viernes, 26 de octubre de 2018

El soborno que habría pagado España por la anexión en el 1861

El soborno que habría pagado España por la anexión en el 1861

Según el cónsul inglés el imperio entregó 175,000 pesos a Pedro Santana y a ministros

La reina Isabel II, de España, cabeza del imperio español en la época de la anexión. Foto: Wikipedia.
226 
SANTO DOMINGO. La anexión a España, ocurrida en el 1861, no solo fue el resultado de ciertas circunstancias históricas, sino que también fue motivada por un soborno que habría entregado el imperio al general Pedro Santana, entonces presidente, y a varios ministros, promotores de la reincorporación de la República Dominicana a su antigua metrópoli.
La información relativa al acto de corrupción, que habría ocurrido entonces, está contenida en un reporte remitido por el cónsul inglés de la época, Martin T. Hood, al ministro de Relaciones Exteriores de su país, John Russell, sobre los sucesos concernientes a la anexión, el cual fue publicado por el historiador Hugo Tolentino Dipp en su libro La traición de Pedro Santana.
Es frecuente leer en textos de historia que la anexión fue “un error”, provocado por una opinión muy difundida entre las clases conservadoras y las mayorías de los dominicanos pensantes, según la cual el país tenía que incorporarse a una nación más poderosa para protegerse de posibles invasiones haitianas.
En el informe enviado por Hood a Russell, el 21 de marzo de 1861, le plantea además que las negociaciones de la anexión se realizaron en el mayor secreto y que se extendieron por más de un año.

“Dudo que en los anales de la Historia pueda encontrarse el paralelo de un proceder tan ignominioso o inicuo”, escribió Hood a Russell en el 1861, respecto a la anexión.

“El precio que España pagó por esa iniquidad fue, según me han informado, de ciento setenta y cinco mil pesos para ser distribuidos entre las cinco personas ya mencionadas; de esta suma, 25,000 pesos han sido ya pagados y el resto será enviado desde La Habana, cuando reciban la noticia de que la bandera española está efectivamente ondeando aquí”, afirmó Hood.
En párrafos anteriores, Hood escribió: “Cinco personas, el general Santana, el general (Antonio) Abad Alfau, Miguel Lavastida, Felipe Castro y Pedro Ricart han sido los únicos actores de este infame asunto. Sin consultar con nadie, negando la realidad a todo mundo, durante doce meses han estado en negociaciones con los agentes españoles para vender su país”.
Abad Alfau, Felipe Dávila Fernández de Castro, Pedro Ricart y Torres y Miguel Lavastida eran ministros del gobierno de Santana cuando se produjo la anexión.
El soborno que habría pagado España por la anexión en el 1861
El cónsul inglés además subrayó: “Cuando hubieron llevado a cabo los arreglos, obtuvieron, mediante intimidaciones, algunas firmas al pie de un memorial que servía de excusa a su traición, y ahora, y aun hoy día, las firmas están siendo exigidas con el memorial en una mano y el pasaporte para salir del país en la otra”.
De acuerdo al documento en El Seibo, Azua, Baní y Cotuí los anexionistas tuvieron éxito y la bandera española fue izada en la mañana del 18 de marzo pero en Santiago, Macorís y La Vega prevalecía un gran descontento.

“Se cree que los habitantes de allí rechazarán la anexión a España y proclamarán, como frecuentemente han querido antes, su anexión a los Estados Unidos”, vaticinaba Hood.

Asimismo, informaba a Russell que en la frontera haitiana predominaba el mismo descontento con la diferencia de que los moradores de esos lugares preferían la anexión a Haití.
El cónsul Hood auguraba que no era difícil que se produjera un estallido general y que comenzara en las provincias del Norte, donde los elementos de la resistencia eran más fuertes y estaban organizados contra los españoles.
En efecto, el descontento continuó y la guerra de la Restauración estalló en el 1863, en el Noroeste, con el famoso Grito de Capillo y culminó en el 1865 con el restablecimiento de la República Dominicana.
Respecto a lo sucedido para que se produjera la anexión, Hood le dijo a Russell en el 1861: “Dudo que en los anales de la Historia pueda encontrarse el paralelo de un proceder tan ignominioso o inicuo”.
Pocos vivas y el saludo a la bandera española
El soborno que habría pagado España por la anexión en el 1861
En su comunicación a Russell, el cónsul Martin T. Hood le describió cómo fue proclamada la anexión, ante unas 250 personas en un acto efectuado en la Plaza de Armas de Santo Domingo, después de las ocho de la noche del 18 de marzo de 1861. En el acto no se dirigió a los presentes del presidente Pedro Santana.
Sobre aquel momento, Hood, quien estuvo allí como uno más, contó: “El lugarteniente de Santana se adelantó entonces hacia el balcón y leyó la proclama, de la cual yo le envío una copia y traducción, declarando que Santo Domingo fue reincorporada a los dominios españoles”.
A continuación, agregó: “Hubo unos pocos, no muchos, vivas en el balcón, los cuales fueron respondidos por los españoles presentes en la plaza. Pero ninguno de los dominicanos, ni siquiera los soldados, ni los extranjeros tomaron parte en ello”.
Relató que la bandera española fue izada y saludada luego en la Fortaleza Ozama con 101 cañonazos.
Llanto por la anexión
Por su lado, el vicecónsul inglés radicado en Puerto Plata. C .J. Chesman, le dirigió una carta a Hood en que describió el pesar con que recibieron los dominicanos de esa localidad la noticia de la anexión.
“Tengo el placer de informarle que en la tarde del 26 la bandera española fue izada en lugar de la bandera dominicana en la Comandancia de Armas. El cambio fue efectuado en perfecto silencio y el espectáculo resultó ser verdaderamente melancólico; hombres y mujeres llorando, ni una aclamación, ni un ruido de ninguno de los dos lados y no fue tirada ninguna salva de cañón”, subrayó Chesman.
Y agregó: Este cambio no ha sido efectuado con el consentimiento del pueblo; la mayoría está muy descontenta. Yo tengo el presentimiento de que la presente calma anuncia tormenta”.
En cuanto a la proclamación de la anexión, Tolentino Dipp expresó que “a partir de ahí el pueblo le demostraría a Santana que él nunca había comprendido su amor a la independencia. Tras la guerra más hermosa de nuestra historia, en la que los dominicanos defendieron su tierra y todos los elementos sociales que lo determinaban como un grupo con características de nación, España, vencida, abandonó definitivamente el territorio nacional el 11 de julio de 1865”.

Fuente: https://www.diariolibre.com/revista/cultura/el-soborno-que-habria-pagado-espana-por-la-anexion-en-el-1861-EI11083160



===================================

lunes, 22 de octubre de 2018

Para ser bella por fuera y fuerte por dentro


Eramis Cruz



Recuerdo el tiempo cuando te conocí, vivías entonces en tu pueblo natal, tierra de hombres y mujeres valientes. Eran tus padres quienes proveían lo necesario para ti y tu pequeña hija. Recuerdo que años después tuvimos el honor de tu visita. Nos llamó la atención que fuera tan organizada con tus cosas y hasta meticulosa al comunicarte con la gente. Luego te fuiste dejando una maleta en el closet para asegurarte que regresarías, tomó varios años, pero lo hiciste.
En busca de manera para mejorar la vida tu regresaste y tu hermano se fue de aquí como si estuviera supuesto a ocupar tu lugar al otro lado del océano. He sido testigo de cómo han crecido desde ángulos opuestos. El brilla desde adentro y tu centelleas desde afuera. Según los parámetros de la sociedad ambos parecen tener sentido porque él es hombre y tu eres mujer, pero eso no pasa del estereotipo.

Así es la vida, el espacio y el tiempo no son iguales para todos, lo que si es igual es la reafirmación de que no importa adónde vamos, es necesario que tangamos un cometido en la mente y en el corazón y la convicción de que es realizable, de no serlo tenemos que hacer los ajustes requeridos, pero nunca claudicar.
En varias ocasiones te he referido esta temática, pero ahora que has logrado hacer de tu cuerpo la figura que soñaste y mientras te sientas hermosa por fuera, quiero que te decidas con todo tu coraje y que logres la estabilidad que has estado buscando. Estoy seguro que no eres cobarde, el miedo que sientes es completamente normal en todas las personas que se ven compelidas a enfrentar sus propias limitaciones.
Recuerdas que fuiste capaz de ponerte en forma, moldeaste tu cuerpo y te tomaste las fotografías de colores que veía en tus sueños y en los espejos ajenos.  Rememoras que no lo hiciste en un solo día, de igual manera, necesitas establecer tus metas objetivamente e ir tras ellas. Hay tres cosas indispensables en la vida de una persona, y casi siempre las pasamos inobservables: la educación o habilidad de empleo, un hogar o una casa para guarecernos, y trabajo para ganar los medios que nos exige la vida. De estos tres, el único seguro y que estará con nosotros siempre es la educación. Empleos y viviendas son elementos variables, mientras que la educación la podemos mejorar y de hecho mejora con la experiencia y la preparación adicional, pero nunca se menoscabará.

No pretendo ser tu maestro ni hacer uso de verbo sin praxis, por eso debo exponerte mi ejemplo. Yo inmigré a este país en 1978, tenía 26 años de edad. Llegué peor que tú porque era un indocumentado, estaba casado y tuve tres hijos en unos años. Fui el primero que emigré de mi familia, o sea no tenía ese apoyo moral, sino que era la promesa virtual de otros.
Trabajé en varias factorías, en empleos mal pagados que me presionaban a conseguir algo mejor, quería un empleo en una oficina, como el que tenía en mi país cuando trabajaba como sindicalista, pero esa oportunidad había quedado atrás. sin inglés, sin documentos y sin experiencia, era como una utopía, pero no me detuve y paulatinamente, todo lo puse en su lugar. Solo te menciono estos logros personales para que sepas que tu también puedes, pero no te acomodes, esfuérzate con alegría sin abandonar el ánimo que requiere el día a día.

Cuando no nos ha sido posible llevar una vida ordenada según los estándares sociales, sea a consecuencia de la disfuncionalidad familiar o por razones propias de la edad y tenemos los hijos antes de casarnos, buscamos empleo antes de graduarnos, y desarrollamos experiencias aún muy jóvenes, entonces nos queda el desafío de tener que reordenar los elementos de la mejor manera posible. Un día mi hija de cuatro años de edad me preguntó porqué ella estaba en la fotografía de nuestras bodas, la verdad que no lo pensamos antes de hacerlo. Fue difícil, pero tratamos de explicárselo.

Yo estoy felizmente retirado, puedo ocuparme de mis obligaciones del mismo modo hice durante los 23 años que trabajaba para la Ciudad. Tu apenas comienzas tu carrera, y no tengo dudas que lograrás lo que te propongas.

Nunca es tarde para quien quiere reinventar los apremios del tiempo, del mismo modo, uno no se detiene ante la distancia cuando sabe adonde va. Lo más importante de envolverse en estos cometidos es que ir en su búsqueda resulta divertido, porque se puede vivir al mismo tiempo, y cada paso que se logra hacia adelante, es un destello de indetenible voluntad.

sábado, 20 de octubre de 2018

Henry Molina, líder sindical


-->
Henry Molina fue un modelo de laico católico.

José Gómez Cerda

En ocasión del fallecimiento de Henry Molina,  viernes 19 de octubre 2018


De Henry Molina se pueden escribir varios libros, en esta ocasión voy a narrar nuestras relaciones entre 1957 al 1965, que se mantiene intacta hasta la fecha.
 Nos conocimos durante la dictadura de Trujillo, en 1957, cuando él era miembro del Comité de la Acción Católica y yo presidente de la Juventud Obrera Católica-JOC, en la Iglesia San Juan Bosco, en Santo Domingo.
 Yo acababa de llegar de Santiago de los Caballeros, buscaba un ambiente religioso, en una ciudad capital, donde la juventud tenía muy poco espacio para una vida espiritual. Mi amigo Ramón Vásquez, oriundo como yo del barrio Baracoa, me había orientado, él me integró a una Cooperativa de consumo en la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, y me ingresó a la JOC, en la Iglesia San Juan Bosco.
 Henry iba a las reuniones de la JOC, acompañado de Pablo Nadal, que era también miembro de la Acción Católica. Otros miembros de ese organismo eran Milagros Pratt y Juan José Ayuso.

 Juntos leímos dos libros que eran prohibidos por la dictadura, que eran:
El Coraje de Vivir, de Maxence Van der Meer, una biografía de José Cardijn, fundador de la JOC Internacional, y En la Escuela de lo Social, sobre la situación social en la España de Franco.
 En la JOC compartí con Porfirio Zarzuela, Luis Genion Power, Luis Lantigua, Ramón Vásquez, Javier Prensa, y otros valiosos jóvenes.
 En 1958 por problemas político contra la dictadura de Trujillo salí al exilio y me instalé en Nueva York, un año después lo hizo Henry Molina, ambos trabajamos en la Juventud Obrera Católica, de Nueva York, en la sección hispana, donde yo era el Presidente y Henry encargado de Relaciones Internacionales.

En Nueva York conocimos a José Cardijn, el cura belga, fundador de la JOC. Ahí nos reencontramos, además en la JOC-hispana participaban otros dominicanos como Sabas Morillo y Rafael Peralta (Miguelito) y Virginia Mella. También estaban Cristina Casanova, argentina, Osvaldo Sepulveda y Gladys Sánchez, cubanos, y Héctor Vargas, puertorriqueño, y otros jóvenes, chilenos, brasileños, mexicanos, puertorriqueños, nicaragüenses y cubanos. Nuestro asesor era el Padre Jean Paul Casaboun. Nos reuníamos en la Iglesia de La Guadalupe, en la calle 14, en el West Side, de Manhattan.
 En esa ciudad establecimos relaciones con Guido DAlessandro-Yuyo, Alfonso Moreno Martínez, Mario Read Vittini, y otros exiliados, trabajamos juntos en la Delegación del Frente Interno-DAFID, y participamos en la elaboración de los estatutos del futuro Partido Revolucionario Social Cristianos.

Yo era el secretario juvenil del Movimiento Pro Liberación Dominicana, que dirigía Bienvenido Hazim Egel.
 Desde Nueva York viajé a Puerto Rico, Costa Rica y Cuba.

Durante un tiempo fui a estudiar sindicalismo en la Universidad de Río Piedras, en Puerto Rico, y colaborador de la JOC de esa isla. Ahí conocí a Emilio Máspero, un dirigente argentino, encargado del área del Caribe de la Confederación de Sindicalistas Cristianos (CLASC), por intermedio del Padre Salvador Freixedo, Asesor de la JOC en Puerto Rico.
 En Puerto Rico compartí con Miguel Padilla, Moncho Fuentes, Toñita, Isabelita, Geñita, la dominicana Norma González, Miguel Soto, Francisco Velásquez, Francisco García (El Nica), Antonio Negrón, Juan Vera Vera, Blanca Acevedo, Hilda Maldonado, Julio Cross Beras, (dominicano que estaba exiliado en esa isla). Francisco Colón Gordiany, Pedro Grant, Bibiano Pizarro, Paulino Santiago, Luis Varela, exiliado cubano, y otros jóvenes sindicalistas y militantes de la JOC. Allá estuvieron también Guido D Alessandro y Alfonso Moreno Martinez, exiliados dominicanos.
 Emilio Máspero y Rafael Caldera organizaron un curso en Venezuela para un grupo de jóvenes dominicanos que estamos exiliados, participando Henry Molina y yo, para especializarnos en el sindicalismo,

Henry Molina y yo participamos en un curso intensivo en Venezuela sobre Sindicalismo, Reforma Agraria, Política y Asuntos Juveniles, evento que fue organizado por la CLASC (después CLAT), el Instituto Nacional de Estudios Sociales   (INES), de Venezuela.
 Ese grupo de jóvenes dominicanos exiliados estaba compuesto por: Henry Molina, Caonabo Javier Castillo, Prospero Morales, Prisco Morales, Ramón Harvey, José Antonio Brea, Cucho Rojas Fernández y José Gómez Cerda.
 Henry Molina y yo participamos en el Congreso Extraordinario de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (C.T.V.), después del atentado de Trujillo contra el Presidente de Venezuela Rómulo Betancourt. Ese fue el primer Congreso de la CTV después de la dictadura de Pérez Jiménez. Además participaron en actividades sindicales organizadas por la Confederación Autónoma de Sindicatos Autónomos (CODESA).

Conocimos y tratamos a varios dirigentes sindicales venezolanos, como Rafael León León, Dagoberto González, Laureano Ortiz, y a varios cubanos que llegaron exiliados y se instalaron en Venezuela como Eduardo García Moure y José de Jesús Plana.
 Nuestros profesores fueron Emilio Máspero, Rafael Caldera, Luis Herrera Campis, Arístides Calvani y otros destacados sindicalistas y políticos venezolanos.
 Cuando Trujillo fue asesinado el 30 de mayo de 1961, nos encontrábamos en Venezuela, haciendo el curso sindical y político.
 Henry Molina y yo regresamos a Santo Domingo a fines de enero del 1962, nos acompañó Emilio Máspero. Preferimos quedarnos en el extranjero para capacitarnos más, para servir mejor a la sociedad dominicana.

El 29 de enero de 1962 se realizó en Primer Encuentro de Trabajadores Cristianos, en el local del Instituto Comercial Juan Pablo Duarte, en Villa Duarte, Santo Domingo. Esa reunión fue presidida por Emilio Máspero, Secretario General Adjunto de la Central Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos (CLASC). Entre los participantes estaban Jesús Caminero Morcelo, Porfirio Zarcuela, Gabriel del Río, José Gómez Cerda, Jorge Cruz Reyes, Henry Molina, Prisco Morales, Rafael Hidalgo y otros.

Henry Molina, Gabriel del Río y yo, participamos en la constitución del Instituto Nacional de Formación Agraria y Sindical (INFAS), sus primeros cursos se realizaron en la Casa Manresa, en Santo Domingo y en el Seminario Menor en Santo Cerro, La Vega. Los cursos contaban con la colaboración de los Padres Manuel González Quevedo, José Arnaíz, José Llorente y Benavides, en Santo Domingo; y Francisco Guzmán, en el Santo Cerro.
 En marzo los trabajadores de los Ingenios Catarey, Esperanza, Amistad y Monte Llano realizaron una huelga. Entre los dirigentes sindicales estaban José Altagracia Telleria, del Ingenio Catarey, Mon Spencer, de Monte Llano, “El viejo Pou”, del ingenio Esperanza, y otros líderes azucareros.
 La CASC defendió a los trabajadores azucareros, lograron un aumento salarial de 0.60 pesos diarios a 3.20, inmediatamente esos sindicatos se afiliaron a la CASC, luego lo hicieron otros sindicatos azucareros de San Pedro de Macorís.

Henry Molina estudió Ciencias Políticas y Agrarismo en el Instituto Nacional de Estudios Sociales (INES), en Caracas, Venezuela 1961-1962; Derecho del Trabajo, Negociaciones Colectivas y Economía, en el Instituto Internacional de Estudios Sociales (IES), situado en Colombia, en 1963. Derecho Internacional del Trabajo, en el Instituto de Estudios Laborales de la OIT, en Ginebra, Suiza en 1964.
 A fines de agosto de 1962 se celebró el PRIMER CONGRESO NACIONAL DE TRABAJADORES DOMINICANOS, organizado por la CASC, en el local de la Hermandad Cigarrera de Santiago, con la participación de 300 delegados oficiales, y con la presencia del Gobernador de Santiago Dr. Virgilio Maynardi Reyna.
 El Primer Congreso de la CASC eligió a Jesús Caminero Morcelo, como Secretario General. En la directiva estaban también Gabriel del Río, Porfirio Zarzuela, José Gómez Cerda, Rosendo López, Henry Molina y otros destacados jóvenes sindicalistas.

Un mes más tarde se celebró en el local “Madre y Maestra”, de La Vega, el congreso constitutivo de la Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas- FEDELAC, donde la CASC estuvo representada por Henry Molina, José Gómez Cerda y Francisco José Bidó, además participó Rangel Parra, dirigente agrario venezolano, en representación de la Federación Campesina Latinoamericana FCL, y el Padre Francisco Guzmán. SJ.
 El Congreso eligió a Prisco Morales, como Secretario General, además estaban Ramón Vásquez, Luís Estrella, Rafaelito Bencosme, y otros líderes campesinos cristianos.
 La CASC realizó unidad de acción con diversas organizaciones sociales, entre ellas con el Bloque Revolucionario Universitario Cristiano (BRUC), que eran dirigidos por Bernardo Defilló, José Joaquín Puello, Lucas Rojas y otros líderes universitarios.

El primer dirigente de la CASC que viajó para representar a los trabajadores dominicanos fue Henry Molina, que participó como delegado oficial a la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 1962. Con sólo 21 años era el delegado oficial más joven en esa Conferencia mundial. Se integró a la Comisión de la OIT sobre seguridad social.

Luego Gabriel del Río viajó a Alemania, para estudiar durante un año, con una beca de la Fundación Konrad Adenauer.
 Henry Molina representó la CASC en el organismo de dirección del seguro social dominicano, y fue él quien propuso el cambio de nombre de Caja Dominicana de Seguros Sociales, a Instituto Dominicano de seguros sociales-IDSS, y que ese organismo fuera dirigido por un grupo tripartita, donde fueran representados los trabajadores, los empleadores y el Estado, en forma de igualdad. Durante muchos años fui su suplente en el IDSS.
 El 25 de septiembre un golpe de Estado derrocó el gobierno del Profesor Juan Bosch. Henry Molina, junto a otros dirigentes de la CASC, fue uno de los primeros dirigentes sociales en ser encarcelado por militares del gobierno golpista del Triunvirato.
 En agosto de 1964, cuando el Gobierno del Triunvirato pretendió modificar las aportaciones de los trabajadores para el sostenimiento del Seguro Social. La Ley 360 pretendía modificar la Ley 1896, sobre Seguros Sociales, para que los trabajadores y los Empleadores aportaran el doble (del 2 ½% al 5%), la CASC hizo una huelga general, esta ciudad se inició en Santiago, luego tuvo un carácter nacional.

 Todos los miembros del Comité Ejecutivo Nacional fueron hechos prisioneros por la policía nacional, con amenaza de ser deportados.

Yo estaba esos días en Panamá, cuando regresé toma la dirección de la CASC, fui escondido por el Padre Marcial Silva, y discutí la solución a la huelga.
 Esta actividad le costó mucho a la CASC, el gobierno la declaró ilegal, cientos de directivos sindicales fueron despedidos de sus puestos de trabajo, y decenas de sindicatos se des-afiliaron de la Confederación, entre ellos parte de los eran empresas del Estado, y de la industria azucarera.
 Ese mismo año la CASC hizo su segundo Congreso Nacional y eligió a Henry Molina como Secretario General, quedando yo como Secretario Nacional de Organización, y encargado de la región del Norte. También estaban Gabriel del Río, Porfirio Zarzuela, Rosendo López, Francisco José Bidó, y otros valiosos dirigentes. La CLASC estuvo representada por Eduardo García, de Curazao participó Oscar Semerel.
 Por indicación del Comité Ejecutivo Nacional de la CASC, Henry Molina viajó a Puerto Rico, a reunirse con el Profesor Juan Bosch, en preparativos para derrocar al gobierno del Triunvirato, que tomaba medidas contra los trabajadores. La CASC estuvo enterada y participó en el proceso de conspiración contra el gobierno ilegitimo.

Desde la fundación de la CASC. El dirigente que tuvo mayor carisma, por su forma de actuar, hablar y orientar, era Henry Molina.
Cuando comenzó la revuelta contra el Triunvirato, el 24 de abril de 1965, la CASC no vaciló en apoyar el movimiento constitucionalista, y en una presentación en el Canal 4, de Radio Televisión Dominicana, todos los miembros del Comité Ejecutivo Nacional, nos presentamos, y fue Henry Molina, en su calidad de Secretario General quién leyó el manifiesto de los trabajadores apoyando el retorno a la constitucionalidad y el regreso del profesor Juan Bosch, como presidente de la República.
 En su casa, situada en la Calle Pimentel, de Santo Domingo, nos instalamos los dirigentes de la CASC que vivíamos en el interior, entre ellos Francisco José Bidó, Francisco Santos y yo, para participar en las actividades que realizó la CASC durante la revolución, y ahí se formó el Comando Armado de Sindicalistas Cristianos-CASC, siendo Henry Molina, el comandante.
 Una noche, como a las diez, llegó frente a la casa de Henry un tanque de guerra norteamericano, todos entramos en miedo. Nadie podía enfrentar esa situación… de repente salió un haitiano llamado Lamarque, amigo de la CASC, y dijo que se había robado ese aparato, sólo iba dormir a la casa de Henry. Al otro día temprano entregamos el tanque al Comando superior, encabezado por Caamaño, quién agradeció el gesto de Lamarque. Fue el primer tanque de guerra que tuvo el movimiento constitucionalista…

 Durante todo el proceso de confrontación militar en Santo Domingo, Henry Molina representó a la CASC (sindical y militarmente), ante el gobierno constitucional que dirigió el coronel Francisco Alberto Caamaño. Recuerdo que él y yo estuvimos en el Palacio Nacional horas después que yo bombardeado por las fuerzas aéreas dirigidas por el General Elias Wessin y Wissen.
 Tuvimos una reunión con Alejandro Magnet, chileno, representante de la Comisión de la Organización de Estados Americanos -OEA, y al año a él le sorprendió que los sindicatos cristianos apoyaran el movimiento constitucionalista, pues todos los organismos internacionales decían que era una confrontación entre los constitucionalistas, comunistas, y anti-constitucionalistas, pro-norteamericanos. Él le solicitó a Caamaño que enviara un delegado sindical al exterior para explicar esta situación.

 Yo salí al exterior, a representar a los trabajadores y el gobierno constitucionalista, estuve en Venezuela, Chile y México, también visité Nueva York y Washington, en actividades del sector constitucionalista,

Conversé en Venezuela con el presidente Raúl Leoni, en Chile con el presidente Eduardo Frei Montalva, en México tuve una rueda de prensa con periodistas internacionales, después me instalé en Puerto Rico, diariamente me reunía con Carmen Peña, en ese entonces novia de Henry Molina, que era azafata de la Compañía Dominicana de Aviación- CDA, e intercambiaba comunicaciones escritas entre Henry Molina y yo.
 A fines de junio regresé al país, después de realizar mis actividades internacionales. Cuando llegué al aeropuerto dominicano me salvé gracias a Henry, que llamó al encargado del aeropuerto, fingiendo la voz del Nuncio Apostólico, diciéndole que yo era un alto funcionario internacional que venía para buscar una solución al conflicto armado, pude entrar al país son problemas, inclusive el funcionario pidió que no me registraran mi equipaje, y me mandó a la ciudad de Santo Domingo con su chófer.
Henry Molina participó en todas las actividades del movimiento constitucional, en representación de la CASC, como comandante del grupo de trabajadores de la Confederación y como del Comando.

José Gómez Cerda




====================================





El soborno que habría pagado España por la anexión en el 1861

El soborno que habría pagado España por la anexión en el 1861 Según el cónsul inglés el imperio entregó 175,000 pesos a Pedro S...