Inquietudes, Conocimiento y Experiencias. Una publicación Aceda - Eramis Cruz *******

miércoles, 25 de julio de 2012

EL SINDICALISMO DOMINICANO

Jose Gomez Cerda

Para conocer el sindicalismo dominicano en la actualidad, es necesario hacer un análisis e interpretación de la realidad, en forma transparente, partiendo de la experiencia en el conocimiento y la práctica de la acción en el sindicalismo.
En los retos y desafíos del sindicalismo dominicano existen factores exógenos, que provienen del ambiente exterior como son las acciones de gobiernos y patronos contra el sindicalismo, nuevas tecnologías, elevado crecimiento del sector informal, alta tasa de desempleo, cambio en los valores de la sociedad, leyes que no protegen a las organizaciones sindicales; estos factores externos generan la necesidad de realizar cambios.
En cuanto a los factores endógenos, o internos, crean la necesidad de cambiar alguna estructura o comportamiento sindical, estos factores provienen del interior de las propias organizaciones sindicales y sus dirigentes, son producto de la interacción de sus participantes y de la tensión provocadas por la diferencia de objetivos e intereses, que se reflejan en la debilidad o crisis del sindicalismo dominicano en la actualidad.
PROBLEMAS EXTERNOS:
En la República Dominicana el Trabajo es precario e informal, que dificulta la organización sindical.
Acciones patronales y gubernamentales impiden el ejercicio de la libertad sindical.
Desde la caída de la dictadura de Trujillo los gobiernos se han especializado en destruir organizaciones sindicales, comenzando por la Federación Nacional de Maestros (FENAMA), y la Federación Nacional de Empleados Públicos e Instituciones Autónomas (FENEPIA), ha sido una constante de acciones gubernamentales contra el sindicalismo, que su punto más severo fue durante los doce años del Gobierno del Presidente Balaguer, y aún continua sutilmente.
Desde una reunión realizada por el Consejo Nacional de Hombres de Empresas, en Jarabacoa, para destruir los sindicatos de empresas privadas, hasta la fecha, existe una tendencia de los patrones de acabar con las organizaciones sindicales fuertes y representativas.
Sindicatos fuertes, como fueron POASI, UNACHOSIN, telefónicos, SITRACODE, Central Romana, sindicatos azucareros y de las empresas del Estado (CORDE), fueron desmantelados, en contubernios entre los gobiernos y los patronos.
Cuando la CASC hizo una huelga general contra el intento de duplicar las cuotas de los trabajadores en el pago del Instituto Dominicano de Seguros Sociales, en 1964, el Estado obligó a sindicatos de empresas estatales como la Compañía Anónima Tabacalera, La Manicera, Molinos Dominicanos, y varios de los ingenios azucareros a desafiliarse de la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC), decenas empresas privadas destruyeron sus sindicatos, y despidieron a cientos de dirigentes sindicales.
Estos problemas externos han afectado el desarrollo del sindicalismo dominicanos y desde hace alrededor de 20 años que las organizaciones sindicales no realizan manifestaciones masivas, ni huelgas combativas; se vive hoy lo que se ha llamado “PAZ LABORAL” por la falta de movilizaciones de las organizaciones sindicales, la disminución de los contratos colectivos de condiciones de trabajo y la reducción de conquistas sindicales.
La política de “paz laboral, pregonada por los gobiernos y los patronos, de que aquí no pasa nada, no hay movilizaciones, ni huelgas, es enarbolada por los gobiernos en las conferencias internacionales, especialmente en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se exporta a los inversionistas extranjeros, especialmente para las Zonas Francas, que consideran que aquí pueden hacerlo lo que ellos quieran, porque siempre estarán amparados por los gobiernos y su “paz laboral”.
Las leyes laborales dominicanas llevan retroceso a los derechos de los trabajadores y un ejemplo es la Ley No. 187 del 2007, conocida como el “pasivo laboral” que dispone que las sumas recibidas y aceptadas cada año por los trabajadores hasta el primero de enero de 2005, se consideran como saldo definitivo y liberatorio por concepto de sus prestaciones laborales; los empleadores que pagaron las prestaciones laborales anualmente a sus trabajadores quedan liberados de toda responsabilidad civil o laboral en cuanto a los años de servicios prestados por sus trabajadores hasta el primero de enero del 2005.
Esta ley que apoyada por dirigentes sindicales, una demostración de la debilidad del sindicalismo dominicano.
Las Leyes laborales no indican en ningún momento alguna mejoría en las condiciones de vida y trabajo para los trabajadores dominicanos, ahora el sector patronal quiere revisar el Código de Trabajo para eliminar la cesantía que reciben los trabajadores legalmente por el tiempo trabajado, además han manifestado que están opuestos a la ratificación del convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre los derechos laborales y sociales de los trabajadores domésticos.
PROBLEMAS INTERNOS
REPRESENTATIVIDAD:
Es positivo la tolerancia entre los dirigentes sindicales, especialmente las tres organizaciones mayoritarias (CASC-CNTD-CNUS), en un proceso de unidad programática y de acción.
El nivel de organización sindical en el país es muy bajo, no llega al 08%.
Hay que tomar en consideración que en la República Dominicana el 57% de las personas que trabajan están en el sector informal, y alrededor de un 18% de desempleados; sólo alrededor de un 25 % están en el sector formal, que es donde generalmente se organizan los sindicatos.
En el sindicalismo dominicano existe un estancamiento cualitativo y cuantitativo, no crecen los números de afiliados, ni de nuevos dirigentes, y muchos de los actuales directivos están agotados.
No hay sindicatos “grandes”, que sean modelos en organización, educación, movilización y representatividad, tampoco existen dirigentes que sirvan como modelos para los jóvenes trabajadores, y que ellos pretendan imitar en el futuro.
Los sectores dinámicos de la economía tienen un nivel muy bajo de organización sindical.
Otros sectores, como las ONG, sectores populares y la Sociedad Civil ocupan espacios que antes eran del sindicalismo.
Para los empresarios, el sindicalismo actual no representa ningún peligro, por el bajo nivel de organización sindical en los sectores industriales.
Se realizan HULEGAS, organizadas por sectores populares y barriales, por encima del sindicalismo.
Antes quienes organizaban las huelgas en el país eran las organizaciones sindicales, pero en los últimos 20 años casi no se realizan huelgas de trabajadores, aunque en el sector de transporte se realizan paros de labores.
Se pierden espacios de representatividad, ejemplo; el sistema de seguridad social, antes, en el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), los trabajadores organizados representaban el 33%, en forma tripartita, ahora son tres dentro de 17 miembros en el Consejo Nacional de Seguridad Social.
A las organizaciones sindicales les interesa la vigencia del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) porque tienen fuentes de empleos, para dirigentes sindicales y familiares, además privilegios para los dirigente sindicales que participan en el organismo de dirección.
No existe un dinamismo sindical.-
Los contratos colectivos de condiciones de trabajo se han reducido en un 70%, y los que existen son, en su mayoría, una copia del código de trabajo.
No hay expectativas sobre las posiciones del sindicalismo en los casos de crisis políticas, económicas o sociales.
POLITICA Y SINDICALISMO
Los partidos políticos no tienen departamentos sindicales dinámicos, como antes. Los sindicalistas que actúan en los partidos políticos sólo aparecen en las campañas electorales, no representan alternativas ante los acontecimientos nacionales.
Los gobiernos sostienen dirigentes sindicales que los obliga a mantenerse callados frente a las acciones gubernamentales.
Desde el inicio del nuevo sindicalismo dominicano, después de la muerte del dictador Rafael L. Trujillo, la política estuvo presente en el sindicalismo.
La primera organización que se creó en 1961, el Frente Obrero Unido Pro Sindicatos Autónomos (FOUPSA), fue una creación de Unión Cívica Nacional (UCN), en menos de tres meses se dividió por intereses partidistas, y se crearon tres organizaciones, FOUPSA CESITRADO, FOUPSA LIBRE y FOUPSA.
Los sindicalistas Miguel Soto y Américo Monegro fueron diputados por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), luego en cada elecciones surgían diputados procedentes del sindicalismo, como fueron los casos de Jacinto de los Santos, Henry Molina, Juan Pablo Gómez, Nélsida Marmolejos, Eulogia Familia, Fernando de la Rosa, Fernando Guante, y muchos otros.
A excepción de Juan Hubieres, que no se sabe si está como sindicalista, empresario o político, ningún partido político presenta dirigentes sindicales para cargos legislativos y aun existiendo cientos de cargos de vice Ministros, los dirigentes sindicales no son tomados en consideración por ningún gobierno, ni por los partidos políticos.
La política y la economía, que controlan el mundo de hoy, donde la globalización es un proceso que pretende eliminar todo debate ideológico, para que todo sea centralizado en la economía, el mercado, la competitividad y la eficacia, incluyendo el sindicalismo.
La globalización plantea un nuevo sistema, con una nueva agenda, para hacer olvidar los problemas de las clases sociales, las diferencias entre el norte y el sur, las tensiones entre países pobres y ricos, entre el primer y el tercer mundo, la deuda exterior y otros problemas que afectan a los sectores más pobres del mundo.
La globalización desea que exista « un pensamiento único », y que los que pueden pensar sean los que detentan el poder económico.
La historia demuestra que los trabajadores, y en especial los sindicalistas, tenemos nuestra propia visión de los problemas sociales, políticos, económicos y morales, aunque tenemos que admitir que actualmente el sindicalismo dominicano no ha interpretado los tiempos modernos, y el papel de los trabajadores frente a la globalización.
EDUCACIÓN:
Los dirigentes sindicales nacionales no progresan en su formación personal, ni ayudan a sus afiliados a mejorar la educación sindical.
Los secretarios de educación o formación de las organizaciones sindicales sencillamente no hacen nada, las organizaciones sindicales no tienen planes educativos ni culturales para sus afiliados, aunque se interesan mucho en participar en actividades educativas internacionales, pero luego no reflejan sus conocimientos ni siquiera en sus propias organizaciones.
La mayoría de los dirigentes sindicales no hacen ningún esfuerzo para capacitar a sus miembros o afiliados.
Las actividades educativas son muy limitadas. En su mayoría se realizan cuando son patrocinadas por organizaciones internacionales.
ANTIGÜEDAD DE LOS DIRIGENTES:
La mayoría de los dirigentes sindicales dominicanos del año 2012, son casi los mismos de hace 20 años, no hay relevos en la dirección, lo que motiva un estancamiento en la organización, formación y educación de los trabajadores.
Muchos dirigentes se mantienen indefinidamente en cargos, sin darles oportunidades a otros para desarrollar puestos importantes en la conducción de las organizaciones sindicales a nivel nacional.
La repetición de dirigentes es un modelo agotado, no representan cambios en la conducción sindical.
AMBIGUEDADES EN DIRIGENTES SINDICALES DEL TRANSPORTE
El sector de transporte es actualmente el más dinámico dentro del sindicalismo, los dirigentes y militantes sindicales no tienen un patrón directo que los someta a las leyes rígidas laborales, por eso pueden hacer movilizaciones, huelgas y paros, a nivel nacional.
La mayoría de los dirigentes sindicales del sector transporte, son además dueños de sus vehículos y en muchos casos patronos, casi todos son también dirigentes políticos partidistas, muy respetados en sus partidos porque garantizan movilizaciones de personas, para actividades nacionales, especialmente en los tiempos de elecciones políticas, y cuentan con un poder económico, que les permite realizar actividades importantes del sindicalismo nacional.
Cuando esos líderes son al mismo tiempo empresarios, políticos y sindicalistas, nadie sabe en cada acción cual es el tema que ellos desempeñan.
ASPECTOS POSITIVOS:
Las principales centrales sindicales han instalado servicios a sus afiliados que son positivos. Anteriormente el servicio más eficaz era el ofrecido por el Instituto Nacional de Formación agraria y Social (INFAS), organismo de la CASC, brindando servicios educativos, ahora tanto la misma CASC como la CNTD y la CNUS han creado nuevos servicios como son:
a) Las Administradoras de Servicios de Salud (ARS), creados por organizaciones de enfermerías, tanto de la CNUS como la CNTD son importantes, y cubren un área importante en servicios de salud a los trabajadores y sus familias.
b) La Asociación Mutual de Servicios Solidarios (AMUSSOL), de la CASC, incluye en el sistema de seguridad social a varios sectores que aparentemente son informales, convirtiéndolos en contributivos, junto con sus núcleos familiares.
c) La creación de una Escuela para formar trabajadoras domesticas, de la CNTD, profesionalizándolas en sus oficios, las capacita para tener mejores posibilidades de trabajos.
Estos servicios constituyen aspectos positivos para el sindicalismo dominicano. Falta ahora hacer una auditoria social, para determinar como esos servicios aumenta la capacidad en calidad y cantidad de las organizaciones sindicales que las patrocinan.
QUIENES ORIENTAN AL SINDICALISMO DOMINICANO
Quienes mayormente orientan al sindicalismo dominicano son las organizaciones internacionales como la Confederación Sindical Internacional (CSI), antiguas CIOSL y CMT, y la Confederación Sindical de las Américas (CSA), antiguas ORIT y CLAT, que son procesos de unidad de organizaciones internacionales, pero en las bases permanece la misma división.
EL MODELO DE UNIDAD SINDICAL DOMINICANO:
EL Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS) fue una experiencia de 7 años de unidad de acción y programática, entre cuatro organizaciones sindicales nacionales:
- Confederación Autónoma Sindical Clasistas (CASC);
- Central General de Trabajadores (CGT),
- Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (C.N.T.D.),
- Central de Trabajadores Unitarios (CTU).
Durante esos siete años recibieron varios millones de dólares como colaboraciones de organizaciones sindicales de Suecia, Finlandia y otros países nórdicos, y de la AFL-CIO, de Estados Unidos, proceso que en principio se presentó como un modelo de organización sindical.
Sin embargo, no se lograron nuevas organizaciones sindicales importantes, cualitativa ni cuantitativamente, tampoco se creó un relevo para los dirigentes sindicales.
Ese proceso fracasó al intentar formalizar una unidad orgánica, y se ha retrocedido, ahora existen tres grandes centrales sindicales (CASC-CNUS-CNTD), y tres pequeñas (CTU-CITA-UGTD).
LA CSA.
El último Congreso de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), realizado en Brasil, acordó la “Renovación del sindicalismo”, incluir al movimiento de Trabajadores organizados, como el sector informal, los pensionados y jubilados, etc.,…Como lo había acordado la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) hace alrededor de 40 años, lo cual no es ninguna renovación.
ORIENTACIONES DE LA OIT:
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), es otro de los organismos internacionales que orientan al sindicalismo dominicano.
Como la mayoría de las organizaciones sindicales de América Latina, los dirigentes sindicales dominicanos consideran que los Convenios y Recomendaciones internacionales de la OIT son el techo de las demandas de los trabajadores.
Las decisiones de la OIT son acuerdos tripartitos: (Gobierno, empleadores, trabajadores), por lo tanto representan parte del interés de cada uno de esos sectores, que en algunos casos son el piso de las aspiraciones de los trabajadores; Una tercera parte, que se convierte en un 100%.
Las demandas, aspiraciones y reivindicaciones de los trabajadores no pueden ser interpretadas por las decisiones de la OIT, porque esos acuerdos no representan todo el interés de los trabajadores, sólo es una parte.
Igual que el proceso de globalización, muchos dirigentes sindicales repiten el mismo lenguaje de la OIT como la máxima aspiración de los trabajadores, por ejemplo; actualmente las organizaciones sindicales tienen como objetivos El trabajo decente, La igualdad de género, la Abolición del trabajo infantil, y el piso de la protección social, orientaciones que vienen de la OIT.
Y cuál es el lenguaje propio del sindicalismo? Lo que se pregonó durante décadas en todo el mundo: libertad sindical, derecho de asociación, mejores condiciones de vida y trabajo, la lucha sindical, la defensa de los más pobres…
El trabajo decente es sólo una demanda para los trabajadores del sector formal, que cada vez son menos; el sindicalismo representa el interés del trabajo, y nunca debe estar contra la abolición de ningún tipo de trabajo, ni infantil ni de adultos, sino en defensa del trabajo humano; la igualdad del género en el sindicalismo es el trabajo que realizan las mujeres en el campo sindical, no es con cuotas igualitarias que se realiza el sindicalismo sino con el trabajo, tanto de hombres como de mujeres; luchar por el piso de la protección social es por lo más mínimo, y esa no es la aspiración de los trabajadores, sino el techo en derechos y libertades, frente a los empleadores y gobiernos.
QUE HACER:
Para renovar el sindicalismo dominicano se debe partir de la educación de los militantes en las bases. Es posible que los dirigentes nacionales tengan una buena formación sindical individual, pero no la aplican para el conocimiento de los afiliados a las organizaciones de bases.
Las organizaciones de base, intermedias y superiores ( sindicatos, federaciones y Confederaciones), deben elaborar planes educativos, para despertar la conciencia crítica y política de los sindicalistas dominicanos, con contenidos basados en principios, valores y ética sindical, para superar la conciencia mágica e ingenua, además abordar los problemas, aspiraciones y objetivos de la clase trabajadora dominicana.
La educción no debe depender sólo de los eventos que patrocinan organismos internacionales, sino a partir de los intereses de los trabajadores.
¡Enseñar sindicalismo a los trabajadores es una profesión! Además del conocimiento de la disciplina, hay una competencia específica que tiene que ver con la transmisión del conocimiento y con el respeto por los principios, los valores y la ética sindical.
La organización de los sindicatos deben ser frutos de planes de organización, formación y acción sindical, partiendo de organizar a los sectores dinámicos de la economía nacional.
Las acciones, planes de luchas y reivindicaciones deben llevar a la confrontación con los poderes, tanto gubernamentales como patronos privados, siempre en defensa de los trabajadores, sin importar las ideas o partidarismo político, pensando que el sindicalismo es una organización mono clasista, que representa a la clase trabajadora.
Los dirigentes sindicales que tienen muchos años en cargos deben ellos mismos promover nuevos dirigentes que tengan capacidad para sustituirlos, se debe establecer un máximo de tiempo en los cargos directivos, por ejemplo que no duren más de dos periodos, sin poder ser reelectos.
Aunque cada dirigente debe tener plena libertad para pertenecer a un partido político, debe prohibirse la dualidad de ser dirigente sindical y tener un cargo en cualquier partido político.
Los sindicatos dominicanos perdieron importantes vínculos con otros sectores de la sociedad. También perdieron los planes de educación, sus bibliotecas, se tiraron los archivos porque eran viejos papeles, etcétera. Ahora estamos pagando un alto precio, porque el vacío que hemos dejado fue ocupado por las ONG, la sociedad civil y los movimientos populares, que hacen las tareas que realizaban las organizaciones auxiliares del sindicalismo.
El sindicalismo dominicano ha sido hasta ahora un instrumento para defender a los trabajadores como productores, pero ha olvidado que también son consumidores. El nuevo sindicalismo debe ser un instrumento que defienda el costo de la vida, los precios de los artículos de consumo de primera necesidad, los salarios, etc. Defender a los trabajadores como consumidores.
El rejuvenecimiento del mercado laboral, los cambios culturales en la mentalidad obrera, y la particular inclusión de los jóvenes en el mundo del trabajo, son tres pilares básicos nuevos e imperantes del mundo laboral actual que hacen reflexionar y plantear una renovación del sindicalismo en sus propuestas y sus estilos; el sindicalismo debe incluir a los jóvenes trabajadores, tanto hombres como mujeres, y hacer énfasis en los nuevos puestos de trabajo como son los trabajos digitales, las comunicaciones y otros trabajos especializados para jóvenes.
No se puede ser optimista en este momento. Todo parece indicar que en el corto y mediano plazo, el sindicalismo dominicano seguirá por el mismo camino tortuoso, los hechos demuestran que las fuerzas que puedan renovar el sindicalismo no aparecen, y los actuales dirigentes no se preocupan demasiado en buscar cambios, las perspectivas no pueden ser más negativas, pero llegará ese momento y contará con muchas mujeres, jóvenes y militantes sindicales dispuestos a renovar el sindicalismo.
En el sindicalismo dominicano es necesario reorientar los esfuerzos de reflexión, elaboración ideológica y estratégica; las políticas de formación de afiliados y cuadros, así como toda su acción sindical, en la dirección de potenciar su convicción y capacidad de que es posible y necesario, construir un PROYECTO ALTERNATIVO, desde la realidad cotidiana y de base, fundado en las aspiraciones reales, los derechos y la dignidad de las mayorías trabajadoras y populares, instrumentando racionalmente para ello los recursos de la economía y un desarrollo científico y técnico sin precedentes, para interpretar correctamente los intereses, aspiraciones y problemas de los trabajadores, y ofrecer un sindicalismo dinámico y alternativo, que supere la etapa actual.
- José Gómez Cerda es Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE), y Presidente de la Central Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores (CLATJUPAM).
Santo Domingo, Julio 2012


sábado, 21 de julio de 2012

Politólogo y cura haitianos se enfrentan

por ideas sobre la República Dominicana  

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista y politólogo haitiano Joseph Harold Pierre, descalificó las palabras del sacerdote católico haitiano Francis Haver, quien trabaja en Boca Chica, en el sentido de que el pueblo y el gobierno haitiano deben pedir perdón a la República Dominicana. Harold Pierre dijo que esas declaraciones son abusivas y disparatosas.
En un documento remitido a Acento, el economista y politólogo declara que si hubiera que pedir perdón, tendría que pedirse de ambos lados de la isla por los daños mutuos que los dos países se provocaron en su proceso histórico.

De todos modos, creo que las disparatadas declaraciones del sacerdote son totalmente descontextualizadas. Lo que importa ahora es ver cómo ir mejorando las relaciones entre los dos países, en el respeto mutuo”, dice Joseph Harold Pierre.
Vea a continuación la respuesta que ofrece Joseph Harold Pierre a las declaraciones del sacerdote Francis Haver:
Contra los disparates del sacerdote Francis Haver sobre el “dominio haitiano” en Santo Domingo
Por Joseph Harold Pierre, economista y politólogo

En varios periódicos dominicanos del 19 de julio de 2012, se lee el impactante título “Sacerdote Haitiano pide a su país pedir perdón a República Dominicana”. El sacerdote católico Francis Haver, sacerdote del sector La Caleta, de Boca Chica, [u1] en la celebración de bendición de dos proyectos de viviendas que inauguraba el presidente Leonel Fernández en Guerra, municipio de la provincia de Santo Domingo, hizo la siguiente declaración: “En la historia yo estudiaba que los haitianos ocuparon a la República Dominicana por 22 años; ahora todos los haitianos deberían estar hincados de rodillas y pedirle perdón a los dominicanos, porque durante 22 años mantuvieron al país en el atraso y eso impidió que el país estuviera más avanzado”.
La Real Academia Española define la palabra disparate como un “hecho o dicho disparatado”, mientras que disparatar significa “decir o hacer algo fuera de razón y regla”. Esta palabra, bastante común en República Dominicana, traduce fielmente las declaraciones del sacerdote Francis Haver, haitiano, quien dice ser dominicano sin derecho a votar. Estas declaraciones son intempestivas, ya que vienen a obstruir el camino de buena convivencia que se ha venido trazando en las relaciones dominico-haitianas después del terremoto del 12 de Enero.[u2]

A inicios de la década de 1930, el poeta francés Paul Valéry hace notar en su texto “Sobre la Historia” que “la historia es el producto más peligroso que la química del intelecto haya elaborado jamás. Conocemos sus propiedades. Hace soñar, emborracha a los pueblos, genera falsos recuerdos, exagera sus reacciones, mantiene abiertas sus viejas heridas, conduce a los pueblos al delirio de las grandezas o al de la persecución; y hacen que las naciones sean amargas, soberbias, insoportables y vanas”. La observación de Valéry puede entenderse desde la perspectiva de que las ciencias sociales, sobre todo las más blandas como la historia, se abordan más desde la hermenéutica (interpretación) que desde la epistemología (núcleo duro del positivismo). La vil declaración del sacerdote, muy parcializada y reveladora de una gran ignorancia de toda noción rudimentaria de la historia de la isla Quisqueya[u3] puede acuñarse sólo en el ámbito de las ciencias sociales, por ser interpretativas. Tal disparate es inconcebible en Ciencias duras como química o física.

Como la mayoría de las ciencias sociales, a diferencia de las ciencias naturales, surge de la necesidad de mejorar las sociedades y entender las nuevas estructuras sociales que van surgiendo, y para contrarrestar las “fuerzas de muerte” propulsadas por ciertas interpretaciones de la historia, dentro de las cuales se encuentran las declaraciones abusivas del sacerdote Francis Haver, me propongo en este texto presentar en un primer momento el contexto de la “presencia haitiana” en Santo Domingo. En un segundo momento, analizaré sucintamente las medidas tomadas por Boyer durante la ocupación. En un tercer momento, concluiré la reflexión. En un momento como en otro, me referiré a los disparates del sacerdote Francis Haver.

1 – El contexto del dominio haitiano en República Dominicana
Desde Toussaint Louverture, los revolucionarios de Saint-Domingue (Haití a partir del 1804), estaban interesados en la parte oriental de la isla. La razón de este interés no ha de buscarse dentro de aspiraciones conquistadoras o colonizadoras de los revolucionarios que devinieron los dirigentes de Haití, sino dentro de la lógica de un pueblo que, en un primer momento, utilizaba cuanto era a su alcance para derrumbar al enemigo, y en un segundo momento, en la voluntad de la nueva nación de evitar todo potencial regreso de los franceses a Haití. La construcción de las fortalezas en diversas partes de la nueva República responde a esta necesidad de Haití de cuidar su independencia adquirida a precio de 14 años de guerra y vidas sacrificadas.
La presencia haitiana[u4] [u5] (1822-1844) responde no sólo a la determinación de los líderes haitianos de impedir toda presencia francesa en la isla o de cualquier otra potencia colonizadora, sino también a la llamada que le hicieron a Boyer una gran parte de los habitantes de la parte oriental de la Isla. Cabe recordar que el primero de diciembre de 1821, Santo Domingo se independizó de España y la Nueva República fue llamada “Estado Independiente de Haití-Español”, nombre, según Víctor Garrido, reportado por Martínez Almánzar tuvo como propósito [de Cáceres] granjearse la simpatía del presidente Jean-Pierre Boyer (Manual de Historia Crítica Dominicana, 2003, p. 209). Las causas de la Independencia Efímera – falta del apoyo de los pobladores del interior del país, respaldo de los pueblos fronterizos a la unificación de la isla – el mantenimiento de la esclavitud – y la no implementación de medidas tendentes a mejorar la situación de las masas populares (Martínez Almánzar, ibid., p. 210) jugaron un papel determinante en que se materializara la ocupación. En efecto, en Haití, ya se había abolido la esclavitud, además de que los campesinos tenían parcelas de tierras que podían trabajar para su subsistencia.

La unificación de la Isla, en palabras de Martínez, se realizó con la aprobación de la mayoría de los dominicanos, ya que éstos creían que la unión les daría libertad, seguridad y bienestar económico. Según varios historiadores dominicanos, Boyer fue apoyado por la Junta Central Provisoria de Santiago, las localidades de Cotuí, La Vega, San Francisco de Marcorís, San Juan de la Maguana, Neiba y Puerto Plata, entre otras. Sin embargo, los historiadores antihaitianistas han reducido la llegada de Boyer a Santo Domingo a su necesidad de complacer a los funcionarios haitianos con la distribución de tierras de la zona oriental de la isla.

Boyer entró a Santo Domingo el 9 de febrero de 1844 sin disparar un tiro y la llave de la ciudad le fue entregada por Núñez de Cáceres. Esta entrada pacífica mostró la voluntad de esta gran parte de los “haitianos-españoles” – conforme al nombre de la Independencia Efímera – de la unificación de la Isla, sin ignorar que tal decisión le convino sobremanera a Boyer.

2 – Análisis de las medidas económicas, políticas y sociales implementadas por Boyer
Con esta parte, queremos ver en qué medidas Boyer satisfizo las desideratas de los habitantes del territorio ocupado, en términos de libertad, seguridad y bienestar económico, como eran lo que anhelaron. Del mismo modo, se probará rotundamente que las declaraciones del sacerdote Francis Haver – a saber que “…todos los haitianos deberían estar hincados de rodillas y pedirle perdón a los dominicanos, porque durante 22 años mantuvieron al país en el atraso y eso impidió que el país estuviera más avanzado” – constituyen unos disparates a los cuales ninguna persona sensata prestará atención, sino para descontruirlas.

En términos de libertad, Boyer respondió a la anhelación de los dominicanos, por la abolición de la esclavitud. Hay que ubicarse en el contexto histórico de la época para apreciar la grandeza de la acción. En América, la esclavitud estaba en todos los territorios y aun en las tierras independientes como Los Estados Unidos y la Gran Colombia. Además, Boyer permitió a los nuevos libres ingresar al ejército, lo que dejaría ver que el gobierno de Boyer implementaba políticas incluyentes, lo que hoy en día es una de las normas de la democracia.

En cuanto a la seguridad, los habitantes tanto del Oeste como del Este de la isla se sintieron seguros contra la tentativa de recolonización de cualquier potencia extranjera. Sin embargo, al nivel interno, el régimen de Boyer era un régimen de fuerzas, listo a eliminar a quienesquiera se oponían a sus planes. Esto era la medida aplicada en toda la isla. Las medidas dictatoriales de Boyer no constituyeron sin embargo un atraso de la parte oriental de la isla. Dadas las fuerzas determinantes del contexto y las circunstancias, es difícil pensar que otros habrían actuado de manera diferente. Basta pensar en las actuaciones de los primeros gobiernos haitianos y dominicanos. No estamos justificando de ninguna forma con lo dicho las malas acciones de Boyer.

Respecto al bienestar económico, Boyer desarrolló la agricultura en Santo Domingo, por la aplicación de su Código Agrario, el cual fue copiado del Código Napoleónico. Esta política fue incluyente en cuanto que se les distribuía tierras a los campesinos, a expensas de los grandes propietarios como los hateros y la Iglesia católica. Por otra parte, Boyer inició una inmigración laboral de[u6] negros de Estados Unidos para integrarlos al proceso productivo de la isla, entregándoles tierras. Mientras que este proyecto resultó frustratorio en la parte occidental de la isla, en la parte oriental fue muy provechoso en cuanto que los importados contribuyeron al desarrollo de la agricultura. Además, Boyer ayudó a la formación de una clase media en la parte oriental de la isla.

Sin embargo, no se puede ignorar que los daños que se les hicieron a los habitantes de la parte oriental de Quisqueya durante el gobierno de Boyer, eran de orden económico. La indemnización que le imponía Francia a Haití para el reconocimiento de la independencia, obligaba a Boyer a tomar entre otras medidas: aumento de los impuestos, confiscación de las propiedades de la Iglesia Católica y la suspensión del pago de sueldos a clérigos por parte del Estado. Cabe subrayar que estas medidas se implementaron en ambas partes de la isla.

Otro aspecto que se quiere mencionar es el institucional. Boyer entró en conflicto con la Iglesia católica por las razones ya mencionadas. Pero implementó en Santo Domingo una base legal avanzada para su época como era el Código francés, el cual ya estaba en vigencia en la parte occidental.
En resumidas cuentas, Boyer ayudó a Santo Domingo en el desarrollo de la agricultura y la liberación de los esclavos, además favoreció las bases para el surgimiento de la clase media dominicana. Por otra parte, la ocupación le costó mucho en términos económicos a ambas partes de la isla por el pago de la indemnización. Este resumen de la ocupación evidencia que las declaraciones del sacerdote Francis Haver son disparatosas.
Ahora bien, mi gran pregunta es cómo un ser humano que uno supone es educado, aún más un sacerdote, miembro de la Iglesia Católica, institución que predica la paz y el amor puede declarar un tal disparate que pudiera turbar la armonía que se ha venido viviendo en las relaciones dominico-haitianas, pese a los altibajos que ocurrieron en estas últimas semanas[u7] . Varias son las maneras como dicho disparate puede obstaculizar las relaciones: 1) la noticia en el lapso de un día ha tenido eco en la comunidad haitiana en República Dominicana y en Haití; y pueden hacerse declaraciones no amenas de parte de Haitianos; 2) puede alimentar el resentimiento antihaitiano de los ultranacionalistas dominicanos; 3) en un momento de reactivación de la Comisión Mixta Bilateral y de cambio de gobierno en República Dominicana, puede dificultar o entorpecer la agilidad con la cual pueden llevarse a cabo las negociaciones de la Comisión Mixta.

¿Nunca ha leído Francis Haver los escritos del actual embajador de la República Dominicana en Haití, el Dr. Rubén Silié, en los cuales el autor invita a trabajar por la armonía en la isla? ¿Nunca ha visto los artículos del Dr. David Álvarez, decano en la PUCMM, que abundan en el mismo sentido? ¿Leyó o escuchó el discurso del presidente Leonel Fernández en la inauguración de la universidad de Limonade? Del lado haitiano, también hay mucha gente que trabaja por la hermandad en la isla. ¿Leyó el excelente artículo del embajador haitiano recién publicado en el periódico Hoy? ¿Ha escuchado las declaraciones de Edwin Paraison? ¿Ha leído las publicaciones del profesor Jean Marie Théodat? Creo que no.

Finalmente, si hubiera de pedirse perdón, tendría que ser de ambos lados de la Isla por los daños que se hicieron unos a otros. Los haitianos fueron llamados (aunque desearon estar en toda la isla, ya que una presencia extranjera en la parte oriental constituyó un gran peligro para la independencia haitiana) ayudaron en algunos aspectos y desayudaron en otros. Pero, si el balance del dominio haitiano no es positivo, tampoco creo que sea negativo. De todos modos, creo que las disparatadas declaraciones del sacerdote son totalmente descontextualizadas. Lo que importa ahora es ver cómo ir mejorando las relaciones entre los dos países, en el respeto mutuo.
Que los gobiernos haitiano y dominicano, por medio de la Comisión Mixta Bilateral, sigan pensando, en el respeto mutuo, cómo mejorar la vida en la isla, y que así la declaración disparatada de Francis Haver se tome por alocada y que no se repita.
http://www.acento.com.do/index.php/news/19445/56/Politologo-y-cura-haitianos-se-enfrentan-por-ideas-sobre-la-Republica-Dominicana.html

miércoles, 18 de julio de 2012

La joven madre que no quería ser abuela

Eramis Cruz

Nunca se conoce cabalmente a nadie, las personas cambiamos dependiendo de tiempo y lugar. El espacio nos ubica en relación a otros que pueden influir el modo de ver el mundo o el modo de no verlo en absoluto. Este referente se relaciona a una madre que se hizo abuela como una imposición de la locura de su hija, ahora la hija crece con un niño que le enseña a ser madura, mientras su madre desintegra su reputación para dejar saber a medio mundo que no es una anticuada y que tiene la capacidad de hacer valederos sus mejores atributos físicos. Escribe textos con faltas de ortografía y publica fotos suyas sin otro criterio que llamar la atención de gente con la que ni siquiera se comunica.
Nadie se atreve a decirle algo, existe el temor de que demande que tiren la primera piedra. Es triste olvidar que diez personas equivocadas no hacen a uno correcto, no importa cuántas piedras sean lazadas. Pero es saludable saber que en esta vida todo el mundo aprende su lección, y todos sacan su provecho excepto aquellos que la aprenden demasiado tarde, muchas veces olvidamos que el tiempo lleva consigo un factor absolutamente irreversible.
Mi encuentro con ella fue sin matices impresionantes, pero me llamó la atención al decir con pocas palabras que en asunto de amor era mujer perfecta. Por un lado, me resultó muy atrevido el uso de tal palabra, pero por otro entendí que quiso decir que en la intimidad no tenía miedo a los desafíos. Consideré a su marido un hombre con suerte, aunque dejé al margen un espacio para las dudas. La gente suele decir una parte de la verdad, y casi siempre aquella que considera más creíble por aquellos que le brindan un mínimo de respeto o de consideración.
Querer hacer de nuestros hijos los hombres y mujeres que soñamos ser nosotros mismos es una aspiración muy común entre los adultos. No importa si no es justo pedir a los demás aquello que no pudimos dar, exigir al otro que sea aquello que no nos fue posible lograr. Uno se oculta en lo que es razonable, uno quiere lo mejor para sus hijos, lo que puede ser el mejor regalo para ellos. Pero uno no puede renunciar a la posibilidad de que lo imposible existe, y que lo posible desista como resultado de factores que no se controlan.
Bruna es una madre aun joven, yo diría que hasta muy atractiva y capaz, pero ahora anda un tanto atolondrada., sus exhibiciones son anuncios para el amor. Ahora no esconde sus complejos, le perdió el temor a las limitaciones de sus habilidades, cree que es verdad que “lo que no se exhibe no se vende”. Su marido no sabe qué hacer con ella, especialmente ahora que ella no se deja hacer de nada que de él provenga. No tiene tiempo para conversar con los del hogar, ha perdido el sentido de la armonía, ella quiere llamar la atención de sus amigos y no sabe el modo más apropiado para lograrlo.
Su marido fue el primero en sonar la alarma, ahora sí que ella se va a morir –dice- y reafirma que le diagnosticaron una enfermedad incurable. Ella misma fue quien se lo dijo. Para todos era una gran pena perderla, porque aun esta joven, y aun en el caso que no lo fuera, no se merece el infortunio de una enfermedad letal. Algunos hasta lamentan que su nieto, en edad tan tierna, no pudiera ni recordarla luego de su graduación de la secundaria.
A la única que no parecía alarmarle la enfermedad de Bruna era a su única hija, es más, ésta ni siquiera creía que en verdad estuviera enferma o por lo menos tan enferma como decía. La joven pensaba que tal vez era la única manera de ganarle una batalla a su propia madre, esa que nunca le había brindada una brizna de amor, siempre empeñada en hacerle la vida imposible. Se acostumbró a desafiarla, tanto que se empeñó en hacerse mujer antes de tiempo y mostrarle que a pesar de su temprana edad era tan mujer como ella. Fue en parte por eso que se enamoró a los treces años y tres meces, hizo el amor a los trece, y tuvo un hijo como una mujer completa cuando no había cumplido los quince y lo tuvo de un adolescente igual que ella.
Pero Bruna ni siquiera se detuvo a pensar que ella como madre tuviera algo que ver con las travesuras de su hija, al contrario, con mayor énfasis la culpaba de su desgracia y la de ambas.
Aunque nadie concebía como era posible para dos seres, unidos por un vínculo considerado sagrado, compartir un espacio en medio de tanta violencia verbal, las dos mujeres seguían juntas, la madre por vergüenza y la hija por necesidad. Para la joven madre era una imposición del infortunio que a tan temprana edad la imponía la vida, mientras que la madre de la joven, tenía que aceptar las condiciones como una condición para no perder lo único que le restaba, un mínimo de reputación frente a sus amigos y familiares.
Lucio perdió su sentido de discreción producto de su necesidad de comunicar a quien fuera el infierno que compartía con Bruna. Ella terminó odiándolo, y decía no saber si lo odiaba solo a él, o tal vez le odiaba en la misma medida en que se odiaba ella misma.
Lucio esperó con paciencia el regreso de Bruna de un viaje improvisado, se fue a buscar una cura para su mal, regresó peor que cuando se fue. No encontró a nadie capaz de garantizarle una cirugía sin mayores riesgos. Refutó los resultados de su médico de mayor confianza que le aseguro que estaba más enferma del alma que del cuerpo.
De repente la vida de Bruna parecía que había cambiado, no tenía hora para llegar a su casa con el ánimo de hacerles la vida imposible a todos. Bruna oía música, hablaba de más en su celular, y salía a trabajar sin nada que le preocupara hasta su regreso. Lucio terminó creyendo que su mujer tenía un amante, no tenía otra manera de explicarse su felicidad, pero más que eso, ese modo frío e insensible de tratarlo, especialmente como había prescindido de él tan radicalmente. Al final terminó convencido que él no había sido un santo playboy, y que tal vez el destino le estaba cobrando una partida.
Un día Lunes que amaneció de lluvias y tronadas Lucio esperó que Bruna se marchara a su empleo, como la hacía habitualmente, recogió sus cosas más queridas y se marchó convencido de que no tenía nada que hacer en aquel hogar. Hizo lo mejor que pudo por explicarle a su hijo que era cierto que su madre tenía estaba enferma, como ella mismo lo había dicho, pero le aseguro que no moriría de la enfermedad, el niño no hizo pregunta, pero le creyó lo que le dijo como un consuelo que tal vez tendría la virtud de ser verdad.
Trina lo llamó escandalizada, y hasta le rogó que volviera a casa, que él sabía que era su padre verdadero, él le dijo que no. Ella le dijo que su madre se estaba muriendo finalmente. El fue cortante cuando le dijo que su madre estaba enferma pero que tal vez pronto estaría curada definitivamente, sino moría de locura. Lucio respiró profundamente y luego le dijo que enfermedad de su madre era solamente espiritual. –Ella podrá ser su única medicina pero, cuídate para que no te contamines, hija –le dijo.
Lucio ni siquiera supo el día que su ex mujer se casó de nuevo. Pensó que como dice una canción “uno se cura”, él que verdaderamente la quería, se resignó a su suerte pensando que en realidad la mujer que quiso había muerto de lujuria una mañana lluviosa y de repetidas tronadas.

miércoles, 4 de julio de 2012

En término del proceso de crecer

Eramis Cruz

Puede ser que usted y yo tangamos más cosas en común de las que en realidad nos damos cuenta, lo mismo pasa entre usted y los demás. De esas se encuentran algunas palabras de gran significado. Esta es una demostración de que nuestras afinidades superan nuestras diferencias. Lo primero a que debemos referirnos es a las palabras. Uno debe expresarlas porque como dicen “el silencio otorga”, a pesar de que hay que observar el proverbio dicta que “quien mucho habla, mucho yerra”.
Cuando éramos niños nos podían castigar los mayores por decir una mala palabra, el problema era cómo estar seguro de cuáles eran las malas palabras y cuáles eran las buenas. A esa edad aun no habíamos leído el referente de Pablo Neruda sobre la palabra.  …Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas…
Pero aun después de leer los mejores párrafos en torno a la palabra, nos queda aquella reserva de curiosidad. Las palabras se nos dejan oír, pero no siempre tienen el mismo significado y no siempre nos afectan de la misma manera. La gente sabe lidiar con ellas a veces de manera práctica, “a palabra necia, oído sordo”, —dice; la palabra se la lleva el viento” —insiste. Y si tornamos el asunto más en serio, según Mateo: “de la abundancia del corazón, habla la boca”.
Para unos las palabras siempre tienen un sentido, para otros, estas no son más que briznas que se lleva el viento, claro, “no hay más sordo que aquel que no quiere oír”. Hay una palabra de la que no tenemos necesidad de hablar, se trata de la palabra amor, todo el mundo sabe lo que significa, todo el mundo sabe si la conjugación del verbo amar tiene una fibra que toca algo más que las sensibilidades inquietantes fuera o dentro de sí. Simplemente la palabra amor no necesita definición, uno nunca termina de entenderla del todo, pero se sabe cómo vivirla, no se trata de palabra, se trata de la esencialidad.
Luego nos resta una hilera infinita de palabras, muchas de ellas desconocidas para nosotros. Pero de todas estas quiero llamar la atención sobre una que es muy conocida, se trata de la palabra “crecer”.
Crecer tiene una gran connotación, tanta que parece que además de ser una palabra, es una condición, una tarea, un objetivo, y hasta aparenta ser un plan para todo y todos.
Uno cree que la gente deja de crecer luego que llega a cierta edad, mientras no se llaga ahí, parece ser placentero ver crecer a los niños, ver crecer las flores en el jardín, ver crecer las plantas en el patio de nuestra casa. Y es que en esa etapa, todo parece continuar creciendo excepto uno mismo, se define como adultez.
También es cierto que existen muchas cosas a las que percibimos estáticas, que no crecen en absoluto. Pero uno sabe que sin el crecimiento la vida no es posible. ¿Qué sucedería si nuestro pelo no creciera? No podría permanecer hermoso, grasoso y saludable, se pondría viejo, rasgado y con el tiempo el pelo que se arranca no sería sustituido, nos quedaríamos sin pelo en poco tiempo. Lo mismo podemos decir de otras partes de nuestro cuerpo, tanto por dentro como por fuera. Y lo mismo podemos decir de nuestro entorno. La vida es simple, solamente hay que mirarla, sin complejidades ni complicaciones. Vivimos atrapados por sofismas inventados por hermanos mezquinos que saben utilizar las sombras que protegen las malas intenciones y los hábitos destructivos. La vida se constituye en una constante táctica contra las sorpresas y los desaciertos para quien entiende los rasgos de la verdad.
Uno crece, y los demás también crecen, uno y los demás crecemos aunque no nos demos cuenta. Sin embargo el hecho de no darse cuenta encierra un grave problema. Cuando estamos conscientes del crecimiento tenemos la opción para influir y hasta determinar la manera de crecer. Ya en este caso nos referimos al crecimiento interior de la persona.
Todos queremos crecer, y queremos que muchas cosas crezcan de cierta manera. ¿Qué podemos hacer para hacer crecer la cuenta de ahorro? Si tenemos una casa, queremos que su valor crezca al máximo.
De la misma manera, también a nosotros nos gusta crecer y hacer crecer todo aquello que queremos. Todo padre quiere que los hijos crezcan en su carrera académica, que tengan éxitos educativos, que mejoren en el campo laboral luego que comiencen a ejercer la carrera profesional.
De ahí se deprende que debemos estar conscientes de lo que significa crecer, de la manera de crecer, lo cual no necesariamente se traduce en logros económicos inmediatos. La sociedad ofrece a las familias algunos mecanismos indispensables para el crecimiento, escuelas y universidades para crecer en la educación, clínicas y hospitales para crecer saludablemente, leyes e instituciones para garantizar un mínimo de balance y seguridad en las transacciones comerciales, de personas y corporaciones.
Sin embargo no todo el mundo logra un aprovechamiento de estos recursos, algunos por ignorancia y otros por discriminación, o simplemente porque no creen que pueden tomar las cosas en sus manos.
Pero la razón principal reside en que muchas personas no prestan interés ni dedican esfuerzo algunos para asumir esa responsabilidad personal que al final resulta más divertida y excitante que sacrificante que es crecer para hacer crecer. Hay que aprender que lo contrario no siempre resulta contradictorio en la praxis, de lo contrario las formulas algebraicas no tendrían sentido alguno.
Siempre estamos a tiempo para crecer. No importa la edad, ni el tiempo, ni el lugar. En general, nunca paramos de crecer, lo cual viene a nuestro favor, en otros aspectos de nuestra vida, se demanda de un propósito, una dirección, pero sobre todo la pasión por llegar algún lugar con una mayor prosperidad. La capacidad es la que se alcanza, como la cima a la que se escala. Uno tiene que tener un sentido de la realidad al mismo tiempo, los superhéroes son una creación del arte ficción o la mitología, nosotros somos parte del género humano, vivimos en un tiempo y un lugar perceptible donde los problemas y las soluciones se atan en un punto de factores comunes.
El presente no es un instante que espera por la muerte, las líneas entre el pasado, el presente y el futuro son más amplias de lo que nos han enseñado o hemos aprendido, esto es bueno para todos, es importante saber que somos un presente, no un pasado sin relación ni un futuro, oculto en la incertidumbre. Lo que es igual para todos no es ventaja para nadie, la muerte, son muchos los que mueren y pueden ser mucho más los que nacen.
Crecer no es un acto, es un proceso y como tal, encierra cierto mecanismo, y demanda de algunos recursos que en su naturaleza podrían ser de orden material o de orden intelectual.
Por ejemplo, es fácil dar con algunas personas que luego de descubrir su vocación o habilidades, en el arte, el deporte o la literatura, han optado por implementar su selección y con una dosis de pasión han logrado un crecimiento notable en un tiempo más corto que lo que habían supuesto.
El mundo empresarial esta repleto de múltiples ejemplos que se comprueban con el crecimiento de negocios y programas de diferente tipología. En el orden más personal, existen cantantes, escritores, pintores, fotógrafos, políticos, entre otros tantos, que mediante su esfuerzo y dedicación han logrado un crecimiento profesional admirable y digno de recogimiento en diferentes ámbitos.
Lo primero es saber que uno nunca deja de crecer de alguna manera, pero al éxito se llega cuando se tiene el propósito de crecer, hay una gran diferencia. No permitamos el absurdo de que dejamos de crecer para envejecer y morir, ni tampoco permitamos ser guiados por el azar o los presentimientos fatalistas.