martes, 16 de julio de 2013

El papelito de la cigua ¡que Lilís no leyó!

23 de marzo del 2012

Cuando Jacobito Lara en Moca, apoyó su carabina de bronce en el mostrador y le largó el primer petacazo a Lilís. Haciéndole fuego por delante,perdiendo el cuadre  monumental de Presidente en su vil truculencia del destino pretencioso de estar ungido y exponiendo su propia pechuga de guacamayo. Su cabeza se estremeció por la explosión del estruendo patibulario del instrumento que fue accionado con alevosía, volándole la oreja izquierda, rozándole el cuello con el disparo, arrugándole el fino traje de rayita que se estrenaba en esa ocasión y estropeándole el perfume Francés chamuscado con el cual se había embardunó.

La clase media trepadora, la clase baja vendida por un Mabí de “bejuco de indio” y una “masita”de colmado, confabulada  en su interior con los intereses mezquino de los poderosos. Han actuado en contra de ellos mismo.

La oligarquía sediciosa dolida, siempre busca en los lugares recónditos las aperturas de los grandes cambios sociales y políticos de nuestra nación. Hemos animado una cultura de corrupción desenfrenada, e impunidad que sigue plenamente vigente  desde  1844.Hasta que la sociedad haga conciencia y se decide a vivir de pie y no de rodillas.

Un sistema político, económico y social con amos internacionales y servidores locales cleptómano que nos han llenado de pavor e indignación en estos últimos siete años. Burlándose, dilapidando y gastando sin necesidad el erario público de  una nación pobre la cual ellos no han podido destruir. LE HEMOS DADO AL ZORRO EL RECUENTO DE LAS GALLINAS  EN NUESTRO PROPIO GALLINERO.

Lilíss ese día de Santa Ana, 26 de julio de 1899.Embardunado hasta la madre con un perfume francés se convirtió rápidamente en  una ciguapa cañera. Candela por delante y fuego por detrás. Cinco vejigazos más sonaron comiéndole el cuerpo al negro semental que se creyó que había nacido para semilla.

Disparado a corta distancia del “cachafu” humeante de Món Cáceres. Lo ayudarón a perder el cuadre por completo. En el último respiro de su vida. Un suspiro profundo de su truculenta vida absorbió en su último atino apoyarse de una mata de guásuma. Logrando desenfundar y largar dos petacazos antes de que se le quebraran las piernas, llevándose de paso a un octogenario mendigo que momentos antes le pedía par de “clavao”. Jacobito jamás pensó que su presa también fue pulpero de un mostrador de la casa de Monsieur Dumbrose en la novia del Atlántico.

La ampolla que tenía Ulises Hereaux en su pie izquierdo era  un lastre viejo que databa del proceso histórico de del 1868(la guerra de los seis años). El mismo año que se firmaba el pacto de Zanjón en Cuba. Después que Máximo Gómez le aplicó la “Campaña de la Tea” para darle candela a todos los ingenios, cañaverales y debilitar el Gobierno Colonial  Español y llevarlo a las mesas de las negociaciones.

En 1868, Báez firmó y realizó un contrato  oneroso y, se hundió más en el pozo de la desvergüenza, cuando se olvidó retirarle los poderes para vender bonos y contratar plácidamente en nombre de la República. Veinte años después esos bonos de la Harmount pasaron a la compañía Holandesa Westendorp a la cual se le autorizó vender bonos por más de un millón y medio de libras esterlinas, agravándose ese proceso. Hereaux aceptó en su formación inculta e impetuosa que los derechos de la Westendorp pasaran a manos de un grupo norteamericano que se organizó bajo el nombre de “Santo Domingo Improvement Company” en el año 1890.Mon Cáceres firmó la Convención Dominico-Americana que es el papel legal argüido por los “Gringos” para la intervención del 1916.

Hoy estos “señoritos” del peledeismo sobre pasaron esos bonos como nunca antes ¡HASTA DONDE NOS QUIEREN LLEVAR! Han dilapidado el erario público, y han pasado hacer el gobierno más corrupto en la historia Republicana! QUE DIOS LE BENDIGA! Se burlaron de  la institucionalidad de nuestros estamentos. Hoy ellos son los paladines y ocupan el primer lugar en Latinoamérica de la corrupción administrativa. Ese puesto se lo han abrogado instituciones internacionales como colofón de pruebas fehacientes e irrefutables de su mal desgobierno que han realizado.

Ese fue el principio de varios acontecimientos sucesivos trágico en la  larga cadena de  desgracia de la vida política y social de la República, lo que conllevó inicialmente a la intervención militar dominicana cuando finalmente Món Cáceres firmó la convención Dominico-Americana en el 1907.

En adición a todo esto,  lo que finalmente convocó a la muerte de Lilíss fue  las emisiones de billetes y monedas metálicas de baja ley.Y la introducción de contrabando de dineros falsificado por las familias adineradas del momento en barriles desde la frontera en una franca conspiración, al cual él habia creado como grupo económico de poder. Que se tornó de pronto, sin quererlo en  situaciones grave, produciendo protestas,  llegando en algunos casos al fusilamiento,exilio,y cárcel.

Todo el país iba en una dirección al borde del colapso y desastre completo. Llevando a las capas superiores burguesas a planear y ejecutar un plan conspirativo para salir de él, por dos medios: Primero el de la vía del levantamiento armado pero esta vía había sido truncada por él mismo y Segundo,  la del atentado político.

No por patriotismo, sino, que la instalación del ten ferrocarril de Sánchez a La Vega destruyó el negocio frondoso y jugoso del acarreo de  la familia Cáceres-Vázquez. Una de las familias adineradas y poderosas de la parte norte del país.

Eran, de las cosas que Lilíss comenzó arrastrar en  su larga cadena oxidada del descontento de las tres capas sociales de la nación. Sin poder escapar del ambiente social en que se vivía y  por su parte buscando la esperanza deslumbrada de los escolares en un paseo matinal sin retorno.

Despertó ese trágico día para él despuntando el alba y su problema se levantaron con él. Lo inquietaba algo ¿Y no sabía qué? Ni lo satisfizo nada, miraba el río Ozama en sus inmensas aguas, compartiendo la ternura dócil del líquido sutil y el cielo azulado. Se quedaba ratos viendo las nubes pasar tratando de ver más allá en la lontananza sideral del acontecer adoquinado de la ciudad intramuros.

En su mente supersticiosa de brujo, convivía con la idea de persecución continua de un “Fucú”  tártaro que lo requería en todas partes. Buscando explicaciones ¿Qué? ¿Quién coño, le había echado esa vaina? Y no encontraba  repuesta.

Se sumergía en sus cavilaciones oceánicas de sus perturbaciones atrapadas, sin poder salir de la jaula, como si le lastimara el parir de una burra en medio de un lodazar que era lo que más le encantaba ver.

!Tráeme al  brujo del coño ese! El que me ensalmó la última vez. Antes de irme a jalarme los moños en el Porquero. Cuando le di hasta con el cubo del agua…………… ¡Con el carajo de la mierda ése! ¿Cómo se llamaba? Se me salvó en tablita. El que cogió el monte. Y huyó despavorido en la expedición que tenía mucha gente de ésa que le gustan hablar cantando. Poetas y pocos de guerreros. Y después en otra ocasión él mismo se descojonó. Ese que dijo ¡Presidente o gusano! Ahhhhhhh…….Cesáreo Guillermo.

Mientras Lilíss se ponía sus botas y las espuelas de montar. Masticaba un pedazo de cazabe azuano que le enviaba su hijita Rosa.Quien se la había pintado a  Juana Ogando en sus andanzas de fogosidad sexual, dando tuza a diestra y siniestra por el Sur a todo el que le pasara por el lado.En sus jolgorios de vulgaridades de reyerta de amor y placer de la vida licenciosa de bragueta que solía vivir. Lucía como un Guacamayo tropical cualquiera montando hembras dentro de cualquier matorral.

Le encantaba jugar al peligro y vivir en el filo de la espada, quedándose inmutable frente a estar siempre en el columpio de la muerte en el sentido del trapecista saltimbanqui de pato macho de patio en el cual cobijaba en su fuero. Ese hilo del desprecio de la vida y amor a la muerte. Cuando en la consulta se le pronosticó una vaina que le contrajo el alma.

¡ASINA MISMO ES!  Le dijo al brujo…… “asina” mismo es. No me contradigas: Las cartas, las velas y el vaso de agua,los caracoles,Tu mano dicén la misma vainas. ¡Cuídese coño que se lo van a llevar, pa” lla!, no valla.Usted no va regresar.

Vete a la mierda brujo maricon. Lárgate donde no te veaaaa…. Dijo Lilís:  ¡MIRA CARAJO VETE AHORA MISMO DE AQUÍ , TU NO SABES  QUE YO ESTOY UNTAO DE UN BRUJO DE HAITI!!!  Mordiendo el tabaco que tenía en la boca sin encender.

Lilís, pero a acuérdate lo que le pasó a  Pedro Florentino ¿El también estaba untaó? Y…Que pasó?, le dieron un cajetazo durmiendo  ¡Y ése sí que estaba Untaó de verdad! Usted sabe  muy bien como lo “jodieron”. Lo “fuñeron”  durmiendo.

Cuando uno está Untaó. Esas vainas no funcionan así, durmiendo….Y asina es, te van a  joder. Murmuró con voz  aflautada y mortuoria el brujo. Pero el que se va a joder no piensa, y el que vive en esas vainas del poder rompiendo ‘pescuezo y montando hembras”. Lo viven velando ¡COÑO, TIENE QUE CUIDARTE! Insistía el brujo. Lilís  lo fulminó con una mirada torva. Pero él tomó la rienda de la mula mañosa y tosca que era, se zambulló  de un sopetón en el destino oscuro de los tiesos en la tiniebla.

Como ánima que lleva Satanás trataba el brujo de salir de la habitación donde se encontraba con Lilís. En su mente supersticiosa de brujo  “tártaro” le inquiría: Cuídate y hazme caso. Y por último le dijo a Lilís !Te van a jodeeeeeer! No me jodas más respondió Lilís. Derrumbándose en una silla, sentado mirando a lo lejos envuelto en un silencio pastoso, agrio grisáceo. Su semblante descompuesto y atrincherado todavía en el cantón del  “Encabao y Porquero”.

Un  pesar inmenso como nunca antes, se podía notar desde lejos en su pinta descompuesta. La Guadaña de la muerte en la cual él se transportaba, acariciaba su cuello desde hacía mucho tiempo. Solamente él se apoyaba y dejaba de parecerse a sí mismo, con el pronóstico de consulta de aquel bellaco de la magia negra.

Repetía y repetía diciéndole ¡ENSALMAME OTRA VEZ COÑO!  ¡Ya tú no coges más ensalme Lilís ¡El aroma sutil de ese encanto pasó y tú no quieres entender! Y la vaina que te hiciste en Haití, dizque para estar ‘untao’ no funciona.Ya te lo he dicho mil veces. ¡Te vas a joder por cabezú! Tú eres más terco que una mula mañosa parida.

El negro sudaba por dentro y por fuera, destilando un hiel amargo y sórdido por la pestilencia  misma de los burdeles del atlántico donde fue engendrado, y en la que en sus años mozos solía visitar y que por gracia de pirata abusadores deseaba  tirarse a todas las féminas que andaban con una falda puesta de un solo bocado.

Nunca se sacudió por las emociones calientes del combate en ello actuaba sereno e inmutable como si amara la nigromancia de sus encantos, con el machete en la mano. Como si le hubiera aterrizado un “Corto Circuito” en el alma, ¡Maldita vaina esta! cavilaba en su silencio de iguana sureña. Su cuerpo gastado como una lima vieja, musitaba por dentro de las heridas que le habían infringido con anterioridad .Nueve de armas blancas y  cinco de fuego de pólvora a “boca de jarro”.

La mano derecha se encontraba lisiada. Sabía por dentro que sus heridas eran del alma, no de armas. Nadie se había atrevido  “carajearlo” jamás. Y pocas veces contemporizaba por necesidad. Era un abstemio nato. En sus rosarios de ideas no existía la indulgencia, ni la tolerancia. El que se pasaba de la raya le partía el pescuezo en cuatro.

Era una bestia brutal e irreflexiva, sin importarles los méritos de nadie. Todas esas adulaciones zalameras empalagosa le encantaban y tendrían sus consecuencias en un muy corto tiempo. Tendría en sus manos como nadie el poder desde donde de un plumazo, exiliaba al que le daba la santa gana, fusilar sin contemplaciones amigos y enemigos, no importaba el sexo y  el color de la piel, inclusive gentes con méritos bien ganados. Eso para él era un simple bagazo de caña disparado por la parte de atrás de un burro sabanero.

Su tremenda voluntad avasallante, sus patrones violentos en la refriega sexual con su conducta de bragueta, nunca les sacudierón las emociones en la guerra. Su serenidad era espantosa en  los combates, su calibre personal de valor no se alteraba, ni se encrespaba, ni reprendía quedándose inmutable frente al colmillo peligroso de la situación en la que se hallaba. Su destreza excepcionales de dominar el público en su hablar concebido por el dominio de un mostrador de ex-pulpero para quedarse siempre con lo ajeno.

Poseía las cualidades inéditas de dominar tres idiomas y el mote de “baña perro” desde muy joven. En ocasiones se permitía ungirse de gran disimulador, embaucador con una lengua de encantador de serpiente tras la máscara aquella de que el negro era bruto o pendejo en la capacidad histriónica de hacerse el pendejo cuando quería.

Dominando la complicada comunicación escrita con una faculta nata del dominio absoluto de una caligrafía admirable y una prosa exquisita. Pero aaah…Le encantaba quedarse siempre con lo ajeno, por las viejas costumbre de los detalles de los pulperos! Eso sí!, el negro tenía un  orgullo indomable.Trataba en su interior de recurrir por instinto de bestia a las heridas en batalla. Y de no sucumbir ante el peligro en la suprema instancia de su devenir marcado que no le permitía conectarse con sus antepasados del más allá. Sintiéndose como siempre una autoridad omnímoda, inclusive por encima de Dios. Como espécimen inútil de esta tierra, polvo que se desplomaría en su poder más intenso. Al que más tarde que nunca, el deslumbrar de la ilusión óptica  de tomar y quedarse con lo ajeno en el ciclo de vida donde a él  le toco vivir.Los de arriba le iban a cobrar cada uno de sus abusos.

Siempre creyéndose el chivo que más “miaba”. Padrote de encaste ,y Toro dueño del corral. Se cobijó desde muy temprano bajo el ala de Luperón  que lo prohijó sacándolo de un mostrador de pulpería !OIGAN ESA VAINA!Y hasta el lo traicionó .

Le encantaba que lo adularan y le hicieran “coro”. Muy parecido a “Leonel” al actual que tenemos. Era un abstemio natural, no se bebía un  solo trago y no les dispensaba posiciones entre los borrachos a sus amigos.Compartía con el esmerado nácar del populacho.Pero no con sus vicios, haciéndole homenaje de los ritos africanos donde se embardunaba la pestilencia de las bodegas de los galeones. Desde donde muy lejos habían sido  transportados sus ancestros Africanos al continente.

Sus antepasados pasaron las de Caín, con poco agua, nada de comer y defecando en una vasija de madera.Los hombres, las mujeres y los niños. Él sabía todas esas vainas y se las cobraba a los blanquitos, de poquito a poquito. Inclusive a la francesita blanquita del 19 de julio, antes de partir del puerto de Santo Domingo. Esa noche  no la mató por su parte de milagro. Porque su cordón viril era extenso y prolijo.

El sabía que se iba a joder también. Pero el que se va a joder no piensa, como también el mal comió no piensa, como dice un argot muy popular dominicano. Lo sabía Món Cáceres y después Trujillo.Pero él no sabía, ni cuándo, ni cómo. ¡Lilís "hedía" a distancia a muerto! Y él no se daba cuenta. De todos modos, no había forma de echar para atrás la vaina de su viaje al Cibao.

Amaneció esa mañana de buen humor y caía una llovizna tropical deseándole suerte a las flores y los patos de los patios. Ni se acordaba de nada del brujo. La pasión por las blanca le hicieron olvidar, con el sudor de las sabanas blancas de alcoba, donde los empujones estremecieron el piso de abajo de madera la noche anterior, planchando y majando a ¡gritos de cólicos vaginales a la francesita! A la rubita francesa que se lambió anoche, dándole tuza por su parte. “Todita” la noche, la  paso alegre como tigre enjaulado y como  toro Cebú en su corral.

¡Eso es vida! le musitó entre los labios al jefe de su escolta, poniendo el pie del estribo para dirigirse al puerto para tomar el barco con la silueta angosta de nunca regresar de la hora incierta de la muerte ¡Coño, por eso me la he jugado! Y total compadre, uno lo único que se lleva son esas vainas. Esos momenticos carnales de la cama ¿Acaso no soy yo el chivo que más mea en este corral? Ahhhh, y tengo en jaque al paisito entero este.Pacificándole esta vaina a la gente de los cuartos con la dos ‘P’:  “Con plomo y pluma”. Por eso, el senado me nombró el: !PACIFICADOOOR!

Exiliando al que me dé la gana. Pero tengo que ir a conquistar el amor y buena voluntad de los hombres más agresivo del Cibao, con esa gente no se puede jugar uno. Son bravucones por necesidad, e  inconformes por naturaleza. Esa gente son espantaos activos y subversivos de la baja , mediana y alta burguesía de la isla de los colones ¡Vamos a pasarle la mano al toro y a torearlo un poco! Compadre... Pero compadre aplíquele la misma medicina que le dio a su cuñado Luis Pecunia para que se curen de verdad. A usted lo ampara un decretito del 30 de mayo dia de San Fernado.

Paradoja del destino, la misma fecha que le rompieron el pescuezo a Chapita. Ese mismito día el curita Presidente le dio el decreto San Fernando en sus manos, “pa”romperle el pescuezo a todo el que usted encuentre con “hierro” en la mano.

Eso fue lo que hizo usted, después de la carta que usted le escribió al Cura Presidente dándole los pormenores de las vainas de la victoria sobre Cesáreo Guillermo. Después que usted mismo se curó, llorando la agonía de la yegua rucia que le matarón en el combate y sacándose, usted mismo un plomo del cuello que tenía en el pescuezo que se salvó en tablita. Es verdad que usted está “untaó” o la virgen de Altagracia siempre anda con usted compadre.

Esa fiesta se hizo bien, persiguiendo a todos los que desembarcarón y Cesáreo se salvó porque se “plumeó” cogiendo la de “villa Diego”. En esa oportunidad por venir a ser una revolución con poetas  ¡Oiga esa vaina que cojones! En esa misiva le mandé a decir al curita Meriño que capturamos varios prisioneros de distintas nacionalidades: Puertorriqueños, Españoles, Franceses, y le pedí  instrucciones al Presidente Meriño para fusilar a los invasores, si convenía a la diplomacia de su gobierno con España y Francia. Compadre de le la misma medicina que le dio a su cuñado Luís Pecunia.

Inclusive llamé al “profesor”  Hostos y le “pelé bien el plátano de arriba abajo” y que se largara del país.Sino quería ajustarse a mis vainas. En esa entrevista  a Lilís no letembo el pulso al decirle al maestro Eugenio María de Hostos cuando llegó al Palacio Presidencial : ! QUE DICE  EL  TELLERAND DOMINICANO,  AQUÍ  LO  RECIBE  EL NAPOLEON DOMINICANO. EL MAESTRO HOSTOS RIPOSTÓ:  ! NI USTED ES NAPOLEÓN , Y  NI YO SOY TELLERAND!!!. Tirándole el primer balde de agua fría a la conversación cuando se iba a iniciar.

El genio iracundo de la verdadera independencia Gregorio Luperon .El temible incansable perseguidor de los españoles que se forjó con el “hierro” burdo de sus timbales en la Restauración. El que no perdonaba a  los blanquitos españoles, y les partía en cuatro el pescuezo. El que se llevó al “Cid negro” en el paso del muerto y sillón de la viuda. Y frenó y fijó al Marqués de las Carreras en Guanuma. Fue el prohijador de Lilís.Bajo su ala se cobijó sacándolo detrás de un mostrador de  pulpero en Puerto Plata. Esa son las vainas de este país que uno no las entiende.

Hilarión Lebert, verdadero nombre de Lili. Hijo furtivo de un haitiano capitán de goleta Dassa Heureaux, y una morena Josefa Lebert de vida alegre y de fundillo ampuloso. Engendrado entre las arenas de la playa de una jurunera de Puerto Plata. Aprendió desde muy temprano a conocer a los hombres por la pinta de los ojos y los gestos de las manos. Dejando descansar el carácter ligero de los machos en sus timbales.Y oyendo la voz  afectada de los montados, soportaba la carga del macuto de los resentidos sociales por su origen humilde. Desde que  Luperón lo recogió de una pulpería para llevarlo a la gloria de la guerra y el éxito de la política.¿Aquien se parece?

Varias amantes de un total de diez que tenía en los diferentes pueblos le informaban lo que se movía entre los callejones de ellas. Varias doncellas de los pueblos regionales se soñaron recientemente bailando en un “Sarao” hartándose de carne, cayéndosele los dientes en pesadilla espantosa de violencia extrema, en los forúnculos del recoveco del pantano presagiando un mal agüero para Lili  !Esas vainas son mierdas de mujeres!!NO LE PARE A ESO COMPADRE! Compadre, usted más que yo sabe lo que quieren esas hembras. Con cuentito de guardia viejo lo dan todo. Estaba harto de hacerle trampa a las vainas de esta vida y escondérsele al destino  que lo perseguía constante con su voluntad divina.

Agotado de esquivar la muerte y también de propinarla, se creía como el verdadero Dios sobre la tierra. Nadie se le escabulle al destino, todo el mundo tiene su hora. Pero se empecinaba en olvidar los vaticinios de sus mujeres, de su brujo de cabecera y los informes de sus calieses.

Lilís tras su viaje en el vapor Independencia, puso pie en Sánchez el 24 de julio. Inmediatamente un calié le musitó en el oído entregándole un papelito diciendo: ¡Cuídese en Moca del hijo de Meme Cáceres! A lo que respondió Lilís: Pero si yo descojoné al que mató a su papa !ESO NO LO CREO!   Bahhhhhhh.... basura...... Paradoja del destino.

Inmediatamente despachó su escolta para que continuara en el vapor hasta Puerto Plata y lo esperarán en la ciudad del encantado  Atlántico. Su trayecto jovial en el tren lo realizó, degustando y adulcurando el paisaje irredento de los campos sin saber que la aguja del reloj estaba en su contra.

La zalamerías ampulosas de adulaciones  la recibía en su periplo rural, eso sí le encantaba al negro Presidente. Llegó a la Vega en las auroras del inmenso sol el  mismo día 24 de julio. Zoilo G. García Gobernador de la Vega, lo recibió con estridente ditirambo recogiendo a todos los comerciantes de la Vega y San Francisco. Acantonándolo para vetar el surrealismo de las papeletas oníricas de Lilís. Se entró en  acuerdo entre las partes de los comerciantes y se firmó un contrato de préstamo de cien mil pesos, pegándole candela públicamente en el parque. Lo mismo se pensaba hacer en Moca, Santiago, y Puerto Plata, terminada la parafernalia lucrativa del pueblo santurrón salió a encontrarse con la muerte.

El comandante de la plaza Zoilo G. García,  le ofreció escolta para acompañarlo hasta su otro punto de destino. El dictador espetó: "Mire General, los machos se conocen por la cantidad de hombres que tienen sus escoltas". Lo mismito le paso a Trujillo. Otro papelito llegó a la Vega por cable telegráfico desde la capital, de su compadre Lolo Pichardo, pronosticando tramas y conjuras de los informes que le llegaban a diarios de sus calieses.

Al llegar al sitio de la tierra negra del Cibao: El Gobernador de Moca, Guarín González y el capitán Demetrio Rodríguez  lo escoltaron hasta donde se disponía a pernoctar en la casa de Carlos María Rojas. Era la última noche de su vida.El no lo sabía. Pero si presentía el “jodió fucú” que no se le despegaba detrás desde que salió de la Primada. Por la noche le hicieron una fiesta  en su honor de bienvenida en el Club. En pleno “Sarao encendió” hasta que amanezca. Preguntó: ¿Donde está el muchacho ése hijo de Meme, de quién tanto me han hablado? Es aquel que lo está mirando a usted. Allá en la esquina.

En realidad Mon no le había perdido ni pie, ni pisá, a su sombra.Desde que llegó a Moca !Carajo! No me gusta como ese carajito me mira, Dijo: Lilís. Conocedor de los hombres por la pinta de los ojos y los gestos de la mano. Explotó, para enfrentar el reto. Preséntamelo, ¿Ese es el hijo del difunto Meme Cáceres? Pues vamos a enfrentarlo de tú a tú, para decidir esta vaina rápido.

Yo quería mucho a tu padre le dice Lilís. Ahhhhh... Sí. Asiente Mon nervioso.Le dijo el joven mirando como un puerco hacia el suelo. La bulla del “Sarao” no  permitía fraternizar más en la conversación con el Presidente y sus palabras se perdían por el sonido encendió del “Perico Ripiaó’”, entre el acordeón, la güira y la tambora. Lili había jodido el negocio del acarreo de la familia, y ellos se encontraban en ruina por la introducción del ferrocarril en la parte norte del país.

El grupo de  los conjurados tomó la decisión de no actuar por la cantidad de gente dentro del Club. Mon se molestó y se retiró, se sentó desplomado en el sofá y le dijo a su madre Remigia ! COÑO MAMA, ESE NEGRO NO SALE VIVO DE AQUÍ TE LO JURO!

En los primeros albores del despunte del alba del siguiente día. El desplumaje del aleteo del canto de los gallos, llegó el miércoles con una ligera llovizna. Donde el ¨chivo¨ Manuel Rodríguez,  había realizado sus crueles abusos en época de la Restauración.

El dictador se levantó embadurnado de perfume y vestido impecable. Comió su desayuno y se reunió con los comerciantes tras un último desacuerdo entre las partes, que tuvieron que rehacer el contrato de nuevo y firmarlo. A la dos de la tarde, llegó un correo con otro papelito que le enviaba una de sus amantes. ‘LA CIGUA’, dándole todos los pormenores del plan. Cogió el papelito y se lo metió en el bolsillo izquierdo de su pantalón. Y dijo: ¡Vainas de mujeres pidiendo cuartos! El  reloj de Moca marcaba la tres y quince minutos del 26 de julio de 1899.

Lilís entró al negocio de su amigo Jaboco Lara, su hijo todavía imberbe con la celeridad de no soportar a tener paciencia requerida para el momento. La imprudencia lo acariciaba más que la desesperación de sus dieciséis años. Sacó un trabuco debajo del mostrador y el tirano preguntó: ¡Coño, pa’ qué es eso mi hijo! No terminó la “o” de hijo que faltaba, cuando sonó la explosión y el rocío de pólvora seca perfumó alrededor de todo el que se encontraba adentro del negocio.

Lilís sólo atinó a cubrirse el rostro, cuando la oreja izquierda voló por el aire, acariciando la bala su cuello. Inmediatamente Món, como un Halcón cetrero se lanzó siguiéndole la sombra .Entró dizque a comprar unos zapatos a la tienda Y lo remató con cinco descargas comiéndole la espalda ¡PARATE AHÍ! ¡TÚ NO ESTA DIQUE “UNTAO! Sin fallar un solo tiro, de los cinco que le metió al cuerpo de Lilís a quemarropa.

Al dar la vuelta Lilís con los ojos vidriosos buscando la repuesta de los que se montan. Solo dijo”: ¡muchacho del carajo no me mate! pero ya tenía cinco petacazos en el tórax. Se había convertido en ciguapa tratando de ver atrás y adelante al mismo tiempo. Buscaba los ojos de quién había disparado tantas veces sobre su cuerpo.

Conmovido, por el ataque sorpresivo que no le dio tiempo a nada, reconoció la sentencia divina que le bajó del cielo. El trabajo motor de sus autodefensas cerebrales ordenaba  a sus miembros superiores desenfundar cuando sus piernas flaqueaban y se recostaba a una mata de Guásuma, disparando dos veces. Sin tino alguno,se llevó a un mendigo transeúnte de por medio.

José Brache conmilitón  firmante del contrato y amigo de Hereaux  lo remató en el suelo descargando el “pata de mulo” de “Cachafu” que llevaba en el cinto.

Rafael Leonidas Trujillo tenía ocho añitos cumplidos cuando sucedió este hecho en Moca. Y veinte cuando “jodiaron” a Món .El 19 de noviembre 1911.El  30 de mayo 1961 lo jodieron también a él. El mismo día del decreto de San Fernando, y  en el mismo camino que se lambieron a Mon. Fueron las familias adineradas y sus acólitos pazguatos y cipayos los que produjeron esos hechos históricos en la isla de los colones.

Publicado por www.Acento.com.do 

sábado, 13 de julio de 2013

Yolanda Guzmán: antitrujillista

CALLES Y AVENIDAS DE SANTO DOMINGO

11 Septiembre 2005, 12:00 AM

Yolanda Guzmán: antitrujillista, conspiró contra el gobierno defacto de 1963 y terminó siendo una mártir de la Revolución de Abril de 1965

POR ÁNGELA PEÑA
La calle Yolanda Guzmán, tan larga, transitada y ancha, contrasta con la situación de estrechez y miseria en que pasan sus días la madre y los hermanos de la mártir de abril de 1965. Doña Beatriz, quien trajo al mundo a esa muchacha activa, militante y sensible en La Bomba de Jaiba, de San Francisco de Macorís, producto de una unión con Carlos María Paulino Fernández, sólo ha recibido incontables dolores desde que su hija fue fusilada en Mata Redonda, entre Guanuma y La Victoria, por una patrulla del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), apenas diez días después de iniciada la revuelta.

Entonces estaba embarazada de Milagros, pero la noticia de la muerte de Yolanda, el destino incierto de su cadáver y las condiciones en que vio sus restos en la morgue dos meses después de la masacre, sacudieron a tal extremo sus sentimientos que la criatura nació retrasada mental y hoy, con treinta y siete años, se comporta como una niña detenida en la infancia. La bautizaron con ese nombre porque nació, pese a tantos padecimientos.
Otra hija, Dámaris, padece los efectos de un derrame cerebral. Inmóvil en silla de ruedas, sin voz ni control de su organismo, llora con amargura patética al escuchar narrar la historia de su triste condición.
La propia señora cae en sollozos cuando muestra sus piernas vendadas, hinchadas por la falta de circulación, la incurable erisipela y el reciente desempleo de su hija Carmen Esther, despedida de la Secretaría de Agricultura "cuando era el único sostén de esta casa".

Viven modestamente en la misma calle Yolanda Guzmán, la única de la relación de doña Beatriz con Paulino Fernández pues luego casó con Miguel Solano, que falleció hace dieciocho años y con quien procreó otros nueve hijos: Florencia, Daniel, Dámaris, Carmen Esther, Samuel, Ruth Miguelina, Milagros y Ezequiel.

De la vida personal de Yolanda se tenían pocas noticias. Las escasas notas consignadas en diccionarios y enciclopedias sólo dan cuenta de su actuación en la contienda de abril y de su muerte prematura. En diarios de 1965, el único sobreviviente de seis que fueron alcanzados por miembros del ejército, Narciso Román Taveras, ofreció los detalles del apresamiento y posterior muerte. El testimonio fue reproducido por HOY en 1997. Al margen de sus relatos no se sabía de la existencia de esta familia sencilla que idolatra a la mártir y que cuenta su historia de luchas junto al obrero, a líderes políticos, a militares constitucionalistas. No se conocía foto suya ni descripción de su fisonomía. Gracias a un primo residente en Miami, el comandante Miguel Paulino, se lograron contactos en Santo Domingo que hicieron posible la ubicación de los parientes de Yolanda.

ENVIUDÓ JOVEN
Yolanda nació el ocho de julio de 1943. Doña Beatriz la dejó en el campo con sus padres, Enemencio Guzmán Luna y María Jacinta Bautista y vino a la capital en 1944 a trabajar como doméstica. La trajo en 1946. "Yo la crié a ella lavando, planchando, haciendo arepa y vendiendo mabí", cuenta la doña. La inquieta joven estudió en la escuela Julia Molina (hoy Uruguay) y en el Liceo México (Estados Unidos). En 1962 casó con Rafael Andrés García y procrearon una niña, Ruth Elizabeth, que murió a los siete meses de nacida. El esposo, quien trabajó como Inspector de la Presidencia en el gobierno de Juan Bosch, falleció de un ataque cardíaco el doce de septiembre de 1963.

Desde entonces, Yolanda, que en su soltería frecuentaba el club social y cultural Juan Pablo Duarte, comenzó a luchar en favor del obrero y posteriormente se uniría a las voces que reclamaban el retorno a la constitucionalidad tras el Golpe de Estado contra el Presidente Juan Bosch.
"Desde muy pequeña mostró inclinación a la política, inspirada por mamá que era antitrujillista y escuchaba las emisoras clandestinas de Cuba", refiere Florencia, la hermana que acompañaba a Yolanda en sus pasatiempos juveniles y en las manifestaciones políticas. Doña Beatriz era su confidente, secretaria y auxiliar. A ella le contó los planes para el estallido de la revolución, le hacía encomiendas para los presos políticos que visitaba en La Victoria y la encargaba de preparar alimentos que llevaba a los comandos en armas.

Florencia afirma que el salvaje asesinato de las hermanas Mirabal, durante el trujillato, desató la indignación de su hermana, que juró entonces: "Me voy a dedicar a luchar, tenemos que liberarnos de este régimen". Agrega que "cuando el PRD llegó al país el cinco de julio de 1961, fue de las primeras en inscribirse en el Conde 13. Desde entonces fue activista, militante. Conoció a José Francisco Peña Gómez con quien juramentó los comités de Gualey y Las Cañitas. Participó en la marcha de las mujeres vestidas de negro protestando por el derrocamiento de Bosch, visitaba frecuentemente las cárceles, ayudaba a las madres solteras a conseguir máquinas de cocer, leche y pan para sus hijos".

Cuentan que don Manuel Fernández Mármol le obsequiaba jabón, azúcar y comida para pobres y encarcelados y que Peña Gómez llegó a convertirse en un miembro más de la familia. "Peña para mí era un hijo, me ayudó siempre, vino a esta casita hasta pocos días antes de su muerte. Si viviera no estaríamos pasando tantas penurias", comenta la sufrida doña Beatriz.

EN LA REVOLUCIÓN
"Cuando Peña Gómez llamó al pueblo a lanzarse a las calles ella se sorprendió y dijo: "pero hoy no era, porque ella era parte del plan", narran doña Beatriz y la atenta Florencia que se afana en buscar antiguas fotos y documentos de Yolanda, peinar y asear a Dámaris, adecentar la vestimenta de la madre y de Milagros.

-¿Qué es lo que se trae Peña, porque el asunto no era hoy?- expresa que se preguntaba Yolanda, a la que habían encargado de la Zona Norte, para llevan comida a los comandos. "Dicen que ella andaba con un fusil, pero no podemos afirmarlo porque no la vimos", comentan.

Entre sollozos, doña Beatriz exclama: "Duró poco tiempo, me la mataron el dos de mayo. Unos plátanos con espaguetis y pollo que me había encargado cocinar para llevarlo al comando de la 17, lo boté el martes, cuando nos dieron la trágica noticia. Ese día dos, agregan, "se juramentaba Caamaño como presidente constitucionalista, ella salió para allá, cuando venía de regreso, en un jeep junto a Luis Reyes Acosta, José María Reyes Araujo, Rafael García Vásquez, Mario Taveras y su hermano Narciso, que sobrevivió, fueron interceptados en la esquina Marcos Adón con Pedro Livio Cedeño, por el CEFA. De ahí los llevaron a Transportación y luego a Mata Redonda, donde fueron fusilados. Trataron de sacar los cadáveres, aseguran, "pero a todas las ambulancias que se acercaban le disparan y los pobladores los enterraron a flor de tierra hasta que una comisión de la OEA los desenterró y los llevó a la morgue del hospital Gautier", narran las señoras.

"Ya a los dos meses de muerta, le avisaron a mamá que fuera a identificarla. El doctor Tancredo Duluc dijo: ‘voy a buscar ese cadáver aunque me quiten la vida’ y fuimos con una carta del Procurador Chalas Valdez", recuerda Florencia.

Doña Beatriz, sobrecogida aún por el impacto, acota: "Yo pensaba que iba a verla igualita y lo que encontré fueron sus huesos pelados, ni se le veían los cabellos. La velaron en la calle 16 de Agosto número 6, donde vivía el comandante constitucionalista Silvio Arzeno, y después una muchedumbre vestida de negro la enterró en el cementerio de la avenida Independencia".

LA CALLE
El nueve de octubre de 1965 el Ayuntamiento de Santo Domingo acordó designar con el nombre de Yolanda Guzmán "la calle que desde la Eusebio Manzueta hacia el Sur se llamaba Manzana de Oro, y hacia el Norte El Progreso de Trujillo, en homenaje a la joven combatiente que dio su vida en aras de los ideales revolucionarios...".

http://www.hoy.com.do/el-pais/2005/9/11/194762/
 

viernes, 28 de junio de 2013

Aquel pueblo de calles polvorientas

Eramis Cruz 

El nombre de Padre Las Casas le deja a uno ese sabor a colonia, a tiempo de grandes contradicciones en una época en la que nuestra América fue hallada en medio de los océanos. Aquel tiempo cuando supuestamente no teníamos ni siquiera un nombre y tomaron prestado el de la India mientras se definía qué era lo que  habían encontrado.
Llegamos al siglo 21 y esta América se esfuerza por dar un salto para acabar con la miseria que aún afecta a muchos hogares por todas partes. La mayor dificultad ha sido convencer al más necesitado de que  el costo vida no se resuelve con el maná que dicen una vez cayó del cielo. Que Dios no le va ayudar, ya lo hizo cuando le dio las habilidades para que trabajara creativamente y con dignidad por su bien el de los suyos, Pero el concepto trabajo demanda que existe un interacción social dignificante.
Pero hablando del presente nos damos cuenta que hay aspecto de los seres humanos que poco han cambiado. Creo que muchos percibimos que pasaron muchas horas maravillosas sin darnos cuenta de su magia, posiblemente momentos de simplicidad, de nimiedades que luego nos dan las mejores lecciones de vida. Fonemas capaces de crear metáforas divinas o llaman a la conciencia de las personas sobre el mundo o la localidad en que se vive, que el mundo nos pertenece a todos por igual.
La virtualidad del presente, y ni siquiera la del futuro, podrá ocultar la realidad de una gran mayoría de los hombres y mujeres que habitan la tierra. Creo que es cierto que lo más difícil de ver es la realidad, aunque resulte paradójico. Si no inspiramos a los niños de hoy en la grandeza que nos dignifica no tendrán un mañana de fuertes raíces.
Pero quién no se detiene a mirar el vuelo de alas extendidas de las águilas, donde el humano no las puede alcanzar. El envanecimiento del hombre con poder se rinde ante la vulnerabilidad de la vida frente a la muerte. ¿Quién no recuerda un tiempo o un lugar? El tiempo solo existe en el espacio, en la movilidad invisible de los átomos.
 Aunque viví en el Cibao, ningún pueblo de mis país me tocó tanto el alma como Padre las Casas (Valle de las Aguas), que nadie me pregunte por qué, no podría decirlo como lo diría un poeta de entre los ríos. Tal vez fueron sus calles polvorientas o el agua fresca de sus chorreras, tal vez fueron las pupilas de sus bellas mujeres o la voluntad libertaria de sus jóvenes.  Sucedió un día de cielo claro en el tiempo de la dictadura ilustrada, entonces creíamos en la convivencia para compartir las penas y sumar la alegría. Esta motivación aún perdura en grupo juveniles de esa comunidad.
En más de una ocasión llegué aquel lugar, anteriormente conocido como Túbano, donde era tan visible la injusticia en la distribución de los recursos, en un país de tan patética desigualdades. Una familia de apellido Paniagua era dueña de calle completa, y elementos sátrapas con influencia en las fuerzas armadas dominaban el municipio como dueños absolutos.
Subiendo por un camino largo llegamos a un alto donde tuvimos un encuentro con la gente y con un cura odiado por los terratenientes, pero a la par también encontramos unos canadienses considerados  expías norteamericanos. Ellos eran gente abierta a la conversación y el intercambio, claro era mejor para ellos fuera lo que fueran. Todavía hoy existe allí asistencia de agencias internacionales.
Esa vez llegué allí, como lo hice entonces a otros pueblos, como líder juvenil del sindicalismo, brillante, talentoso, y con fe en el futuro, no se sorprenda, para esos años muchos jóvenes dominicanos pecábamos de esa autoestima, créamelo que rechacé más de una vez la oportunidad de obtener una visa americana. Hablamos de una juventud que leía y discutía las ideas y los hechos y proclamaba “habrá las rejas señor gobierno”. Tal vez para muchos era frase la suena extraña, pero no la realidad que golpea de la misma manera, vivimos las alucinaciones de un futuro dominado por la ficción.
Después de la comida del medio día, el señor donde me hospedé me invitó a dormir la siesta, rechacé con timidez la oferta, pero obedeciendo a su insistencia sincera, acepté dormir la hora recia del pasado meridiano. ¡Valla acogedora suavidad del colchón de lana! Cómo confié en la pureza de la sábana blanca, en la puerta trasera a lo ancho abierta, en la brisa fresca que acarició mi piel en mi sueño. Nunca olvidaré la hospitalidad de aquella gente nuestra de aquella década los años 70’s. ¡Qué buenos amigos fueron ellos, los de Padre las Casas!
Sin embargo da lástima saber de los grandes problemas de esa población, actualmente de 30 mil habitantes, que no fueron resueltos durante los doce años del gobierno de Leonel Fernández Reyna. Definitivamente le ha convenido a los malos gobiernos que el país mantenga esa mentalidad de pobre, de vivir comparándose a los menos agraciados de América Latina, así nunca alcanza el presupuesto ni los impuestos. Quién se crea pobre y desgraciado, nunca dejará de serlo, mucho menos cuando es una triquiñuela maquiavélica de quien se considera madre, padre y maestro de los desdichados, santo milagroso del voto popular.
Si algo fuera utilizable para el desarrollo de las poblaciones desventajadas, como la de Padre las Casas, se gasta en las campañas electorales y las negociaciones de partidillos que se hacen a escondida de la luz pública, dicen que así es la política. Pero un hijo de esta tierra, Amaury Germán Aristy, sacrificó su vida para sembrar una historia.
 Hace unos meses sus pobladores denunciaron a los medios la carestía de la luz eléctrica aún cuando sufren largas interrupciones del servicio. Dijeron que no existe un sistema cloacal y por lo tanto las aguas impuras provenientes de los hogares se vierten a las calles, poniendo en riesgo la salud de todos. A esto se agrega que  cuando se desborda la presa Sabana Yegua inunda el cementerio provocando una situación de salubridad preocupante para los habitantes de Padre las casas. Cuentan con un acueducto que fue construido hace cincuenta años y no cuenta con un sistema de purificación.
Simplemente poco ha cambiado en este valioso municipio de la provincia de Azua desde los 1970’s a la fecha. A pesar de que tantas cosas han cambiado desde entonces, no solo en el mundo digital sino en las concepciones más impensadas; quién hubiese creído que los gobiernos imperiales pasarían a ser los clandestinos, expías secretos de la ciudadanía, y a cambio, los clandestinos de la guerra fría los terroristas, sean estos del Talibán o inmigrantes de Latinoamérica, solamente se transformó la guerra fría con la modificación económica global.
Dejaron de existir las comunidades aisladas en el mundo, cada coordenada existe, pero solo se ve donde se crea que vive un terrorista, aunque usted no se dé cuenta, se le marca con solo usar ciertas  palabras, por teléfono, por correo electrónico, o cualquier medio digital de la comunicación social. Qué no se diga que nadie sabía la coordenada de Padre las Casas, (18°45′0″N 70°53′0″O) no el que murió hace siglos sino la ciudad de la gente que honra su nombre.
 

 

miércoles, 26 de junio de 2013

¿Por qué no hablar español en el hogar o escribirlo en Facebook?

Eramis Cruz

Ser bilingüe quiere decir hablar y escribir en dos idiomas (en este caso inglés y español), pero extraña que algunas personas denoten tendencia a dejar de lado su idioma en un intento por sobresaltar uno que aprendió, perjudicando a sus hijos que deben aprender un segundo idioma para que sean más cultos y exitosos en este país y dondequiera que vayan. Hablar un segundo idioma es sinónimo de una cultura más amplia hacia más de un horizonte.

No sé si hay alguna manera de entenderlo, sin que nadie se sienta directamente aludido, pero le puedo asegurar que puedo servir de ejemplo en lo que digo, por mi propia experiencia. Comencé a estudiar inglés en mi país, cuando llegué a Estados Unidos me di cuenta de lo mucho que me faltaba. El inglés me permitió una vida más estable con un trabajo mejor y la seguridad de que si salía de un empleo podía conseguir otro. Dicen que las personas bilingües están ganando más dinero en este país que aquellos que solo hablan inglés. Pero a esto se agrega que el español es el segundo idioma de los más hablados del Mundo, después del chino y seguido por el inglés.
 Para los hispanos es parte de sus raíces y lleva su identidad. Pero por estas razones debemos darles la oportunidad a nuestros niños de aprender español. La mejor manera es hablar el idioma español en casa y que ellos se den cuenta que se usa con ellos de manera habitual.
En el caso de los dominicanos, que en general bastante malo hablamos el español, en compasión con otros países como Columbia y México, el esfuerzo debe ser mayor. Se trata de lograr una meta que permita que se aprenda a hablar y también a escribir este idioma. Claro que también dependerá del esfuerzo académico en esta dirección.
Está demostrado que el aprendizaje del inglés para los niños que nacen en este país, no se ve de ninguna manera obstruido por el hecho de que aprendan un segundo idioma, bien ambos idiomas pueden ser aprendidos a la vez, aunque siempre es notable que exista más facilidad para el inglés  en razón de los medios de comunicación y la educación escolar impartida en inglés.
Es justo decir que existe en muchos inmigrantes de nuestra América cervantina un delirio que por mucho tiempo nos ha perseguido enmascarando el colonialismo, esa manera de creernos que lo del otro es mejor y que lo nuestro es algo que nos avergüenza cuando hay confrontación de valores o se interactúan las circunstancias. Me refiero a lo pro europeo o a lo que sigue patrones de aquel que ha dominado e impuesto su cultura, su economía y ha pretendido escribir nuestras historia según la visión de la suya. ¿Y de que está hablando este? Claro que no se entiende especialmente porque está en español. Definitivamente que el que anda en busca de lo ajena es porque le falta algo propio, estos prejuicios se ven acentuado por una estatura de negación que rebasa la afirmación y la originalidad.
Los padres lo entienden mejor cuando su hija o hijo no puede ocupar un empelo bien pagado porque el español que habla es una jerigonza rara al idioma de Cervantes, de esa que muchos escriben en Facebook y lo peor es que lo que otros escriben en ingles no está lejos de una jerga ofensiva al idioma de Shakespeare.
Sin ofender a nadie, ya que somos grandes familias hispanas que hemos venido a transformar este país con nuestro trabajo y esfuerzo, demostrando que podernos cambiar la historia y garantizarle a esta gran nación un futuro diferente al que corrieron antiguas civilizaciones que se vieron condenadas a desaparecer por ir en contra sus vecinos y hasta de su propia gente.
A pesar de toda la información disponible sobre este tema, no es fácil poner todos los elementos juntos para terminar definiendo una meta que termine en un cambio de actitud una modificación de lo habitual para inmiscuirse en al alcance de un punto que facilite la integridad que supone vivir en una dualidad de culturas o influencias ipso facto.
Existe un pequeño libro muy importante que tuve la oportunidad de leer mientras asistía al colegio, “Hunger of Memory, the education of Richard Rodríguez”, se trata de una obra publicada por este autor de descendencia mexicano (chicano) en 1982 y que enfatiza en el aspecto de la alienación sufrida con respecto al avance académico enfatizando lo idiomático, del  inglés  como lenguaje de negocio en comparación con la familia y el idioma materno.

sábado, 22 de junio de 2013


Corazón contento señor barriga

Eramis Cruz
 

Mucho antes de que las cosas cambiaran, había gente que decía que no era posible, todavía después del cambio, sigue diciendo que no será por mucho tiempo. Los cambios no suceden solamente por la voluntad de alguien, los agentes activos de los procesos cuentan como elementos causales en una dinámica dialéctica donde tanto lo negativo como lo positivo juega un papel matemáticamente determinado, no por el poder de los duendes, sino por la historia. Por eso no es raro ver un payaso llorando, una persona rica que envidie la felicidad de su vecino pobre, o a alguien que no es envidioso, pero quiere tener una mujer como esa, unos hijos como aquellos, o simplemente la capacidad de tolerancia de un hombre que trabaja de sol a sol por un jornal que le ayuda a llevar la vida.
Otras veces alguien que no lo dice, le gustaría poder hilvanar las ideal, como lo hace su amigo a quien a regaña dientes llaman escritor. Es él quien escribe páginas que luego se dejan llevar por los vientos, nunca deja de escribir, no le importa el costo de lo que piensa, aunque a veces se cuestione cuánto gana un analfabeto en las grandes ligas.
Como hay tantos que les gusta la vida fácil, hay otros que saben cómo hacerles el juego. Las cosas cambiaran pero será más difícil mientras una mayoría piense que no vale la pena. Mucha gente no sabe si ha cambiado, sigue pensando que el pasado fue mejor, quien no mira hacia adelante, terminará condenado por la miopía del pretérito.
 Yo no tengo la verdad sino la capacidad de cuestionarla.

–¿Para qué el cambio o para qué cambiar?

–¿Y desde cuándo eres el mismo?

En el mundo no existe nada más importante que el trabajo, después del trabajador, es una pena que a tantos se les pague tan barato él. Una cosa son los valores y otra los intereses y aquel que no sabe la diferencia terminara esclavo de la economía.
La mejor técnica del capitalismo en los últimos tiempos es hacer caer migajas de la mesa y usar los medios para hacerte creer que eres feliz, debajo del comedor, como un gato distinguido.
Nada de lo anterior debe ser entendido como premisa para vivir amargado y por el contrario comprender que la verdadera felicidad es cuando uno se siente realizado por dentro y por fuera, sin vivir camuflando los fracasos, especialmente aquellos con son productos de factores exteriores que demandan correctivos comunes. El ser humano dejar de ser político cuando deja en los margines la ideología que conduce al menos al derecho de vivir por una utopía. La utopía solo es dominio de aquel que sabe que una sociedad no será mejor así, como un milagro. Luego tendremos que reconocer que Dios no tuvo la culpa.

jueves, 6 de junio de 2013

El miedo subjetivo como instrumento político


   Eramis Cruz
 
A veces cuesta trabajo acostumbrarse, especialmente a lo que de alguna manera adviene contra el sentido natural, la dignidad  o la sublimidad de la justicia. La miseria y la ignorancia suelen andar de las manos, del mismo modo que la ambición y el engaño son instrumentos útiles de quienes prefieren la riqueza y el poder al precio que sea necesario.
La gente suele respetar a quien tiene poder o autoridad aún cuando esta le haya sido transferida por medio de sofisma y oportunismo. Transitamos por la vida por caminos difíciles, y el hecho de que muchos de nosotros nos hayamos superados no quiere decir que todavía no existan seres humanos víctimas de la violencia, aquella que se impone por medio de la confabulación.
Aún son muchos los que sustituyen su potencial para el talento y la superación por una fe carente de sentido. El mundo entero con todas sus riquezas y todas sus posibilidades nos ha sido ofrecido para hacer más hermosa la vida, pero hay distorsión de quienes se han dedicado a crear demonios para justificar la existencia de sus dioses, haciendo creer que existen los milagros, y mientras los tontos útiles se pierden por la vía de la ignorancia, otros viven en la abundancia ilimitada.
Todos logramos vivir una época durante la cual tenemos que conectar el pasado para visualizar el porvenir, pero lamentablemente la historia no es siempre contada como sucedió. Las imperfecciones subjetivas, las contradicciones de los procesos, y los interese encontrados de los elementos participativos desafían nuestra capacidad de razonamiento.
El estado es el poder, la economía es el poder, la religión es el poder, los medios son el poder, la información y el dominio intelectual, la capacidad de habilidades y destrezas en diferentes disciplinas constituyen el poder. El poder es el resultado de una combinación de elementos. Y uno se pregunta por qué no tiene poder o por qué grande segmentos de la población de un país carece de poder, mientras grupos pequeños o clases sociales tiene más poder del necesario.
De la misma manera, existe otra forma de explicarse la misma cosa para llegar a los mismos resultados. ¿Qué es lo que le meten en la cabeza a la gente desde el mismo momento de nacer hasta la muerte? ¿Y cómo se concibe que una persona nunca cuestione si las cosas que ocupan la telaraña de su cerebro fueron productos del pensamiento de otros que según determinados intereses hizo creer como verdad absoluta o como dogmas incuestionables?
La mayoría de la gente vive con miedo, un miedo que le llega a los huesos y le amilana el espíritu. Existe un terrorismo que no se deja ver, impuesto por el poder del más fuerte a través de la imposición de la mentira y la falsedad proyectada hacia la eternidad. La mentira se presenta protegida por la súper estructura del poder establecido y mantenida por medio de la cultura, las tradiciones y los elementos del intelecto embotellados por medio de la domesticación, no por la educación.
El miedo no es una condición que perturba solamente al pobre o al ignorante, este se extiende a todo individuo que desconoce su origen y la razón de su persistencia. Sin embargo existe otra condición que se parece mucho al miedo, es la inseguridad. La inseguridad al desempleo, a la posibilidad de  perder lo que se quiere o se ama. La inseguridad es muy distinta al miedo, por lo menos no tiene ese perfil mortífero del miedo.
El miedo al fracaso es el peor de todo, es más terrorista que el miedo a la muerte, la muerte no siempre asusta a todo el mundo, hay personas que con pleno placer desafían a la muerte cada vez que tienen una oportunidad, lo hacen fumando a sabiendas que hace daño, toman alcohol aunque saben de sus efectos destructivos del tejido y órganos del cuerpo. Y no podemos dejar de lado a aquellos que manejan a alta velocidad en una búsqueda inconsciente de un desenlace fatal no solo para ellos sino para los demás a quienes ni siquiera conocen, sean estos niños o adultos.
Pero el miedo al fracaso es el peor, no deja vivir y si se vive, no permite triunfar. Con miedo no se llega al éxito porque se carece de la valentía y de la voluntad para desafiar los elementos intricados en el fundo de las dificultades. El miedo no permite mirar más allá de la distancia que existen entre el obstáculo que aumenta su tamaño o usa un camuflaje efectivo para confundir al protagonista. El miedo el veneno que surge de la fuente del río negativo de la desgracia del fatalismo de la mala suerte.
Existe el miedo a ser ridículo, el miedo a perder, a no llegar a la meta, a no poseer las cualidades de súper hombre que solo se ven en las películas y las fantasías que sirven para entretener a los niños.
El mundo objetivo no existe en la mente de las personas, pero somos los humanos los capaces de divulgar nuestros pensamientos, de grabar nuestras ideas y creencias en los medios disponibles según el tiempo de que se trate, sobre el papiro o sobre un CD de códigos digitales. Esta corriente manipulativa es tan fuerte que la veracidad del pensamiento único viene a ser confundido con la propia realidad. La idea se hizo dios y vino a dominar a la mayoría de los habitantes de este mundo y a doblegarlos ante una condena eterna en el fuego fulgurante del infierno, (simplemente dantesca).
Y uno se pregunta ¿Por qué tanto miedo en el mundo? Si es cierto que solo si vive una vez, también es cierto que solo se muere una vez. Pero ya dijimos que no se trata exactamente del miedo a la muerte, si no del miedo que justifica la mediocridad de la vida sometida a la esclavitud.
Para concluir de una manera simple y lograr una reflexión autocritica, a todos se nos ha dicho que Dios es amor, que Dios es grande, pero sobre todo que Dios es justo y perfecto. Sin embargo este mundo que se nos ha presentado como dependiente del pecado y creado por el mismo Dios, presenta una contradicción que solo el miedo es capaz de pasar por alto. De ahí se agregan a Dios los grandes misterios que el hombre no tiene derecho a cuestionar si no a creer, de lo contrario comete blasfemia.
De esta manera y según la miopía de esta filosofía, existe Dios pero también el diablo, existe la gloria para él que se porta bien y el infierno para él que se porta mal. Solo resta definir qué es lo que está mal y que es lo que está bien. Y por qué algo ha de estar mal eternamente o bien eternamente. Finalmente usted debe preguntarse si no tiene miedo de pensar en esto ni de discutirlo, corriendo el riesgo de ser acusado de ateo genuino o comunista empedernido.  Al final debemos de perder el miedo a perder el miedo, a pasar de un titilo que dice que “los valientes mueren jóvenes”.
El terrorismo, tal como se le define hoy, tiene como fin implantar el miedo, amedrentar al poder por su parte más vulnerable. El terrorista no persigue matar gente como único fin, sino utilizar el miedo como un instrumento político capaz de conllevar a la negociación, voluntaria o forzada. Al fin los terroristas no son los únicos que usan el miedo como instrumento político, de lo contrario, uno se pregunta para qué se lanzó una bomba atómica sobre Hiroshima.
 
Tanto los pueblos como las personas se hacen libres cuando vencen su propio miedo.

 




 

martes, 4 de junio de 2013

Abuelas centauras en la memoria de los niños

Eramis Cruz

Cuando caí en la cuenta solo quedaba la historia, la de un hombre que fue muy rico, decían, que tenía mucha tierra que heredó de sus padres, luego agregaban que todo lo había perdido, en diferentes tiempos y causas. Pero quien era rico era él, los demás estaban sujeto su voluntad. Fue de esta manera como la familia hizo del fracaso la razón de una ruina recurrente, moral más que económica.
Recuerdo con claridad cómo la gente solía discutir los asuntos familiares por muy íntimos que fueran delante de los niños, asumiendo que estos no sabían de qué se hablaba. Puedo darme el crédito de haber sido un muchacho muy discreto, que nunca dijo lo que podía complicar la vida de los demás. Por mi parte, entendía mucho más de lo que los demás podían suponer. Que el cura de la iglesia portaba una pistola para defenderse de su falta de fe. Que la señora de la casa, al otro lado de la calle, era una querida de un diputado de la dictadura trujillista.
También sabía que el tipo de la esquina era considerado un desgraciado que luego de llegar intoxicado a hora tarde de la noche le entraba a golpes despiadados a su mujer, a ella que durante todo el día había cuidado de la casa y de los niños, y se había visto compelida a mentir a los acreedores de su marido. La “violencia de género” no era un término usado entonces, pero su efecto psicológico era el mismo.
Algo que no se podía comentar donde los viejos lo oyeran, aunque todo el mundo lo sabía, era que el maestro que vivía en la soledad de la casa de alquiler de doña Virgen era un homosexual, algo no tolerado en aquellos años. El hombre venía en chancleta a disfrutar el frescor de la noche haciendo ademanes que los demás pretendían ignorar. Se trataba de estereotipo generalizado.
Lo que no se quiere que se sepa es mejor que  no se diga, pero está demostrado que la gente no puede ser discreta con lo que tiene carácter de curiosidad o contiene algo que interesa por razones humanas o sociales. La memoria larga es la que más perdura, y es ella la que nos permite establecer relaciones entre los elementos que determinan nuestro mundo personal. Por esta razón cambiamos con el tiempo la manera cómo nos tratamos con las personas. Los niños recuerdan mejor que nadie el comportamiento de los adultos.
No hace mucho tiempo que la gente solía ser muy cruel con los niños, estos sufrían en carne viva las consecuencias de los conflictos familiares y de los encuentros de intereses de los mayores. Esto era más impactante en el aspecto emocional porque a los niños se les obligaba a callar y no se protegía su integridad ni su inocencia. Las peores crueldades no eran los llamados castigos impuestos como disciplina o como amedrentamiento al mal comportamiento, sino que más que eso eran las huellas dejadas en el alma producto de la ignorancia de esos tiempos.
A estos se agregan las conjeturas políticas, los atropellos de la dictadura contra los elementos de la oposición, era un peligro decir algo sobre un implicado aún no se le conociera personalmente. Recuerdo que cuando nos reuníamos los muchachos del barrio, tomábamos receso entre los juegos y en más de una ocasión nos preguntamos quién era más grande o poderoso de Dios o Trujillo.
De lo que sí puedo dar fe es que a pesar de las limitaciones y la miseria que se vivía entonces en una gran parte de la población dominicana, una situación que no era única de nuestro país, ya que otros tantos de América Latina tenían la misma situación, el rose humano entre familiares establecía un lazo poderoso difícil de romper, no importa cuán fuera la fuerza del infortunio.
Especialmente las abuelas, con aquella manera tan piadosa y condescendiente de verlo todo. El trato con los mayores era de un gran respeto, no solo de los jóvenes hacia ellos, sino que los mayores también se hacían respetar por la manera amorosa de tratar a sus nietos, y de la misma manera a los demás niños de pueblos y comarcas.
Es verdad que la manera de divertirse de aquellos tiempos también era más humana, no había la distracción que hoy causan los teléfonos celulares, las tabletas electrónicas y las mismas computadoras, algo que se complementan con los videos juegos. ¿Quién no recuerda lo que era sentarse alrededor de una abuela y oír sus cuentos e historias de terror? Para ese tiempo en la familia teníamos unas cuantas viejas centauras, todas conocidas por apodos, por ejemplo la abuela Yoyo, Mambó que para nosotros era algo más distante, Maruca que era como la madre todo el mundo, afanosa e incansable y la vieja Julia que se robaba el show. Mambó era imponente y carecía de tolerancia, Maruca era rígida y energética y le gustaba jugar la lotería. Yoyo era la más elegante de todas, pelo largo y ojos que perdieron su verdor para hacerse grises, pero la vieja Julia era la santidad resumida en el rostro de una virgen que estuvo en la tierra hasta sus años seniles.
Cuando nosotros éramos unos niños todavía tiernos, se fijó en nuestra memoria la figura de la vieja Julia. Nuestra familia, por ser tan grande, tenía una conexión bastante retorcida con estos viejos, en realidad eran nuestros abuelos pero no necesariamente por lazos sanguíneos. Cuando conocimos a la vieja Julia hacía tiempo que era una vieja, que no vestía de ningún color que no fuera el blando, que nunca se bajaba un rosario del cuello, ni dejaba de lado unos escapularios que compraba en la vitrina de la iglesia o los vendían frente a la iglesia después de la misa los domingos en la mañana. Ella tenía un lote de hijos que para nosotros eran también mayores que la llamaban mamá Julia. No conocí a nadie de edad tan avanzada y gozando de excelente salud, creo que se murió se dejar de ser como era.
Cuando nuestra madre tenía que salir por una urgencia, la vieja Julia se prestaba a venir a nuestro cuidado. Para nosotros era una gran noticia que la abuela viniera a compartir un día y una noche con nosotros. La verdad que no puedo descifrar la razón por la que le teníamos tanto cariño a esta señora. Ella era algo encorvada por el peso de los años, pero su mente era diáfana y clara como el cristal, hablaba lento pero nunca rebuscaba palabras como los viejos de ahora, que son olvidadizos y con poca historia para contar aun sea por no tener a nadie que les escuche.
Nada era más patético para nosotros que la muerte. La muerte no era el acto de morir e irse de este mundo, la muerte era un personaje muy particular, tenía forma de mujer o de hombre, podía presentarse anunciando la muerte de alguien, un conocido o un familiar, o simplemente podía ser un bulto al lado del cajón de la letrina en el fondo del patio. El silencio de la muerte era el cómplice de su grima.
Pero la vieja Julia no solo era un personaje por sus cualidades tan particulares, sino que luego que ella se marchaba y los mayores hablaban de ella, decían que era la mejor con respecto a los muertos, que no solo los veía sino que hablaba con ellos.
Nuestra bisabuela, la vieja mita era la más vieja de todas las viejas de la familia, debí conocerla en su cama cuando yo tenía unos cinco años. Eran buenos tiempos aquellos, a pesar del tabaco que masticaban estos señoras su vida era larga y tal vez sufrían de dolor de muela por carecer de conocimiento sobre al arte de curar las caries.
El miedo a los muertos se nos curó con la llegada a los hogares y barriadas de la luz eléctrica, pero no así nuestros gratos recuerdos de los tiempos de esas abuelas centauras. Dicen que los tiempos que se van no vuelve, pero aquellos a veces nos parece que se quedaron para siempre por lo menos en la sutilidad de los recuerdos.

sábado, 25 de mayo de 2013

El valor de una madre

 



Eramis Cruz
Dedicamos un momento para pensar en las madres. Por ellas nacimos y por ellas estamos aquí. Contamos con ellas mucho más allá del tiempo necesario, hasta aprender quiénes éramos en realidad. Entre las madres del mundo cada una es la mejor, todas se parecen a mamá. Madre son ellas, las que nos dieron su ceno, como la tierra que pare cada día el sustento para la humanidad y para todo cuanto en ella vive y crece. La maternidad no es solo un acto evolutivo, es, sobre todo, el todo necesario para nacer, crecer y garantizar una adultez plenamente capaz.
Con el reconocimiento que se le hace a una mujer por ser madre se le eleva al más alto pedestal, nadie merece más honores que una madre, fue con ella que tomó forma la vida de su prole. Ella es quien hace posible la más grande de las maravillas, esa conexión umbilical por la que compartió el alma, la vida. La madre que ha dado a luz con dolor, da al mismo tiempo inicio a una jornada tesonera, la de levantar los hijos, que implica el crecimiento físicamente sano y el desarrollo espiritual con la capacidad moral para entender y discernir los valores y principios que rigen la sociedad que a la vez torna la personalidad colectiva.
La misión de una madre no termina con sus hijos, continua con sus nietos. Es una responsabilidad de una gran magnitud que se acrecienta cuando la madre es soltera, y cuando la madre trabaja para hacer su aporte indispensable en el hogar. Especialmente cuando a los hijos se les complica la vida, son ellas las que responden con la protección de sus nietos. Los hijos de aquellos que caen en una cárcel, los que terminan en un hospital, o cuando suceden las tragedias inesperadas por la que se pierda el ingreso, la libertad y hasta la propia vida. Es la madre la llora y es ella la que hace de tripa corazón para mediar o remediar en cada nueva situación.
A las madres trabajadoras deberíamos darle un reconocimiento más acorde con su realidad, no solo un día al año, sino todos los días de nuestra vida para que la suya le permita vivir más afín con su propia integridad de mujer, que tanto ofrece sin esperar nada a cambio. La sociedad debería permitirle a la madre que trabaja flexibilidad en el empleo, que aunque es cierto que hay países que lo permiten, todavía hay muchos donde el sector formal e informal, no permite esa conquista.
Nuestras leyes laborales y de seguridad social deberían reconocer a las madres trabajadoras el derecho a un retiro más temprano, por los menos cinco años antes que los hombres, para compensarlas por los sacrificios en el cumplimiento de sus deberes hogareños.
La sociedad, hoy más que nunca, necesita crear conciencia sobre el respeto y la dignidad de las mujeres para que en ellas queden incluidas las madres, las que trabajan, las que van y vienen con sus hijos hacia la escuela, al dentista, al parque recreativo. Ellas que no solo ofrecieron un cordón umbilical por nueve meses, sino que ofrecen su mano protectora por los años necesarios, y vigilan con atención en cada cruce de calle, y en cada momento de peligro, no solo para evitarlo sino para prevenirlo.
Las madres son más de la mitad del mundo y sin ellas es imposible mantener la existencia, ellas garantizan la continuación de la espiral generacional, saben cultivar las flores, darle vida al hogar, ocultar la pena para darle espacio a la alegría, aguatar con valentía una lagrima para no apagar la risa inocente del hijo tierno que aún acaricia su piel. Ellas son productoras y consumidoras en la dinámica de la economía. Ellas son sostén, el colorido y razón indiscutible en la vida política de la democracia o del socialismo.
La madre se eleva por esas grandes cualidades que la vida le ofrece, la madre que no fue a una escuela para permitir que sus hijos asistieran, la que no tomó vacaciones para cubrir los gastos de su hogar. También aquella de la profesión más vieja del mundo, que tiene hijos que la esperan, a pesar de que trabaja denigrada por la sociedad que la usa y hasta la abusa.
Es la madre la que soporta y aguanta, quien esconde la vergüenza por el hijo que se le escapa, aquel que termina haciendo lo que no debe, aquel que se negó a escucharla. Es ella la que tolera a los
hijos prepotentes, a los ignorantes que nunca aprendieron de su sacrificio y abnegación.
El premio de una madre es ver a sus hijos realizar su vida, actuando con responsabilidad ante la sociedad y la familia, algo que no siempre se presenta como una conquista, sino como un pendiente de la búsqueda de cada ser humano por superarse, y aún en esta circunstancia la madre entiende las complicaciones de sus hijos e hijas mientras se afanan para progresar en la vida.

¡Felicidades a todas las madres!











La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...