lunes, 4 de enero de 2016

Bienvenido Lara Flores: La Chispa duartiana en el pecho


Sergio Reyes II

Casi cuatro décadas de ingentes iniciativas y descollantes logros caracterizan el transitar de este incansable quijote por los venturosos senderos de la babel de hierro, una ciudad que acogió como suya, en 1979, y a la que se ha entregado en cuerpo y alma desde entonces, metiendo las narices en todo aquello en lo que ha podido en aras de influir o ayudar en busca del logro de acciones positivas en favor de la comunidad dominicana e hispanos en general,  residentes en Nueva
York.

La jovialidad, que contagia a quien le conoce, la creatividad que define a sus proyectos  y la intransigencia que le caracteriza en las incesantes jornadas de lucha en pos de reivindicaciones comunitarias en las que de continuo se enrumba, le definen como un auténtico quisqueyano, filántropo, activista comunitario y Patriota a carta cabal.

Las calles de Washington  Heights e Inwood, en el Alto Manhattan,  así como el Bronx, Brooklyn y Queens, conocen de sus andanzas, con su abultada carpeta llena de proyectos bajo el brazo, avizorando mejoras y paliativos que puedan contribuir con la mejoría  en las condiciones de vida de sus compueblanos establecidos en la Gran Manzana en busca de una vida más auspiciosa para sí mismos y sus familiares establecidos en la lejana isla antillana de Quisqueya.

En pos de esos sueños, proyectos e iniciativas le ha tocado desempeñar múltiples cargos que van desde los estamentos consulares de la República Dominicana, con sede en NY, pasando por funciones en entidades comunitarias y patrióticas junto a labores de apoyo y coordinación con organismos deportivos y culturales, entre otras labores.
 

Por años, ha mantenido viva la lucecita del saber, el amor por la lectura y el estudio de la historia y la cultura en general de la Nación dominicana , gracias al sostenimiento, a veces en condiciones sumamente  precarias, de un ingenioso negocio de venta de libros que, precisamente por su condición informal e itinerante, ha podido mantenerse, en un mundo como el actual en el que la tecnología amenaza con aplastar a su paso  a la ancestral industria del libro impreso y la edificante y placentera vivencia que constituye el disfrute de la lectura de un buen libro entre las manos al tiempo de paladear un rico sorbo de café.
 

Como parte de esa labor, le ha tocado hacer las veces de mecenas literario y mentor de toda una pléyade de escritores, residentes en la urbe o recién llegados, quienes un buen día se avecinaron por los predios de su estantillo de venta de libros, con un paquete contentivo de la publicación en la que tenían puestas sus ilusiones y expectativas y que pretendían promover y difundir entre la comunidad hispana, contando con los buenos oficios del afable librero y activista cultural. 
Del apoyo recibido y del profundo significado que tuvo, en su momento, este espaldarazo, puede dar fe el suscrito. 

Pero, las andanzas y ejecutorias de Bienvenido Lara Flores van más allá.  
Como emulo y seguidor de las enseñanzas de Juan Pablo Duarte, se ha constituido en porta estandarte de las predicas del patricio  en territorio estadounidense,  para llevar, a cada rincón en donde habite un dominicano, el luminoso ejemplo del Padre  y Fundador de la República Dominicana. 
En esos afanes y en despliegue de trabajo creativo, unas veces solo, otras tantas acompañado de otros con iguales iniciativas y ardor patriótico, ha luchado porque se erija estatuas, bustos y monumentos, se coloquen tarjas y rótulos, se construyan y bauticen edificios, plazas y parques en los que, junto al disfrute placentero y el cultivo se las letras y las artes, también se honra y rememora, en forma solemne, el recuerdo del patricio dominicano y otras tantas figuras que forman parte de nuestra historia y prestigian la cultura nacional.

En varios condados  ciudades y barriadas del área triestatal así como en otros puntos de los Estados Unidos, se puede ver, a cada paso, la huella latente dejada por el incesante andar de este Patriota a carta cabal que responde al nombre de Bienvenido Lara Flores.

Precisamente en estos días en que los vientos de un nuevo año anuncian la necesidad de cambios, para mejor, el nombre de ese fecundo y altruista personaje se hace sentir como una opción de primer orden para asumir la dirección del Instituto Duartiano en los Estados Unidos  -con sede en Nueva York-, que se apresta  a la realización de sus elecciones para escoger una nueva Directiva.
 

Como viejo estratega de enconadas  y artificiosas luchas, Lara se ha lanzado al ruedo, portando un fardo de propuestas  en las que retoma lo mejor de sus ejecutorias anteriores al frente de la citada entidad, junto a novedosas  iniciativas que, como es característico en el se dispone a implementar  tan pronto asuma las riendas del organismo.

Con el lema DUARTE VIVE! -que identifica a su Plan de Trabajo-, el viejo  guerrero se dispone a dar, quizás, su más  decisiva batalla en pro del rescate y difusión de los ideales Duartianos y su enseñanza entre los integrantes de las segundas y terceras generaciones de dominicanos residentes en la gran manzana, quienes, en su gran mayoría, desconocen el inmenso legado dejado por ese grande hombre y la magnitud  de la deuda  que con el tenemos pendiente los dominicanos.

No albergamos dudas de que Bienvenido Lara se alzará con el triunfo en esta amistosa lid; más aún  pienso que todos debemos acompañarlo y apoyarlo en esta noble  cruzada.
 

Con Lara, el ideario y las aspiraciones nacionalistas  del patricio Juan Pablo Duarte estarán  depositados en las diestras manos del más experimentado timonel.

Sergio Reyes II 1. Escritor costumbrista, investigador historico y articulista de opinión

NYC. Enero 4, 2016.

domingo, 3 de enero de 2016

Sin usted no será posible

Sin usted no será posible

Eramis cruz

Hoy es un gran día para todos, pero muy especial para usted. Vamos a trabajar con el mismo ánimo y como dice aquella bella canción "yo no me doy por vencido", no lo estamos haciendo tan mal, solo nos falta un poco de interés en puntos que parecen sin importancia. No olvide, pero no olvide nada, eso es muy peligroso, es como descuidar un cáncer o un síntoma de salud que persiste por varios día. Cuídese mucho, usted es una gran necesidad. Recuerde que cuando uno se muere en realidad no se va, se quedan millones como uno, en otras palabras se queda usted. Es que somos un conjunto el cual esta compuestos por particulares.

¿Que vamos a hacer sin usted? Ya lo tratamos y no nos dio resultado. El humano no esta hecho para sobrevivir solo, una sola persona no puede hacer todo, ni lo piense. Mientras usted se hace un experto en comunicación, aprende nuevas inventivas en su empleo, alguien tienes que sembrar y cultivar las habichuelas, o tomarse el tiempo para alimentar a su tierno bebé, quizás el próximo presidente del país. Así nacemos todos, con el potencial guardado en nuestros genes, un regalo que nadie nos puede negar.

No importa cual sea su modo de pensar, tenemos que insistir en la felicidad, en el amor que no espera nada a cambio. A veces me pregunto igual que usted si debí hacer lo que hacen algunos, dedicarme a hacer fortuna, pero no, mi fortuna no es necesariamente material, tengo mi manera de llevar la vida y esa es la que me funciona, igual que a usted. No podemos olvidar, no es bueno olvidar las cosas buenas, a veces ni siquiera las malas, porque entonces dejamos de valorar las buenas que no fueron por casualidad, sino por causalidad que una y otras tienen origen un puntos convergentes o divergentes, no importa. Usted tiene una gran propiedad, esa si que le toca solo a usted, es un universo tan grande como el espacio sideral, el mundo de su interior, todo depende si puede verlo, mejorarlo, compartirlo o conservarlo.

Pero yo insisto, no vivimos solos, uno no pude vivir solo, creer que se vive solo, es una ilusión, todo estamos acompañados, somos muchos en un mundo tan pequeño, yo lo sé cada vez que voy a la cocina y pregunto quién y por quién esta funcionando el refrigerador. Ademas lo sé cuando me informo de los acontecimientos del mundo. Unos contribuyen para que el mundo sea mejor y otros para que sea peor. Lo sé cada vez que trágicamente cae una inocente víctima de un crimen absurdo, no digo sin sentido porque ¿Cual crimen o criminal tiene sentido?

Le vuelvo a repetir, usted igual que yo puede ser feliz, pero feliz de verdad, pero no con una sonrisa de payaso para mentirse a sí mismo, cuando hay tanta grandeza en uno, desde que nace hasta que muere. Claro, todos queremos llagar lejos, queremos ocupar un primer lugar, pero no podemos todos tener un primer lugar porque entonces el lugar no tendría mérito. Pues resulta que no lo tiene, todos estamos en el primer lugar con la más alta dignidad que se pueda concebir. ¿Quien puede negar que el trabajo que hace un recogedor de basura no es tan importante como el que hace un médico? Ni siquiera se nos ocurre vivir un año sin recoger la basura. Tan importante es quien es elegido como quien es elector.

Es como decir que no podemos hablar todos a la vez, si queremos escuchar o ser escuchado, aunque si podemos gritar todos a la vez cuando necesitamos llevar el un mensaje para romper un patrón que hiere nuestros más elementales intereses. Entonces no se quede callado, un coro no se hace on una sola voz ni un ejercito con un solo soldado. Tenemos mucho dones, podemos vencer al más fuerte que nos impide llegar desde su posición de tirano, o pedemos vencer al pequeño tirano que se esconde en el interior de nuestra conciencia, pero lo haremos si comprendemos que en realidad dependemos unos de los otros.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Dios ni te da ni te quita sino tu

Eramis Cruz

Un regalo con motivo de la navidad parece un gesto muy inocente. Un cosa es compartir y otra muy distinta es regalar. Es extraordinario cuando ayudamos a vivir a alguien, a salir adelante sin humillarle y mucho menos inutilizarle. Yo no pido porque lo considero mediocre. Pero sobre todo, porque me he dado cuenta la satisfacción que deja ser capaz de obtener lo que se necesita. La otra razón es que es humillante tener que pedirle a quien de sobra sabe que se necesita. No entiendo porque en nuestra cultura caribeña a la gente le gusta tanto pedir o implorar que le den.
Es obvio que se le pide al más fuerte, o lo que es lo mismo, al que más tiene, y yo me pregunto ¿si todos somos iguales ante los ojos de Dios por qué alguien ha de ser ser más fuerte que yo o tener lo que miles carecen? La repuesta puede encontrarse en la naturaleza humana, aquella directamente vinculada a las supersticiones o creencias que han venido a ser piedra angular durante muchos siglos para hacer posible la dominación del más fuerte que le permite implementar los sofismas para la opresión de los más débiles. Pero como dice un dicho, “el valiente vive hasta que el cobarde quiere”.

Pero la gente suele pedir o esperar los milagros que le permita beneficiarse de manera gratuita. La experiencia enseña que los milagros no suceden, y si sucedieran sería cuestión de rarezas tan poco frecuente que se hace un mito que pocos viven. Por qué no mejor preguntarse si tiene sentido pedirle a Dios que te ha dado tanto, incluyendo la vida y los medios para ser lo que tu quieras.

Pero mucha gente es tan ingenua que hasta lo que obtiene por su propio esfuerzo lo atañe a que Dios se lo dio para luego no tener excuso por no compartir lo que le fue milagrosamente cedido. Yo estoy convencido de que si Dios fuera como la gente lo define, sería el Dios más estúpido de la existencia universal. En gran manera, me responsabilizo por mi propia opinión y puedo decir que para mi no hay nada más ridículo que un Dios completamente absurdo.

De ser cierto que Dios creó el mundo, creó al hombre y a la mujer, creó la ciencia, y hasta al mismo diablo, para decir que tanto lo malo como lo bueno, entonces para que pedirle y para que exigirle que permita los milagros. Que uno no tenga la habilidad para hacer lo que satisface sus necesidades teniendo los materiales, es algo muy diferente.

Al contrario, creamos las condiciones psicológica y las estructuras sociales que abren las puertas al oportunismo y al abuso. Es increíble que algo tan perverso tenga relación con cosas tan divinas. Pero ya sabemos que el perro ladra más para intimidar que para morder. Por eso la verdad es tan poderosa que la mayoría de la gente tiene miedo da rebatirla o defenderla.

Las personas más felices no son las que más resuenan sus carcajadas, sino los que son auténticas y se deben a su propio esfuerzo. Ese fenómeno de la felicidad se concretiza a pesar de tener éxitos o fracasos. El éxitos no tiene el mismo significado para todos, ni el fracasos la misma connotación. Hoy por hoy, predominan las apariencias como producto de los medios que hacen posible la disimulación. Y cuando ésta no funciona el recurso con más sentido es el de la alucinación.

En otras palabras, no tengo que pedir porque todo lo tengo, y si no lo tengo,  solo necesito confirmar la regla. Eso puede ser dicho con seguridad, porque por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios contamos con el potencial para ser como él.
Todo lo pecaminoso que nos ocurre, toda la fatalidad que nos hace sombra no son más que el producto de nuestras propias limitaciones, especialmente porque permitimos que los intereses propios o ajenos determinen nuestro comportamiento y los senderos de nuestras vidas.
Decir que el que “nada tiene nada vale” es despreciar que nuestra naturaleza no tiene precio y que la razón de nuestra existencia se fundamenta en lo que somos y no necesariamente por lo que tenemos que fácilmente podemos perder con un solo tropiezo o con la llegada del ultimo día.
Frase sabia es aquella que dicta que “vivir con dignidad es no tener que pedir lo que uno se merece”.  

viernes, 25 de diciembre de 2015

La piel para el camuflaje


Eramis Cruz

Jesus llorando de impotencia en una foto a todo color. Esta es la parte más odiosa de la religión y el concepto de la fe, de por sí muy contradictoria, la celebración del nacimiento de Jesus con una imagen ya adulto que llora por la humanidad, por esa humanidad que lo llevó al cruz. Se pretended hacer creer que estamos destinados a ser sufridos y esclavos de nuestras propias circunstancias. Esta es una manipulación inaceptable, específicamente porque hace más de dos mil años que esta historia o leyenda se esparce entre nosotros.

Pasamos de la esclavitud, como sistema social al feudal monárquico y de ahí al capitalismo que se han definido eterno, luego de éste estamos supuestos a pesar un sistema más avanzado, llámese como se llame y a pesar del tiempo la historia persiste. Es la gran mentira de la humanidad establecida por las elites sociales en combinación con un clero servicial que se dedica a programas paliativos y caritativos para maquillar la miseria y la ignorancia de millones de seres humanos. Estos son los que como ganado se lanzar a malgastar lo poco que consiguen con el esfuerzo de su salario para comprar porquerías de la gran industria que a la vez niega las fundamentales condiciones de trabajo a millones de empleados y trabajadores. Quien puede creer que un Dios perfecto haya creado algo tan imperfecto. Habrán los ojos mis gente.

Ahora bien, al final la mayoría de la gente no cree el cuento, pero por un asunto de conciencia pretenden seguir el juego, y por eso hoy tenemos las páginas sociales para presentar a todos color nuestras propias hipocresías. Votamos por gobiernos corruptos, vivimos pagando altas rentas con la impotencia no poder negociar un contrato, ya que no hay suficiente viviendas, un deficit que los mismo dueños o propietarios crean. El crimen nos arropas por las calles y en nuestros propios hogares, mientras la violencia de género es un flagelo que desgarras la vida de mucha mujeres y su familia, no solo cuando se mata sino también por la situación familiar que precede a cada asesinato de una madre de familia, y en algunos casos, padre de familia.

Por eso esa hipocresía en las páginas sociales que nos hace nos ver como payasos en el circo.  Como en un teatro de la antigüedad es el personaje detrás de la mascara.

Le doy seguimiento a una joven en Facebook que en varias ocasiones ha escrito párrafos muy bien editados en inglés porque ella nunca escribe en español a a pesar de que sus padres que la criaron no hablan el idioma, pues en ocasiones he buscado sus escritos en Google y he encontrado el avergonzante plagio. Pero esa es la manera en que nos exponemos públicamente cubriéndonos de una piel que nos es nuestra, ignorando que es más gratificante ser auténtico, aun cuando se escriba con falta de ortografía. Lo peor es que esta situaciones se dan hasta “en las mejores familias” a pesar de un Jesus que llora por una humanidad que al final su Padre Todo Poderosos destruirá y que inclusive el mismo Jesus dijo que son muchos los llamados pero pocos los escogidos.

Nada de lo antes dicho desmiente los avances de los últimos tiempos, pero las primicias de esos avances vienen de generaciones anteriores a la actual. El mundo está repleto de payasos y sus risas a carcajadas complementan la piel camuflada de una mayoría incapaz de liberarse de los lazos invisibles que la tan a condiciones indignas. No diga usted que no, que un procedimiento médico en este país puede costar de 20,000 a 40,000 dólares, y una buena universidad hasta más de 40 mil, el salario anual de muchas familias en USA y no hablar de los países del llamado desarrollo sostenido. No es que Dios no nos ayuda, es que nosotros todo se lo queremos dejar a él que prefiere llorar por los menos afortunados.

martes, 15 de diciembre de 2015

Actitud contra Intimidación

Eramis Cruz

Me creo preparado para lo peor de ser necesario porque como dice una canción “solo se vive una vez”, agrego que también solo se muere una vez. A pesar de que tomo mis medidas como los demás,

Es lamentable tener que reconocerlo, pero hoy por hoy, el crimen forma parte de la oferta y la demanda. Más allá de la criminalidad están las coyunturas que lo permiten. A parte de eso, el miedo de la población es fomentado porque le conviene al Estado en lo que respecta a los sectores interesados, al verlo como fin y como medio para mantener las fuentes de sus ingresos u operaciones económicas, al igual que el mantenimiento de ciertos privilegios y dominios de carácter oligárquico.

En mis años de adolescencia nuestro país era una maravilla y no lo sabíamos. Todas las casas de nuestros barrios permanecían abiertas y no había un desconocido que penetrara un hogar sin ser cuestionado por los vecinos. Varias veces vimos criminales que fueron apresados por los lugareños y conducidos al cuartel policial de la ciudad. Pero ahora es peor, porque también son policías o agentes del orden los que asaltan y sirven como sicarios. El problema del miedo demanda de una solución y el primer paso es cambiar de actitud frente al crimen, tanto el callejero como el de cuello blanco. Demanda de la intervención firme del Estado y de la ciudadanía.

Una de las tantas muertes que están sucediendo en nuestro países ocurrió en la República Dominicana cuando un ejecutivo de la compañía Claro fue apuñalado por un desconocido en el parque Mirador Sur. Se trata de Rubén Daniel Núñez Piña, de 64 años, un ciudadano de México que trabajaba en nuestro país. Aun no se sabe la razón del crimen contra este señor.

Recuerdo una noche en ese mismo parque, el verano de 1978 mientras cómodamente tirado sobre la grama conversaba con mi novia, hoy la madre de mi primer hijo, se nos acercaron dos fulanos y nos dijeron si no sabíamos lo que había ocurrido en ese lugar. Los tipos pidieron mi identificación pero cuando insistimos en quiénes eran se marcharon, quisimos localizar a la policía, pero ellos desaparecieron con rapidez.

Anteriormente yo había tenido una experiencia peor cuando invité a una chica de Padre la Casas a una caminata orillando el mar en los alrededores del kilometro 12 de la Autopista 30 de Mayo. Dos fulanos estaban parados a cada lado del camino, tenían en las manos  dos largos y afilados cuchillos. De momento no supe qué hacer, pero mi instinto no me sugirió correr, con la muchacha detrás de mi pasamos la encrucijada, menos mal que al parecer solo se trataba de intimidar. Es duro pasar por algo similar, uno se siente que la vida se le escapa sin tener nada a su favor, excepto lo que el azar le repara.

Es urgente que la ciudadanía se pondere para que tomemos acciones contundentes contra este flagelo de la criminalidad. ¿Para qué tenemos las iglesias, los partidos políticos, las instituciones públicas y privadas, incluyendo los recursos del Estado y las leyes que rigen la vida constitucional? La respuesta es que tiene que establecerse una política con planes concretos para acabar con el crimen y los criminales. Tenemos el recurso intelectual para hacerlo, pero primero es necesario tapar las brechas por donde muchos se enriquecen aprovechando los canales de la criminalidad. Por ahí transitan las transacciones comerciales para lavar dinero sucio por medio de nuestras instituciones bancarias y otros negocios pintados con la decencia.


no le tengo temor a los alcances de mi celular. Le activo la localización para que todo el mundo sepa donde diablo me encuentro. Pienso que no soy un terrorista para que se me persiga. No subestimo a los criminales callejeros, esa es una maldita plaga que se alimenta del miedo de la gente, pero sobre todo, porque saben que la gente a veces actúa peor que los animales cuando se trata de defenderse una a la otra. No veo una razón lógica para que en un residencial los muchos les tengan miedo a unos cuantos desgraciados.

jueves, 27 de agosto de 2015

Los judas atribulados

 Por Andrés L. Mateo. 27 de agosto de 2015 - 5:00 am - 2      


Un Judas atribulado tiene el poder de hacer su ración de daños, su traición, en cierto modo, es un espectáculo del miedo. Incluso es un ritual erótico porque el Judas atribulado se tiene que desnudar frente a todo el mundo.

Fuente: http://acento.com.do/2015/opinion/8278802-los-judas-atribulados/


Un Judas es un Judas. Y decirlo así parece una tautología, pero es bueno aclararlo porque el único que no se siente Judas es un Judas. La noche del 23 de marzo de 1844 Juan Pablo Duarte entraba en la casucha destartalada que ocupaba Pedro Santana en la ciudad de Azua. Nadie sabe qué hablaron. La historia solo registra el desplante que Duarte sintió frente al caudillo seibano, y la retirada silenciosa del patricio acompañado de sus combatientes; mustio frente al estupor y la impotencia. Santana no conocía a Duarte, un idealista de mierda que escribía versos, y del cual había oído hablar. Duarte, quien tampoco conocía a Santana,  lo calibró en la petulancia del hatero habituado a mandar peones, y el aura del triunfo de la batalla reciente. ¡Judas!- dijo entre dientes el Padre de la patria, montándose en su caballo-, y diecisiete años después, en marzo del 1861, Santana era un Judas, un traidor perdido para siempre en la alternativa de sus mentiras.

Nada hay más triste que un Judas atribulado. Un Judas es siempre la omisión de alguien. Una agresiva y engreída manera de no ser que lo lleva a creer que todos son sus semejantes. Un Judas simula, inventa, aparenta, y elude así su propia condición. “La mentira se instala en su ser y se convierte en el fondo último de su personalidad”. Pero si es un Judas atribulado se excede en el disimulo de sus pasiones. Cuando asume la defensa de un gobernante de turno es el más radical, eufórico, implacable. Con su vozarrón crea un nicho de infalibilidad, y con el párpado algo plegado amenaza a todo el que no esté con su defendido. Es un trueno, se pasea por todos los salones, hace fortuna, encuentra una mirada glacial y la desdeña, es la pausa de la conversación en las fiestas de los diplomáticos, y parece que es la sombra protectora del amo. Pero tan pronto advierte que el amo va a caer del poder se repliega buscando campos de acción más efectivos. El Judas bíblico, padre de la metáfora, besa a Jesús no por remordimiento, sino porque se había secado, endurecido, porque ya era incapaz de legitimar otro azar. El Judas de nuestros días traiciona por haber llevado la sumisión hasta el extremo, y ser un lambón de oficio que pone sus bienes por encima de la lealtad. El Judas bíblico se bambolea en la soga del ahorcado. El Judas de hoy en la obscenidad.

Un Judas atribulado tiene el poder de hacer su ración de daños, su traición, en cierto modo, es un espectáculo del miedo. Incluso es un ritual erótico porque el Judas atribulado se tiene que desnudar frente a todo el mundo.  Pierde todos los escrúpulos. Antes justificaba y alababa sin medidas al líder a quien atribuía todos los dones, como un ser superdotado; y unas horas después, sin ningún remordimiento, lo abandona. El simulador jamás se entrega, su objetivo es mantener sus privilegios y hacerse útil a los ocultos intereses del orden. Y el modelo político rápidamente le recompensa. El Judas bíblico, bamboleándose en la soga, tiene el saquito con las treinta monedas apretado en las manos. El Judas de hoy recibe nombramientos para sus familiares, recompensas y cargos diplomáticos. El antiguo jefe ha sido abandonado sucesivamente por sus Dioses, sus vasallos y sus aliados. El Judas verdadero solo asciende  para volver a caer, traicionar, y volver a crecer. Esa viñeta es la más parecida a la historia dominicana.

¿De dónde saca un Judas atribulado el mandato de vivir?  ¿Se puede alguien inventar sus rasgos? Nadie es un Judas sin volverse ilustre. Únicamente leyendo su práctica se puede reconocer a un Judas atribulado. De un solo vistazo Duarte reconoció en Santana al Judas de sus martirios, y no confundió el desencanto con la verdad. Nuestra historia es escatológica y ruin, frecuentemente son los Judas, los canallas, los triunfadores. La verdadera revolución que necesitamos tiene que ser moral.
Pido perdón a mis lectores por estas reflexiones casi filosóficas, me brotaron de un tirón después de leer dos artículos de César Medina, un verdadero triunfador de la sociedad dominicana. Me resulta imposible atravesar la inasible y movediza frontera que separa la posesión de la representación. Un Judas es un Judas.

martes, 18 de agosto de 2015

Hablemos: aprendiendo de la rutina



Eramis Cruz

Nosotros podemos ser nuestro mejor maestro, observando elementos y proceso de la rutina diaria. Las buenas relaciones humanas nos facilitan la vida, aunque eso no quiere decir que tenemos que agradar a todo el mundo. En toda comunicación hay un emisor y in receptor, el éxito consiste en saber corresponder cuando desempeñamos ambos roles.

Pero a pesar de una buena comunicación con quienes nos relacionamos en el entorno familiar, en el empleo o en actividades sociales e institucionales, es imperante tomar en cuenta que todo el mundo necesita su espacio. Esto se conoce como espacio vital y aplica también a las parejas, a los hijos e hijas. ¿Cómo se puede vivir hostigado todo el tiempo? El aire se contamina y se hace imposible respirar. Con frecuencia notamos a dos o más personas de pie sosteniendo una conversación y cuando alguien se acerca demasiado, la otra persona retrocede. Este es un indicativo de que el espacio vital, que como un aura determina el marco de nuestro cuerpo, es indispensable para vivir cómodamente en el entorno. Por ejemplo, en muchos hogares el cuarto de baño es el único lugar en el que se puede estar un momento consigo mismo, y cuando ese espacio no se respeta la persona siente como que necesita un día en un hotel para relajarse un momento.

La saturación debida el crecimiento poblacional en las ciudades hace difícil contar en el hogar con un lugar apropiado para estar solo cierto tiempo, lo mismo ocurre en los lugares públicos. Esto contribuye con el incremento del stress y otras afecciones sicológicas o emocionales.
La otra invasión a la privacidad es la injerencia en los objetos personales como el diario, el teléfono celular, tableta y todas las cuentas privadas electrónicas que por descuido se dejan abiertas en el monitor. Es innegable que en una familia existe una jerarquía, los padres, los hijos, los abuelos, los sobrinos y los primos, pero a diferencia de varias décadas atrás, nuevas leyes determinan algunos derechos que no toman en cuenta tal jerarquía luego que la persona pasa de niños a adolescentes a legalmente adulta.
Tal vez lo más beneficioso para comunicadores y receptores actuando en un entorno compartido podría ser establecer los parámetros que determinan el espacio vital al que por derecho y sentido común pertenece a cada persona, independientemente del tipo de relación existente. Es importante diferenciar la invasión a la privacidad como producto circunstancial, como el limitado número de habitaciones del hogar comparado con la composición familiar, de aquella que se ejerce como iniciativa personal para crear un estado de dependencia en la persona con quien convivimos. En este caso no es extraño el conflicto de quien se siente perjudicado ni que adopte actitudes defensivas.

jueves, 13 de agosto de 2015

Cuando la migración no tiene madre



Eramis Cruz



Conducir un vehículo de motor fue para mí una fantasía desde que era un chico, obtuve mi licencia de conductor tan pronto alcancé la mayoría de edad y han sido muchos los vehículos de mi propiedad. En eso pensaba mientras transitaba la Avenida Grand Concourse. Salí en mi Ford Escape, el aire acondicionador estaba como un congelador, el GPS se negó a conectarse pero yo sabía a dónde iba, eso es una gran ventaja para cualquier persona. Conmigo iba mi amigo Junior, un joven recién llegado a esta gran ciudad. Teníamos la misión de ir a varias empresas en busca de empleo para él. Hicimos un recorrido por un par de condados neoyorquinos, positivamente Junior tiene buenas perspectivas.
 Mientras conducía, el vehículo se estrellaba contra el tiempo de mis recuerdos, fue en ese entonces que por una decisión fortuita,  tomé mi ligera valija, dieciocho dólares en el bolsillo y con una esperanza con piel de rinoceronte, abordé un aparato de Dominicana de Aviación y crucé el Atlántico hace 37 años.

Hay muchos que después de un tiempo han estabilizado su mundo y el de sus proles. Entonces es fácil olvidar que por estos predios aun llega gente en busca de un sueño y que merece algún tipo de solidaridad o condescendencia. Las cosas pequeñas adquieren una gran dimensión cuando en verdad se necesitan para resolver otras mayores, un pasaje para el subterráneo, por ejemplo.    
No es el país, ni la distancia que se recorre la que importa, sino la circunstancia que te convences y te obligas a recalcular las coordenadas del mundo a explorar por un empleo y la garantía de un futuro de mejor suerte. Es de conocimiento general que la necesidad es el elemento motivador de toda acción, y hasta reacción, especialmente la necesidad de carácter económico.
Volviendo a mis memorias, debo decir que más de una vez me quise regresar a mi país, pero cuando soñaba que había regresado despertaba con la impresión de que había tenido una pesadilla. En realidad era muy joven cuando arribé, a sabiendas de que en poco días me convertiría en un indocumentado, una diferencia con los ilegales pero muy leve. La diferencia era tan mínima que un día llegaron a la factoría los agentes de migración, algunos corrieron despavoridos y se escondieron en cualquier hueco o se arriesgaron por las escaleras de incendio.  Pero otros estábamos muy cerca de la puerta frontal, a la vista de todos y terminamos acorralados como las reses en corral. 

Luego comentaron los trabajadores que el patrón nos había traicionado para deshacerse de aquellos más conflictivos, especialmente los que queríamos afiliarnos al sindicato. Logré salir de allí gracias a los buenos oficios de un bogado que en realidad no lo era. Durante los tres días de detención y firmando documentos sin saber lo que decían, aparecieron los amigos para unirse a mi rescate debido a mi reputación de líder juvenil de una iglesia del Alto Manhattan. Todavía era el tiempo cuando ser un indocumentado o un ilegal, era un inconveniente pero no necesariamente un crimen. No existían las penalidades ni apresamiento por largo tiempo como en los últimos años.
Hoy puedo resumir en pasos amplios el camino recorrido. Cambié mi licencia de conducir por la de Nueva York, inicié un curso de inglés, volví al país cuatro años más tarde después que tenía un apartamento rentado. Entonces me había divorciado de un amor tormentoso y de otro amor de verano. Al volver al matrimonio fui apremiado con mis dos hijas maravillosas que sumada a mi hijo por excelencia, fueron los únicos descendientes. Ya había obtenido la certificación de equivalente de la secundaria, luego ingresé a la universidad. En el 1992 hice la ciudadanía de los Estados Unidos, y después de varios empleos en la industria del vestido, ingresé a la universidad; venciendo los desafíos logré un empleo en la Ciudad de Nueva York. Ahí trabajé para  tres departamentos por veinte tres años hasta mi retiro definitivo en el 2014. Tengo el beneplácito de haber publicado cinco obras literarias.

Ahora debo volver a mi amigo Junior, que también dejó en la isla a su mujer con la esperanza de que un día pueda seguir sus pasos. No todos seguimos las mismas sendas, pero siempre estamos compelidos a luchar por cosas muy similares o análogas. Junior es un recién llegado, pero tiene una ventaja comparado con otros inmigrantes, él era indocumentado en su República Dominicana porque nació en Estados Unidos y su madre fue deportada y se lo llevó cuando el tenía siete años de edad.
Como a su madre no se le permitió volver a su apartamento a recoger sus pertenencias y documentos, ni contó con un familiar que lo hiciera, el niño estuvo desprovisto de identificación por más de veinte años. Se pudo inscribir en la escuela solo hasta el octavo grado, luego era como que no existía en el país.  En uno de mis viajes familiares conocimos a este joven por medio de su novia y nos contaron las serias dificultades que él confrontaba. Se nos ocurrió escribir a la prensa y el caso llamó la atención nacional e internacional, con más de diez mil comentarios el muro de Facebook del Listín Diario. Después de algunas gestiones la embajada de Estado Unido le llamó para entregarle un pasaporte a este dominico-americano.
Nótese que Junior no fue el único americano indocumentado en otro país, los hay en todas partes del globo, pero ellos ni se consideran ni son considerados indocumentados por razón de su costumbre de imponerse en la psiquis del resto del mundo usando la razón o la fuerza. 

Es evidente que en este caso hubo alguna negligencia familiar, pero todo cuanto ocurre siempre tiene una razón que a veces se desliga de la solución más atinada. A pesar de los vericuetos, este joven me recuerda mi entrada a esta gran nación. Junior a pasar de ser hijo de dos países, ni en uno ni en el otro había tenido la oportunidad de vivir con dignidad, ahora le toca tomar las cosas en sus manos para reivindicar lo más pronto posible el tiempo perdido.
Tal vez no falten diez mil años para que se cumpla la utopía que refiere el tiempo en que los ciudadanos de los países sientan que son hermanos y un hermano siempre es bien venido, entonces la migración se hará por comodidad no como un exilio forzado por necesidades tan perentorias para la sobrevivencia.

La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...