Inquietudes, Conocimiento y Experiencias. Una publicación Aceda - Eramis Cruz *******

sábado, 10 de marzo de 2012

Cuando la justa rebeldía tiene nombre y rostro de mujer

Especial 8 de marzo: Cuando la justa rebeldía tiene nombre y rostro de mujer


Rosa Parks decidió cambiar la historia en ese preciso momento, poner fin a tantos años de discriminación e injusticia, y simplemente dijo que no, se negó a obedecer sumisa





Especial 8 de marzo: Cuando la justa rebeldía tiene nombre y rostro de mujer
Rosa Parks, arrestada por no someterse a la humillación.
Acento.com.do/Archivo

ver Acento Social

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Las mujeres de todos los países y de todas las épocas han jugado papeles estelares en los procesos de cambios sociales.
Las luchas que hoy libran las organizaciones feministas por el pleno reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres son el resultado de cientos de años de esfuerzos y experiencias acumuladas contra todas las adversidades.

El siglo XX, sobre todo en su segunda mitad, fue decisivo para que las mujeres, junto a otros grupos sociales, tomaran el protagonismo en el reclamo de derechos civiles y humanos.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, Acento.com.do resalta algunos ejemplos de mujeres dominicanas que protagonizaron luchas por sus derechos y los derechos de sus conciudadanos. También incluimos a una norteamericana, Rosa Parks, por el valor universal de su decisión contra un sistema de injusticias.

Evangelina Rodríguez
Si hay una historia que resume todo el horror, la opresión y la crueldad que representó la dictadura de Rafael Trujillo, es la de la Evangelina Rodríguez, que nació en el año 1879 en Higüey.

Tal como narra la periodista e historiadora Ángela Peña, la dictadura de Trujillo la marginó de la sociedad dominicana. La borró del mapa.
Evangelina Rodríguez PerozoSu tesis, resultado de sus investigaciones, “fue excluida de los congresos médicos, eliminada del Directorio y de la Síntesis Bibliográfica que incluía los nombres de todos sus colegas. La revista Fémina, donde ella publicaba sus colaboraciones literarias, le cerró sus puertas. El doctor Moscoso Puello, que fue su compañero y conocía su capacidad y sus virtudes, escribió un libro y apenas la menciona”, expone Peña. Todo porque la obra fue escrita durante la dictadura de Trujillo, que negaba el más mínimo derecho a pensar y a expresarse libremente.

Evangelina Rodríguez, pese a haber sido la primera médica graduada, con especialidad en pediatría y ginecología, fue rechazada para el nombramiento de profesora universitaria, y en su lugar se nombró a Consuelo Bernardino, debido a la influencia que ejercían en el régimen los hermanos de esta última, Minerva y Félix, dos serviles de la sangrienta dictadura.

Evangelina Rodríguez Perozo fue acosada, perseguida, golpeada y encarcelada, por sus críticas a la tiranía.

En el artículo de Ángela Peña se cita al doctor Santiago Castro Ventura, quien detalla que esta gran dominicana cayó en desgracia y sus pacientes abandonaron la consulta.
Tanta represión y aislamiento la enloquecieron. Comenzó a deambular por las calles vociferando consignas contra el terror.

“Se decidió acentuar la represión sobre ella: fue confinada en la colonia Pedro Sánchez, en El Seibo. En la fortaleza México, de San Pedro de Macorís, después de interrogarla para saber si instigaba la huelga, y golpearla durante varios días, los guardias la dejaron abandonada en un desierto camino vecinal cerca de Hato Mayor...”, expone el doctor Castro Ventura, citado por Ángela Peña.

“Comenzó a caminar, caminar, caminar, tal vez para olvidar su desgracia... En Higüey la encontraron en la puerta de la iglesia, con los brazos en cruz, pidiéndole perdón a la Virgen de La Altagracia porque Trujillo iba a convertir la República en un baño de sangre. Un cuadro típico alucinatorio donde oía las voces de los asesinos maldiciendo a sus víctimas”, indica el conmovedor relato del doctor Castro Ventura.

Evangelina Rodríguez Perozo murió el once de enero de 1947. Ángela Peña afirma que el olvido, la ingratitud y la indiferencia la han acompañado más allá de la muerte.
“De la calle que rinde homenaje a su memoria desapareció el rótulo que fue retirado para enmendar el nombre mal escrito. Nunca ha sido repuesto y la vía lleva más de un año sin identificar. Por lo demás, a la meritoria y ejemplar dama sólo se le recuerda como la primera mujer médico dominicana sin resaltarse los valiosos aportes que ofreció al país, los programas que introdujo, aun vigentes, y la inestimable labor social, cultural y patriótica que desempeñó”, expuso la periodista e historiadora en un reportaje publicado en el diario Hoy.

Además del doctor Castro Ventura, que escribió el libro Evangelina Rodríguez. Pionera médica dominicana; el doctor Antonio Zaglul escribió En las tinieblas de la locura. Despreciada en la vida y olvidada en la muerte. Biografía de Evangelina Rodríguez, la primera médica dominicana.

Ercilia Pepín, patriotismo, decoro y dignidad
Si fuera necesario resumir en un nombre de mujer todo el decoro, la dignidad y el patriotismo del pueblo dominicano, bastaría con nombrar a Ercilia Pepín. Nacida en Santiago de los Caballeros el 7 de diciembre de 1886 y fallecida el 14 de junio de 1939, Ercilia Pepín Estrella fue una educadora que predicó con el ejemplo los valores cívicos y el patriotismo que enseñó en las aulas.

Ercilia PepínInnovadora y una rebelde, a sus 25 años había asumido las ideas de Eugenio María de Hostos sobre una educación humanística y laica, lo que le generó el rechazo de los sectores más conservadores, sobre todo del clero.
Al unísono con su labor de educadora, se hizo una líder cívica en Santiago y dio pasos importantes en el reclamo de la igualdad para mujeres y hombres.
Cuando los Estados Unidos envían sus tropas a invadir y ocupar la República Dominicana, en el año 1916, Ercilia Pepín asumió la causa de la patria y nunca claudicó en sus ideales, a pesar de las amenazas y advertencias del gobierno invasor y los dominicanos traidores.

Recorrió pueblos y aldeas orientando a la población y condenando a los invasores, además de instar a la lucha para liberar el país y proteger y alentar a los revolucionarios que se enfrentaron al invasor.

En esa época recibió una invitación para representar el país en una actividad internacional, pero se negó a asistir porque le ofendía viajar con autorización del gobierno invasor. En varias ocasiones fue presionada para que desistiera de izar la Bandera Nacional, pero nunca claudicó, además de participar activamente en el movimiento que exigía la salida del país de los militares y funcionarios estadounidenses.

Cuándo se produce la retirada de las tropas de EE.UU. el 24 de julio de 1924, Ercilia Pepín participó en el enhestamiento de la Bandera Nacional, utilizando una que había sido hecha por sus alumnas. De las luchas de Ercilia Pepín se enteraron muchos países latinoamericanos, y cuatro años después sus alumnas fueron invitadas para que confeccionaran una bandera nicaragüense para el patriota Augusto César Sandino, que al igual que los dominicanos combatía en su tierra contra las tropas invasoras norteamericanas.

La indoblegable Minerva
Minerva Mirabal de Tavárez, nacida el 12 de marzo de 1926, y asesinada el 25 de noviembre de 1960 por el dictador Rafael (Chapita) Trujillo, fue una valiente dominicana que luchó por la libertad del pueblo dominicano.
Patria, Minerva y María Teresa MirabalFue una de las primeras mujeres en obtener el título de doctora en Derecho de la Universidad de Santo Domingo (entonces no era autónoma), en 1957. Por sus ideas revolucionarias, la dictadura le impidió ejercer su profesión.
Desde niña se destacó por su inteligencia fuera de lo común. Todos sus biógrafos coinciden en que a los cinco años leía y escribía correctamente, y que a los siete memorizaba poemas, relatos y otros textos de literatura e historia.

Casó con el también abogado Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), que al igual que ella se oponía a la dictadura de Trujillo.
En el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, bautizado así en honor a los combatientes que en esa fecha en el año 1959 intentaron derrocar a Trujillo mediante una expedición que llegó al país por avión procedente de Cuba, Minerva desarrolló su liderazgo.

Sus convicciones firmes, su valentía y arrojo le generaron el odio de Trujillo. La persiguió y encarceló junto a sus hermanas Patria y María Teresa. También fueron perseguidos y encerrados los esposos de las tres hermanas (Manolo, esposo de Minerva; Pedro, esposo de Patria, y Leandro, esposo de María Teresa).
El 25 de noviembre de 1960, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal fueron asesinadas por órdenes de Trujillo. Junto a las hermanas Mirabal fue asesinado un leal amigo de la familia, Rufino de la Cruz.
En honor a Minerva, a Patria y a María Teresa Mirabal, Naciones Unidas consagró el 25 de noviembre como el Día Mundial de Rechazo a la Violencia Contra la Mujer.

Rosa Parks rompió las cadenas
Rosa ParksEl 1 de diciembre de 1955, en la ciudad de Montgomery, en el estado de Alabama (Estados Unidos), una mujer de 42 años, llamada Rosa Parks, tomó el autobús para regresar a su casa después de una agotadora jornada de trabajo.
La ley racista que entonces regía en ese estado obligaba a los negros, hispanos, asiáticos, indígenas y demás minorías a ceder los asientos delanteros a los hombres y mujeres blancos. También ordenaba dar el asiento a los blancos en cualquier parte del vehículo, en caso de que no hubiera asientos disponibles cuando estos abordaban.
Un hombre blanco entró al autobús. Observó despacio a quién escogería para fastidiar y humillar. Se detuvo frente a una delgada mujer negra, que a simple vista parecía frágil, y le ordenó que le cediera el asiento y se fuera al fondo del vehículo.

Pero se equivocó de persona y de momento. Rosa Parks decidió cambiar la historia en ese preciso instante, poner fin a tantos años de discriminación e injusticia, y simplemente dijo que no, se negó a obedecer sumisa.
El hombre blanco dio la queja al chofer del autobús, quien recriminó a la delgada mujer ordenándole que de inmediato obedeciera la ley de discriminación y se fuera al fondo de la guagua.

Ante la negativa de Rosa Parks, fue acusada de perturbar el orden público y fue encarcelada. Los diarios publicaron la foto de la joven mujer a quien un agente policial la obligaba a imprimir sus huellas dactilares en el registro de los presos en la sede de la policía de Montgomery, como si se tratara de una peligrosa delincuente.
Probablemente la propia Rosa no se percató en ese momento del impacto que causaría esta imagen fuera y dentro de los Estados Unidos. El incidente generó un efecto creciente y en cadena.
Los negros y negras de Alabama, con el liderazgo del Dr. Marthin Luther King Jr, Rosa Parks y otros, decidieron boicotear el servicio de transporte colectivo, prefiriendo caminar a pie para todas sus diligencias, acción que se constituyó también en un golpe a la industria y el comercio, obviamente dominados por los blancos, pues se llegaba más tarde al trabajo.

Esta lucha se expandió por todo el territorio estadounidense y fue apoyada por las demás minorías étnicas. Fueron muchas las protestas públicas reprimidas con batazos, bombas lacrimógenas, perros y disparos.
En 1956 el caso de Parks llegó a la Corte Suprema de los Estados Unidos, que falló contra la ley de segregación en el transporte de Alabama, declarándola anticonstitucional.
El resto de la historia es conocida, en los años sesenta el movimiento por los derechos civiles y la igualdad de las minorías en EE.UU, que encabezaron los líderes afroamericanos, ganó la batalla en todo el país. Se fueron eliminado en todos los estados las leyes que impedían a los negros asistir a las universidades en igualdad de condiciones con los blancos, ejercer el voto, postularse a cargos públicos, asistir a los mismos lugares públicos y privados de diversión, restaurantes, etc.
Fue una lucha dura y dolorosa. Mujeres y hombres afrodescendientes sufrieron todo tipo de vejámenes, torturas, palizas y asesinatos.
Rosa Parks, como Angela Davis y Coretta Scott King, representaron a miles de mujeres que tomaron parte en esa gran batalla cívica. Rosa Parks nació el 4 de febrero de 1913 y murió el 24 de octubre de 2005.

Contra viento y marea: Abigail Mejía
Abigail Mejía.Ana Emilia Abigaíl Mejia Soliere, nació en Santo Domingo el 15 de abril del 1895 y falleció el 15 de marzo de 1941. Fue Narradora, crítica literaria y educadora. En 1912 se graduó de Maestra Normal de Segunda Enseñanza en Barcelona, España. En 1925 retornó a República Dominicana y se dedicó a la labor educativa.
Fue una de las pioneras del feminismo en República Dominicana, tanto en las labores intelectuales como en las luchas por los derechos cívicos de la mujer, como el de elegir y ser elegida.
Fundó los clubes Nosotras (1927) y Acción Feminista, este último dedicado a la capacitación de las mujeres pobres para ayudarlas a ser autosuficientes.

Fue activista en las principales organizaciones culturales de la capital de esa época y escribió para los principales periódicos. Escribió ensayos y obras de ficción que sirvieron de libros de texto para el bachillerato. Su libro más conocido es la novela Sueña Pilarín.
En los años 20 sus ideas feministas chocaron con el pensamiento conservador de la época, pero no se acobardó e incluso sostuvo debates con los principales intelectuales.
Escribió la primera Historia de la Literatura Dominicana. Además, incursionó en la crítica de arte y fue fotógrafa.

Hilma, una mujer en el reino de los hombres
Hilma Contreras Castillo nació en San Francisco de Macorís el de diciembre 1913 y falleció el 15 de enero de 2006. Fue la primera mujer en ganar el Premio Nacional de Literatura, en el año 2002, galardón que hasta ese momento había sido sólo para los hombres.

Hilma Contreras.Vivió y estudió en Francia. Hablaba y escribía a la perfección en español, francés e inglés. Cuatro años después de regresar al país, en 1937, Juan Bosch la estimula a escribir textos de ficción. Publicó en varios diarios dominicanos.
La poeta Ylonak Nacidit-Perdomo dio a conocer su obra a las generaciones que no tuvieron información sobre esta gran escritora, debido a que prácticamente no había sido tomada en cuenta por los autores de textos para la enseñanza de la literatura dominicana.
Se la considera la primera en escribir relatos y otros textos literarios enfocados en el tema de género.
Asimismo, escribió análisis sobre la situación internacional, sobre todo cuando Europa sufría los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
Entre sus obras están Cuentos (1953), El Ojo de Dios, Cuentos de la Clandestinidad (1962); el libro de ensayos Doña Endrina de Calatayud (1952). La novela corta La Tierra esta Bramando (1986), entre otros.
En el 1993 Ylonka Nacidit-Perdomo editó el libro Hilma Contreras: Una Vida en Imágenes.

Mamá Tingó: la lucha por la tierra
La dominicana Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó) marcó con su lucha a toda una generación de dominicanos y dominicanas, cuando el país se llenó de estupor al conocer que había sido fríamente asesinada por un asesino pagado por un terrateniente.
Mamá Tingó nació el 8 de noviembre de 1921, en Villa Mella, y fue asesinada el 1 de noviembre de 1974, en Hato Viejo, Yamasá.
Mamá Tingó compartió sus afanes de mujer pobre y campesina con la lucha por la tierra, principal reivindicación de su época para los campesinos dominicanos y de América Latina.

Militó en la Liga Agraria Cristiana. En su comunidad se luchaba porque el Estado reconociera y validara la propiedad de la tierra a los moradores de su comunidad que la habían trabajado de generación en generación.
Florinda Soriano (Mamá Tingó).Un grupo de terratenientes apoyados por funcionarios y jefes militares del gobierno de entonces (presidido por Joaquín Balaguer) pretendía desalojar a los campesinos alegando que tenían los títulos de propiedad, lo que provocó que hombres y mujeres de Hato Viejo los enfrentaran con firmeza.
Es en ese momento cuando Mamá Tingó se convierte en la líder de la lucha de su comunidad, demostrando valentía e inteligencia para enfrentarse a los poderosos terratenientes, a los funcionarios y a los jefes militares.
Fue Mamá Tingó, a pesar de su escasa instrucción escolar, la que lideró la lucha buscando la asesoría necesaria para someter al terrateniente Pablo Díaz. Pocos días después, un espaldero llamado Turín la mató a tiros.
Este crimen conmovió al país y fue denunciado y condenado moralmente a nivel nacional e internacional, a pesar de que la justicia de la época, al servicio de quienes detentaban el poder, poco hizo par que se juzgara y castigara a los culpables como era debido.

Canciones populares, como la salve del Grupo Convite y la salsa de Johnny Ventura, rinden honor a Mamá Tingó y cuentan de sus hazañas y arrojo.

Día Internacional de la Mujer
golivo@acento.com.do

Fuente: http://www.acento.com.do/index.php/news/13568/56/Especial-8-de-marzo-Cuando-la-justa-rebeldia-tiene-nombre-y-rostro-de-mujer.html