lunes, 14 de octubre de 2013

¿Quién conoce el programa de gobierno del partido?


Eramis Cruz

Yo no estoy seguro cual sería el resultado si nos dispusiéramos a escoger 10 dominicanos de las calles de la capital a una hora determinada con la finalidad de que explicaran que es la Democracia Representativa. Tal vez sería demasiado pedirles que hicieran una comparación con otras ideologías o sistema de gobierno.
La manera cómo se comporta la mayoría de dominicanos en las campañas electorales, la indiferencia con respecto al comportamiento de los políticos a quienes eligen para que les representen, no solo en el Congreso y el Senado, sino durante el tiempo que permanecen en sus gestiones, indica que es imperativo un cambio con relación a la responsabilidad democrática del ciudadano. Lo mismo aplica con respecto al presidente y al vicepresidente e inclusive al mismo partido que postula a esto candidatos.
Si realmente fuéramos ciudadanos responsables en el ejercicio del derecho político, lo primero en lo que debiéramos estar interesados es en el programa de gobierno. No solo en su contenido sino en los recursos disponibles o planificados para la ejecución de dicho programa, independiente de cual partido, y muy particularmente cuales representantes.
Al hablar de programa de gobierno de los partidos políticos, no nos referimos a hojas de papel conteniendo letras muertas engavetadas, sino de un programa activo y realista desarrollado en el 
marco de un trabajo participativo de los miembros de la organización.
El programa de gobierno debería estar definido en términos generales y desglosado en términos específicos según las regiones y las áreas de aplicación, por ejemplo educación, saludad, empleo, seguridad ciudadana, producción o aumento del empleo, y aspectos tan importante como la infraestructura, agua potable, alcantarillado, y el sector eléctrico.
Sobre todo, antes de aprobarse el programa do gobierno debería ser sometido al consenso de los miembros del partido e inclusive a segmento de la población, con la finalidad de ser depurado de irrealidades y verborreas y terminar con correctivos a problemas reales de los pueblos, para satisfacer necesidades que afectan la vida de la mayoría de las familias, especialmente la relativa al nivel de vida, y la necesidad de brindar oportunidades justas de participación en la sociedad.
Aunque parezca una utopía, sería una manera de educar a la población y darle participación en el quehacer político, no solamente previo a unas elecciones, sino posteriormente haciéndoles partícipes en la evaluación de las ejecutorias de la administración gubernamental.  En este contexto la democracia no sería solamente representativa sino participativa.
Estos conceptos sobre el programa del partido, son extensivos a la oposición que no debe limitarse a un rol pasivo, sino que sus candidatos electos contribuyan con los objetivos de su organización y de sus representados en la medida en que trabajan en obediencia al programa bajo el cual fueron electos.
Los partidos políticos que reciben recursos del Estado, o sea de los impuestos que paga la ciudadanía, deberían darle en buen uso. Una manera es desarrollando actividades serias durante las campañas políticas. La educación política de ciudadanía debería ser una de las grandes responsabilidades de los partidos políticos. Los fundos asignados no deberían gastarse solamente en el renglón publicitario, sino ser justificado por actividades participativas de sus miembros.
Es tiempo de que la gente se dé a respetar frente a políticos demagogos e irresponsables que no creen en el pueblo sino en cómo escalan a las posiciones públicas o en busca de prebendas personales.
Una sociedad podrá ser subdesarrollada, pero no necesariamente esta es una condición que pueda impedir tener cierto tipo de organización en pro de una perspectiva hacia logros reales en las soluciones de los problemas más serios que aquejan el país.
En el caso muy particular de la Republica Dominicana, los partidos políticos vienen siguiendo un patrón de campaña electoral permanente, en la que el candidato de este año, se auto elige para el próximo, inclusive el presidente saliente es candidato autoproclamado para las próximas elecciones, un mensaje claro a la ciudadanía de que su voto no cuenta para su elección, sino el dinero substraído del arca del Estado. Así el candidato ladrón, y el ex presidente ladrón, luego del privilegio de la impunidad, se ríe con una actitud triunfalista muy propia de países donde la ciudadanía no se toma la política en serio.
    Hablamos del sistema de Democracia Representativa, porque esto es lo que supuestamente se conoce en el país, pero que no se aplica ni de forma ni de fondo. Solamente con un cambio de actitud del ciudadano, y con aptitudes demostrativas de que se avanza por un camino para mejorar las condiciones en que nos encontramos, será posible salir del atolladero en que nos encontramos. Cuando los pueblos deciden cambiar el curso de su destino, no hay fuerza capaz de detenerle. Aún predomina en la mentalidad del liderazgo dominicano vestigio de caudillismo por lo que no reconocen la importancia de trabajar con el pueblo. La acción educa, en la acción se aprende, cuando se ejecuta la acción se crea la experiencia, la acción es el camino para que el pueblo pase de observador a participante.

La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...