sábado, 26 de abril de 2014

ASI ANDAMOS

Foto de Jimmy Valdez-Osaku.
 26 de Abril
 Jimmy Valdez-Osaku 

Así andamos, así de imposibles y secuestros; de inauditos. Nuestras esperanzas son tan limitadas, tan ceñidas y únicas que, la visión se nubla ante la magnitud de tantas contrariedades e indiferencias: la más inadmisible ineptitud tutela nuestro lar, constituyéndose en dueña de los absolutos, en gobierno de la vileza, en burla pertinaz.
No existe entendimiento, reflexión, amor propio para enfrentar el asco indolente encarnado en las huestes palaciegas y de partido. La aceptación de que “las cosas así son y seguirán siendo” es una vergüenza a la que no me someto y combato con todo mí ser, fuerzas, corazón.
Nos estamos quedando sin referentes sociales, sin hombres y mujeres dispuestos, sin generación de relevo, sin espíritu duartiano. El país es un sumidero de bulímicos empréstitos, de desfachatez, abandonado a su suerte.
Los dominicanos estamos hundidos en las profundidades del más hediondo lodo y podredumbre posible. Basta encender el televisor o buscar en internet para encontrarnos con una avalancha de denuncias, quejas, abusos, contradicciones sucedidas a diario en suelo patrio sin que nada ni nadie asuma las consecuencias, pague por sus hechos, responda ante el pueblo con las mismas reglas e imposiciones en la que se le juzga y despoja de sus derechos y libertades por cualquier ofensa o insignificancia de tres pesos para saciar el hambre o cubrir los costos de una receta hospitalaria.
Tenemos una sociedad ridícula e insensible. Botarata, encubridora, ufanada de sus miserias, vacía en el concurso trascendente que es la búsqueda del bienestar humano, el progreso humano, la transformación humana de todos los ciudadanos nuestros y los que por “H o por R” optaron por el país en la búsqueda de oportunidades y sueños.
Personalmente no creo en esa democracia de mierda sustentada en los partidos tradicionales. En los partiduchos bisagras que como las sanguijuelas se hinchan hasta la saciedad en los gobiernos de turno y luego pasan al siguiente con la cara fresca y sin prejuicios del que se come la “m” y le da tres cajaros y sus pitos.
Bien sé que dadas las circunstancias y conductas históricas de mi pueblo (arrodillado, pordiosero, indolente consigo mismo; traicionado desde siempre) el camino que yo le sueño, deseo, abrazo, es casi un imposible.
Igual sé, reflexionando, coincidiendo, apostando por las similitudes en la entrega y sacrificios, que en nuestra sociedad no todo está perdido. Que existen gentes buenas, gente con una perspectiva mucho más profunda e influyente abriendo senderos, luchando contra la vorágine, apostando por lo más sano, rescatable, hermoso de nuestra nación, de nuestro pueblo.
Ojala, bella palabra que encierra toda la fe y esperanza en Dios, que los que por siempre han pisoteado la dignidad y confianza de los dominicanos paguen las necesarias consecuencias con cárcel y deshonra.

Es mejor precaver que tener que lamentar

Estar atento, caminar de prisa, transmitir que vas para algún lado, son ingredientes para evitar ser víctima del crimen callejero. Los ...