lunes, 7 de octubre de 2013

República Dominicana al borde de una nueva dictadura


Eramis Cruz

Yo sé que muchos buenos dominicanos se están cuestionando, especialmente ahora con el problema que representa el PLD que aliado al PRD y otras inorgánicas organizaciones políticas aliadas, están proyectando implantar otra dictadura en el país. Existe un gran desafío y este es el momento más crítico, porque es cuando se consolidan las instancias para dar comienzo al monopolio del poder.
No hay dudas, y todo el mundo sabe, que el arquitecto de esa dictadura es el ex presidente Leonel Fernández Reyna, con el apoyo de Miguel Vargas Maldonado, Vincho Castillo, Hipólito Mejía y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, amparado en una gran corporación con estatuto de partido político con el nombre de Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Cada uno de estos siniestros personajes, actúa burlando sus supuestos principios, y el proceso democrático de sus instituciones. En el caso de la Iglesia Católica, está violando los parámetros cristianos en los que la gente sustenta su fe, aprovechándose del silencio de las otras religiones que pescan en río revuelto.
Nadie niega, que como en todos los países, en la República Dominicana existe una minoría con un alto nivel  de vida, pero inclusive esa minoría vive en estado de zozobra por la inseguridad y la incertidumbre que vive el país, la falta de seriedad de las instituciones y los altos riesgo de salud de la población en la capital y en el interior. Con el nuevo gobierno de Danilo Medina, no se esperan soluciones por ser un presidente títere.
Frente a esta alta peligrosidad para la integridad de la República Dominicana, existe la urgente necesidad de un llamado al despertar, de un salto a la realidad, de un llamado a la conciencia, un cambio de actitud de dominicanos. Aquellos que están siendo considerados como masa silente e inerte. Es imperante renunciar a la indiferencia, al consumo de lo inútil, al adormecimiento que produce la inyección de bachatas, deportes televisivos y novelas de banalidades.
Nunca antes el pueblo estuvo corriendo un mayor riesgo de que una minoría poderosa secuestre el Estado y sus instituciones. Leonel Fernández Reyna, igual que Rafael Trujillo Molinas, escaló al poder para convertirse en una persona despreciable, ambicioso de poder, insensible y prepotente, por eso su silencio, esperando como serpiente en acecho, la oportunidad de la campaña electoral para lanzar sus millones de pesos a las calles y comprar los votos de los dominicanos pobres y alcahuetes.
Del mismo modo que lo hizo Duarte, cada dominicano necesita cambiar de actitud, adoptar una posición responsable y rechazar de raíz esa desfachatez con la que pretenden desgobernarnos. Sabemos que somos un país digno de mejor suerte, pero no llegaremos a buen término mientras tantos dominicanos se comporten como ignorante.
Solamente unidos será posible contrarrestar esta nueva envestida contra la democracia del pueblo dominicano. Recuérdese que cuando la anexión a España de nuestro país, al pueblo se le hizo creer que bajo el dominio de la madre patria todo iba a cambiar. Y que inclusive, con el inicio de lucha restauradora, el triunfo contra la fuerza del imperio se veía plagado de limitaciones, sin embargo fue el mismo pueblo dominicano quien directamente confió en su capacidad para hacer el país libre e independiente de nuevo. Pero nuestro gran error histórico ha sido siempre ignorar que quienes realmente no creen en el pueblo dominicano son elementos enquistado en las mismas instituciones del estado y del estado en sí.
Hemos hecho revoluciones para dejar las súper estructuras en mano de una oligarquía traidora. Del mismo modo que Pedro Santana y sus secuaces sirvieron a los intereses más negros contra la instauración luminosa de la Republica Dominicana, así mismo el PLD, ha traicionado el pensamiento
de su líder y fundador, Prof. Juan Bosch, y se ha colocado del lado de la corrupción y la tergiversación. No debería de carecer de motivación e entereza un partido fundado en los albores de la salida de la dictadura, los golpeos contra el pueblo del balaguerismo, y los vaivenes dudosos del PRD que provocaron la salida de su líder y fundador.  Para nadie debió ser más claro el camino y la razón de la marcha.
Estos millonarios políticos, ladrones del los recursos del pueblo, han aprovechado los efectos del llamado neoliberalismo que pretende convertir el planeta en una factoría productiva, donde el capital y quienes lo apropian sean los amos de la humanidad. Pretenden hacer creer que la clase trabajadora no existe, que las organizaciones populares no existen, que las conquistas que con esfuerzo fueron arrancadas a las grandes empresas por los sindicatos y federaciones son excesivas e innecesarias. Y para lo peor, pretenden debilitar el papel del Estado en su relación de poder para actuar en defensa de la ciudadanía en término de empleo, inversión, e iniciativas de proyectos empresariales. Se cambia el papel impulsor del Estado para convertirlo en simple contratistas de las grandes corporaciones. Para estos se están modificando las leyes en muchos países, se cambia la constitución y se crea instrumento de alta investidura, como el caso del Tribunal Constitucional en la Republica Dominicana.
En este contexto de neoliberalismos el gran capital ha cedido una miseria, o dejado caer brizna de la mesa de sus caudales para crear la impresión de que todo el mundo vive bien, un estado de enajenación motivado además por los medios de comunicación.
Frente a esta situación lo única salvedad es la participación consciente del pueblo, la creación de alianzas de las fuerzas políticas, de las organizaciones populares para contrarrestar con la fuerza necesaria y el vigor indispensable las medidas que se están tomando a modo de conspiración a voces contra la democracia y contra los derechos naturales y positivos de la ciudadanía.
Debemos finalmente comprender que aquellas revoluciones, aquellas guerras por la
independencia de los países de América, fueron actos heroicos de los pueblos. Pero en eso tiempo se trataba de crear la patria, de establecer la nación para una clase social que no conocía otro sistema que el de la clase burguesa de Europa. Por eso nunca hemos tenido éxito rotundo, porque es necesario ahora hacer la diferencia. Son esas mismas clases sociales las que se han renovado, ellas son las dueñas de los bancos que forman el FMI, y el Banco Mundial. Ellos no ven de otro modo que no sea por el hueco de sus interese, no por los sentidos de los pueblos sufridos de América.
Las grandes masas adormecidas que conforman los grandes partidos del país, deben salir de allí, todos esos partidos ya han gobernado y no han sido capaces de solucionar los graves problemas del país. El pueblo no tiene nada que buscar en el PLD, ni en el PRD, y mucho menos en el PRSC. Hoy por hoy, o actuamos como seres inteligentes, en defensa de los nobles intereses del pueblo dominicano, o el PLD gobernará hasta quien sabe hasta qué año.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Inmigración haitiana: causas y causantes

 
Por Miguel Espaillat Grullón                                        New York, 19/09/13
El 5 de diciembre de 1905, el presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt,  en un discurso planteó: “La República Dominicana es un verdadero desorden y un país solo de nombre”.  En el 2013, ciento ocho años después, el cardenal Nicolás López Rodríguez,  revive esa tesis, declarando, que la vida en la República Dominicana es un

desorden total. Y cierto que lo es, no porque lo diga, “ese representante de Dios sobre la tierra”, quien paradójicamente él y su iglesia, son partes del desorden, sino, porque estamos inmersos en una pesada tragedia existencial, que una mayoría está padeciendo, sin que su causante mayor, el ambicioso, expresidente Leonel Fernández y co-causantes,  puedan escurrir el bulto de sus dañinas acciones, bajo ningún sofisma, o cualquier otra conceptualización demagógica.
El cuadro desolador, desesperanzador y triste, en que se debaten los ciudadanos de la república, donde la vida se ha convertido  en un infierno, en una país callándose a pedazos, no se puede atribuir de ninguna manera, a la inmigración haitiana, sino, porque el desorden planteado por Roosevelt en 1905, y reafirmando por López Rodríguez, ciento ochenta años después, sigue impertérrito.   
El desastre ecológico que desde ya nos está ocasionando la explotación del oro por la Barrick Gold en Pueblo Viejo, no es por culpa de esa presencia haitiana.  La deuda externa que nos acogota, y el quiebre del país debido al hoyo fiscal dejado por Leonel, rotundamente, no se puede atribuir, a esos infelices inmigrantes.  
No es atribuible a esa inmigración la corrupción rampante, que nos  empobrece cada  vez más, al  extraer más de cien mil millones del erario.  Pero tampoco, esa inmigración es culpable, de que nuestros hospitales sean pocilgas, o que los servicios de agua y luz sean pésimos,  o que los hombres estén matando a las mujeres, o responsables de los miles de embarazos de niñas y adolescente, o de que las ciudades estén llenas de basuras, del alto costo de la vida, de la inseguridad en nuestras calles, o de que la Policía Nacional y la Fuerzas Armadas sean nichos de delincuentes,  o que la juventud se haya corrompido, o de que los cantantes urbanos, estén con su arte, excitando al sexo irresponsable, o de que en la misma frontera la inmigración sea una fuente de enriquecimiento, precisamente, para los encargados de velar para que ese trasvase se haga de una manera armónica, legal, civilizada, justa y humana. 
Tampoco esa inmigración es culpable de la iniquidad e inequidad social, que nos
devora, o del aumento del narcotráfico y del consumo de drogas, o de las fallas en la educación, o la falta de institucionalidad, que malogra nuestra democracia, o de la existencia de un congreso irresponsable, que con sus sueldos, barrilitos y otras canonjías desfalca el erario e irrespeta a su pueblo, o de la venta a precio de vaca muerta de nuestras empresas estratégica. Definitivamente, todos estos males señalados, que nos están conduciendo a un estado fallido,  no son debidos a la presencia de la inmigración haitiana, ni de ninguna otra inmigración.
En resumida cuenta, la inmigración haitiana que estamos tratando, señalada por algunos “analistas” como peligrosa para la dominicanidad, tiene su génesis, en la naturaleza perversa de las clases dueñas de los medios de producción y de servicios, que desde 1844 han gobernado a esta res-pública, quienes en sus mentes, nunca han tenido un proyecto de nación, sino, un proyecto personal de enriquecimiento  a como dé lugar, aunque sea vendiendo el alma al mismo diablo, y el país al mejor postor.  
En este tenor, la inmigración haitiana, viene a ser un problema más, que se suma a los sin resolver, a los creados y a los agravados por falta de una férrea voluntad política, que legal y humanamente, solucione esta problemática, que cada día se empeora, porque como ya dijimos, los responsables de resolverla, no están en eso, y porque nuestro pueblo llano, está en bachata y ron.
Esta situación se ha complicado, con la gestión irresponsable de los sucesivos demonios,  que nos han desgobernado, pero, especialmente con los desgobiernos de Leonel, y porque nuestro pueblo, otrora honrado y trabajador, al compás de los malos ejemplos, del leonelismo,  también se ha corrompido y envilecido; viniendo a ser, que el sector tradicional que se dedicaba a las labores del campo y construcción y labores similares, ya no quiere  trabajar en eso, páguenle, lo que le paguen.
El grueso de ese sector, se ha dedicado al motoconchismo, o son beneficiarios en nomilla por su activismo y militancia política en el peledeismo.  Pero además, la mayoría tiene un familiar en el exterior que le remesa dólares, cajas de comida, tenis, perfumes, pantalones, camisas y ropa interior de marca, y de vez en cuando, a petición, le llegan unos dólares extra, ya sea para celebrar el cumpleaños con buen vino, o abundante cervezas; y si se enferman, u ocurre algún accidente, el familiar en el extranjero cubre los gastos de hospitalización, honorarios médicos y medicamentos; y hasta el partido mete su mano en eso. 
Así vemos, que la gente de la presente generación, formada en el leonelismo, ha asumido la filosofía laboral del Negrito del Batey, enarbolando, que el trabajo lo hizo Dios como castigo, pero esta vez, no se los están dejando al buey, sino a los
haitianos, porque ya los bueyes casi no existen en el campo.
A ese respecto, por doquier se oye, que esos trabajos de las fincas y construcciones, son para haitianos.  Es decir, son trabajos denigrantes, para gente inferiores.  La cosa ha llegado tan lejos, que una mujer de la nueva generación no le hace caso a un trabajador de esa categoría, por considerar que al hacerlo, se rebaja;  decantándose al efecto, por uno de los llamados jodedores, que la montan en buenas jipetas, le hacen buenos regalos, y la llevan a lujosos moteles, todo en un ambiente al son de merengue, bachata, dembow, reggaetón,  ron,  wiski, cervezas, buenos vinos, cigarrillos,  y hasta de otras drogas ilícitas.  
Todo lo expuesto, es parte de la real génesis de la inmigración haitiana, la cual, cada vez se torna más compleja, si tomamos en cuenta, que ni Trujillo con su mano y corazón duro, logró que los dominicanos cortaran su caña, ni que se dedicaran de lleno a otras labores agrícolas y de construcción, por lo que  el mismo, después de la matanza de 1937, se  vio precisado a traer braceros haitianos para cortar la caña en sus campos cañeros,  y en los demás que había en el país.
Trujillo como solución a ese problema inmigratorio, nos dejó el  modelo genocida, el cual como vimos, después no funcionó,  porque el mismo, posteriormente, tuvo que traer braceros haitianos para cortar esa gramínea, porque como ya dijimos, ni  él, con su mano y corazón duro, pudo  lograr que los dominicanos se dedicaran a  esa dura labor.
Ante semejante realidad, ¿Cuáles son las posibles soluciones a un problema tan delicado y con tantas aristas a ventilar?
Ya vimos que el modelo trujillista  fracasó, lo mismo que el modelo irresponsable asumido por Leonel y los gobiernos que le precedieron.
En este inventario de modelos, pienso que el de Duarte es el más acertado, por humano y civilizado. Debemos de avanzar, ya no es posible, ni debe ser, que en esta época pensemos, en resolver los problemas a machetazos, apoyados en patriotismos o en nacionalismos rancios.
Si desde la creación de la República en 1844, hubiésemos aplicado el modelo duartiano de nuestra relación con Haití, que implica un acuerdo de comercio bilateral negociado con seriedad, lo mismo, que una inmigración basada en leyes regulatorias, hoy no tendríamos el  problema económico, social y político, creado por la falta de un comercio y una inmigración reguladas por leyes claras y justas.
En este contexto, para ver el problema inmigratorio desde otro Angulo, hemos de señalar que los canadienses con su Barrick Gold, constituyen el atentado más grande contra la soberanía dominicana,  que con los capitalistas  gringos y europeos blancos y de ojos azules, liderando el neoliberalismo mundial, invaden al país, de forma violenta, solapada, sutil, subliminal, o como sea, apropiándose a grandes pasos y zarpazos, del territorio nacional y las empresas y recursos estratégicos y turísticos, y no los haitianos, que vienen a trabajar por salarios de miseria.
En esta ocasión solo me resta decirles a los futuros gobernantes y a nuestro pueblo en general, que definitivamente, en  conjunto tendrán que enfrentar esta y otras inmigraciones, tomar en cuenta la filosofía de Duarte, del que yo pienso aborrecería y entraría en pánico con la solución trujillistas, porque nos diría:
“Dominicanos, Yo no luché, para que ustedes sean una horda salvaje de asesinos, sino, para que fueran un pueblo de Dios, rabiosamente decente, justo, solidario y civilizado”.
 
Miguel Espaillat Grullón
New York, 9/19/2013

jueves, 12 de septiembre de 2013

Tiempo de inocencia y fantasía


Eramis Cruz

  
No sé si a usted le pasó lo mismo que a mí, viví un tiempo de fantasía, en el que todo se explicaba de manera diferente. En la familia no había nadie enfermo, aparte de que teníamos abuelos muy saludables, la mayoría de los nuestros eran jóvenes o éramos niños. No teníamos ni siquiera uno solo que sufriera de alguna enfermedad de esas que ahora hacen médicos millonarios en el albor de su carrera.
Pero los chicos teníamos nuestro mundo aparte en el que nos decían que Jesús nos amaba mucho, que cada uno tenía un ángel que siempre detrás, ese ángel de alas blancas hablaba por medio de la conciencia para que los niños no hiciéramos lo indebido. Uno sabía que su ángel era el mejor, podría tener aspecto masculino o apariencia de mujer, pero sin cirugía estática ni senos de silicona.
Qué bonito era el cielo de entonces, no era como el de ahora, cuando la gente hasta lo duda, aquel cielo era un lugar donde la mayoría podíamos ir, especialmente los chiquillos y los “tigueritos”.
Era cierto que sucedían cosas malas, pero eran culpa del diablo, nunca de Dios. El diablo tampoco era como ahora que no más se ve por Facebook y otros medios, en ese tiempo hasta le salía a la gente. Un encuentro sorpresivo con el diablo no era considerado improbable.
Era que la mayor virtud de los niños de aquel tiempo de fantasía era la inocencia. ¿Quién dudaba entonces de la amistad de Jesús? Uno parecía oírlo, llamando la atención de todos, con aquella autoridad con la que hablaba, pero al mismo tiempo, con aquel dulzor que destilaba de su manera de tratar a los demás. “Dejad que los niños se acerquen a mí” ―decía. Eran los niños de Jesús que querían tocarle su túnica blanca con sus manitas sucias. ¡Aquel hombre tan diferente al que conocimos después! Durante miles de años se refirió a los niños de la misma manera. No fue su culpa que luego se tornara más tolerante, y permitiera los desastres armados de los imperios y muchos niños se le fueron con Sendero Luminoso y hasta con Fidel por su parecido aunque más bien sus afueras.
Fue después que nos explicaron que Dios no era como se nos había dicho, que era mucho más grande que la propia imaginación. Que un minuto para él era como mil años, por eso pensamos que se ha ausentado por un millón de años, creyendo que para la humanidad eso no es nada. Al final las iglesias hacen el cuento y lo arreglan a su manera, usando solamente l imaginación.
Pero en ese tiempo fantástico, la gente hablaba de la misma manera, todo el mundo hablaba español, después nos dimos cuenta que existían otros idiomas, aparte del latín que era la lengua que procedía de Roma, donde San Pedro y Dios conversaban. Lo único que nadie entendía qué cosa quería decir, ni siquiera el sacristán que a veces balbuceaba algo en latín, y hasta algunas vecinas que contestaban la misa en el idioma del papa.
Pero nada, no teníamos de qué  quejarnos porque todo aquello que no sabíamos de Dios se resolvía de manera muy simple, nos decían que era un misterio y ahí terminaba sin ninguna complicación. De verdad era un buen tiempo. Todo lo malo pertenecía al diablo, incluyendo a Fidel Castro, y todo lo bueno era de Dios, incluyendo a Trujillo, a Franco, a Batista y a Anastasio Somoza. Pero ahora hay algunos que la gente no está segura a cuál de los dos pertenece, como Leonel Fernández y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, esos sí que son dos camaradas “atrevidos” y con buen bolsillo. Uno levante el cáliz y el otro la indiferencia.
Nuestra fantasía era ciertamente una realidad porque parecía de verdad, ¿“cómo de que no”?, si la virgen, eso sí, en silencio, apareció en la Vega Real para animar a los españoles en su batalla mortal contra los indígenas. Fue después que dijeron que era una leyenda.
Fue muy inteligente del hombre que determinó que los niños nacen en el pecado y además condenados por los de sus padres, un absurdo impuesto con la amenaza del infierno. ¿De qué manera podíamos creer que gente entregada a la hostia del señor podría violar niños en pleno neoliberalismo? ¿Cómo ese Dios puede convivir en medio de tanta ignominia? Es por todo esto que muchos creen que el milagro más grande de los teólogos es Hollywood, el diablo se encargó de sus inventos más originales, la OTAN Y el FMI. Hasta ahora nadie tiene más poder que ellos, ni la ONU.
Recuerdo que todas las mujeres del pueblo querían ser como María, que según nos dijeron fue la madre de Jesús. Los misterios de María eran los más extraños, primero era la que más nombres tenía, y después su marido era un hombre inocente que su propio hijo. Los niños no queríamos complicarnos la vida con los misterios, después de todo, no valía la pena si nadie los iba a entender. Fue por medio del niño Jesús que terminé asociando a la virgen, que además entre todas las mujeres, era la más linda, eso se podía ver a lo lejos. Pero aún siendo niño, me preguntaba la razón de su silencio, siempre eran los demás los que hablaban por ella, ni siquiera una palabra, exactamente como las mujeres sumisas a los horrores de la violencia de género. Me decepcioné mucho cuando supe que la foto no era verdaderamente suya, que la hizo un pintor. ¡Cómo le mienten a uno! Hasta la imagen de nuestro querido Jesucristo era falsa, el hombre era de gente de color, de esos predios de Saddam Husein.
Ahora me pueden caer encima, ya no soy un niño como cuando me engañaron, y me metieron de bruces a católico sin saberlo, aprovechándose de mi inocencia. A mí solamente me gustaba la virgen María y no me importaba si el cuadro era falso, al fin ella era la única en cielo tal como era y también gustaba de su hijo, más por su inteligencia y talento que por las cosas que después le atribuyeron, escribiendo de él a diestra y siniestra lo que le dio la gana. Yo por lo menos reconozco un derecho: ¿Por qué no ha de tener derecho el burro a crear a su dios a su imagen y semejanza, del mismo modo que lo teólogos? Aprovechando que Dios no está, que se fue por un rato, lo presentan apoyando a la derecha, en contra de los oprimidos, con una biblia que eterniza la esclavitud. Por eso más de medio mundo no le cree.
Pero como siempre pasa, todos los reinos caen, de la misma manera, todos los tiempos pasan, especialmente aquellos considerados fantásticos. Aunque debo reconocer que los tiempos no pasan para todo el mundo, en término virtual. Sin embargo aquellos incapaces de perder la inocencia, siguen siendo como los niños, y siguen escuchando a Jesús, pidiéndoles a los soldados del papa y Barack Obama que dejen que los inocentes lleguen a la verdad. Que dejen tranquila la tierra donde nació Jesús.
Pero le recuerdo al lector que este asunto de la inocencia es más serio de lo que uno se imagina. Y parece que es más fácil a los inocentes entrar al reino de los cielos aunque no tengan una residencia o una tarjeta de crédito para pagar los costos del Vaticano.
Otro que perdió la inocencia fue Lucifer, el ángel más querido de Dios. Quiso reclamar parte del poder después de leer sobre el funcionamiento de la democracia, creyendo que Dios lo iba a escuchar, y pensando que tenía las agallas de Fidel Castro o Hugo Chaves Frías, un chance que no se corrió Danilo Medina cuando Leonel Fernández era el presidente del paraíso dominicano.
De esta manera uno se da cuenta que la democracia es un sistema que no funciona ni el cielo ni en la tierra, en el cielo porque lo que existe es la teocracia y solo hay un jefe, y en la tierra porque hay muchos jefes y ninguno cede lo que tiene ni para dárselo a los niños de Jesús.
Para quienes perdimos la inocencia se nos acabó la fantasía, a pesar de tantos que hablan de lo contrario. Sin embargo estos son procesos normales y parte del crecimiento del ser humano, pero debo confesar que es bastante caro vencer las cosas de la inocencia, la ingenuidad de la religión, los cuentos que no le dejan saber a nadie que se trata de una ficción, y luego pasa como mentiras ideológicas y sin un desenlace que compense el valor del arte.
Aunque le resulte difícil a muchos fanáticos pervertidos, todos los hombres y mujeres de este mundo tienen vocación para ser libres, y existe una estrecha relación entre la libertad y la verdad. Uno no es libre mientras sea una manipulación de quienes pretenden disfrazar la realidad para prolongar sobre el mundo el dominio del universo dizque por designio divino. Dejad que los niños alejen de los malvados, permitan que vengan a mí, diría Jesús, no quiero más hombres de rodillas, no más gente inocente, incapaz de elevar su voz en defensa propia. Que venga otra vez a desmentir los misterios, que la virgen no pudo ser madre del hijo y del padre al mismo tiempo al menos que practicara el incesto que prohíbe.
Ella misma lo denuncia con su silencio, por ser la más sufrida de todas las mujeres sobre la tierra. Su hijo fue el más grande de los hombres, y no lo mataron en la cruz como muchos creen, tal vez le mataron el cuerpo, pero no el alma. Lo mataron el día que lo hicieron hijo de los duendes para echarle a perder el proyecto que tanto sacrificio le había costado. Por eso ella no dice nada, ni por su boca ni por la ajena, pero el silencio también habla, cuando la gente quiere oír. Hace tiempo que nos dimos cuenta de la jugada contra los inocentes, al final son los astutos y maliciosos los beatificados. Quieren hacer santos a todos, incluyendo a María, al negro San Martin, a Juan Pablo Duarte, a todos para que vuelvan a ser como los niños, la inocencia les ha dado muy buenos resultados a los G20 y sus comparsas.  

martes, 20 de agosto de 2013

El ventorrillo de Maruca


Eramis Cruz

 
El olor a café recién colado impregnaba el aire de la madrugada, luego el sol se levantaba con sus rayos luminosos decorando el inicio del día. Con apresuro llegaban los hombres a caballo con las cargas de plátano y víveres para el ventorrillo. Pero aquel ventorrillo era distinto a los demás, tenía forma y tiempo según pareceres de su dueña. De manera que por tiempo se reducía a una batea que la marchante coloca sobre su cabeza, mientras mudaba sus pasos hacia el centro de la ciudad. No pregonaba sus verduras, ella tiene un estilo diferente, llega en silencio y no le faltan los clientes.
A Maruca todo el mundo la adoraba, fue viuda la mayor parte de su vida debido a que su esposo murió muy joven y tan temprano en su relación que apenas finalizaban la luna de miel. Ella no volvió a casarse, una decisión poco extraña para esa época. Los linderos de la relación de ella con nuestra familia era una tipología de secretos a voces, pero a nadie le importaba si era considerada una tía, una abuela o una madre, al final ella era simplemente un manantial de amor.
Maruca, como muchas mujeres de su tiempo, no aprendió a leer ni a escribir, pero hacía todas sus cálculos de modo práctico, restaba, sumaba y multiplicaba emitiendo un murmullo extraño.
Yo nací en una calle de San Francisco de Macorís y a pesar de que vivíamos en la ciudad, rodeados de campesinos, en realidad no era igual a cuando se vivía embardunado con el quehacer rural. “Si nace varón, será mío” –le dijo a la mujer preñada”. En este sentido, el ventorrillo de Maruca fue mi primera escuela en asuntos de horticultura. La vieja me descubrió sembrando un plátano verde en vez de la cepa que se forma del tronco de la mata.
Todavía me parece sentir el olor a cilantro, mirar las figuraras multiformes del jengibre, observar el cuidado con el carburo que se utilizaba para acelerar la maduración del banano y del zapote, esperando a ser vendido. Nadie sabía a ciencia cierta qué era el Carburo ni el efecto que podría tener en la salud. Para Maruca el carburo era un elemento necesario para apresurar el proceso que facilitaba lo centavos. Era el tiempo en que con unos centavos se compraba cualquier cosa. Especialmente ella para quien los ricos eran seres de otra especie.
 Maruca Nació con el siglo pasado y conocía la historia política del país porque la había vivido en carne propia, especialmente esos poderes ilimitados de gobernantes como Horacio Vázquez y Rafael Leónidas Trujillo Molina. Era una mujer morena que siempre lució una melena de pelo negro, pero de eso que la gente en Quisquella llama “pelo bueno”, que no es lo mismo que el “pelo de pimienta” de los haitianos o de los cocolos, como para no decir el de muchos dominicanos.
Toda su vida probó su suerte jugando la lotería, a veces acertaba alguna apuesta y recobraba un cinco por ciento de lo que había perdido. Ni remotamente puso nunca duda la existencia del Todopoderoso, ni del cielo ni del infierno. Nunca en su vida visitó un brujo, ni era mujer llamada a lugares de fiestas ni de diversiones, ella no tenía tiempo para esas jolgorios. Le dolía la cabeza si no tomaba café, entre más negro y fuerte mucho mejor. Sin tiempo para aburrirse se le veía de prisa, orinaba parada en el callejón lateral de la casa, echándose a un lado rebajo y falda.
Eran muchos los santos de su devoción y a ningunos marginaba ni dejaba de usar su servicio que dependía de la ocasión. Con los años, el más efectivo fue el Niño Perdido porque con el pasar del tiempo era más frecuente que olvidara donde guardaba los objetos de su preferencia.
Provenía de un tiempo en el que todo era natural, inclusive la nicotina que perfumaba aquel ambiente y no hacía daño a la ecología. Ella creció y vivió su vida adulta perseguida por los muertos, y  no era la única que los detectaba. En ese tiempo la gente no más se moría y en poco tiempo andaba por campos y ciudades haciendo grimosa la noche y buscando mil maneras para recordarles a los vivos que en realidad de la vida a la muerte solo había un corto tiempo y un restringido espacio.
Pero a Maruca los muertos no le preocupaban, por los menos no tanto como los vivos. En aquellos tiempos de las dictaduras el país vivía arropado por una miseria espantosa y la gente trataba de prever no los tiempos malos sino el impacto de los peores. “Guarda pan pa’ mayo y harina pa’ abril”, se solía decir con frecuencia, al final para muchos ni el pan ni la harina era fácil de conseguir por allá por el centenario del trujillismo.
Ella nunca criticó a los potentados, ni a los ministros gubernamentales, ni a los altos jerarcas eclesiásticos, no por falta de razón sino para no malgastar el mínimo de moral que impulsaba la vida. Pero no pasaba por alto el peligro de los “calieses” de la dictadura. Ella consideraba innecesario los argumentos pero aseguraba que nada dura para siempre y que todo lo que sube baja.
Fue después que nos dimos cuenta que Maruca no era tan pobre como creíamos, y que tenía más meritos de los que le reconocimos, a excepción del respeto dispensado o mejor dicho ganado con una actitud de tolerancia y una reserva de paciencia reservada para los momentos desesperados, no suyos sino los de los suyos cuando se sentían desafiados por la incertidumbre de un país sin espacio para el progreso de generaciones en crecimiento.
Ella era la dueña de la casa de amplio patio, establecida en aquel solar que ella misma consiguió por su propia gestión cuando se cedieron terrenos para la fundación y ampliación de la ciudad macorisana. Tenía cualidades humanas digna de imitar, como era aquella disciplina férrea para el trabajo, el placer de levantarse de madrugada por su propia cuenta. Estaba convencida de que el que “madruga Dios lo ayuda”, y parecía estar más persuadida que nadie de que a ella nada le faltaba, claro que no aspiraba más allá de lo que le permitía su peculio personal. Yo perplejo la miraba comiendo plátano salcochado con arroz blanco y le decía que eso era “comer vacio”.
Fue después de su muerte que me di cuenta que su vida era una lección de moralidad ya que había ofrecido más de lo que materialmente recibió, especialmente de quienes heredaran sus limitadas pertenencias. Recuerdo el día que le sugerí poner en nombre de algún familiar su casa de madera. “Ese rancho es para que me entierren” –dijo de modo rotundo y sin un solo argumento.
Así era su manera de explicar las cosas, fueran del cuerpo o del alma. Aún recuerdo la hora de aquella misa en la iglesia San Martin de Porres. La gente con reverencia recibía la santa comunión de la mano del sacerdote. Le pregunté qué era aquello que a la gente le daban en la boca, “es comida del alma” –dijo como si hablara a un adulto.
En medio de la miseria Maruca era la que el día más difícil resolvía las limitaciones, sin que para ella significara alguna diferencia o le sirviera de algún mérito. En su ventorrillo siempre había algunas viandas para los calderos y en la bolsa que escondía entre sus senos caídos algunos centavos para ir la pulpería. Ella a veces decía que no tenía ni un “clavao”, pero la carencia era hasta su regreso del centro de la ciudad.
Hoy, cuando existen más comodidades para mucha gente, nos damos cuenta de los grandes valores que sostenían nuestros pueblos en tiempo tan difíciles como eran aquellas décadas. Es posible que el porvenir regrese en busca de la integridad perdida en medio de los arrabales digitales de una generación que degenera la integridad interior necesaria para sobreponerse a los estados depresivos de los pueblos.

viernes, 26 de julio de 2013

Servicio exterior: una vergüenza nacional que cuesta más de RD$1,400 MM

Servicio exterior: una vergüenza nacional que cuesta más de RD$1,400 MM en salarios al año Escrito Por: Edwin Ruiz   // 2013/07/24   // 2 Comentarios
Fachada de la Cancillería.



La nómina del Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana incluye 1,500 asignados en consulados y embajadas. Tres de cada cuatro no están acreditados oficialmente en los países y organismos multilaterales a los que fueron enviados, lo que significa que no pueden ejercer su función y, por lo tanto, cobran sin trabajar.
 
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El 22 de agosto de 2011 el presidente Leonel Fernández dictó el decreto número 495-11, con el que desató una cadena de eventos que orillaron al país hacia el surrealismo de Macondo. Representantes de una avergonzada comunidad dominicana en Massachusetts reclamaron un freno a un “insólito desacato a la decisión del Presidente de la República Dominicana”.

Pero, aparentemente, esta historia tuvo un final feliz sólo para los causantes de la vergüenza nacional, y no para el país. Se trata de la destitución mediante decreto del cónsul Dominico Cabral, de Boston, Massachusetts, y su sustitución por Miguel Ángel Andújar.

El conflicto bajó de perfil, cuando con su acostumbrada política de nombramientos, el anterior presidente designó a Cabral como embajador alterno ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), puesto que no ocupa oficialmente por falta de acreditación, aunque cada mes cobra US$3,000, según la nómina de la Cancillería.

Y así, Andújar ocupa el codiciado puesto de cónsul de Boston, con la acreditación oficial del Departamento de Estado estadounidense, por cuyo desempeño cobra US$2,500 cada mes.

Según la nómina de la Cancillería, ante la ONU, el Gobierno dominicano ha designado a 76 personas, incluyendo a diez embajadores alternos, además del titular Virgilio Alcántara. Sin embargo, del total del personal designado, solo 26 están registrados en el “Blue Book” (de abril de 2013) de ese organismo internacional, lo que significa que apenas el 34% oficialmente constituye la misión permanente de República Dominicana ante esa entidad multilateral.

El resto, por tanto, son “botellas”, que incluyen al polémico Dominico Cabral y a otros cuatros embajadores alternos. En total, y según la nómina de la Cancillería, las 76 personas designadas ante la ONU le cuestan a los dominicanos que pagan impuestos US$112,000 cada mes, pero de este total, US$60,350 (equivalente al 54%) se destinan a saldar “los salarios gratuitos” de los 50 que no trabajan.

Con fines de comparación, se puede decir que Costa Rica, un país con una economía e intereses similares a los de República Dominicana, tiene designadas en su misión permanente ante la ONU a sólo 10 personas, encabezadas por el embajador titular y un solo embajador alterno.
Hasta julio de 2013, el personal designado al servicio exterior dominicano suma 1,502 personas, de los cuales 1,500 perciben un salario en dólares por parte del Estado, y dos son cónsules honorarios.

En los últimos años, este número ha crecido como la espuma batida por el festival de decretos “dudosos” (según la expresión utilizada por la embajada estadounidense en Santo Domingo en unos de los cables revelados por WikiLeaks) emitidos por Fernández para nombrar a correligionarios políticos.

En enero de 2012, el reputado periodista Juan Bolívar Díaz, en un reportaje sobre el tema, estimó que para esa fecha la nómina integrada por embajadores, embajadores alternos, consejeros, cónsules, vicecónsules, secretarios, etc., incluía 1,163 personas, lo que significa que en menos de un año y medio (hasta junio de 2013) el personal designado en el exterior fue inflado en 29.1%.

En salarios para este personal, el Estado gasta cada mes US$2.5 millones, lo que representa al año un monto superior a los US$32 millones. Un muestreo realizado mediante el cruce con algunas listas de acreditación consulares y diplomáticas de los países y organismos de destinos refleja que al 75% del personal diplomático y consular dominicano, el país u organismo internacional de destino le negó la acreditación. Esto significa que tres de cada cuatro nombrados no pueden ejercer sus funciones, lo cual los convierte en “botellas”.

Pero a esta cantidad hay que sumarle otros 136 “funcionarios de carrera diplomática” que aparecen en la nómina de la Cancillería sin identificación de nombres y apellidos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, que encabeza Carlos Morales Troncoso desde agosto de 2004, justifica estos nombramientos con la función genérica de “asignados a diferentes áreas según necesidades de servicios”. Por este concepto, el contribuyente dominicano paga más de RD$5.4 millones al mes, que al año suman RD$70.4 millones.

De este modo, y a la tasa de cambio promedio de lo que va de julio, la nómina del servicio exterior dominicano, solo por salario bruto, suma al año más de RD$1,400 millones. Este monto no incluye otras prestaciones y los derivados de la usual y opaca discrecionalidad en el uso de los ingresos consulares.

Una fuente cuenta que recientemente visitó el consulado de Nueva York y, al observar que estaban contando dólares, preguntó para qué eran y una empleada amiga le respondió: “Es para distribuir entre los compañeros”.
El consulado de Nueva York tiene designadas a 98 personas, y es una representación muy socorrida, a juzgar por los 56 cargos de “auxiliar consular” que incluye. Ninguno de ellos es reconocido como tal por el Gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, el país gasta al año en el salario de esos “compañeros” más de US$1.6 millones. También abundan sus vicecónsules. Cuenta con 39 y cada uno le cuesta al contribuyente dominicano US$1,750 mensuales. Apenas cuatro tienen la acreditación del Gobierno estadounidense.

La hipertrofia del servicio exterior dominicano es tan evidente que, con todo desparpajo, ha sido reconocida por el actual ministro de Relaciones Exteriores, Morales Troncoso, presidente del disminuido Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), una organización aliada al oficialismo.
En octubre de 2012, el funcionario declaró a la prensa que el 92% del personal del servicio exterior pertenece al oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y que la organización que dirige, el PRSC, apenas tiene nombrado el 8%.

Durante más de un mes, La Lupa Sin Trabas solicitó a través de la encargada de prensa Evelyn Estrella una entrevista a Morales Troncoso, y al director de la Escuela Diplomática y Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores, y a solicitud de la institución, se envió un cuestionario con las preguntas. Sin embargo, ambos funcionarios ignoraron la solicitud.
A pesar de que la Cancillería tiene la Escuela Diplomática y Consular que opera desde 1999, al 15 de agosto de 2012 solo 57 personas estaban integradas a la Carrera Diplomática y Consular, de acuerdo con los requisitos que por ley impone el Ministerio de Administración Pública. Esto representa apenas el 3.7% del personal.

El excanciller Hugo Tolentino Dipp dijo que a la hora de otorgar la acreditación, de acuerdo con la Convención de Viena, los países juzgan la cantidad de diplomáticos enviados por la nación extranjera, y la capacidad aparente de las personas designadas. Si no cumplen con los requisitos, diplomáticamente, el Gobierno del país receptor niega el plácet.

En los cables revelados por WikiLeaks se puede mirar detrás del telón de esa postura diplomática. En uno de los despachos fechado en 2006, el embajador de Estados Unidos en República Dominicana notifica a su Gobierno que informó al presidente Fernández que “las personas recientemente nombradas como cónsul general en NY y cónsul general en San Juan deben comenzar a renunciar a su actual estatus como ciudadanos norteamericanos/residentes permanentes antes del 25 de octubre (de ese año)”. Añade que el mandatario dominicano le pidió una “exoneración” para que residentes legales puedan servir como diplomáticos”.

También se revela cómo el presidente dominicano abogó a favor de Teonilde Casado Cheung, cónsul general en Hong Kong, que fue detenida en Estados Unidos cuando iba de tránsito por estar acusada de “contrabando de personas para identificar a posibles migrantes”.

Asimismo, los cables mencionan a Francisco Estévez, “un cónsul en NY que fue acusado en EUA por tráfico de inmigrantes en diciembre de 2008”.
Los países se cuidan de una representación diplomática excesiva que se preste “a actos que no son los estrictamente diplomáticos”, explica Tolentino Dipp. El exceso de República Dominicana es tres de cada cuatro.

“República Dominicana está siendo objeto de burla en muchos países”

Hugo Tolentino Dipp, actual diputado y excanciller


¿Qué significa que un representante diplomático extranjero no sea acreditado por el estado receptor?
En el fondo, eso significa que ese estado considera que ya existe un número suficiente de diplomáticos acreditados de ese país, y que otro más no es necesario. Los países toman cierto cuidado de no tener una representación diplomática excesiva que se pueda prestar a actos que no son los estrictamente diplomáticos. Eso está establecido en las normas y convenios internacionales.

Pero, además, puede considerar que la persona designada no merece ser acreditada por el hecho de no contar con la capacidad aparente para ejercer funciones diplomáticas. Los estados juzgan las calificaciones de las personas, y al rechazarlas, lo hacen naturalmente en términos diplomáticos. Pero indudablemente no las aceptan.

En la ONU, República Dominicana tiene designado a 76 diplomáticos y en la OEA a otros 40. ¿Qué le parece?
Eso es escandaloso. Y fíjate en los consulados. El de Nueva York tiene, por poner un ejemplo, un enorme número de personas no acreditadas. Estados Unidos no los acredita porque considera que no son necesarios, porque no tienen el currículo adecuado o porque considera que son simples cargos de favores.

¿Qué usted cree que pasa con los graduados en la escuela diplomática y consular?
Es una burla a la carrera diplomática, a las justas ambiciones de jóvenes que la han cursado y que de buenas a primeras ven que no encuentran un lugar en el servicio exterior, por el hecho de que la política es lo que prima para poner a los favoritos del canciller o del presidente de la República. El presidente de la República es quien dirige las relaciones internacionales. Si permite que en la Cancillería dominicana suceda lo que acontece, es porque lo propicia. Es el mayor responsable.

Este abultamiento, ¿qué implicaciones tiene para el país?
Tiene una dimensión económica. Hay una utilización desproporcionada del presupuesto, y bastarda, además. Bastarda, porque evidencia un clientelismo que es toda una concepción de tipo político. Es una burla a un país pobre como el nuestro que no tiene recursos para desperdiciarlos.

Es decir, yo soy canciller, y presidente además de un partido político ligado al partido del Gobierno. Por consiguiente, por los aportes que yo he hecho, tengo derecho a valerme de los fondos del Estado, del presupuesto de la nación, a fin de favorecer a mis seguidores.

¿Son botellas los diplomáticos y cónsules no acreditados?
Pero claro que sí. Si usted no puede ejercer sus funciones de forma oficial, entonces usted está recibiendo un dinero sin poder ejercerlas. Entonces reciben un sueldo gratuito. Eso lo paga el contribuyente dominicano. Y todo esto forma parte de una concepción política que caracteriza al gobierno dominicano actual. Yo no digo que otros gobiernos no lo tuvieran. Yo estuve en la Cancillería y puedo decir que no pocas veces tuve que intervenir con el presidente de la República, y no me puede desmentir, para decirle que no eran posible tantos y tales nombramientos. Y son testigos muchos de los funcionarios que trabajaron conmigo de que no fueron pocos los decretos que yo archivé, porque consideré que no debía darle curso. Y por estos se me puede considerar como irrespetuoso con el presidente de la República. Pero debo decir que cada vez que yo iba a hablar con el presidente Hipólito Mejía, a fin de decirle que había muchos cónsules en tal sitio, él siempre fue bastante sensible con eso. ¡Que se busquen los archivos para que se vea cómo era la situación en la época de Hipólito Mejía!

¿Cree usted que ha habido un incremento…?
Ha habido un incremento, un abultamiento increíble. Yo tengo la información de una cantidad enorme de funcionarios diplomáticos que viven en el país, pero que están designados en otros países, inclusive, familiares de políticos importantes.

¿Cómo afecta la imagen del país?
Me parece que República Dominicana está siendo objeto de burla en muchos países, donde tiene un número de “diplomáticos” que no trabajan, que no conocen las reglas de la diplomacia, y las exigencias de las relaciones internacionales.

¿Cómo explica que en un gobierno como el del presidente Leonel Fernández, en el que se hablaba de modernización, de relaciones internacionales y de globalización, se llenara de “botellas” en el servicio exterior dominicano?
El presidente Leonel Fernández lo que tiene son discos grabados. Es una especie de vellonera. No le importa atropellar las ideas. Dice cosas que existen, que otros han dicho, y que él cree que son novedosas, como el problema de la competitividad. Son temas, por demás, labrados, y de buenas a primera lo dice, y yo creo que un poco en abuso de la ignorancia de nosotros, los dominicanos. Pero quizás, sin comprender que los dominicanos no son tan tontos, de que se dan cuenta de que hay más palabrería que realidad.

Considerando que la situación del servicio exterior es un legado del gobierno anterior, ¿qué usted le diría al actual presidente Danilo Medina?
Se le debe decir que el presidente de la República es el que dirige las relaciones internacionales, y que por consiguiente, cualquier tropiezo en ese sentido se le atribuye directamente a él. El canciller es solamente un intérprete de la posiciones de principio del presidente de la República. Pero además, el Presidente es quien dicta los decretos con los que se nombran a las personas.

domingo, 21 de julio de 2013

Reglas de etiqueta para publicar fotos en Facebook


 
(CNN) — Puede que tus amigos aficionados a las fotos estén capturando imágenes grupales espontáneas o posando en las fiestas de fin de año este fin de semana, pero a veces uno no quiere ser fotografiado.
Tal vez estás teniendo un mal día, un día de 'me siento gorda', o simplemente prefieres que no todo el mundo (incluido tu jefe) vea todos los detalles picantes de la noche.
Pero ahora parece que casi todo el mundo tiene una cámara de fotos y de video en el bolsillo, gracias a los smartphones. Hemos creado una sociedad de fotógrafos constantes a quienes les gusta compartir inmediatamente las imágenes en las redes sociales para que todos las vean.
Entonces, ¿qué límites y pautas debemos establecer con nuestros amigos aficionados a tomar fotos y etiquetarlas?
Anna Post, la tataranieta de Emily Post y coautora de Emily Post's Etiquette, 18th Edition: Manners for a New World, tiene algunas sugerencias adaptadas a acontecimientos y situaciones específicas:

 
Fiestas y reuniones: Permanece en el momento
 

Antes de sacar tu cámara, pregúntate: "¿Me estoy saliendo de este momento?"
"Cualquiera que sea el suceso: funerales, bodas, conciertos, lo que sea, estás allí para participar, y ser el fotógrafo te coloca fuera del panorama, literalmente", dice Post. "Recuerdo que estaba en un gran concierto de rock y por suerte había conseguido boletos en la segunda fila. Estaba muy emocionada y estaba enviando fotos a mi hermana que no pudo estar allí, y me di cuenta de que me había perdido la interpretación de mi canción favorita porque estaba muy ocupada tomando fotos".
Ella aconseja que pienses acerca de tu papel en la reunión u ocasión.
"Si te han pedido que la documentes sólo por un momento, está bien", dice Post. Pero si tu papel es realmente estar allí, entonces no puedes olvidar o descuidar tu participación.
 

Bodas: ¿Te la pasas publicando en Facebook? 

Post dice que la mayoría de las preguntas de etiqueta que recibe son sobre bodas.
"Probablemente está bien tomar una foto de la novia que viene caminando por el pasillo, a menos que se haya solicitado no tomar fotos, lo cual a menudo es el caso porque es una distracción", dice.
Post también recibe preguntas sobre la publicación de las fotos de la boda (no la tuya) en Facebook.
"Estás publicando todas estas fotos en Facebook antes de que (la novia) haya tenido siquiera la oportunidad de verlas por sí misma y experimentar ese momento".
Post sugiere esperar para dar a la novia y al novio la oportunidad de publicar un par de cosas por sí mismos o permitirles vetar las fotos que tú planeas publicar.
"No es que ellos tengan que aprobar todas las fotos que subas”, dice. “Pero el primer conjunto idealmente debería provenir de ellos, a menos que te hayan dado permiso para ponerlo en línea”.
 

Despedidas de solteros: Ten una plática

Incluso si tú personalmente no estás en busca de nada lascivo, si estás en Miami de fiesta con un martini en una mano, de pie delante de un pastel con forma de partes íntimas, no quieres que esas fotos aparezcan en la web.
Post sugiere tener una conversación en el momento en que alguien saca una cámara. O mejor aún, una persona designada debe hablar con todo el grupo sobre la política de captura de fotografías desde el comienzo de la noche, y luego al final de la noche como recordatorio.
Post sugiere decir algo como: “Damas, si tomamos fotos, serán para nosotras solamente. Lo que sucede en Miami se queda en Miami”.
"Sobre todo porque se trata de una despedida de soltera, y aunque podría ser divertido hacer eso con tus amigos más íntimos, el mundo entero de Facebook no son tus amigos más íntimos. Es por eso que hacemos estos discernimientos y distinciones”, dice.
 

Primera cita: Sé divertido, no escalofriante

Está bien que tomes una foto, “tal vez si ambos se están divirtiendo con sus teléfonos, para conocerse entre sí, compartiendo un momento fotográfico”, dice Post.
"Pero ciertamente no debes convertir eso en una sesión de fotos de esa persona; eso es un poco atemorizante”.
 

Funerales: ¿No es obvio?

¿Está bien tomar fotos en un funeral? “Por supuesto que no”, dice Post.
Fiestas: No invites a quienes no fueron invitados.
Si se trata de una foto de grupo, o el anfitrión hizo un platillo especialmente impresionante o colocó una hermosa mesa, “entonces podrías pedir tomar 'una' foto, de lo contrario no lo hagas, guarda tu dispositivo”, dice Post.
“Por un lado, mucha gente comienza a tomar fotos en un iPhone o algún dispositivo similar, y cuando comienzan inmediatamente a publicar en Facebook, eso los saca de la habitación y comienzan a invitar a personas que no fueron invitadas a esa habitación. Realmente cambia la dinámica”.

Para reuniones privadas, Post sugiere preguntar al grupo: “¿Les importaría si publico estas en Facebook más tarde?”
 

Cuando realmente no quieres que te tomen fotos
 

“Siempre sucederá que las personas tomen unas cuantas fotos como parte de una reunión de grupo”, dice Post.
“Pero cuando alguien está tomando una tonelada, una tonelada, una tonelada (de fotos), es cuando les puedes decir —ya sea en broma delante del grupo, o si en realidad no están entendiendo el mensaje, llevarlos a un lado y decirles en privado— 'este realmente no es mi mejor día. Las fotos terminarán en un minuto”.
Post sugiere tratar el asunto a la ligera en un principio, y después de eso, decirlo en privado: “Mira, sé que te estás divirtiendo mucho con esto, pero yo realmente no quiero más fotos de mí”.
Y si todavía no se detiene, Post recomienda literalmente salir de la foto.

Si las fotos no son tan halagadoras...

Debido a que tenemos capacidad ilimitada y no nos quedamos sin rollo, la gente sube fotos a Facebook por cientos, aunque estas no sean tan geniales.
“La mayoría de la gente tiende a publicar la foto pensando que la gente se entusiasmará de verla más tarde”, dice Post. Pero eso no aplica para todos todo el tiempo.
Puedes pedir (y deben hacerte caso) que la foto de ti no sea publicada en Facebook. Si las fotos ya han sido subidas, dice Post, tienes dos opciones: Si has sido etiquetado, retira la etiqueta.

También dice: “Está bien, si realmente no te gusta algo, pide que la retiren. Yo considero que es un gran asunto pedir a alguien que la baje, pero siempre puedes hacerlo. Yo no podría hacer eso por cada imagen que mis mejores amigos publican”.
 

¿Cómo lucir excelente en las fotos?
Si no quieres ser fotografiado debido a inseguridades, hay trucos fáciles para salir mejor en las fotografías: Piensa en alguien o algo que realmente te haga feliz. Y recuerda tener una buena postura: estómago adentro, hombros hacia atrás.
O haz el truco del actor de pararte de tres cuartos hacia la cámara, una cadera y un pie delante, y la mano en la cadera.
 

Practica sonreír y posar frente al espejo.
Si eres fotografiado desde abajo, puede parecer que tienes doble mentón, así que agáchate hasta quedar de frente a la cámara, o mirando para arriba hacia ella.
Y práctica la confianza. Es probable que te veas mejor de lo que piensas.


La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...