sábado, 9 de noviembre de 2013

La amante del diputado fantasmagórico


Eramis Cruz
 

Aquella casa era la que más bonita sala tenía. Su dueña, ya entrada en edad, no tenía niños que perturbaran los divanes y decorativos, por lo que todo permanecía en su lugar delicadamente nítido. Hoy sería una casa sin ningún atractivo, pero en aquellos tiempos era toda una residencia comparada con las otras que no lograban empañarle su espacio. Pero no era su imponencia la que le sumaba aquel aspecto señorial, sino su carismática dueña. La vecindad la refería como la casa de Genara, porque así se llamaba su propietaria. Genara también poseía otras dos viviendas en el lado opuesto de la calle.
Al contrario de las demás vecinos, Genara nunca dejaba abierta la puerta frontal de su casa, de manera que las personas que venían a visitarla, fuera espontáneamente o bien que ella las estuviera esperando, tenían que zanquear la cuneta orillada por un espesor de asfalto tosco, y luego subir una calzada de cemento pulido con un colorante muy usado para la época, cruzar el pequeño zaguán sin más llamativo que los rayos del sol la mayor parte del día, y finalmente tocar la puerta con sus propios dedos. Una perrita blanca, lanosa y zalamera de nariz húmeda era lo primero que los pendencieros veían asomarse al abrir la puerta. La puerta de la casa de Genara era como un párpado que cierra tan pronto como abre.
Aquella mujer tenía para mí una apariencia de abuela, inclusive mucho antes de que su figura se fijara en mi memoria de manera más permanente. Tal vez por eso me resultaba extraño el rumor de que fuera la amante de un diputado de la dictadura. Tenía un hijo llamado Enríquez que pocas veces  estaba en el hogar y se desaparecía un día cualquiera sin dejar rastro. A esa edad yo no entendía en realidad lo que era una amante pero lo deducía por el modo susurrante de los vecinos referirse al asunto.
No recuerdo que alguna vez uno de los vecino mencionara su nombre, solo se referían a él como diputado. En realidad nunca vi aquel hombre, pero siempre me lo imaginé alto, blanco y regordete. Lo cierto es que de esa manera creo que eran casi todos los diputados, gente muy respetada en los tiempos de la dictadura, no tanto por el poder que tenía sino por lo peligrosos que eran aquellos hombres encumbrados en la cima del imperio.
Pero debo hacer notar que este diputado era un ser muy extraño, ya que era como un fantasma, y nunca oímos de que se le relacionara con algo o con alguien, al contrario, prácticamente existía porque Genara era su amante, según los rumores de las malas lenguas. Sin embargo esto nadie podía contradecirlo, ya que no había manera de explicarse las propiedades de aquella mujer, que aparte de todo, rara vez salía del interior de su hogar, al menos que no fuera para cruzar la calle en función de sus dos inmuebles, fuente significativa de sus ingresos. En esa época cuando alguien era un desheredado, llamara la atención como había hecho fortuna.
Genara daba aquella impresión de mujer feliz, siempre reía a todo el vecindario, como quien no tenía nada de qué avergonzarse, con la seguridad de que nadie se atrevería a lanzarle la primera piedra. No comentaba los asuntos de su vida privada, pero tampoco parecía importarle los vericuetos de los pendencieros. No era condescendiente con míseros ni limosneros, de manera que no daba un céntimo, pero tampoco se lo quitaba a nadie por medio de sornas ni engañifas. Ella misma se ocupaba del mantenimiento pulcro de su hogar y preparaba suficiente alimento que compartía con unas sobrinas que a veces le visitaban. Genara no les permitía a estas vivir con ella porque eran montaraz y parlanchinas, además, tenían espíritu de trotamundos y no respetaban la armoniosa vida de aquel entorno, al contrario las argucias parecían divertir a las adolecentes.
De las tantas veces que visité la iglesia en compañía de mi abuela, mucha más que la que fui con mi madre, noté que allí venían con mantas sobre la cabeza la mayoría de las vecinas y señoritas del barrio, pero nunca vi a Genara asomarse por aquellos altares del señor. Yo no creía que ella tuviera tantos pecados que el padre no pudiera escucharla, pero no era secreto que tenía uno tan grande que posiblemente el cura no tendría penitencia para una pecadora tan distinguida como nuestra discreta vecina.
Volviendo al interior de la vivienda de Genara, recuerdo que tuve la oportunidad de disfrutar al máximo en la soledad de su sala. No recuerdo cómo me gané la confianza de aquella mujer, pero ella estaba segura que de venir a su casa, lo haría solo, ni siquiera con mis hermanos y mucho menos con los amigos del barrio. Esto me hace pensar que si tengo alguna timidez me llegó en la pubertad.
La mujer dejaba la puerta trasera de su casa abierta, posiblemente para ventilarla y mantener la frescura y no como la gente creía que era para que entraran y salieran los duendes.
 A pesar de que vivíamos entonces los últimos años de la dictadura, la ciudad era muy tranquila y armoniosa, recuerdo cómo era la vida de organizada entonces. La miseria en mucha gente pobre existía pero no era tan notable. Constan fenómenos por lo que esto se explica, no existía la explosión demográfica que luego sucedió en el país. También la económica estaba bajo el control del dictador y algunas otras distinguidas familias de la época.
Mientras Genara dormía la siesta yo me divertía con lo que había en aquella casa que no tenía en la mía, especialmente escuchar aquel radio en el que se sintonizaban las pocas emisoras que habían. Fue de ahí que me nació la inspiración, no por ser locutor, pero sí de hablar como ellos. Los locutores de entonces eran gente de un gran léxico que no ofendían su idioma ni a sus radio escuchas con las insolencias que se  oyen en estos tiempos de páginas sociales por medio del Internet.
Genara tenía una colección de revista “Hola” y aunque no pudiera comprender los textos, en ellas miraba con entretenimiento quienes eran los dueños del mundo de entonces, que son los mismos dueño del mundo de hoy, a pesar de la libertad y la democracia que se pregona. Luego me fastidiaba  y me retiraba de su casa, dejándola en compañía de su perra blanca y lanosa, aún en medio de la modorra.
El diputado fantasmagórico nunca llegó a aquella casa ni de sorpresa, luego quedé convencido de lo  quijotesca de aquella figura del pasado no confesado de una virgen que vivía por aquellos lares pueblerinos. La curiosidad del vecindario tomó vida de nuevo el día que Genera recibió un telegrama. Le  oyeron unos gemidos que detuvo con un nudo en su garganta, no podía ser una coincidencia que exactamente ese día anunció la prensa que había muerto un diputado retirado de su oficio de legislador.
Enríquez era un hijo tan discreto como su madre Genara pero además excéntrico. Un día se fue para el extranjero y despareció del cosmos para siempre. Nunca se supo noticia del joven. Fue a partir de entonces que la madre no tuvo vida y terminó ganándose la condescendencia de los pendencieros de la vecindad. Ella volvió a aquella iglesia de madera, pero evitaba mirar hacia los lados, no hablaba con nadie en aquel perímetro. En sus sueños recurrentes lo veía llegar cuando menos lo esperaba, como era habitual en él. Fue así como esperó por su hijo, vestida de negro, hasta el día que se desvanecieron las nubes que usaba para buscarlo a través de los océanos.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mamá Tingó Mártir sindical campesina

 
José Gómez Cerda

Director de la ACADEMIA HUMANISTA

 

El primero de noviembre de cada año se conmemora un nuevo aniversario de la muerte de la líder sindical campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), asesinada ese día en 1974 en Gualey, Hato Viejo, Yamasá, en República Dominicana. 

Mamá Tingó es un símbolo de la lucha por la tierra y un ejemplo de la mujer rural en la defensa de los derechos del campesinado en toda América Latina y el Caribe.

Florinda Soriano Muñoz, Mamá Tingó, nació el 8 de noviembre de 1921, hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia Espíritu Santo de esta comunidad de Villa Mella, el día 6 de diciembre de 1922. Contrajo matrimonio con un campesino llamado Felipe con el cual procreó una familia. 

Mamá Tingó era un militante de la Liga Agraria Cristiana de una comunidad de 350 familias pobres, que venían luchando por varios años por la tierra que los vio nacer y que trabajaron varias décadas, pero terratenientes y políticos disfrutaban de los títulos de propiedad, en forma mal adquirida. 

Varios acontecimientos ocurrieron antes del asesinato de la líder sindical. Varios jóvenes fueron heridos, a la señora Altagracia Rosario le cortaron una oreja, decenas de campesinos de esa comunidad estuvieron en prisión en varias ocasiones, entre ellos su líder natural, Florinda Soriano Muñoz ( Mamá Tingó), mujer de edad avanzada y analfabeta, pero con cualidades y autoridad suficientes para encabezar la lucha contra los desalojos injustificados. 

Después de poner una querella contra el terrateniente Pablo Díaz, la sindicalista fue asesinada por Ernesto Díaz (Turín). 

La Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas (FEDELAC), y la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC) denunciaron a nivel nacional e internacional este asesinato. Hay que destacar la labor del periodista Juan Manuel García, quién hizo varios reportajes, antes y después del asesinato, sobre la situación de los campesinos en esa comunidad, toda la prensa nacional, radio, periódicos y televisión destacaron ese asesinato. 

Décimas, poemas y canciones resaltaron las virtudes de la líder sindical campesina, entre ella un merengue del cantante Johnny Ventura titulado « Mamá Tingó », y la referencia de la cantante argentina Mercedes Sosa durante el espectáculo « 7 días con el Pueblo », que organizó la CGT. 

Pero el asesinato de Mamá Tingó no es un caso aislado en la lucha por la tierra. El 30 de junio de 1975, en Alto de Peguero, El Cuey, en El Seybo, fue asesinado Dionisio Frías (Mister Beca) también militante de las ligas agrarias cristianas. 

Mamá Tingó es un ejemplo de la participación de las mujeres en el sindicalismo y en la lucha para que la tierra de los hombres y mujeres que la trabajan. 

Al conmemorarse un nuevo aniversario del asesinato de Mamá Tingó, rendimos homenaje a todos los mártires agrícolas de América Latina y el Caribe, reconocemos a las mujeres trabajadoras rurales, que trabajan en regiones donde la lucha por la tierra es más peligrosa del mundo. 

El sindicalismo dominicano y latinoamericano tiene a esa mujer campesina, Doña Florinda Soriano Muñoz, (Mamá Tingó), como un ejemplo de las personas organizadas. 

RELEVOS

Una hija de crianza de Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), ha continuado la lucha, junto con otros compañeros y compañeras sindicalistas de la región de Yamasá; ella se llama Jesús María de Paula, mejor conocida como “Enriqueta”.

En el año 2000 el Programa Mundial de Alimentación (PMA), de Naciones Unidas, con motivo del Día Internacional de la Mujer, rindió homenaje a  ella, Jesús María de Paula, líder de la Federación de Mujeres Campesinas « Mamá Tingó », de República Dominicana, por su labor en favor de mejorar la condición del sector campesino.

Las vivencias experimentadas por Enriqueta junto a Mamá Tingó, a pesar de su corta edad, la impulsan a continuar la lucha que iniciara la líder comunitaria y sindicalista, proponiéndose esto como meta en la vida.

En octubre 2005, el síndico del municipio Santo Domingo Norte, licenciado Daniel Carvajal Louis, desvelizó una tarja en honor a la heroína campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), asesinada en 1974. La tarja está en la plaza del mismo nombre, en El Cruce de la Bomba, en la carretera que comunica a Yamasá con Guanuma. Al acto asistieron hijos y hermanos de Mamá Tingó, y grupos de dirigentes comunitarios.

El gobierno dominicano designó la primera estación del METRO, de Santo Domingo, con el nombre de “MAMÁ TINGÓ”. 

La pintora Juanita Pichardo, ha hecho varias obras con la figura de Mamá Tingó, así otros buenos pintores dominicanos. También se han escrito canciones y poemas dedicados a esa líder del sindicalismo. 

En el libro « Pensamiento y Acción », de    José Gómez Cerda, aparece la biografía de ella, junto a la de Martir Luther King, Mahama Gandhi, Jacqaues Maritain, y otros personajes.

Mamá Tingó es un ejemplo en la lucha en defensa de los intereses de los hombres y mujeres que trabajan la tierra, para que no hayan « NI HOMBRES SIN TIERRAS; NI TIERRAS SIN HOMBRES », y que la tierra sea para las personas que la trabajan.
 

José Gómez Cerda

domingo, 27 de octubre de 2013

Integridad contra oportunismo


Eramis Cruz 

Hay integridad en el hombre o la mujer que trabaja por un jornal necesario con el que mantiene a su familia, dinamiza el sistema que mueve el engranaje de una sociedad y al mismo tiempo con su trabajo trasforma la naturaleza e impulsa la marcha de la historia. El oportunista no tiene visión histórica, es un personaje del momento más oportuno, y está dispuesto a obstruir la integridad que sirve de fundamento a sociedad.
Aunque parezca increíble, hay personas que nunca renuncian al niño o la niña que fueron, son quienes ignoran dónde se bifurcó su vida en aquellos estatus del crescendo del intelecto. Cuesta mucho ser íntegro, uno tiene que dejar pasar las oportunidades que otros aprovechan para ufanarse de lo que son y del sitial al que han llegado. Es muy significativo para una pedagogía funcional en una sociedad políticamente bien establecida, que la mayoría de nuestras imperfecciones y prejuicios son aprendidos.
Al final es obvio que si alguien conoce la felicidad interior tiene que ser la persona íntegra, porque es aquella consecuente con sus principios, sin secreto que ocultar, a quien la verdad no le preocupa y la mentira no es parte de su vocabulario ni de su praxis. Vivimos rodeados de imitadores, de gente que se presenta a través de una falsa personalidad.
La integridad conlleva a una actitud hacia los demás inspiradora de confianza, donde no media el subterfugio ni la manipulación. Donde no se usa la malintencionada práctica de dividir el todo para vender las partes que más convienen, ocultando lo que no funciona o tiene algunas implicaciones que aumenta el costo de mantenimiento, o es pronto a ser reemplazado.
Los dominicanos, tanto como otros gentilicios de nuestros países latinoamericanos, conocemos a plenitud lo que significa la ausencia de integridad, muchos por experiencia propia, otros por experiencia ajena. El mayor cuidado ha de prestarse en el mundo de los negocios, medio mundo acepta como normal querer salir con alguna ventaja abusiva cuando se trata de una transacción comercial o de un contrato de venta o compra.
Esta desconfianza se eleva a las instituciones públicas y privadas y se extienda con mayor énfasis al mundo de la política y a los desempeños de las funciones públicas, donde el funcionario se reviste del poder que le confiere el cargo y luego extralimita su capacidad hacia donde puede obtener beneficios personales simplemente compartiendo un mínimo para pagar por la impunidad. Se trata del oportunista vulgar escondido detrás de un político habilidoso, no importa si es un catedrático o un predicador.
Este comportamiento del ser humano se evidencia de modo retrospectivo y retroactivo en la etimología de la palabra “persona”. En el teatro griego los actores utilizaban una máscara, con la que hacían más elocuentes las muecas, o expresiones, en vez de las palabras, por carecer de medio para difundirlas en el perímetro. En el teatro del presente transcurrir encontramos esos actores de la vida real, usando la máscara que se ajusta al mundo de su interior, un escondite de la personalidad, del querer ser, para vivir no solo distraído sino retraído de un medio que nos impones deberes y obligaciones, no solamente derechos y mucho menos ilimitados por ese impuesto despotismo ilustrado del cual se exhiben muchos de nuestros funcionarios.
El culto a la personalidad lleva consigo las distorsiones propias que tienden a negar la esencialidad de la acción colectiva frente a la acción individual, la farsa de que el líder determina a las masas cuando son estas las que generan el líder y predefinen la plataforma de su influencia. La personalidad esta más enmarcada a ese espacio relativo a otros factores que conviven en busca de algo necesario para sobresalir de lo común o lo ordinario. Pero nunca falta el oportunista para quien el único principio válido de la geometría es que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta que los une, uno de dos puntos está ocupado por derecho propio por el oportunista empedernido. Pero olvida que el principio solo aplica a la geometría plana. Ya sabemos que la tierra no es plana, y no es el único cuerpo del universo que es redondo. 
Supuestamente en una sociedad de oportunistas uno tiene que vivir al acecho, como los animales en la sabana, esperando a la presa más débil para consumirla con la fiereza que impone la necesidad de la sobrevivencia. Pero ni somos animales ni vivimos en la selva, solo que al oportunista se le hace difícil reconocerlo, y dejarse llevar por ese instinto destructivo que proviene de los tiempos cavernarios que corren por los linderos de la genética.
Un hombre  o una mujer integra permitirían que lo elijan al primer lugar, no forzaría la circunstancia, ni cortaría cabezas para llegar a la cima de la fama o de la riqueza, o de ambas a la vez. Pero la fiera humana es la más peligrosa de todas en el entorno del universo, usa más que sus afiladas fauces para eliminar la presencia de la alta moralidad que obstaculice la realización de sus ambiciones.
Entre estos demonios el más notable es el político deshonesto, corrupto e hipócrita, sea hombre o sea mujer, que no solo aspira al primer lugar siempre, sino controlar el medio para llegar a él, y luego que lo consigue se considera su eterno heredero. Luego que cruza el río, no se resiste a su deseo de destruir el puente para que nadie más lo cruce. Maquiavelo es su maestro, pero solamente observa sus más malvadas sugerencias, ocultando aquellas necesarias de usar antes de valerse del exterminio.
En todas partes y en todos los tiempos ha existido una guerra entre el bien y el mal, y los hombres íntegros tienen un modo distinto de combatir a los malvados maquiavélicos, megalómanos oportunistas de la sociedad. Las personas integras enciende la luz en los rincones más oscuros, para que los demás descubran donde habitan los oportunistas de la vida pública, especialmente, en cual guarida se protegen disfrazados de mansas ovejas los leones de los encumbrados tronos de las sociedades humanas.
Estos son los que quieren usar a los demás como escudo, para escalar a posiciones que le permitan robarle el pan y la vivienda a los vulnerables de la sociedad. Y luego acusan a la gente de ser indiferente, de ignorante e inconsciente. La gente es sabia y precavida, de lo contrario los oportunistas nacerían, vivirían y morirían en el poder y los privilegios, pero no, de vez en cuando caen victimas de sus propias ambiciones, terminan defraudados, aniquilados moralmente, en el exilio, detrás de las rejas, muertos físicamente, o moralmente, que es aún peor.
Los oportunistas abundan por doquier, y para el colmo no aprenden ni de sus propias experiencias. Ellos son como la historia aquella de la rana y el alacrán, “está en su naturaleza”. Pero es el pueblo el que paga siempre el precio, y para evitarlo el oportunismo debe ser combatido y los oportunistas moralmente eliminados. Son males aprendidos, por eso la sociedad debe implementa los medios  facilitadores de una integridad para el bien de la colectividad.

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Quién conoce el programa de gobierno del partido?


Eramis Cruz

Yo no estoy seguro cual sería el resultado si nos dispusiéramos a escoger 10 dominicanos de las calles de la capital a una hora determinada con la finalidad de que explicaran que es la Democracia Representativa. Tal vez sería demasiado pedirles que hicieran una comparación con otras ideologías o sistema de gobierno.
La manera cómo se comporta la mayoría de dominicanos en las campañas electorales, la indiferencia con respecto al comportamiento de los políticos a quienes eligen para que les representen, no solo en el Congreso y el Senado, sino durante el tiempo que permanecen en sus gestiones, indica que es imperativo un cambio con relación a la responsabilidad democrática del ciudadano. Lo mismo aplica con respecto al presidente y al vicepresidente e inclusive al mismo partido que postula a esto candidatos.
Si realmente fuéramos ciudadanos responsables en el ejercicio del derecho político, lo primero en lo que debiéramos estar interesados es en el programa de gobierno. No solo en su contenido sino en los recursos disponibles o planificados para la ejecución de dicho programa, independiente de cual partido, y muy particularmente cuales representantes.
Al hablar de programa de gobierno de los partidos políticos, no nos referimos a hojas de papel conteniendo letras muertas engavetadas, sino de un programa activo y realista desarrollado en el 
marco de un trabajo participativo de los miembros de la organización.
El programa de gobierno debería estar definido en términos generales y desglosado en términos específicos según las regiones y las áreas de aplicación, por ejemplo educación, saludad, empleo, seguridad ciudadana, producción o aumento del empleo, y aspectos tan importante como la infraestructura, agua potable, alcantarillado, y el sector eléctrico.
Sobre todo, antes de aprobarse el programa do gobierno debería ser sometido al consenso de los miembros del partido e inclusive a segmento de la población, con la finalidad de ser depurado de irrealidades y verborreas y terminar con correctivos a problemas reales de los pueblos, para satisfacer necesidades que afectan la vida de la mayoría de las familias, especialmente la relativa al nivel de vida, y la necesidad de brindar oportunidades justas de participación en la sociedad.
Aunque parezca una utopía, sería una manera de educar a la población y darle participación en el quehacer político, no solamente previo a unas elecciones, sino posteriormente haciéndoles partícipes en la evaluación de las ejecutorias de la administración gubernamental.  En este contexto la democracia no sería solamente representativa sino participativa.
Estos conceptos sobre el programa del partido, son extensivos a la oposición que no debe limitarse a un rol pasivo, sino que sus candidatos electos contribuyan con los objetivos de su organización y de sus representados en la medida en que trabajan en obediencia al programa bajo el cual fueron electos.
Los partidos políticos que reciben recursos del Estado, o sea de los impuestos que paga la ciudadanía, deberían darle en buen uso. Una manera es desarrollando actividades serias durante las campañas políticas. La educación política de ciudadanía debería ser una de las grandes responsabilidades de los partidos políticos. Los fundos asignados no deberían gastarse solamente en el renglón publicitario, sino ser justificado por actividades participativas de sus miembros.
Es tiempo de que la gente se dé a respetar frente a políticos demagogos e irresponsables que no creen en el pueblo sino en cómo escalan a las posiciones públicas o en busca de prebendas personales.
Una sociedad podrá ser subdesarrollada, pero no necesariamente esta es una condición que pueda impedir tener cierto tipo de organización en pro de una perspectiva hacia logros reales en las soluciones de los problemas más serios que aquejan el país.
En el caso muy particular de la Republica Dominicana, los partidos políticos vienen siguiendo un patrón de campaña electoral permanente, en la que el candidato de este año, se auto elige para el próximo, inclusive el presidente saliente es candidato autoproclamado para las próximas elecciones, un mensaje claro a la ciudadanía de que su voto no cuenta para su elección, sino el dinero substraído del arca del Estado. Así el candidato ladrón, y el ex presidente ladrón, luego del privilegio de la impunidad, se ríe con una actitud triunfalista muy propia de países donde la ciudadanía no se toma la política en serio.
    Hablamos del sistema de Democracia Representativa, porque esto es lo que supuestamente se conoce en el país, pero que no se aplica ni de forma ni de fondo. Solamente con un cambio de actitud del ciudadano, y con aptitudes demostrativas de que se avanza por un camino para mejorar las condiciones en que nos encontramos, será posible salir del atolladero en que nos encontramos. Cuando los pueblos deciden cambiar el curso de su destino, no hay fuerza capaz de detenerle. Aún predomina en la mentalidad del liderazgo dominicano vestigio de caudillismo por lo que no reconocen la importancia de trabajar con el pueblo. La acción educa, en la acción se aprende, cuando se ejecuta la acción se crea la experiencia, la acción es el camino para que el pueblo pase de observador a participante.

domingo, 13 de octubre de 2013

Quien piensa por ti te hace su esclavo


Eramis Cruz

Es vocación del hombre por naturaleza querer hacer mejor el mundo, hacer un esfuerzo por ser feliz, garantizar a los suyos un medio de vida digno. Hoy por hoy millones de seres humanos viven sometidos a un estado de ignorancia y miseria, carentes de los medios indispensables para la vida. Nadie podrá liberar el hombre o la mujer oprimida, el ser humano se libera tan rápido como lo entiende, tan pronto como toma en sus manos su destino, tan expedito como se da cuenta debe pensar por sí mismo.
Uno debe pensar, hacer análisis y atreverse a llegar a sus propias conclusiones. La persona que no piensa en lo que ha estado pensando tal vez no descubra la basura que alquila el espacio de su cerebro. Nuestro cerebro es la computadora más avanzada que el mundo conoce, todo lo que existe creado por el hombre es producto del cerebro. Es una lástima que se desperdicie con repeticiones, trivialidades, y otros ingresos propios de un sistema de sociedad netamente comercial. En pocas palabras, mirar Univisión seis horas diarias: Despierta América, Novelas, Familia Peluchi, Chespirito.
El estudio de la historia nos permite descubrir esta gran maravilla, como hemos avanzado en este proceso evolutivo de la sociedad universal. Había un tiempo cuando la rueda no existía, el hombre de entonces no sabía la utilidad de la rueda. Se cree que la rueda apareció como instrumento mecánico unos 5,500 años antes de Cristo. Hoy más que nunca la rueda sigue siendo de una utilidad que le hace insustituible. Prácticamente todo lo que se mueve utiliza un mecanismo rodante. Basta con pensar en el medio de trasporte sobre rueda y nos daremos cuenta de la importancia de este
mecanismo, a pesar de lucir tan simple.
 Sin embargo, el hombre tiene un gran obstáculo, es el otro hombre, aquel incapaz de entenderse a sí mismo, incapaz de verse por encima del espacio donde otros le han puesto. Y pensar que sin el trabajo del esclavo, la humanidad no hubiese llegado a este sitial. Sin el trabajo de los hombres considerados libres hoy tampoco fuera posible la existencia de este mundo tal como lo conocemos. Pero existe una sociedad piramidal que deniega de estos aportes del hombre o la mujer simple, y atribuyen el crédito del progreso a grandes líderes y científicos, solo por ser pensantes, una parte del componente de las ejecutorias.
Es hombre o mujer, sin historia, camina con la manada, es uno más de los miles que dan coloridos a las campañas de políticos oportunistas, esos que hacen campañas electorales sin programas, ofrecen cambios sin contar los recursos, esos que no tienen madre, ni padre porque son hijos de la mentira y la manipulación. El camino para hacer libre a la gran mayoría de seres humanos, se encuentra obstruido por quienes se niegan a darse a sí mismos su única puerta de salida. Son los mismos que se arrodillan en las iglesias a pedir perdón por nimiedades de la vida. Penden esperando que sucedan los milagros, a atinar el premio de la lotería, el mismo número que jugaba su abuela. Se les encuentras en los casinos adictos a la palanca de maquina traga dólares.
Ellos no son miembros de organizaciones colectivas, no tienen disciplina para cumplir con algunas regulaciones. Son muchos y sin saberlo eligen a los gobernantes, garantizan a la clase dominante su futuro de millonarios. Pertenecen a una generación incriminada a obedecer a los caudillos. Así como a ellos, educaron a sus hijos, transmitiendo la idea de que el mundo pertenece a otros, que las decisiones colectivas son decisiones de otros, que los recursos naturales que nos pertenecen a todos, son propiedades o privilegios de otros. Así permiten que sean otros los que decidan por ellos.
 En nombres de este montón de gente se adhirieron los poderes, el poder económico, el poder político, y el poder de Dios. El poder económico se vale de la fuerza de trabajo que ahora incluye a la tecnología en todas sus expresiones para aumentar sus riquezas y asegurarse el futuro de su “estatus quo”.
 El poder político para utilizar el Estado como un instrumento de mayor capacidad de poder y dominio, especialmente los cuerpos armados,  las instituciones con capacidad para desarrollar grandes proyectos, y autorizado para la aplicación de leyes y regulaciones manipuladas. Además, el Estado es un recaudador de fondos económicos, que en vez de utilizarse para bien de la ciudadanía son desviados hacia beneficios de particulares e influyentes.
 El poder de Dios que en la tierra es sostenido por el clero, ministros, teólogos y toda una estructura física de control social desimanada por todas las comunidades para llevar el mensaje de Dios los desposeídos y desheredados, pedirles que se resignen, que este mundo es perverso, y que no vale la pena, que es mejor que esperen purificados por el sufrimiento que proviene del pecado, que los ha manchado inclusive antes de nacer. Presenta un Dios omnipotente, único e invisible, sedicente de adoración, extremado en sus apremios a los buenos, pero inclemente con el pecador merecedor del infierno.
Esta es la razón por la que el mundo está repleto de héroes, las condiciones de control no es pura casualidad, más bien es causalidad que proviene de la conspiración mejor disimulada por los sofismas creados por los explotadores de la humanidad. Para proteger su pode crearon las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, El Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio, en medio de ellos existe un gran conciliador, el Vaticano.
En una sociedad verdaderamente democrática se supone que los miembros de esa sociedad desempañan en papel activo en defensa de sus intereses y a través de sus representantes en los organismos de decisiones creando un balance a su favor. Definitivamente este sistema no es funcional en los países subdesarrollados con un bajo nivel educativo y sistema político corrupto, ejemplo Republica Dominicana.

lunes, 7 de octubre de 2013

República Dominicana al borde de una nueva dictadura


Eramis Cruz

Yo sé que muchos buenos dominicanos se están cuestionando, especialmente ahora con el problema que representa el PLD que aliado al PRD y otras inorgánicas organizaciones políticas aliadas, están proyectando implantar otra dictadura en el país. Existe un gran desafío y este es el momento más crítico, porque es cuando se consolidan las instancias para dar comienzo al monopolio del poder.
No hay dudas, y todo el mundo sabe, que el arquitecto de esa dictadura es el ex presidente Leonel Fernández Reyna, con el apoyo de Miguel Vargas Maldonado, Vincho Castillo, Hipólito Mejía y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, amparado en una gran corporación con estatuto de partido político con el nombre de Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Cada uno de estos siniestros personajes, actúa burlando sus supuestos principios, y el proceso democrático de sus instituciones. En el caso de la Iglesia Católica, está violando los parámetros cristianos en los que la gente sustenta su fe, aprovechándose del silencio de las otras religiones que pescan en río revuelto.
Nadie niega, que como en todos los países, en la República Dominicana existe una minoría con un alto nivel  de vida, pero inclusive esa minoría vive en estado de zozobra por la inseguridad y la incertidumbre que vive el país, la falta de seriedad de las instituciones y los altos riesgo de salud de la población en la capital y en el interior. Con el nuevo gobierno de Danilo Medina, no se esperan soluciones por ser un presidente títere.
Frente a esta alta peligrosidad para la integridad de la República Dominicana, existe la urgente necesidad de un llamado al despertar, de un salto a la realidad, de un llamado a la conciencia, un cambio de actitud de dominicanos. Aquellos que están siendo considerados como masa silente e inerte. Es imperante renunciar a la indiferencia, al consumo de lo inútil, al adormecimiento que produce la inyección de bachatas, deportes televisivos y novelas de banalidades.
Nunca antes el pueblo estuvo corriendo un mayor riesgo de que una minoría poderosa secuestre el Estado y sus instituciones. Leonel Fernández Reyna, igual que Rafael Trujillo Molinas, escaló al poder para convertirse en una persona despreciable, ambicioso de poder, insensible y prepotente, por eso su silencio, esperando como serpiente en acecho, la oportunidad de la campaña electoral para lanzar sus millones de pesos a las calles y comprar los votos de los dominicanos pobres y alcahuetes.
Del mismo modo que lo hizo Duarte, cada dominicano necesita cambiar de actitud, adoptar una posición responsable y rechazar de raíz esa desfachatez con la que pretenden desgobernarnos. Sabemos que somos un país digno de mejor suerte, pero no llegaremos a buen término mientras tantos dominicanos se comporten como ignorante.
Solamente unidos será posible contrarrestar esta nueva envestida contra la democracia del pueblo dominicano. Recuérdese que cuando la anexión a España de nuestro país, al pueblo se le hizo creer que bajo el dominio de la madre patria todo iba a cambiar. Y que inclusive, con el inicio de lucha restauradora, el triunfo contra la fuerza del imperio se veía plagado de limitaciones, sin embargo fue el mismo pueblo dominicano quien directamente confió en su capacidad para hacer el país libre e independiente de nuevo. Pero nuestro gran error histórico ha sido siempre ignorar que quienes realmente no creen en el pueblo dominicano son elementos enquistado en las mismas instituciones del estado y del estado en sí.
Hemos hecho revoluciones para dejar las súper estructuras en mano de una oligarquía traidora. Del mismo modo que Pedro Santana y sus secuaces sirvieron a los intereses más negros contra la instauración luminosa de la Republica Dominicana, así mismo el PLD, ha traicionado el pensamiento
de su líder y fundador, Prof. Juan Bosch, y se ha colocado del lado de la corrupción y la tergiversación. No debería de carecer de motivación e entereza un partido fundado en los albores de la salida de la dictadura, los golpeos contra el pueblo del balaguerismo, y los vaivenes dudosos del PRD que provocaron la salida de su líder y fundador.  Para nadie debió ser más claro el camino y la razón de la marcha.
Estos millonarios políticos, ladrones del los recursos del pueblo, han aprovechado los efectos del llamado neoliberalismo que pretende convertir el planeta en una factoría productiva, donde el capital y quienes lo apropian sean los amos de la humanidad. Pretenden hacer creer que la clase trabajadora no existe, que las organizaciones populares no existen, que las conquistas que con esfuerzo fueron arrancadas a las grandes empresas por los sindicatos y federaciones son excesivas e innecesarias. Y para lo peor, pretenden debilitar el papel del Estado en su relación de poder para actuar en defensa de la ciudadanía en término de empleo, inversión, e iniciativas de proyectos empresariales. Se cambia el papel impulsor del Estado para convertirlo en simple contratistas de las grandes corporaciones. Para estos se están modificando las leyes en muchos países, se cambia la constitución y se crea instrumento de alta investidura, como el caso del Tribunal Constitucional en la Republica Dominicana.
En este contexto de neoliberalismos el gran capital ha cedido una miseria, o dejado caer brizna de la mesa de sus caudales para crear la impresión de que todo el mundo vive bien, un estado de enajenación motivado además por los medios de comunicación.
Frente a esta situación lo única salvedad es la participación consciente del pueblo, la creación de alianzas de las fuerzas políticas, de las organizaciones populares para contrarrestar con la fuerza necesaria y el vigor indispensable las medidas que se están tomando a modo de conspiración a voces contra la democracia y contra los derechos naturales y positivos de la ciudadanía.
Debemos finalmente comprender que aquellas revoluciones, aquellas guerras por la
independencia de los países de América, fueron actos heroicos de los pueblos. Pero en eso tiempo se trataba de crear la patria, de establecer la nación para una clase social que no conocía otro sistema que el de la clase burguesa de Europa. Por eso nunca hemos tenido éxito rotundo, porque es necesario ahora hacer la diferencia. Son esas mismas clases sociales las que se han renovado, ellas son las dueñas de los bancos que forman el FMI, y el Banco Mundial. Ellos no ven de otro modo que no sea por el hueco de sus interese, no por los sentidos de los pueblos sufridos de América.
Las grandes masas adormecidas que conforman los grandes partidos del país, deben salir de allí, todos esos partidos ya han gobernado y no han sido capaces de solucionar los graves problemas del país. El pueblo no tiene nada que buscar en el PLD, ni en el PRD, y mucho menos en el PRSC. Hoy por hoy, o actuamos como seres inteligentes, en defensa de los nobles intereses del pueblo dominicano, o el PLD gobernará hasta quien sabe hasta qué año.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Inmigración haitiana: causas y causantes

 
Por Miguel Espaillat Grullón                                        New York, 19/09/13
El 5 de diciembre de 1905, el presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt,  en un discurso planteó: “La República Dominicana es un verdadero desorden y un país solo de nombre”.  En el 2013, ciento ocho años después, el cardenal Nicolás López Rodríguez,  revive esa tesis, declarando, que la vida en la República Dominicana es un

desorden total. Y cierto que lo es, no porque lo diga, “ese representante de Dios sobre la tierra”, quien paradójicamente él y su iglesia, son partes del desorden, sino, porque estamos inmersos en una pesada tragedia existencial, que una mayoría está padeciendo, sin que su causante mayor, el ambicioso, expresidente Leonel Fernández y co-causantes,  puedan escurrir el bulto de sus dañinas acciones, bajo ningún sofisma, o cualquier otra conceptualización demagógica.
El cuadro desolador, desesperanzador y triste, en que se debaten los ciudadanos de la república, donde la vida se ha convertido  en un infierno, en una país callándose a pedazos, no se puede atribuir de ninguna manera, a la inmigración haitiana, sino, porque el desorden planteado por Roosevelt en 1905, y reafirmando por López Rodríguez, ciento ochenta años después, sigue impertérrito.   
El desastre ecológico que desde ya nos está ocasionando la explotación del oro por la Barrick Gold en Pueblo Viejo, no es por culpa de esa presencia haitiana.  La deuda externa que nos acogota, y el quiebre del país debido al hoyo fiscal dejado por Leonel, rotundamente, no se puede atribuir, a esos infelices inmigrantes.  
No es atribuible a esa inmigración la corrupción rampante, que nos  empobrece cada  vez más, al  extraer más de cien mil millones del erario.  Pero tampoco, esa inmigración es culpable, de que nuestros hospitales sean pocilgas, o que los servicios de agua y luz sean pésimos,  o que los hombres estén matando a las mujeres, o responsables de los miles de embarazos de niñas y adolescente, o de que las ciudades estén llenas de basuras, del alto costo de la vida, de la inseguridad en nuestras calles, o de que la Policía Nacional y la Fuerzas Armadas sean nichos de delincuentes,  o que la juventud se haya corrompido, o de que los cantantes urbanos, estén con su arte, excitando al sexo irresponsable, o de que en la misma frontera la inmigración sea una fuente de enriquecimiento, precisamente, para los encargados de velar para que ese trasvase se haga de una manera armónica, legal, civilizada, justa y humana. 
Tampoco esa inmigración es culpable de la iniquidad e inequidad social, que nos
devora, o del aumento del narcotráfico y del consumo de drogas, o de las fallas en la educación, o la falta de institucionalidad, que malogra nuestra democracia, o de la existencia de un congreso irresponsable, que con sus sueldos, barrilitos y otras canonjías desfalca el erario e irrespeta a su pueblo, o de la venta a precio de vaca muerta de nuestras empresas estratégica. Definitivamente, todos estos males señalados, que nos están conduciendo a un estado fallido,  no son debidos a la presencia de la inmigración haitiana, ni de ninguna otra inmigración.
En resumida cuenta, la inmigración haitiana que estamos tratando, señalada por algunos “analistas” como peligrosa para la dominicanidad, tiene su génesis, en la naturaleza perversa de las clases dueñas de los medios de producción y de servicios, que desde 1844 han gobernado a esta res-pública, quienes en sus mentes, nunca han tenido un proyecto de nación, sino, un proyecto personal de enriquecimiento  a como dé lugar, aunque sea vendiendo el alma al mismo diablo, y el país al mejor postor.  
En este tenor, la inmigración haitiana, viene a ser un problema más, que se suma a los sin resolver, a los creados y a los agravados por falta de una férrea voluntad política, que legal y humanamente, solucione esta problemática, que cada día se empeora, porque como ya dijimos, los responsables de resolverla, no están en eso, y porque nuestro pueblo llano, está en bachata y ron.
Esta situación se ha complicado, con la gestión irresponsable de los sucesivos demonios,  que nos han desgobernado, pero, especialmente con los desgobiernos de Leonel, y porque nuestro pueblo, otrora honrado y trabajador, al compás de los malos ejemplos, del leonelismo,  también se ha corrompido y envilecido; viniendo a ser, que el sector tradicional que se dedicaba a las labores del campo y construcción y labores similares, ya no quiere  trabajar en eso, páguenle, lo que le paguen.
El grueso de ese sector, se ha dedicado al motoconchismo, o son beneficiarios en nomilla por su activismo y militancia política en el peledeismo.  Pero además, la mayoría tiene un familiar en el exterior que le remesa dólares, cajas de comida, tenis, perfumes, pantalones, camisas y ropa interior de marca, y de vez en cuando, a petición, le llegan unos dólares extra, ya sea para celebrar el cumpleaños con buen vino, o abundante cervezas; y si se enferman, u ocurre algún accidente, el familiar en el extranjero cubre los gastos de hospitalización, honorarios médicos y medicamentos; y hasta el partido mete su mano en eso. 
Así vemos, que la gente de la presente generación, formada en el leonelismo, ha asumido la filosofía laboral del Negrito del Batey, enarbolando, que el trabajo lo hizo Dios como castigo, pero esta vez, no se los están dejando al buey, sino a los
haitianos, porque ya los bueyes casi no existen en el campo.
A ese respecto, por doquier se oye, que esos trabajos de las fincas y construcciones, son para haitianos.  Es decir, son trabajos denigrantes, para gente inferiores.  La cosa ha llegado tan lejos, que una mujer de la nueva generación no le hace caso a un trabajador de esa categoría, por considerar que al hacerlo, se rebaja;  decantándose al efecto, por uno de los llamados jodedores, que la montan en buenas jipetas, le hacen buenos regalos, y la llevan a lujosos moteles, todo en un ambiente al son de merengue, bachata, dembow, reggaetón,  ron,  wiski, cervezas, buenos vinos, cigarrillos,  y hasta de otras drogas ilícitas.  
Todo lo expuesto, es parte de la real génesis de la inmigración haitiana, la cual, cada vez se torna más compleja, si tomamos en cuenta, que ni Trujillo con su mano y corazón duro, logró que los dominicanos cortaran su caña, ni que se dedicaran de lleno a otras labores agrícolas y de construcción, por lo que  el mismo, después de la matanza de 1937, se  vio precisado a traer braceros haitianos para cortar la caña en sus campos cañeros,  y en los demás que había en el país.
Trujillo como solución a ese problema inmigratorio, nos dejó el  modelo genocida, el cual como vimos, después no funcionó,  porque el mismo, posteriormente, tuvo que traer braceros haitianos para cortar esa gramínea, porque como ya dijimos, ni  él, con su mano y corazón duro, pudo  lograr que los dominicanos se dedicaran a  esa dura labor.
Ante semejante realidad, ¿Cuáles son las posibles soluciones a un problema tan delicado y con tantas aristas a ventilar?
Ya vimos que el modelo trujillista  fracasó, lo mismo que el modelo irresponsable asumido por Leonel y los gobiernos que le precedieron.
En este inventario de modelos, pienso que el de Duarte es el más acertado, por humano y civilizado. Debemos de avanzar, ya no es posible, ni debe ser, que en esta época pensemos, en resolver los problemas a machetazos, apoyados en patriotismos o en nacionalismos rancios.
Si desde la creación de la República en 1844, hubiésemos aplicado el modelo duartiano de nuestra relación con Haití, que implica un acuerdo de comercio bilateral negociado con seriedad, lo mismo, que una inmigración basada en leyes regulatorias, hoy no tendríamos el  problema económico, social y político, creado por la falta de un comercio y una inmigración reguladas por leyes claras y justas.
En este contexto, para ver el problema inmigratorio desde otro Angulo, hemos de señalar que los canadienses con su Barrick Gold, constituyen el atentado más grande contra la soberanía dominicana,  que con los capitalistas  gringos y europeos blancos y de ojos azules, liderando el neoliberalismo mundial, invaden al país, de forma violenta, solapada, sutil, subliminal, o como sea, apropiándose a grandes pasos y zarpazos, del territorio nacional y las empresas y recursos estratégicos y turísticos, y no los haitianos, que vienen a trabajar por salarios de miseria.
En esta ocasión solo me resta decirles a los futuros gobernantes y a nuestro pueblo en general, que definitivamente, en  conjunto tendrán que enfrentar esta y otras inmigraciones, tomar en cuenta la filosofía de Duarte, del que yo pienso aborrecería y entraría en pánico con la solución trujillistas, porque nos diría:
“Dominicanos, Yo no luché, para que ustedes sean una horda salvaje de asesinos, sino, para que fueran un pueblo de Dios, rabiosamente decente, justo, solidario y civilizado”.
 
Miguel Espaillat Grullón
New York, 9/19/2013

jueves, 12 de septiembre de 2013

Tiempo de inocencia y fantasía


Eramis Cruz

  
No sé si a usted le pasó lo mismo que a mí, viví un tiempo de fantasía, en el que todo se explicaba de manera diferente. En la familia no había nadie enfermo, aparte de que teníamos abuelos muy saludables, la mayoría de los nuestros eran jóvenes o éramos niños. No teníamos ni siquiera uno solo que sufriera de alguna enfermedad de esas que ahora hacen médicos millonarios en el albor de su carrera.
Pero los chicos teníamos nuestro mundo aparte en el que nos decían que Jesús nos amaba mucho, que cada uno tenía un ángel que siempre detrás, ese ángel de alas blancas hablaba por medio de la conciencia para que los niños no hiciéramos lo indebido. Uno sabía que su ángel era el mejor, podría tener aspecto masculino o apariencia de mujer, pero sin cirugía estática ni senos de silicona.
Qué bonito era el cielo de entonces, no era como el de ahora, cuando la gente hasta lo duda, aquel cielo era un lugar donde la mayoría podíamos ir, especialmente los chiquillos y los “tigueritos”.
Era cierto que sucedían cosas malas, pero eran culpa del diablo, nunca de Dios. El diablo tampoco era como ahora que no más se ve por Facebook y otros medios, en ese tiempo hasta le salía a la gente. Un encuentro sorpresivo con el diablo no era considerado improbable.
Era que la mayor virtud de los niños de aquel tiempo de fantasía era la inocencia. ¿Quién dudaba entonces de la amistad de Jesús? Uno parecía oírlo, llamando la atención de todos, con aquella autoridad con la que hablaba, pero al mismo tiempo, con aquel dulzor que destilaba de su manera de tratar a los demás. “Dejad que los niños se acerquen a mí” ―decía. Eran los niños de Jesús que querían tocarle su túnica blanca con sus manitas sucias. ¡Aquel hombre tan diferente al que conocimos después! Durante miles de años se refirió a los niños de la misma manera. No fue su culpa que luego se tornara más tolerante, y permitiera los desastres armados de los imperios y muchos niños se le fueron con Sendero Luminoso y hasta con Fidel por su parecido aunque más bien sus afueras.
Fue después que nos explicaron que Dios no era como se nos había dicho, que era mucho más grande que la propia imaginación. Que un minuto para él era como mil años, por eso pensamos que se ha ausentado por un millón de años, creyendo que para la humanidad eso no es nada. Al final las iglesias hacen el cuento y lo arreglan a su manera, usando solamente l imaginación.
Pero en ese tiempo fantástico, la gente hablaba de la misma manera, todo el mundo hablaba español, después nos dimos cuenta que existían otros idiomas, aparte del latín que era la lengua que procedía de Roma, donde San Pedro y Dios conversaban. Lo único que nadie entendía qué cosa quería decir, ni siquiera el sacristán que a veces balbuceaba algo en latín, y hasta algunas vecinas que contestaban la misa en el idioma del papa.
Pero nada, no teníamos de qué  quejarnos porque todo aquello que no sabíamos de Dios se resolvía de manera muy simple, nos decían que era un misterio y ahí terminaba sin ninguna complicación. De verdad era un buen tiempo. Todo lo malo pertenecía al diablo, incluyendo a Fidel Castro, y todo lo bueno era de Dios, incluyendo a Trujillo, a Franco, a Batista y a Anastasio Somoza. Pero ahora hay algunos que la gente no está segura a cuál de los dos pertenece, como Leonel Fernández y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, esos sí que son dos camaradas “atrevidos” y con buen bolsillo. Uno levante el cáliz y el otro la indiferencia.
Nuestra fantasía era ciertamente una realidad porque parecía de verdad, ¿“cómo de que no”?, si la virgen, eso sí, en silencio, apareció en la Vega Real para animar a los españoles en su batalla mortal contra los indígenas. Fue después que dijeron que era una leyenda.
Fue muy inteligente del hombre que determinó que los niños nacen en el pecado y además condenados por los de sus padres, un absurdo impuesto con la amenaza del infierno. ¿De qué manera podíamos creer que gente entregada a la hostia del señor podría violar niños en pleno neoliberalismo? ¿Cómo ese Dios puede convivir en medio de tanta ignominia? Es por todo esto que muchos creen que el milagro más grande de los teólogos es Hollywood, el diablo se encargó de sus inventos más originales, la OTAN Y el FMI. Hasta ahora nadie tiene más poder que ellos, ni la ONU.
Recuerdo que todas las mujeres del pueblo querían ser como María, que según nos dijeron fue la madre de Jesús. Los misterios de María eran los más extraños, primero era la que más nombres tenía, y después su marido era un hombre inocente que su propio hijo. Los niños no queríamos complicarnos la vida con los misterios, después de todo, no valía la pena si nadie los iba a entender. Fue por medio del niño Jesús que terminé asociando a la virgen, que además entre todas las mujeres, era la más linda, eso se podía ver a lo lejos. Pero aún siendo niño, me preguntaba la razón de su silencio, siempre eran los demás los que hablaban por ella, ni siquiera una palabra, exactamente como las mujeres sumisas a los horrores de la violencia de género. Me decepcioné mucho cuando supe que la foto no era verdaderamente suya, que la hizo un pintor. ¡Cómo le mienten a uno! Hasta la imagen de nuestro querido Jesucristo era falsa, el hombre era de gente de color, de esos predios de Saddam Husein.
Ahora me pueden caer encima, ya no soy un niño como cuando me engañaron, y me metieron de bruces a católico sin saberlo, aprovechándose de mi inocencia. A mí solamente me gustaba la virgen María y no me importaba si el cuadro era falso, al fin ella era la única en cielo tal como era y también gustaba de su hijo, más por su inteligencia y talento que por las cosas que después le atribuyeron, escribiendo de él a diestra y siniestra lo que le dio la gana. Yo por lo menos reconozco un derecho: ¿Por qué no ha de tener derecho el burro a crear a su dios a su imagen y semejanza, del mismo modo que lo teólogos? Aprovechando que Dios no está, que se fue por un rato, lo presentan apoyando a la derecha, en contra de los oprimidos, con una biblia que eterniza la esclavitud. Por eso más de medio mundo no le cree.
Pero como siempre pasa, todos los reinos caen, de la misma manera, todos los tiempos pasan, especialmente aquellos considerados fantásticos. Aunque debo reconocer que los tiempos no pasan para todo el mundo, en término virtual. Sin embargo aquellos incapaces de perder la inocencia, siguen siendo como los niños, y siguen escuchando a Jesús, pidiéndoles a los soldados del papa y Barack Obama que dejen que los inocentes lleguen a la verdad. Que dejen tranquila la tierra donde nació Jesús.
Pero le recuerdo al lector que este asunto de la inocencia es más serio de lo que uno se imagina. Y parece que es más fácil a los inocentes entrar al reino de los cielos aunque no tengan una residencia o una tarjeta de crédito para pagar los costos del Vaticano.
Otro que perdió la inocencia fue Lucifer, el ángel más querido de Dios. Quiso reclamar parte del poder después de leer sobre el funcionamiento de la democracia, creyendo que Dios lo iba a escuchar, y pensando que tenía las agallas de Fidel Castro o Hugo Chaves Frías, un chance que no se corrió Danilo Medina cuando Leonel Fernández era el presidente del paraíso dominicano.
De esta manera uno se da cuenta que la democracia es un sistema que no funciona ni el cielo ni en la tierra, en el cielo porque lo que existe es la teocracia y solo hay un jefe, y en la tierra porque hay muchos jefes y ninguno cede lo que tiene ni para dárselo a los niños de Jesús.
Para quienes perdimos la inocencia se nos acabó la fantasía, a pesar de tantos que hablan de lo contrario. Sin embargo estos son procesos normales y parte del crecimiento del ser humano, pero debo confesar que es bastante caro vencer las cosas de la inocencia, la ingenuidad de la religión, los cuentos que no le dejan saber a nadie que se trata de una ficción, y luego pasa como mentiras ideológicas y sin un desenlace que compense el valor del arte.
Aunque le resulte difícil a muchos fanáticos pervertidos, todos los hombres y mujeres de este mundo tienen vocación para ser libres, y existe una estrecha relación entre la libertad y la verdad. Uno no es libre mientras sea una manipulación de quienes pretenden disfrazar la realidad para prolongar sobre el mundo el dominio del universo dizque por designio divino. Dejad que los niños alejen de los malvados, permitan que vengan a mí, diría Jesús, no quiero más hombres de rodillas, no más gente inocente, incapaz de elevar su voz en defensa propia. Que venga otra vez a desmentir los misterios, que la virgen no pudo ser madre del hijo y del padre al mismo tiempo al menos que practicara el incesto que prohíbe.
Ella misma lo denuncia con su silencio, por ser la más sufrida de todas las mujeres sobre la tierra. Su hijo fue el más grande de los hombres, y no lo mataron en la cruz como muchos creen, tal vez le mataron el cuerpo, pero no el alma. Lo mataron el día que lo hicieron hijo de los duendes para echarle a perder el proyecto que tanto sacrificio le había costado. Por eso ella no dice nada, ni por su boca ni por la ajena, pero el silencio también habla, cuando la gente quiere oír. Hace tiempo que nos dimos cuenta de la jugada contra los inocentes, al final son los astutos y maliciosos los beatificados. Quieren hacer santos a todos, incluyendo a María, al negro San Martin, a Juan Pablo Duarte, a todos para que vuelvan a ser como los niños, la inocencia les ha dado muy buenos resultados a los G20 y sus comparsas.  

La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...