. Las familias ya no se conforman de la misma manera, los lazos sanguíneos se han desvirtuado y pueden romper con facilidad por la parte más débil cuando se trata de los miembros de familia que no comparten el mismo hogar con los jóvenes o los adolescentes.  Todavía hay familias en las que se aplica un modo tradicional, pero esta armonía sólo permanece cuando se deja que todo el mundo nade a favor de la corriente. Se deja en el abandono la creencia ancestral de que los mayores son responsables de la educación y la buena conducta de los más jóvenes, especialmente cuando el Estado se ve compelido a limitar su papel por razones de libertades individuales, mientras que al mismo tiempo ha creado agencias especiales para proteger a la niñez de abusos y violaciones, mismas que surgen hasta dentro de las iglesias.
Para el inmigrante que viene a trabajar duro, a levantar una familia, llegar cansado a ver las telenovelas o los deportes y luego enfrascarse en imágenes banales en su computadora, es muy poco el tiempo que le resta para auto-educarse e informarse cuando necesita dormir y descansar para la faena o jornada del próximo día. Esto es en caso que logre las fuentes diáfanas para una información nítida y bien orientada para las personas de un medio cambiante de estatus promedio.
Durante mi vida he tenido grandes oportunidades para ampliar mis conocimientos y prácticas en aspectos que implican asuntos de la convivencia en la sociedad. No me es placentero hablar de eso porque toma un matiz vanidoso. Pero no puedo negar que cuando llegué a este país, hace 37 años, ya tenía amplios conocimientos sobre legislación laboral, contrato de trabajo, seguridad social, organizaciones sindicales y cooperativas, principios, estructuras, tácticas, estrategia y política en referencia a la vida pública y con la especificidad del mundo laboral. A esto debo agregar que había sido entrenado en asuntos de organizaciones internacionales como la OIT, la OEA, la UNO, la FAO, y la UNESCO entre otras. A esto se agrega que en la ciudad de Nueva York trabajé para el Departamento de Sanidad, el Departamento de Policía y para la Autoridad de la Vivienda de la Ciudad de Nueva York, por un periodo de 23 años. Impartí clase de computadoras en la comunidad y trabajé para un programa de Mediación de Conflictos. Una de las cosas que más agradezco fue haber trabajado para el Departamento de Igualdad de Oportunidad de NYCHA como investigador de casos de discriminación y hostigamiento sexual, y acomodamientos de viviendas para personas deshabilitadas físicamente.
Esta preparación no se logra sin el entrenamiento de rigor y con ello también un cúmulo de experiencias relativas a los servicios y las leyes que nos rigen como ciudadanos, residentes legales o indocumentados.
Cuando comencé mis estudios en CUNY puse interés en tomar un semestre sobre los impuestos del gobierno estatal y del gobierno federal (IRS). Este curso me permitió entender los vericuetos de los taxes cada año fiscal. También tomé un semestre sobre microeconomía y dos semestres de contabilidad, aparte de que mi concentración fue computadora o Procesamiento de Datos. Recuerdo cuan útil fue para mí tomar un semestre en matemáticas de negocios, en la que se aprende mucho sobre cómo funciona y se mantienen los porfolios en Wall Street de las compañías y sus subsidiarias, o inversiones privadas. Todo esto quería conocer, no necesariamente para ganar más dinero o invertir en finanzas. Nadie se hace especialista en todos al mismo tiempo.
Hay gente que cuando necesita comprar algo nuevo, usualmente no investiga primero, se deja llevar por las emociones y cierra un contrato, luego se lamenta del contenido de los impresos pequeños. Igual que en los casos médicos, siempre hay que consultar con quien está autorizado en el campo o en la materia política, administrativa o comercial.
Con esto solo quiero dejar entrever como muchas veces no se escucha al que sabe o entiende lo que hay que hacer y se vive cometiendo errores graves gracias a los desafueros legales o la oportunidad de burlar las reglas. Del mismo modo que nadie es profeta en su tierra, es frecuente servir mejor al que ni siquiera es su vecino.
Al final es verdad que nadie es profeta en su tierra, pero también es cierto que hay quien prefiere correr el riesgo para disfrutar un beneficio o para evitar el mayor esfuerzo. Las páginas sociales son una nueva dinámica en la sociedad, mucha gente se ha lanzado a vivir y convivir en ellas sin preguntarse cómo sus asuntos, supuestamente privados, inciden sobre la parte pública de su vida. Solo nos conviene saber que en este país usted tiene derecho, y no solo su patrón, obligaciones, para citar un comercial televisado del momento.tiene derecho, y no solo su patrón, obligaciones, para citar un comercial televisado del momento.

lunes, 30 de marzo de 2015

La menstruación es normal




Eramis Cruz
Que la poeta canadiense Rupi Kaur, como una usuaria de las páginas sociales, en este caso Instagram, confrontara dificultades por publicar una foto suya consistente en una mancha de sangre entre sus nalgas causada por su menstruación, es simplemente inmaduro y fuera de la época. Para mí no tiene nada de indecente o inapropiado. Pero como ella lo explica, vivimos en una sociedad hipócrita, que permite lo peor por un lado, y rechaza lo que debe ser natural por el otro.
La mitad de los habitantes de esta tierra son mujeres, y muchas de estas son forzadas a mantenerse prisionera de su propio cuerpo y de actividades físicas que son naturales del ser humano, además de necesarias para la vida. La discreción impuesta de la menstruación puede parecer simple frente a los tabúes, inclusive legales, impuestos en el Medio Oriente, África y otros países, que no son solos físicos si no emocionales y limitantes de la libertada natural de la persona.

El tema es bastante conocido entre la gente de hoy, pero hace falta una actitud de aceptación del público, las empresas y las autoridades. Me refiero al hecho de que parezca algo de la luna que una madre alimente a su bebé de su pecho en el tren subterráneo o en un autobús público. Lo mismo que una mujer se quite su blusa exponiendo sus senos para combatir el calor o por sentirse más cómoda en una avenida de Nueva York en el mes de Julio o Agosto, inclusive en esta ciudad eso es legal, pero hace poco el Departamento de Policía tuvo que advertir a sus miembros de no tomar represalia contra las féminas que esto hicieren, no por defenderlas sino para evitar las demandas judiciales.
Cuando yo era niño estas cosas eran normales, igual que encontrarnos con los lienzos manchados de sangre. Había ignorancia entonces, pero no se daba la represalia en la medida que con que se hace ahora, cuando hay tanta pornografía y sadismo en los medios.

Mirar la parte intima de las mujeres, con pantis o sin ellos era cosa muy común. Lo cierto es que la morbosidad de estos tiempos es enfermiza mientras la pornografía es aceptada y promovida por una industria billonaria y por otros que indirectamente se benefician de la explotación sexual de la mujer.
Recuerdo que en mi comunidad era común entre hombres y jóvenes ir la charca del río a disfrutar un baño, todo el mundo completamente desnudo, inclusive el jabón era compartido, mientras que en otra parte del mismo río se bañaban las mujeres y nadie hacía alusión a ellas, ni se pensaba en falta de respeto a la intimidad.

Mientras en los Estados Unidos se ha legislado para que se pague a las mujeres igual que a los hombres por igual trabajo, muchos países del mundo aún explotan a las mujeres sin contemplación de leyes ni reglamentos solamente porque no son machos, a pesar de que son muchas.
Hago sobresaltar que trabajé con una mujer como mi su previsora inmediata durante 17 años, inclusive unas cuantas otras mujeres en las posiciones más altas del departamento, pero nunca ninguna de estas mujeres hizo una mueca que mostrara que estaba en esos días, a veces cruciales por lo fuerte que pueden ser los síntomas.
La menstruación de una mujer debe ser tan natural para todos como un estornudo durante la misa en una iglesia, de igual manera una mancha de sangre menstrual sobre la cama o los atuendos de vestir. Cosa como esa podría sucederle a una congresista o senadora en el mismo congreso o el senado y podría ser notado por las cámaras de televisión. ¿Por qué habría que escandalizarse? Por qué tanta ingenuidad e ignorancia en una sociedad que hace tiempo llegó a luna? Sabemos que esto no es tan inocente como parece, sino que son patrones propios de una sociedad que aun explota y oprime al ser humano.

Estos son algo más que tabúes que debemos superar para siempre.

La imagen en tu espejo


Eramis Cruz

En este contexto, tener un espejo es contar con un lugar del interior para reflejarse. Existe una educación básica y complementaria que todos necesitamos, en la escuela nos ayudan con el método para conseguirla, pero realmente todos los seres humanos estamos preparados para conocer, vivir y crecer. Sin embargo, solo aquellos interesados en las rezones de su andar por los destinos del mundo y en descubrir por qué creen y por qué dudan, pueden llegar a dominar la integridad y lograr la autorrealización personal.
Todo esto para que tanto el éxito como el fracaso no sea determinante de la razón del vivir, sino experiencia de la vida para mejorar el fondo, seleccionar el método y determinar la finalidad. Todos tenemos expectativas que son el propósito para el esfuerzo, pero no siempre se está preparado para ir más allá de lo simple u objetivo, la subjetividad influye y muchas veces también determina.
La vida de cada ser humano es idéntica a un libro de sí mismo, y siendo su autor, debería de estar interesado en escribir con la mayor excelencia posible, ya que podemos descubrir que los demás pueden leer esa historia inclusive mientras se escribe. Uno no puede escribir al menos que sepa que va a plasmar sobre las páginas. Es una pena, pero solo los mejores piensan en esto, la gran mayoría de gente hace honor al dicho del “Vicente que va para donde va la gente”.
Uno tiene que buscarle sentido a su propia vida en vez de tomarlo prestado de la vida de los demás. Los seres humanos somos demasiado imperfectos para crear molde de nadie. Esto no quiere decir que existan seres excepcionales, sean estos santos o diablos, pero casi siempre lo excepcional esconde de detrás la exageración  o el mito, cuando no, es como un arco que apunto hacia un blanco utópico. Es por esto que las ideas originales en el mundo artístico, literario, laboral o científico no son fáciles de ser descubiertas.

Nuestras concepciones del mundo, son erróneas en su mayor parte, simplemente porque las leyes físicas o naturales que lo rigen no son visibles a nuestros ojos, ni fácilmente percibidas por nuestros sentidos. De aquí se desprende que tanto nuestra manera de ver el entorno que nos rodea, como la manera en que nos dejamos influir por lo demás puede convertirse en una plataforma falsa para determinar quiénes somos o a donde vamos.
Si partimos del criterio de que la verdad absoluta no existe, nos vemos compelidos a aceptar que todas las cosas, y todas las creencias deben ser cuestionadas críticamente. Es por esto que el mundo está repleto de cristianos que hacen dañó o permiten que se haga dañó a otro ante su propia indiferencia y no le importa un bledo.
Darse cuenta de su propio error no es tarea fácil, ya que siempre nos percibimos amparados en concepciones perfeccionista o personalidad ideal como imagen pública. Es por eso que muchas empresas tienen que impartir talleres y seminarios para lograr sensibilidad en su personal, para evitar conflictos entre ellos o con el público al prestan servicios.
El primer error en este sentido es creer que porque Dios todo lo puede y todo lo perdona se cuenta con una brecha para ir al cielo, cuando es claro que existe una serie de mandamientos claros y precisos que deben ser observados por cada cristianos, especialmente el más grande de todos que dicta amas a tu prójimo como a ti mismo, una utopía que muchos creen posibles pero no practican ni en sus sueños.
La mayoría de la gente vive en un entorno determinada por grandes necesidades y esas necesidades determinan sus grandes intereses. Por eso los demás no serán un espejo para ver mi propia imagen. Esta tierra no es tan grande como cuando fue descubierta por quienes ya la habitaban, pero aún sigue siendo suficientemente amplia como para perderse como a la deriva sobre la corriente y no volver al punto de origen.
La persona exitosa no es la que más trabaja, ni la que más duerme, ni la que con más sonoras carcajadas se ría, sino aquella que ha logrado la estabilidad y el control de sí misma para aceptar, rebatir, debatir y hasta prevenir los inconvenientes para no permitirles convertirse en una bomba de tiempo.
Tanta gente no sale de la fracaso, por no lograr el empleo que quiere, ni la pareja que desea, ni una economía que le satisfaga, ni siquiera sabe si cuenta con el perdón del dios en el que cree, o del hermano de sus tormentos. Una estrella diferente puede iluminar su mundo, si aprende a vivir y a convivir sin dejarse arrastrar por la corriente que otros surten.
La vivida comunitaria y la interacción social son positivas en el ámbito personal, pero no siempre satisfacen lo requerido para un crecimiento individual, ni soluciona una gama de cuestionamientos en término del futuro que aguarda a todo ser humano. Esto tiende a hacer aún más difícil en los países de un desarrollo económico limitado.
Los que resta tomar en cuenta es que para rechazar el mundo del otro, primero hay que crear el suyo propio y esto no se logra sin estar dispuesto a determinar los factores distorsionantes de la imagen de lo que somos o que perturban el camino hacia lo que queremos.