miércoles, 15 de agosto de 2012

Los iguales en el árbol de la historia


Eramis Cruz

Todo un mes esperando aquella fecha. Finalmente había tomado la decisión de cambiar mi residencia en una isla por una potencia con mala reputación histórica. Lo volví a pensar dos días antes de tomar el avión y descubrí, en primer lugar, que a nadie le importaba si me iba o me quedaba y que en segundo plano no tenía opción real. Desde aquel lado había llegado casi todo lo bueno que había visto. Gente con cara de alegría, venía a resolver problemas, no ha crearlos, con maletas repletas de lo que casi todo el mundo anhelaba.
Me dolía dejar atrás lo poco que tenía, primero por su alto valor moral y aquello que la gente acepta como sentimental. Lo sentimental había sido mi grave problema. Aquella sensibilidad por todo lo frágil, así vivía más cerca del fracaso y distante de lo que inspira una mayor fortaleza. Y es que como dicen “la soga rompe por la más delgado”.
Pero yo no era el único del montón, todos dejamos algo más querido a cambio de una oportunidad de alcanzar el primer escalón. El mensaje me había llegado de una vieja ignorante que me decía que había que mirar hacia arriba, allá donde para ella estaba el cielo, luego comprendí que se refería a la necesidad de hacer un intento por cambiar lo que no funciona por algo que nos de algún resultado.
En verdad no quería irme, en el fondo quería quedarme, nunca fui un ambicioso comerciante sino un ingenuo idealista. Subir resultaría más difícil, sin embargo nunca me embargó la duda de que la única misión imposible es aquella que no se intenta.
No quería decirlo a nadie para evitar que se rieran en mi cara, pero sentía que era mucho dejar la mujer preñada, ser el padre de un niño desconocido, tener que detenerme en aquellas fotografías a colores, organizadas según las fechas recibidas. Uno sabe que no podrá volver, sabe Dios en cuantos años. Me dolía aquel rancho de tablas agrietadas, aquellos gritos de niños a ambos lados de la calle. Todo se convierte en un hasta luego.
Me concentré con Remigio frente a la pulpería de Paso, venía como siempre alegre y sonriente, vestía la misma camisa con la que lo vi en la fiesta de cumpleaños en casa de doña Ana María. Me dijo que le negaron la visa otra vez, que la novia lo dejó otra vez, que buscaba trabajo otra vez y que estaba intentando sacarse la lotería alguna vez. Me fue difícil decírselo, ya que había sido un bien amigo, el se alegró sobre manera y me confesó su alegría de saber que finalmente alguien que quería dejaba aquella maldita miseria.
No era la excepción, éramos toda una generación, jóvenes sin esperanza, la juventud no tiene sentido sin esperanza, sin futuro carece de sentido. A pesar de que la juventud no quiere esperar, no quiere recorrer distancia, es mejor que puedan ver con claridad sus perspectivas o todo será más oscuro cuando hay que postergar las ilusiones.
Cuando uno se va se lleva consigo todo aquello que la gente no ve. Primero comienzan a tomar forma algunos maletines de cosas y hechos que no renuncian a los recuerdos. Aquellas que siempre están con uno, las que te hablan en el silencio de la noche, las que te sonríen cuando te embargas la tristeza, esas que emiten rayitos de luces desde ambos lados del camino para permitir llegar al punto de  destino.
La despedida es lo único seguro por el momento, una dosis de ilusiones, un regalo de los mejores sueños, sin pensar en los años, todo parece verse mas real, especialmente aquella promesa de “pronto te vuelvo a ver”. Todos ellos se sienten diferentes. Tienen una esperanza y saben con seguridad que es un buen comienzo, uno menos con quien compartir la mala racha que se prolonga por más tiempo de lo convenido.
La vida parece ser más llevadera para aquel que pretende hacer creer que nada le importa, pero hacer creer no es lo mismo, uno siempre deja rastros que denuncian lo que se siente por dentro. Los géneros musicales, especialmente aquellos que canta y baila la gente del barrio, expresan las cicatrices colectivas que denuncia las heridas que no siempre son provocadas por el filo del entorno familiar, sino que son consecuencias de la ineficacia política de clase parasitaria que vive de lo que a otro pertenece.
La historia es como un árbol que nunca deja de crecer, sobre ese árbol nacen flores que dan frutos, frutos que luego marchitan y mueren. Todo tenemos alguna hoja de ese árbol maravilloso. Las hojas del árbol nacen, crecen y luego caen para abonar la tierra. Nadie puede vivir desprendido del árbol de la historia, todos tenemos un papel asignado inclusive entes de nacer. Si todo el mundo lo entendiera tal vez todos supieran cuán importante son en este mundo.
Uno virtualmente no se va de ningún lado, porque somos algo más que el espacio que ocupa el cuerpo. Es que cuando se es niño el mundo parece tan grande que escapara a la imaginación, luego que pasan los años se descubre que el mundo está hecho de muchas cosas iguales. Todos los hombres son iguales, todas las estrellas son iguales, todas las nubes son iguales, la ignorancia es la ignorancia.
Luego que uno crece intelectualmente, es decir, desde el mismo momento que descubre que el mundo no solo es igual, sino que nos pertenece por igual, se desaparecen los gigantes, esos que vienen a complicarlo todo. Gigantes por doquier desafiando la ignorancia, distorsionado la verdad.
Se crece de verdad, cuando se hacen preguntas de verdad, cuando se descubre que el mundo es real, que el hambre de los niños es real, que la miseria de los pueblos es real, y que es gente tan real como yo y como tú, la que grita y la que calla. Entonces se decide no culpar a nadie en particular, excepto la diablura de los sátrapas. Sabemos que tenemos que ser felices, saber que se paga un precio por llegar, no importa cómo se realiza el viaje, pero hay que llegar, dejar atrás la basura que nos contamina.
Y nos mintieron de la manera más vil y descarada. Nos hicieron creer que una cantidad mayor no se substrae de una menor, la cantidad mayor siempre colocada arriaba, que la gloria pertenece a los héroes, que el cielo está arriba, después de las nubes. Fue una mentira lo del ángel del guardia, ese que nos libra de todo pero nunca del patrón explotador, ni del policía abusador, ni del presidente aguajero o embustero de pacotilla. Resultó mentira aquello de que el mundo siempre ha sido igual, todo para hacernos creer que nos podemos cambiar, que somos incapaces de evolucionar.
Al final se descubre que las verdades eran tan pocas que terminamos perdiendo el tiempo con una educación que miente, una religión que miente, que no dice la verdad para proteger el sistema excluyente, una violencia desarmada. Si el ejército existe para proteger el pueblo como se justifica que le reprima, claro, aplican la ley de los componentes a la inversa, pretenden hacer creer que el individuo no es parte del todo, y la gente ve como natural que el todo pertenezca a pocos, y muchos no sean parte del todo tangible.
Por eso hay que aprender a vivir en la historia, no importa para donde se parte, cuando el mundo ya no es tan grande como creíamos. Lo importante ahora es que el mundo, ese árbol de la historia, nos muestra un espacio compuesto de muchas cosas iguales. Donde nada pertenece a nadie, nadie nació con el privilegio de ser dueño de lo que no es capaz de producir. El mundo de allá, para muchos sigue peor que el de aquí, pero el mundo de aquí, no nos llena el alma como el rancho de tablas agrietadas de la vieja Julia. Tenemos que aceptar que es mejor vivir en ambos lados, aun sea virtualmente, como en el espacio sideral.

martes, 14 de agosto de 2012

LOMA MIRANDA



LOMA MIRANDA*

Luis Carvajal
Academia de Ciencias, Comision Ambiental de la UASD
Loma Miranda es una extremidad de la Cordillera Central, quien a su vez es la columna vertebral de la República Dominicana y la Isla La Española. Justamente en su cintura y en el medio de la cuenca Yuna (bautizada como Yuna - Camú por nuestros aborígenes), la segunda más grande pero la que capta más humedad del territorio nacional, se levanta tímidamente esta montaña, con una inmensa alfombra de coníferas al lomo y escurriendo agua en forma de arcoiris (Valle de Bonao y Valle de La Vega Real).

Desde el punto de vista político - territorial, Loma Miranda se encuentra en la frontera entre las provincias de Monseñor Nouel y Concepción de la Vega, donde los municipios de Jima y La Vega se dan las manos. Esta montaña está separada unos 17 kilómetros de La Vega y apenas unos 7 kilómetros de Jima; siendo Sabana del Puerto y Manaclitas sus dos asentamientos humanos más importantes. El primero está en su pie de monte y el otro en su cima.

De acuerdo a la clasificación ecosistémica de Holdridge (12), en Loma Miranda concurren tres zonas de vida:

• Bosque húmedo Subtropical (bh-S) en el plano basal o pie de monte
• Bosque muy húmedo Subtropical (bmh-S), en las faldas o laderas y
• Bosque muy húmedo Montano Bajo (bmh-MB) en la cúspide, más hacia la Loma de Guarey.

Tres zonas de vida para una sola montaña resulta ser altamente complejo y biológicamente muy frágil. Este solo parámetro es un claro indicador de su sensibilidad ecológica y su altísima vulnerabilidad para las actividades mineras; cuya secuela deletérea podría desencadenar procesos degenerativos o de simplificación y fragmentación de hábitat injustificables.

Desde el punto de vista de la clasificación ecosistémica basada en un sistema de Provincias Ecológicas (3), es fácil distinguir a simple vista dos formaciones ecológicas dominantes y varias asociaciones:
• Formación del bosque húmedo de zona montañosa (BH-zm) en el pie de monte de la Cordillera Central.
• Formación bosque de coníferas de la zona intermedia (BC-zi), compuesta por la zona pinera que se levanta desde sus laderas hasta su cúspide.

Entre las Asociaciones Ecológicas más importantes se deben destacar:
• Los bosques de galería del Río Jaguey y varios manantiales que se desprenden tanto hacia Norte - nordeste (Valle de la Vega Real), como hacia el Este - Sureste (Valle de Bonao).
• Aguas lóticas o fluviales (Río Jaguey y Charco - cascada de Acapulco) entre las múltiples escorrentías iniciales o manantiales.
• Bosque mixto bastante representativo en algunos casos, donde la mezcla de coníferas y latifoliadas es claramente visible.

Diversidad Biológica

Esta formación orográfica (Loma Miranda), es el extremo septentrional del "Continuo Ecológico" o "Corredor Biológico" que va de Norte a Sur, desde La Vega (Miranda - Casabito) hasta Baní (La Barbacoa - La Tachuela), pasando por Bonao (La Calentura - El Pichón), Villa Altagracia (La Humeadora - Los Botados) y San Cristóbal (Muchagua - El Manaclar), con una extraordinaria riqueza de plantas y animales endémicos o autóctonos y con diferentes grados de amenazas (13).

Se trata de la segunda subregión con mayor nivel de endemismo del territorio nacional, siendo superada solamente por la Sierra de Bahoruco, la principal mina de vida de la República Dominicana (15). En este corredor cordillerano se han identificado hasta el presente, unas 423 especies botánicas endémicas y 62 animales que han evolucionado en la cima de estas montañas (13).

Otros estudios más puntuales (11) indican que La flora vascular del área de estudio está compuesta por 410 especies de Espermatofitas, las cuales corresponden a 316 géneros en 98 familias, y las Pteridofitas (helechos y aliados) son 34 especies, para un total de 444 especies correspondientes a 316 géneros.

Estos datos indican que la riqueza botánica es algo proverbial. Hay un caso digno de resaltar y es la presencia destacada del Pinus occidentalis, quien reina en las cumbres cordilleranas, pero que nunca desciende tanto hacia las llanuras como lo hace en la cortina verde de Loma Miranda.

Sin temor a equivocaciones, esta conífera endémica de La Hispaniola representa uno de los ecosistemas más valiosos del país, no solo por descender hasta puntos increíblemente bajos, sino por las extrañas asociaciones ecológicas de bosques mixtos, que forma precisamente en sus fronteras con el bosque latifoliado húmedo de laderas y de pie de monte.

La fauna animal, por su diversidad estructural y funcional, es la menos conocida; pero lo que se conoce es suficiente como para comprender su heterogeneidad, sus niveles de endemismo, sus valores e importancia como ente dinámico de la biodiversidad y sustento del equilibrio ecológico que debe reinar en todo espacio natural estable.

Los inventarios realizados a nivel de reconocimiento hablan de una buena representatividad de la avifauna, con más de 30 especies avistadas especialmente en Loma Miranda y su entorno inmediato; una importantísima representatividad autóctona en anfibios y reptiles; donde los niveles de endemismo rebasan el 85% en el primero y el 83% en el segundo (13).

Estos niveles de exclusividad en la fauna, muy especialmente en la más estable, asociada al medio físico, como son los reptiles y los anfibios, son elementos indicadores de la integridad y funcionabilidad de los ecosistemas que los alberga.

Riqueza Florística

La flórula de Loma Miranda acusa una enorme riqueza botánica, pues en su reducida extensión geográfica, le da albergue a 444 especies y una asombrosa diversidad de géneros, con 316, casi una especie por género. Eso es algo casi inaudito y de muy difícil repetición en el territorio nacional. Esta es una densidad de género que supera cualquier ambiente continental, no importa lo rico y diverso que sea.

Es muy probable que ni siquiera en las áreas protegidas mejor conservadas del país, encontremos algo parecido. Este solo elemento es suficiente como para cuidar este espacio de todo tipo de intervención que pudiese poner bajo riesgo la integridad ecosistémica de Loma Miranda. Pero todavía hay algo más grandioso y espectacular, en este reducido espacio que a lo mejor no representa ni el 0.01% del territorio nacional y todavía más, no representa ni el 0.001% de la isla. tenemos casi la mitad de las familias hasta ahora conocida para la isla de la Hispaniola.

Eso quiere decir que en menos de 50 kilómetros cuadrados, tenemos la mitad de las familias botánicas que existen en 48,670 kilómetros cuadrados, si solo consideramos el territorio nacional y más grande aún si consideramos que este diminuto espacio, tenemos la mitad de las familias que existen en los más de 77 mil kilómetros cuadrados de la isla.

Estas curiosidades de la naturaleza que jamás puede presentar un espacio continental es lo que hace grande a un país insular como el nuestro. Loma Miranda tiene 444 especies de plantas correspondientes a 316 géneros, agrupados en 95 familias. Estos levantamientos de campo realizados por el equipo técnico del Jardín Botánico Nacional nos indican que todavía Loma Mirando puede presentar más sorpresas cuando se haga un levantamiento florístico mucho más detallado, pues los dos inventarios que arrojan estos datos, corresponden a exploraciones circunscritas al espacio que probablemente fuera utilizado para la explotación minera.

Las expectativas y curiosidades científicas de Loma Miranda se magnifican si consideramos que los taxónomos y expertos en botánica sistemática lograron identificar 20 especies más o que no fueron reportadas en la lista de especies anteriores. Estas 20 especies botánicas nuevas fueron localizadas en parcelas muestrales construidas dentro del bosque latifoliado húmedo, donde se realizaban las exploraciones mineras.

Estos mismos técnicos del Jardín Botánico Nacional "Dr. Rafael María Moscoso" revelan otros datos más curiosos todavía y es que en el entorno inmediato, pero fuera del área que era objeto de las exploraciones mineras, se encontraron 18 especies de plantas más que tampoco fueron identificadas en los inventarios del 2007 ni del 2008, elevando a 38 las especies que se deben sumar a las 444 del último de los inventarios botánicos.

Esto es para maravillar a cualquier especialista o experto en la materia, porque no solo es que se encontraron 38 especies nuevas, sino, 20 géneros botánicos nuevos y tres familias botánicas adicionales; de manera que ahora, en estos precisos momentos; Loma Miranda tiene una riqueza florística de 482 especies, agrupadas en 336 géneros y 98 familias.

En loma Miranda hay una buena representatividad de la cobertura vegetal imperante, donde se encuentran todo los tipos biológicos o formas de vida las cuales se clasifican por su hábito de crecimiento, donde hay desde hierbas (herbáceas) hasta árboles, que son los dos tipos biológicos predominantes; pero también existe una buena representatividad de arbustos, lianas y trepadoras (reptantes). El sotobosque dominado por herbáceas en las áreas perturbadas, se convierte en herbáceas de hojas anchas, que se asocian a los helechos en los ambientes más húmedos y debajo del bosque; también se encuentran algunas palmas (etípites), formando parte del universo florístico tan especial que allí se concentra.

Con respecto a su distribución original, vale decir, su estatus biogeográfico, las 444 especies encontradas en los inventarios botánicos, se distribuyen de la manera siguiente (11):

• 46 son endémicas de la isla Española, para un 10% de endemismo y en cambio;
• 319 nativas, un 72% y
• 78 exóticas o introducidas (un 17.5%), de las cuales 38, se encuentran creciendo espontáneas o naturalizadas.
• Las restantes 40, aún se hallan bajo cultivo o de forma persistente en áreas antropizadas abandonadas, bien sea de agricultura o de ganadería y en lugares donde se fabrica carbón vegetal.

Es decir, las especies autóctonas compuestas por las endémicas y las nativas, representan un 82% de las plantas presentes, indicando el predominio total de las mismas en los ambientes y ecosistemas estudiados. Conviene señalar que entre ellas se encuentran especies raras, poblaciones muy bajas de algunas especies propias de la zona y otras que aunque se encuentran en casi todo el país y hasta en el resto de la isla de La Española, enfrentan diferentes grados de amenaza.

De las 6,000 especies de plantas vasculares que crecen en La Española, según los últimos conteos de técnicos del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo, unas 5,500 son exclusivas de la República Dominicana (8). Se estima que aproximadamente un 20% de la flora dominicana confronta problemas de conservación, donde Loma Miranda puede ser uno de los únicos buenos refugios que aún le quedan a algunas especies como el Candongo, Manacla Colorada y el Cacao Cimarrón (7).

Variedad y Singularidad de la Fauna

Precisamente para Loma Miranda y su entorno (cabecera de los ríos Jayaco, Jaguey, Pontón...), están reportadas varias especies de invertebrados endémicos que se encuentran sumamente amenazados. Para la misma zona que la minera Xstrata Nickel Falcondo intenta explotar a cielo abierto, se reporta una mariposa hermosísima conocida como Damisela Gigante de la Hispaniola (Phylolestes ethelae) (15).

Lo mismo ocurre con las Ranitas Osteopilus vastus (también conocida como Hyla vasta) y la Eleutherodactylus minutus, también reportadas para el sistema Miranda - Casabito (13). De igual manera se reporta la presencia de algunos reptiles endémicos como la Culebrita Ialtris agyrtes y la presencia de aves con distribución sumamente restringidas como el Zumbadorcito de montaña (Mellisuga minima).

Los inventarios sobre la Avifauna de Loma Miranda y su entorno hacia Guarey, consultados por el Cuarto Informe sobre Diversidad Biológica indican la existencia de al menos 33 especies de aves agrupadas en 19 familia (13). Entre las aves identificadas se encuentran unas 16 especies residentes, 6 son nativas pero también habitan en las Antillas Mayores, 9 son endémicas de la Hispaniola y una migratoria viene a reproducirse en el país y una introducida.

Un elemento digno de atención especial, es el Zumbadorcito (Mellisuga mínima), el cual se le vio anidar en los bosques de Miranda, específicamente en el bosque de galería del Río Jaguey. Esta es una de las aves más pequeñas del mundo, superada únicamente por Cuba que tiene un zumbadorcito aún más pequeño que el nuestro.

Aunque ninguna de las especies presentes en Loma Miranda, de acuerdo a las categorías de amenaza establecidas por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y Bird Life International, se encuentran en peligro; ni siquiera las listas nacionales reportan algún riesgo; pero algunas aves se encuentran incluidas en CITES.

La Cuyaya (Falco sparverius, nuestra pequeña Águla); el Zumbadorcito (Mellisuga mínima), el Zumbador Esmeralda (Chlorostilbon swaninsonii) y el Zumbador Grande (Anthracothorax dominicus); se encuentran enlistadas en el apéndice II de la Convención que regula el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, mejor conocida como CITES.

En cuanto a las especies de los grupos de Anfibios y Reptiles, se reportan 12 especies del primero (en 4 familias) y 20 especies del segundo (agrupadas en 11 familias). De los anfibios hay 10 especies endémicas (un 83%) y dos son introducidas. De los reptiles, 17 son endémicas (un 85%), dos son nativas y una introducida (13).

Con respeto a las amenazas, hay cinco especies de reptiles amenazados y tres para los anfibios. Tanto los anfibios como los reptiles, son especies relativamente estables y si encuentran en esa proporción tan elevada de endemismos, pues es un elemento clave a la hora de valorar la calidad de los ecosistemas y ambientes que lo sostienen.


Clima e Hidrología Oculta

Loma Miranda recibe directamente los vientos alisios del nordeste provenientes del Océano Atlántico, a través de la inmensa llanura del Valle de la Vega Real o Valle del Cibao Oriental; pues esta montaña es el primer obstáculo, el primer muro o la primera barrera natural que se levanta al fondo del corredor del Yuna, esa planicie que se extiende desde la Bahía Escocesa - Bahía de Samaná hasta el pie de monte de la Cordillera Central.

Es por estas condiciones naturales excepcionales que Loma Miranda se convierte en una especie de "Esponja Natural" (4) o alfombra verde que absorbe la humedad que arrastran las nubes, las condensa y las convierte en lluvias. Y aunque muchas veces ni siquiera llueve, pero como la vegetación natural en las laderas montañosas se oponen a los vientos alisios, las nubes se precipitan o chocan contra la vegetación, provocando un fenómeno que se conoce como "precipitación horizontal".

La Precipitación Horizontal consiste en que las nubes, al chocar contra la pantalla verde del bosque, cada árbol en pie se convierte en una trampa natural que atrapa las gotitas de las nubes, las cuales se condensan en las hojas, las ramas y el tallo, cuya humedad luego se escurre por la corteza, provocando otro fenómeno asociado conocido como "flujo de los tallos".

El flujo de los tallos es la humedad que poco a poco comienza a escurrirse silenciosamente, imperceptiblemente y a veces, hasta con el goteo constante del follaje, provocando una mayor cantidad de agua que llega al suelo y que al llegar, por ser fruto del escurrimiento, no corre, sino que se infiltra, provocando otro fenómeno que se llama "flujo subsuperficial", que es el movimiento del agua por la epidermis del suelo o capa subsuperficial de la tierra.

Este flujo subsuperficial contribuye a llenar los poros del suelo, las lagunas o lagos subterráneos que forman la napa freática, los cuales se llenan paulatinamente y luego se rebosan creando miles y miles de diminutos manantiales, que luego se convierten en cañadas, arroyos, riachuelos que luego toman cuerpo y se convierten en los innumerables ríos que luego descienden torrencialmente hasta remansarse al llegar a las llanuras (3).

Estos fenómenos asociados de precipitación horizontal, flujo de los tallos asociados al goteo persistente y posteriormente el flujo subsuperficial; son tres fenómenos asociados del bosque nublado que los instrumentos meteorológicos (pluviómetros), no registran, pero que es un ingreso real de agua que llega al suelo y luego al manto freático que mantiene con agua y un flujo permanente en las fuentes acuíferas que provienen de las montañas más expuestas a los vientos locales que se precipitan o chocan una y otra vez con la vegetación natural que se le opone.

Este fenómeno múltiple asociado que se ha consensuado entre los especialistas llamar como "bosque nublado", es uno de los temas emergentes de la hidrología que se viene estudiando en el mundo durante las últimas tres décadas, asombrando a la comunidad científica al comprobarse, que sin que llueva verticalmente como vemos caer el agua desde el cielo, los árboles están sustrayendo u ordeñando las nubes para pasar la humedad directamente al suelo.

De esta manera se ha estimado que algunos bosques nublados atrapan hasta 170 veces más agua que toda la que cae durante el año como precipitación normal (4). En otras palabras, la precipitación horizontal, que no miden los pluviómetros porque el agua se escurre directamente desde las nubes hasta el interior del suelo; produce casi el doble del agua que ingresa al bosque como lluvia o precipitación vertical, que sí es registrada por los pluviómetros.

Ese es el verdadero aporte silencioso que hace el bosque nublado, donde cada planta superior o cada árbol en pie, es una trampa natural, una mina de agua que se le sustrae a las nubes para pasársela a los ríos. Si el árbol desaparece, con él también se esfuma el agua, pues es la rugosidad de las copas que atrapa la humedad del viento y la condensa para que luego fluya por el cuerpo físico de la planta hasta alimentar el suelo.

Este fenómeno tan importante se ve opacado y hasta eliminado totalmente cuando la minería descapota el suelo y lo deja totalmente desnudo. El suelo mineral se calienta muy rápido durante el día, elevando la temperatura más allá de lo normal y provoca el efecto contrario al que producen los bosques nublados. Eso quiere decir que en lugar de depositar agua en la napa freática, la substrae y se la devuelve a las nubes. Es así como las nubes drenan los suelos, le sacan agua al manto acuífero en lugar de aportarle.

Este fenómeno de sequía y desertización que promueve la minería a cielo abierto, casi siempre pasa por alto o se desconoce totalmente por los mismos especialistas que aún siendo expertos en minería, entienden muy poco de la dinámica desecante de la minería. Cualquier ignorante podría decir que es un disparate decir que la minería drena al revés el manto freático, pero es así en la realidad.

La minería le saca el agua a los suelos; pues en un suelo seco y expuesto a los vientos, siempre está perdiendo agua o exportando agua del subsuelo hacia el aire o hacia las nubes. Las corrientes de aire (brisas o vientos), por naturaleza, siempre tienen un efecto desecante, donde el agua del manto acuífero o napa freática, sube desde las profundidades del suelo hacia la superficie, a través de un fenómeno llamado "capilaridad".

Probablemente ese es el mayor impacto o el daño mayor que provoca la minería pero que nunca aparece reflejado en ningún estudio de impacto ambiental. De esta manera, en una zona de bosque nublado, donde los árboles están alimentando directamente a los ríos, la minería hace exactamente lo contrario, al desnudar el manto vegetal para dejar el suelo expuesto al aire y por lo tanto, a la desecación y a la desertificación.

La Huella Ecológica de la Minería

Loma Miranda puede convertirse en ejemplo evidente, claro y palpable de todo lo que puede hacer la minería en una montaña extraordinariamente rica en biodiversidad, de un jardín repleto expresiones vivientes que se convierte en un desierto donde la vida huye al quitarle su sustento, el manto terrestre o materia orgánica y sustraerle el agua que llega por escurrimiento de la esponja del bosque nublado.

Si alguien por desconocimiento se atreve alegar que el bosque nublado está más arriba del proyecto minero de la Xstrata Nickel Falcondo; estaría reflejando su escasa visión de la dinámica natural del flujo subterráneo que rompe la minería a cielo abierto, donde nada se puede hacer para recomponer los canales naturales del subsuelo al ser redireccionados con los cortes.

Pero todavía peor, no solo se agrede una montaña de vida y se le sustrae el agua, sino que crea una herida que sangrará por mucho tiempo, pues la hemorragia de la minería a cielo abierto no se contiene con aplanar el suelo por bancos y colocarle una película verde encima; pues cuando el suelo pierde su capa orgánica, pierde su capacidad de absorción y administración del agua que le llega desde los árboles.

La erosión laminar o lavado del suelo, es incontenible en la minería y por tales razones se hacen las famosas presas de cola. El daño mayor de la erosión de la minería a cielo abierto no está en la cantidad de sedimento que arrastra, que es un problema mayúsculo en sí mismo, sino en las sales minerales que suelta la roca madre al ser lavada.

En el caso de Loma Miranda, se sabe que la laterita o roca madre rica en hierro y otro metal pesado, como es el cromo (5); es un peligro de contaminación potencial sumamente peligroso para los cuerpos de agua de la zona y los cuerpos de agua receptores a los cuales tributan los arroyos y ríos. Es decir no es por el uso de explosivos (22) ni ningún otro método o técnica de explotación lo que contaminaría el agua hasta hacerla no apta para el consumo humano, sino los metales pesados.

La "sal de cromo" que produciría la laterita de Loma Miranda, puede arruinar totalmente la calidad de las aguas que el bosque nublado y el flujo hipodérmico de las laderas de esta montaña le sirven al Río Jagüey que desciende rápidamente hacia el Valle de La Vega Real para juntarse más adelante con el Río Pontón y alimentar al Camú y por ende al Yuna, receptor final de todas las aguas de la cuenca.

Pero lo mismo podría ocurrir con los arroyos Barraco, Hatillo, Blanco, Guaní y Guardarraya que escurren desde los acuíferos de Loma Miranda para luego alimentar directamente la Presa de Rincón. Todas estas fuentes acuíferas pueden ser contaminadas con Cromo al ser lavada la laterita con las lluvias directamente desde el suelo desnudo o indirectamente con los movimientos de tierra y el mismo flujo subterráneo.

Todos estos impactos son invisibles y pasados por alto en cualquier estudio de evaluación de impacto ambiental; pero también hay otros impactos visibles que son imposibles de obviar, como son el descapote, remoción y eliminación de la cubierta boscosa, dejando sin su manto superficial las faldas de Loma Miranda. Ya no se trata de la eliminación de especies valiosas de la extraordinariamente rica biodiversidad florística de esta montaña, sino de desnudar la montaña conduciéndola inevitablemente a un proceso de desertificación.

La desertificación y la sequía son dos fenómenos naturales concurrentes que se convierten en uno de los retos de mayor consideración que está enfrentando la humanidad y a la cual se le tendrá que dedicar los mejores esfuerzos y energías de cara al futuro (1).

Otro impacto derivado y que aunque no se ve, es más evidente que todos los anteriores, es la fragmentación y destrucción de hábitat (18). Este es el pecado mayor de la minería a cielo abierto, dentro o fuera del bosque nublado, pues se trata de aislar, separar, perturbar, menoscabar, simplificar y arruinar el espacio de la vida silvestre, la casa de animales que habitan en el suelo, en el tronco o tallo de los árboles, en las ramas, la copa y follaje de las plantas donde construyen sus nidos, hacen vida social y se reproducen.

Pero aún más, si nos olvidamos de la importancia de las aguas de la biodiversidad y los suelos; no podemos pasar por alto la destrucción del paisaje. El impacto ambiental más fuerte de la minería a cielo abierto, es sin dudas, el impacto visual, donde queda totalmente evidenciado la agresión ejercida contra el medio físico y biológico. Lo peor de Loma Miranda en este caso, es que queda a la orilla de la Autopista Duarte, la principal arteria vial de la República Dominicana.

Falconbridge ha tenido la suerte de que sus explotaciones mineras hasta el presente han tenido una pantalla natural que se las oculta, como ocurre con las lomas de La Peguera, El Verde y Frasier en Monseñor Nouel y las lomas de Ortega y Pontón en La Vega; pero Loma Miranda está totalmente expuesta a las principales vías que allí concurren. ¿Cómo ponerle una venda en los ojos de todo el que pase por allí para que no vea la destrucción?

Un ejemplo evidente de lo que pasaría en Loma Miranda de ejecutarse este proyecto, es Loma Pontón, que si estuviese expuesta como lo está esta, causaría un escándalo mayúsculo al ver que se ha apeado o destruido toda una montaña, al transformar totalmente su topografía y por ende, su relieve natural (5).



Un Bien Patrimonial

Hay cosas tan valiosas que nunca deben negociarse, que no se deben vender ni mucho menos alquilar (concesionarse). Loma Miranda es uno de esos ejemplos insuperables, que no solo es el segundo asiento de la vida más valiosa de La Española, sino, una inmensa mina de agua y que por algunos de los caprichos de nuestra madre naturaleza, sorprendentemente curiosos y maravillosamente misteriosos, está encima de un gran depósito de níquel.

Loma Miranda es un bien de la nación que ni se compra ni se vende. Se trata de una invaluable riqueza de la patria puesta bajo resguardo de sus hijos del presente, pero que le ha correspondido a cuidar y salvaguardar a los veganos y sus vecinos más cercanos de las provincias Monseñor Nouel, Juan Sánchez Ramírez y Duarte. De La Vega es el tesoro, pero quienes más y mejor lo disfrutan, son los moradores de Fantino, Rincón, Ranchito, Bonao y Macorís.

Esta montaña ubicada en la frontera donde Bonao y La Vega se dan las manos, es también la frontera entre el Yuna y el Camú, cuyos abanicos aluvionales han dado lugar a dos inmensas planicies, consideradas las más fértiles entre los campos agrícolas de la República Dominicana: el Valle Intramontano de Bonao y el inmenso Valle del Cibao Oriental o de La Vega Real.

Este tesoro de vida llamado Loma Miranda es un bien de la nación que para negociarse, venderse o negociarse para fines de destrucción, transformación o arruinarse hay que consultar previamente a todos sus dueños que son los dominicanos de hoy y los dominicanos que aún no han nacido pero que en cuestión de dos o tres décadas, vendrán a reclamar su propiedad. Son voces que hoy no existen pero son los dominicanos del mañana que vienen dotados de todos los derechos que hoy nosotros nos atribuimos, por el solo hecho de nacer en esta tierra.

Por estas razones es que los bienes patrimoniales, como su nombre lo indica, son de la Patria, cuya posesión supera a los gobiernos, funcionarios y dominicanos del presente para ser la propiedad de nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, razón por la cual nadie puede disponer de ellos, pues siempre existirá unas generaciones futuras que tienen que vivir con los mismos recursos que hoy disponemos.

Ya en la "Eco 92", en la cumbre anterior a esta, se discutió el mecanismo a implementar para que las generaciones presentes escuchen las voces del futuro, las voces de los que aún no existen, que aún no han llegado pero que ya tiene derechos adquiridos por su condición humana que jamás se pierde en el tiempo ni en el espacio (17). Lester Brown, antropólogo y conservacionista norteamericano, así se había pronunciado en el mismo seno de las Naciones Unidas y ante la humanidad directamente al proclamar que "La Tierra que hoy nos sostiene y nos alimenta, no es una herencia de nuestros padres, sino una propiedad prestada que tenemos de nuestros hijos, sus verdaderos dueños".


Una Mina de Agua

Para valorar a Loma Miranda en su justa dimensión es preciso evaluarla con una visión holística o espacial, pues de lo contrario es algo más que imposible hacer una valoración justa.

Como se señaló anteriormente, ella es un muro que se levanta resueltamente como una barrera infranqueable al fondo del Corredor Yuna - Camú, deteniendo y atrapando la humedad de los vientos alisios provenientes del Océano Atlántico. De esta manera Loma Miranda es una represa de nubes, vale decir, una trampa de humedad que propicia y recoge las lluvias que se dan en estas inmediaciones de la Cordillera Central.

La captación de agua que hace esta vertiente nororiental de la Cordillera Central, desde Villa Altagracia hasta La Vega es una de las más pronunciadas que se dan en todo el territorio nacional y de ahí que se le haya denominado el "frente húmedo" (4). Frente húmedo porque nunca hay período de sequía y en cambio las precipitaciones alcanzan niveles tan altos que se aproximan a los 4,000 milímetros de precipitaciones anuales.

Loma Miranda, por encontrarse colgando de las cumbres cordilleranas, recibe entre 2,500 y 3,000 mm/a (4), que son valores pluviométricos muy altos y que explican las razones por las cuales esta montaña es una verdadera mina de agua. Estos niveles pluviométricos no es necesario registrarse con instrumentos meteorológicos porque la misma naturaleza se encargó de colocar instrumentos mil veces más precisos. En la misma cabecera del Río Miranda que se encuentra en la margen derecha de la Autopista Duarte al subir la cuesta de esta montaña, es fácil de observar un bosque casi puro de Sablito (Scheflera morototoni).

Esta planta es un indicador natural de la pluviometría mucho más elocuente que cualquier pluviómetro o instrumento meteorológico destinado a registrar la humedad relativa o las precipitaciones del lugar donde hacen presencia, pues ella no crece, no se desarrolla naturalmente si las precipitaciones no rondan entre los 2,000 - 3,000 mm/a. Su presencia en Loma Miranda indican que nos encontramos evidentemente frente a una mina de agua.

Precisamente, es ésta función inigualable que la minería a cielo abierto, puede arruinar, pues la minería practicada a cielo abierto rompe violentamente con el relieve, hace plana la topografía escarpada y hasta puede borrar por completo toda una montaña. La montaña es la represa de las nubes, donde cada árbol en pie es una trampa de agua, la cual se escurre como por encanto entre el follaje, ramas, corteza y hojarasca para rellenar los lagos subterráneos, de donde luego brotan los manantiales que paulatinamente se convierten en cañadas, arroyos y ríos.

Esta es la verdadera función que desempaña Loma Miranda y principal razón por la cual no puede ser negociada con la Xstrata Nickel ni ninguna otra empresa minera, ni hoy ni en el futuro. Con todo el dinero que aporte el níquel, el zinc, el hierro, el cobre e incluso el oro o cualquier otro mineral asociado..., todos juntos no superan el valor del agua, ni mucho menos la biodiversidad de este espacio natural (21).

Miranda es una Mina de "agua", donde el níquel es tan solo su subsuelo o riqueza mineral intemperizada y orgánicamente sepultada para filtrar el líquido de la vida.

Romper con este delicado equilibrio de riqueza biológica autóctona, con los más altos niveles de endemismo y una floresta intacta que le sirve de trampa a la humedad de las nubes, que escurre y llena de agua la napa freática y como bendición irriga los campos agrícolas del Cibao Oriental, le quita la sed a San Francisco de Macorís, Rincón y Fantino entre otros de los múltiples asentamientos humanos que se despliegan en forma de racimo en ambas márgenes del corredor Yuna - Camú; sería un crimen de "lesa patria".

La Huella Social

Los daños de la minería a cielo abierto al ambiente, son invaluables cuando se ubican en zonas de gran riqueza hídrica, máxime cuando además, el escenario se compone de una extraordinaria biodiversidad como lo es Loma Miranda. Son los asentamientos humanos inmediatos de El Algarrobo, Sabana del Puerto, El Pino, Manaclita y las decenas de poblados y ciudades que dependen de las Aguas de Miranda como fuente segura de agua potable.

Este intento de agresión contra Loma Miranda no es un juego. Claro, para atentar contra esta montaña hay que tener una mente fría y ser un insensible ante la vida. Por eso es que no se entiende cómo se puede esgrimir razones técnicas o científicas para justificar la explotación minera de esta "reserva de agua", como si las lomas de La Peguera, El Verde y Ortega - Pontón, no fueran un reflejo fiel de lo que le pasaría.

Los riesgos ambientales de la minería a cielo abierto son multidimensionales y en el caso específico de Loma Miranda, tienen una connotación muy especial por su sensibilidad hídrica y ecológica de alcance social. Como se ha indicado, el descapote puede dejar al descubierto o a la intemperie una serie de metales pesados que pueden contaminar peligrosamente las aguas que se le sirve a decenas de poblados y asentamientos humanos.

La huella social y ecológica que representa la explotación minera de Loma Miranda debe comenzar por evaluar la inversión realizada por el Estado en la Presa de Rincón, el riesgo de afectar la calidad del agua que se le sirve a la capital del nordeste y poblados vinculados al sistema de acueductos que dependen del ramal principal Rincón - Macorís. Pero lo más inquietante es que se pueda poner bajo riesgo la producción agroalimentaria del principal granero agrícola de la República Dominicana (5).

Es por ello que la sociedad dominicana tiene una cita con su destino en Loma Miranda. Las comunidades de su entorno se han puesto de pie (21). Sus reclamos han sido escuchados por las comisiones de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Congreso Nacional. La Academia de Ciencias de la República Dominicana y la Universidad Autónoma de Santo Domingo la han propuesto como Área Protegida y solo falta la decisión del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Explotar Loma Miranda es un pecado ecológico muy grande que ninguna autoridad estará en capacidad de soportar. El pasivo ambiental que generaría posiblemente no encontrará suficiente recursos para ser resarcido. Todos los veganos, bonaenses y macorisanos, tienen que encontrar en cada dominicano, un grito de solidaridad y su mejor compañero de lucha.

En Loma Miranda, es la nación dominicana la que se ha puesto de pie para impedir que una empresa minera de ultramar venga a arruinar su porvenir...


* Extracto del boletín especial de la Comisión de Recursos Naturales y del Equipo Ambiental de la Academia de Ciencias: LOMA MIRANDA; HUELLA ECOLÓGICA Y SOCIAL DE LA MINERÍA

http://josersosa.blogspot.com/2012/08/loma-miranda-todo-cuanto-debe-saber-y.html

domingo, 12 de agosto de 2012

Para vivir como los equilibristas

Eramis Cruz


Hay que tomar la parte buena de lo que nos toca, a veces resulta imposible separar la parte buena de la afectada o infectada sin alterar el todo, en ese caso, lo más aconsejable es aceptar que en la vida no todo es perfecto y que existe una relación interactiva entre lo positivo y lo negativo.
Uno se pregunta por qué a la gente le parece hasta pedagógico contraponer, teóricamente, las partes contrarias. Lo blanco contra lo negro, la oscuridad contra la luz, el verano contra el invierno, la gloria contra el infierno, lo grande contra lo pequeño, lo dulce contra lo agrio, la libertad contra la esclavitud, la guerra contra la paz, la tormenta contra la calma, al fin, Dios contra el Diablo…
Tiene sentido y es fácil de asimilar, pero no es bueno olvidar que la vida no se lleva dando salto de un extremo a otro, y no saber cuándo se puede saltar con suficiente impulso para llagar al otro extremo, es la causa por la que muchos caen en el abismo. No todas las riveras nos permiten salir del agua tormentosa, y la gente es muy sabia cuando dice que “hay que saber nadar y esconder la ropa”. Muchos de nosotros hemos tenido esa pesadilla en la que nos encontramos en medio de la ciudad desnudo, uno camina buscando una sombra que le cubra, la sensación no es algo agradable.
De qué manera se puede vivir disfrutando la vida al mismo tiempo, mejorando lo que no nos funciona, previendo las sorpresas del mañana, todo tiene una razón de ser, solo hay que buscar lo que se esconde a los limites de nuestra capacidad visual, los colores son una percepción óptica, gente negra y gente blanca no define nada que merezca importancia alguna.
Todo esto se parece mucho a la adquisición de un auto nuevo, es emocionante inclusive comenzar ojeando revistas, cambiando panoramas de colores decorados con los modelos del año, de antemano sabemos que tenemos que obtener una póliza de seguro para estar prevenido de cualquier situación inesperada que pueda ocurrir en la carretera.
Parece que esta idea se ha extendido a las grandes estrellas del cine y otros los millonarios que no están dispuestos a arriesgar el todo por el todo contra su fortuna. A pesar de reconocer estar  enamorados de una media naranja, exigen que se legalice un contrato prematrimonial. Después de todo, tiene mucho sentido, ya que las posibilidades de una unidad prolongada de pareja en las presentes circunstancias, depende de factores tan reales como los obstáculos que son posibles en una autopista.
En el amor no hay ley, apenas se observa el sentido común. La pasión se compara con el fuego. El amor se puede comparar con el agua. ¿De cuantas maneras se nos presenta el agua? ¿Qué elemento más maravilloso? El agua existe en los medios donde la vida apenas es visible. Caminar en la playa con los pies descalzos, tomados de las manos, sintiendo el calor en la sensación suave de su piel, del mismo modo que la arena húmeda amortigua el toque de cada paso dejando las huellas como testigo que desaparece. Todo el ambiente torna imperceptible la presencia del mar, el agua robando colores para quien la mira. Tanta agua, infinita como el amor, un perfecto desconocido.
No podemos vivir sin el agua, ella es parte esencial de nuestro ser, y veces la vemos a distancia, bravía en la tormenta, desafiante en los embates de los huracanes. El agua profunda del lago resulta aterradora a la imaginación. Sin embargo qué diferente nos luce en al vaso sobre la mesa.
En el amor el fuego es la pasión. La pasión es el impulso, como fuego la pasión es incontrolada. El amor sin pasión sobrevive, solamente. El problema de la pasión es que nos siega, nos hace cometer errores, nos puede enloquecer. Muchos amores mueren luego que la llama de la pasión se apaga. La pasión como el fuego, necesita de una razón para mantenerse encendido, es la fuente de la energía que le da vida.
Todo indica que para ser exitoso en lo que nos embarcamos necesitamos un balance. Como decíamos al principio, existen los extremos, pero estos no son posibles sin los puntos medios. Uno no puede pasarse le vida dando salto de un extremo a otro, existe la imperativa necesidad de mirar a los factores, ya que todo evoluciona y lo que hoy es un punto medio, mañana será un extremo, tan distante que tal vez no podremos saltar, a pesar de lo atractivo que nos parezca.
El balance es el secreto del equilibrista sobre la cuerda, cuesta trabajo dominar nuestro propio peso sobre una punto frágil, pero si reflexionamos, nos damos cuenta que vivimos caminando sobre la cuerda floja, esquivando los baches, acelerando la marcha en la mejor parte del camino.
Buscar un balance, es una manera de ser consecuente, tolerante, uno sabe que el otro existe. El único que no logra el éxito es aquel que no aprende de sus fracasos. Estos son muy buenos para lograr un balance, que no ha de ser total, pero suficiente para mantener el equilibrio. Somos parte de un medio determinado por la fuerza de la gravedad, un principio existencial del que no podemos abusar. Debemos evitar colocarnos en lugares peligrosos, donde lo único seguro es la caída, el fracaso. Debemos actuar como los equilibristas, ellos aprenden a mantener el balance, de lo contrario es mejor que no bailemos sobre la cuerda floja. Disciplinarse poniendo en práctica el equilibrio puede hacer la diferencia entre perder y ganar.
No hagamos de la felicidad un sueño, una virtualidad, uno puede ser feliz en la vida real, solo necesita tocar tu propia piel y descubrir el privilegio de vivir. Siempre tendremos esa sensación de que mucho nos hace falta, pero tal vez hemos hecho muy poco para lograr lo que queremos, todo por querer vivir la vida dando saltos. Hace tiempo que descubrí que no soy tan pobre como querían hacerme creer, y como dice la canción muy conocida “pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo”.

martes, 7 de agosto de 2012

La delincuencia patrocinada por el estado disfuncional

Eramis Cruz

Mientras la delincuencia callejera, el crimen organizado, los sicarios remunerados, sean una de las opciones sociales de los que quieren participar de la economía y al igual que los políticos y funcionarios corruptos, disfrutar de lo que se malgasta, los aportes del pueblo trabajador al Estado. ¿Quién no se ha preguntado cómo se llegó a tal calamidad, y por que el Estado no parece interesarse en buscar una solución al problema de la delincuencia?
No está en la agenda oficial, no molesta a los senadores y congresistas, no se ven las acciones concretas de las organizaciones de la comunidad. No se logra una acción conjunta, no se hace una declaración de guerra contra los delincuentes. La manera más efectiva para combatir la delincuencia es cortando la cabeza a los más fuertes, bloqueando las líneas de abastecimiento.
La delincuencia social, las actividades delincuenciales callejeras, son parte de los eslabones que nacen, crecen y se reproducen dentro de la sociedad como resultado del Estado fallido, de la falta de institucionalidad. Luego que se cae en una situación caótica, a un estado de disfunción, de sectarismo social, lo que llega es una generalidad que abarca a los sectores más vulnerables, y se hace realidad la expresión ya hecha popular de “sálvese quien pueda”. Luego los más sofisticados encumbrados y protegidos por los estamentos del Estado pescan en ríos revueltos. Cuentan con una plataforma de la vergüenza y la charlatanería para aplicar en ella sus fracasos políticos, y la ineficacia de sus funciones.
Desde esta óptica se encuentra razón de ser al auge de la violencia doméstica contra la mujer, acelerada por la presión que resulta de la ausencia de recursos indispensables para la vida humana. A donde puede parar un adolescente que mira hacia el futuro oscuro que le espera, aquel que no puede tener en casa lo que le muestran los videos musicales en la televisión o en el Internet.
Los medios pintan la vida como una fantasía, pintan los dramas sociales y familiares como vuelos de pájaros sobre jardines floridos, pero luego la juventud se golpea contra una realidad que le impacta como estruendo de olas contra desgarrados arrecifes. Hay que volver y situarse en el lugar de aquel joven que a nadie grita su desespero ni a nadie narra su frustración.
Para el gobierno que sale, y al parecer también para el gobierno que entra, no existe tal urgencia. No se han anunciado los planes concretos, las ejecutorias efectivas para acabar con la situación de una vez por todas. No importan los recursos que sean necesarios, la vida de niños, hombres, y mujeres caídos en las cuadras de la ciudades o en los puntos invisibles por la ausencia de la luz eléctrica no tiene precio.
El pueblo cree que cuenta con el Estado, espera que los impuestos que paga en compra en los supermercados pudieran ser utilizados para garantizar un mínimo de seguridad.
Algunos términos pierden resonancia de tanto decirlo, entre ellos se encuentra la palabra “diafanidad” en referencia a la honestidad en el manejo de los recursos del Estado. Creo que no ha pasado lo mismo con la palabra “institucionalidad”. Este es un concepto indispensable para poner en práctica en el país programas efectivos del gobierno en término de la seguridad ciudadana.
Si por un lado los delincuentes asesinan por una bagatela, un celular o cualquier nimiedad, también es cierto que la policía mata a los delincuentes en cualquier esquina en los cacareados intercambios de disparos. Como podemos ver, al Estado no se le ha permitido el privilegio de violar la ley a través sus representantes del orden público. La diferencia consiste en que al policía se le brinda impunidad, mientras que al  delincuente se le niega el derecho a la reivindicación.
En un Estado disfuncional como el de nuestro país, es claro que para dar un salto cualitativo a la institucionalidad, hay que comenzar aplicando la separación de poderes. En el argot popular esto se traduce como la independencia del poder ejecutivo, el poder judicial y el poder legislativo. La simplicidad de este concepto no le resta importancia a la imperativa necesidad de su aplicación como condición para el funcionamiento del sistema democrático.
El Estado no puede continuar siendo una escalera para el ascenso al prestigio de entes inescrupulosos y muchos menos un medio para el enriquecimiento de delincuentes libres de sacos y corbatas, trátese de quien se trate, la ley aplica al delincuente de abajo como al de arriba.
Un país dirigido por un estado delincuente no puede aspirar a vivir libre de delincuentes. Tampoco es posible acabar con el problema delincuencial sin una operación conjunta y participativa a todos los niveles de la sociedad. No es necesario un análisis tan profundo para obtener respuesta lógica y descubrir las fallas institucionales que han permitido el caos que facilita la delincuencia.
 Primero la aplicación de la ley, el sistema penal, y siguen los agentes policiales en función de prevención de la delincuencia y el mantenimiento del orden público, la educación y sus estructuras funcionales, y otra lista de elementos propios de la composición de una sociedad avanzada.
Es necesario enderezar el camino, aplicar programas efectivos de empleo, salud, educación, pero principalmente con una acción conjunta de la sociedad comprometida será posible hacer de la delincuencia callejera un fantasma del pasado, que ahora es el presente que a tanta gente mantiene en la zozobra.  

domingo, 5 de agosto de 2012

La importancia de los absurdos en los ridículos de nuestra vida


Eramis Cruz
 

Usted tal vez no lo ha pensado, y si no lo ha hecho debería detenerse un momento y pensar. Desde que nacemos iniciamos un proceso de preguntas. ¿Qué sería de nosotros como seres existenciales sin la capacidad de pensar? Esto es tan importante que hay gente que piensa tanto que nunca piensa en lo que piensa, y se la pasa pensando en cualquier cosa que le venga a la cabeza. Pensar es algo más que divagar ideas o aceptar como razonable lo que el mundo exterior nos hace concebir como real.
 Aquel que maneja las cosas fundamentales de nuestro pensamiento termina convirtiéndonos en sus esclavos. Esto es más común de lo que uno piensa. Y es una lástima que uno no piense en lo que piensa, sin darse cuenta que se pasó el día pensando en lo que pensó ayer, algo que repitió el día anterior.
Parece que para muchas personas pensar es un trabajo, un complejo de dificultades, sin embargo estamos de acuerdo que pensar en lo que place no cuesta trabajo alguno, ni siquiera se da uno cuenta que está pensando. Lo que quiere decir que mientras más difícil son las cosas, más difíciles es pensar en ellas. Y no solo las cosas, sino también las personas, los familiares, los amigos, los desconocidos, los ladrones, los falsos, los antipáticos, los deshonestos, los ignorantes, los políticos corruptos, los curas inconsecuentes, en general todos aquellos que nos causan una sensación desagradable, que parecen ser muchos, cuando en esa lista hay que incluir seres que son queridos, pero que nos decepcionan con sus oídos desconectados. ¡Bueno, no se lo tome personal!
Los procesos de la vida se comportan de la misma manera, porque estos se nos presentan generalmente relacionados a las personas. Eso quiere decir que la manera en que nos relacionamos los seres humanos no siempre es placentera, al contrario, debido a que median intereses comunes o particulares está determinada por factores que demandan de algún esfuerzo, como el trabajo, que no siempre se paga justamente y que inclusive fue la causa de la esclavitud y razón presente de explotación laboral.
Para poner en práctica el pensamiento, uno se pregunta si el Estado no nos causa problemas tan serios que nos puedan convertir en sus esclavos en nombre de la libertad que ofrece y no práctica. ¿Para qué nos vamos a engañar? El Estado se adviene en un problema cuando la gente no hace un mínimo esfuerzo y piensa con seriedad en el gran recurso que es el Estado, especialmente en el tipo de sociedad en la que vivimos en la que traspasamos todo cuando somos y tenemos al Estado como órgano en capacidad de protegernos.
Por culpas de los millones de personas que no quieren pensar, existe una clase de personas, una clase que piensa demasiado en lo que conviene a su clase, a sus empresas, a sus capitales, a sus bancos, no lo que conviene en general al país, el bienestar según lo que establece el orden constitucional, lo que esta supuesto a seguirse según las infraestructuras y las superestructuras creadas para beneficio de la mayoría dependiendo de un sistema social y democrático políticamente.
Pensar en lo se piensa no es una mala idea, inclusive pensar en lo que hemos estado pensando toda la vida. No se crea que es tanto, uno se pasa el tiempo repitiendo los mismos pensamientos, especialmente cuando sentimos que vivimos encasillados, encuadrados, encajonados, metidos en un medio encerrado donde el oxigeno no es suficiente ni para respirar. Sería útil abrir las puertas, dejar que entre la luz a nuestra vida, conocer la verdad para que esta nos haga libres. A veces uno piensa en lo que no ha pensado, inspirado por un razonamiento de carácter lógico.
El problema es el absurdo, lo absurdo existe, y suele pintarse de colores, camuflarse según la manera como caemos en él, a veces lo absurdo domina también el modus vivendi que nos presenta como ridículos. Por el hecho de que se crea que lo absurdo divierta, no podemos vivir como payasos, siempre buscando un motivo para reír, un calmante para el dolor que nos imponen otros. Eso de que “pienso luego existo” debe cambiarse por “existo y por tanto pienso”.
Como es un absurdo pensar que todo el mudo pueda hacerse rico monetariamente, hay quienes deciden hacerse ricos ellos, valiéndose de los absurdos de la mayoría de la gente, como es el hecho de que la mayoría trabaje para uno llamado el propietaria que nació desnudo, pero es un privilegiado de hecho y de derecho, como Michael Rubens Bloomberg, ex alcalde de la Ciudad de Nueva York, todo gracia a su 22 billones de dólares y el absurdo de que Dios lo ayuda más que a nadie.
No hay un absurdo para cualquiera en capacidad de pensar que una telenovela, seis horas diarias de telenovelas en Telemundo o Univisión sin pensar por qué son tan importantes para estas compañías las telenovelas. ¿Por qué por lo menos no ofrecen una hora, tan solo una hora de clase de inglés, aun sea a las diez de la noche a los miles de inmigrantes que no se pueden comunicar en ese idioma para cambiar por un mejor empleo?
Y ese no es el único absurdo que llega al colmo de las estupideces cuando en ello se piensa seriamente. Es un absurdo que la Ciudad de Nueva York, se pase el tiempo manteniendo y creando reglas estrictas de estacionamiento solamente porque estas aumentan sus ingresos fiscales, haciendo la vida imposible a los conductores que no encuentran donde estacionar sus vehículos. Y así se urbaniza sin área de estacionamiento, no se hacen para los nuevos edificios, ni para los parques públicos.
Lo absurdo es más común de lo que uno piensa, pero no es tan absurdo para aquél que obtiene gran beneficio en perjuicio de que quienes sufren las consecuencias. Pero el peor de los absurdos es el que nos imponemos nosotros mismos. El diabético que consume alimentos de alto contenido de azúcar a sabiendas que le puede costar la vida o minorar su calidad, pero nadie puede convencerle de que una dieta de acuerdo con su condición puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Lo mismo aplica al adicto, que fuma, que consume alcohol o cocaína, aplica al obeso que se niega a caminar una hora al día. Aplica a quien practica la violencia domestica contra quien le cuida o le estima en demasía.
Sin embargo el absurdo de mayor influencia en la vida de millones de personas es el de carácter religioso, especialmente el fanático, el que cree que la vida es solo su religión y las vacuencias que les enseñan a repetir como papagayo. Al fanático religioso no le importa que el clero viva en el privilegio, que viva mucho mejor que él sin hacer ningunos de los sacrificios que exige a sus fanáticos, el fin ni él ni sus fanáticos cumplen lo que dicen creer y predicar, simplemente el absurdo le sirve como medio ridículo de huir de otras responsabilidades y obligaciones terrenales, esto supera al fanático y alcanza a los teólogos que se pasan la vida inventando maneras de adaptar a los tiempos sus concebidas verdades que según ellos salieron de la misma boca de Dios.
A nuestro Dios absurdo no le importa el sufrimiento de la gente, no se deja ver por ningún lado concreto, le encanta que le adoren, demanda que se hagan cosa que no son naturales, y hace milagros que nadie ve, sino que cuentan. Ese Dios absurdo nos hizo a su imagen, pero no se asemeja a nosotros en nada, y es que su grandeza y poder es muy superior a su creación. Un Dios absurdo hecho para beneficio de los oportunistas que con su carácter clerical apoyan todo tipo de gobiernos terrenales aunque dicen que su reino no es de este mundo. Es tan absurdo que acepta que el Diablo tiene mayores éxitos entre la gente que él, ya que la mayoría le sigue, pero el Dios absurdo no puede hacer nada. Dice que ama sus hijos, a sus ovejas descarriadas, a sus sufridos del mundo, pero luego del juicio tiene planes de condenar a la mayoría, todos se condenan, pero el Dios absurdo no puede hacer nada y punto.
El Dios absurdo es el peor de los absurdos, pero por él existen todos los absurdos que lleva a millones a vivir ridículamente sin derecho a pensar en lo que conviene al mundo, ya que creen que el mundo de por sí está condenado y que la esperanza de la mayoría es el infierno.
Al final es fácil concluir que cuando uno nace les permite a otros pensar por uno, pero que muchos se crean que ese sea un derecho inalienable suyo es un absurdo. Nadie tiene el derecho a pensar por otra persona, y eso se está viviendo en el mundo actualmente. El gobierno pretende pensar por sus ciudadanos, cuando es lo contrario son los ciudadanos los que debe pensar por el gobierno, el gobierno se debe a la ciudadanía, no a un sector de esta, en todo el sentido de la palabra, de lo contrario el gobierno falta a su razón de ser.
Nadie puede aceptar que el sistema económico actual llegó solo a la cima de su capacidad productiva, ni siquiera ha llegado, sigue arrastrando consigo su problema principal, siempre ha sido que no puede prescindir de la fuente de su riqueza, de las fuerzas productivas. Se cambian los medios, y se establecen nuevas formas, pero no se resuelven los problemas fundamentales de la humanidad. Evitar que la gente piense sustituyendo cerebros por teléfonos celulares, es simplemente otro absurdo que solo agudiza la problemática. No quieren que la gente piense en lo que a los poderosos más les duele, la distribución de la riqueza. Elegir un presidente negro, es un absurdo si eso es lo único que se cambia.
Pensar es gratis, hacer pensar cuesta mucho más, he ahí la inefectividad del sistema educativo manipulador. Podría ser mucho más placentero cuando la gente piense en lo que piensa o por lo menos en lo que le hacen pensar.  


La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...