miércoles, 13 de agosto de 2014

Reflejo político de principales eventos dominicanos en NY



Eramis Cruz

¿Cuáles son las grandes actividades de la comunidad dominicana en la ciudad de Nueva York? En la primera que uno piensa es en el Desfile Dominicano, porque es el actividad con la capacidad de reunir el mayor número de comunitarios conjuntamente con una nutrida representación política e institucional y porque instituirlo y darle personalidad jurídica costó mucho esfuerzo a quienes fueron los pioneros cuando la comunidad dominicana aún estaba en pañales en comparación con otros grupos étnicos.
El segundo gran evento en orden de importancia es la Feria del Libro Dominicano por su connotación cultural y por tener también la capacidad de reunir a muchos intelectuales, lideres y promotores en al área de la cultura, específicamente la literatura, a pesar de que en termino de impresión y venta tiene limitaciones, su pecado original es que la controla el gobierno, no la comunidad.
Además podemos citar los procesos electorales tanto de este país como los de la República Dominicana,  especialmente luego de la aceptación en la constitución de los diputados de ultramar, quienes hasta ahora no han sido sino unos ocupa puesto.
Ahora bien, resulta nutritivo política y socialmente preguntarse ¿qué es lo que hemos logrado al contar con mecanismos y estructuras con la capacidad de hacer una demostración de fuerza? Lo único que hemos logrado es confirmarnos como asimilados de una sociedad que nos adopta como elemento doblegado al consumismo e ideológicamente usarnos como punto de suporte de políticas conservadoras y hasta de derecha extrema. O sea nos convertimos en sostén de un sistema social en cual la mayoría apenas puede sostenerse. Para quien lo dude que se lo pregunte a una familia promedio con cuatro hijos, dos en la universidad y dos en la escuela primaria. No puede salir a flote sin la asistencia médica gubernamental, los cupones de alimento y el “Earned income tax credit” del tío Sam.
Estados Unidos es un país bajo una dictadura bipartidista, eso nadie lo puede negar y la historia es la más fiel demostración. De lo contrario por qué no existe una izquierda capaz de desafiar los estamentos de varias familias que dominan las grandes instituciones financieras del país y esta a su vez al mismo pentágono. Claro que esto no lo reconoce la prensa ni el Vaticano.
Nuestros líderes obedecen a ese pentagrama de una sociedad conservadora que existe para hacer más ricos a los pudientes mientras la clase media y los peones hacen de tripa corazón para pagar el alquiler y las obligaciones fiscales.
Esto sólo puede notarse si comprendemos que todos los países tienen una minoría sobresaliente y exitosa que se destacan utilizando el espejismo que se genera en los trabajadores producto del amparo en sueños y fantasías. Tu estas bien cuándo no conoces nada peor.
Estos eventos reflejan un problema grave en la infraestructura social que está dirigida por gente que tuvo la oportunidad de ocupar un puesto bajo un proceso supuestamente democrático, pero la democracia se detuvo con ella, ya que no permite que otros también dirijan las instituciones. El ejercicio de la democracia fortalece las instituciones su contraria las debilita y aniquila.
Fernando Mateo, presidente y único vocero de una llamada Federación de Taxista, fantasma en la realidad, se ha auto constituido en el jefe único de la industria del taxi en la Ciudad, un medio que utiliza como un podio de actualización política. Nelson Peña se cree que es el Trujillo del Desfile Dominicano y prácticamente ha privatizado el Desfile Dominicano como algo propio. ¿Cómo y cuando son reelectos estos dos personajes y por qué son ellos los seleccionados siempre?
  Adriano Espaillat tiene una actitud mesiánica o sea el “destinado a ganar” aunque ha perdido los últimos dos intentos contra el congresista Charles Rangel. En este contexto podemos citar a otros que no permiten que la juventud se desarrolle, ya que si le permiten participar  es con la condición de que se sujeten el cinturón del egocentrismo que no es más que un producto del apego a  intereses personales.
Con esa actitud no se desarrollan líderes para las próximas generaciones.  En los últimos años hemos visto los resultados, cuatro líderes de la comunidad dominicana rondan en medio de un estatuto digno de ser cuestionado. Se trata de Miguel Martínez, Nelson Castro y Gabriela Rosa, mientras Ydanis Rodríguez logra el puesto dejado por Miguel Martínez pero a condición de cambiar su plataforma política para obedecer al Club Demócrata del Bronx que domina Adriana Espaillat. No nos vamos a extender hablando del modo de politiquear de Guillermo Linares que juega todas las bases para no perder vigencia ni empleo.
En el camino van quedando las cornisas de la historia de Alianza Dominicana, el derrumbe de Northern Manhattan Coalition que dirigía la dedicada Nurys de O’leo, a parte del fracasado proyecto de la Casa Duarte que es altamente conocido.
El panorama es más sombrío si agregamos la carencia de autonomía del Comisionado de Cultura Dominicano luego que echara a la basura el fundamento original de la Casa de la Cultura Dominicana. El horizonte se nubló con el cierre definitivo de la Librería Caliope  que dirigía Cesar González y el cierre de Washington Heights- Inwood Coalition con su programa de viviendas y el de mediación, resolución de conflictos, un programa eficiente de servicios para los niños.
Se crea una situación crítica que no se logra opacar con el bullicio del Desfile Dominicano ni el abultado programa de la Feria del Libro Dominicano. Estos eventos al final resultan “mucha agua y poco chocolate”. No pueden tener éxitos porque eso no es su propósito. Su fin es sostener el estatus de comunidad conformista y reformista. Con esta gente no se puede trabajar, porque son ellos y siempre ellos y solo ellos, y si no pones la ficha como ellos lo indican, estas fuera del juego “dominar”.
De tal manera que si mucha gente es indiferente y ha perdido la fe en el proceso, se debe a esa carencia de perspectiva democrática y participativa de los llamados líderes de la denominada diáspora.  No es que no lo saben. Luego tenemos a un conjunto de líderes medios  a quienes los años se les han pasado sin salir de la misma rutina, esos son los que obedecen a los partidos mayoritarios sea el PLD o el PRD, cuando en realidad lo que se necesita es enfoque en los problemas de la gente especialmente el de las altas rentas de alquiler y la saturación generalizada con respecto al tráfico y al espacio urbano en Manhattan y otros condados.
La solución debe ser crear organismos que sirvan de consenso a las necesidades reales y con visión para prever los conflictos de intereses. Organismos con capacidad de fiscalización y de evaluación. Es tiempo de comprender que el caudillismo es un asunto de otro tiempo. Hoy se necesita trabajar con un concepto del exito colectivo.

domingo, 20 de julio de 2014

La cura para de la hipocresía




Eramis Cruz

Este escrito no es para todo el mundo, sino para unos cuantos que les gusta pasar la vida para hacer creer lo que no sienten, especialmente contra personas que de alguna manera vienen a relacionarse con ellas, y luego pretenden salirse por la tangente creyendo que los demás no se dan cuenta de sus juegos. Yo no sé cuando el mundo fue diferente, pero por mucho tiempo he notado que las cosas cambian más que la gente, aún sea como reacción a lo humano. Presentarse como lo que no se es, expresar lo que no se siente o fingir una sinceridad para impresionar o conseguir algo que se persigue, es lo que se llama ser hipócrita o actuar con hipocresía.
 Escribo mucho sobre cosas y acontecimientos, siempre para llamar la atención respecto a lo positivo y el buen provecho. Pero esta vez escribo contra los hipócritas. Tengo una personalidad fuerte, lo reconozco y hago el mayor esfuerzo para controlar mi temperamento, especialmente frente a la hipocresía. Para mí no existe peor pecado que ser hipócrita. Principalmente porque el hipócrita no tiene necesidad de serlo, más podría conseguir con la sinceridad. Se puede ser hipócrita cuando la persona se siente impotente contra quien se posiciona en mayor escala o con quien no gusta pero de quien no se puede prescindir.
Pero la hipocresía se torna negra cuando se hace sazonar por la envidia. La gente dice “vive tu vida y olvídate de los demás”, aparentemente es un buen consejo, pero no tiene nada de humano, porque se lleva todo lo noble y bueno que la gente puede hacer por quien necesita una mano. Todos tenemos algo que agradecer a alguien, pero el hipócrita no conoce de agradecimiento, luego que supera su necesidad se coloca por encima de medio mundo.
¿Cómo es posible una persona creer que puede pasar por amigo de alguien, y mucho menos  hermano, cuando sus actos, sus palabras, su página social, y sobre todo, su actitud no es congruente? Simplemente porque el hipócrita necesita estar bien con su conciencia, pero es tan necio que toma por seguro que nadie descubrirá su juego. Entre un hipócrita y un idiota no hay mucha diferencia, aunque hay una que los contrasta para siempre, el hipócrita es más inteligente.
El hipócrita no admira las cualidades de las personas sencillas, por el contrario, las admites como una manifestación de la incompetencia.
Se puede ser idiota por las limitaciones de las habilidades y hasta de la destreza, pero la hipocresía es producto de la inmoralidad, no de  la intelectualidad. Al idiota no le resultan las advertencias ni los consejos sobre lo que le conviene, simplemente carece de visión y la prevención no es su técnica, siempre está esperando que Dios le ayude, sin saber que Dios ayuda a todo el mundo, no a nadie en particular, si no es así no puede definirse como Dios de justicia.
La persona sincera y sobre todo honesta, que observa un mínimo de integridad y se empeña en ser consecuente con sus actos se le podrá tildar de desagradable y se le podrá creer inhabilitada para ser un buen político, pero nadie puede rebatirle la razón, especialmente cuando el tiempo deja claro la consecuencia de la tormenta. Descubrir al hipócrita a tiempo es una estrategia del buen negociante, tolerarlo y hasta quererlo evitando ser su víctima, es muestra de gran sensibilidad humana.
Para aquellos que sufren de esa enfermedad de la moralidad, esa debilidad del espíritu, le tengo una buena noticia, ese mal tiene cura, inclusive tiene un antídoto muy conocido y fácil de obtener, se llama la sinceridad. Al hipócrita se le tolera casi siempre por prudencia y en iguales casos por decencia de quien no pone en juego su reputación para rebatir algo que carece de altura, pero hay hipócritas motivados por el crimen, como los hay que persiguen solamente hacer creíble las debilidades de su personalidad.
No se debe confundir a los vanidosos con los hipócritas, estos también quieren ser, o pretenden adueñarse de los que consideran atractivo en el otro. Por estos pasan aquellos que niegan de sus raíces y cultura para similar la ajena, pero no es hipocresía, desde este ámbito. Ser celoso tampoco es ser hipócrita, los celos son el producto de la inseguridad, prueba de ello es que nunca se cela lo que se quiere con un ser inferior si no superior desde la óptica del celoso.
 Existen cualidades humanas relacionadas con el talento, las hay relacionadas a la integridad y la moral, del mismo modo que existe la reputación que se deriva del poder, pero la hipocresía no tiene limite ni siquiera en los altos niveles de la pirámide social. Un axioma de la hipocresía es que siempre es otro quien la descubre.
Para aquellos que dudan si sufren de hipocresía, o sea no lo saben, les tengo buena noticia también, no son hipócritas si no idiotas. Finalmente debo de aclarar un asunto, para que nadie se confunda pensando que me quiero pasar de listo. Una cosa es ser hipócrita y otra cosa muy distinta es ser prudente.
Es bueno no confundir cuando se llama hipócrita al otro por ignorancia o con  la intención de insultar, eso es el algo diferente que usa la persona plebe. Del mismo modo que no se concibe la hipocresía entre parejas intimas supuestamente estables, ya que no puede ser hipócrita quien desde un principio nos manifiesta sus cualidades y defectos y es consistente en determinadas actitudes.
Debido al caso muy común de que es al otro a quien siempre se le tilda de hipócrita, obedeciendo al axioma anterior, es bueno saber que cuando resultamos victimas de alguien que actúa públicamente, entonces en ese caso, el otro puede ser hipócrita pero no podemos evitar sentirnos idiotizados.
Terminemos con una advertencia, hay hipócritas muy sofisticados, vestidos de una capa que le protege permitiéndole el camuflaje, con esos hay que tener cuidado, suelen ser peligrosos. Los más abundan son los hipócritas ingenuos, que no saben del lenguaje corporal ni de los profundos secretos de la mirada, de esos ojos que no saben mentir, que no se resisten a otra mirada profunda como la que saben dar las personas sinceras. Muchas veces creemos que ser exitoso es una cualidad moral, pero el éxito muchas veces está más vinculado a la oportunidad y no necesariamente a los distintivos del decoro.

domingo, 6 de julio de 2014

Alucinantes para diseñar los sueños



Eramis Cruz



Señores, no hoy otro lugar donde dejar plasmado lo que siempre quisimos ser como en las páginas sociales. Detrás del espejo descubrimos la falsedad de las imágines, exclusivamente es un instrumento que nos hace creer que las fantasías son reales y nada mejor que acomodarse a las ilusiones. Siempre tuvimos esa aspiración de contar con una metodología para diseñar los sueños y luego solamente acostarse a dormir.
 Cuántas historias tristes escritas con tinta invisible en Facebook, aquellas que no necesariamente son las nuestras, sino las de los demás. Las imágenes salen por el trasero del lente retocadas por los pixels, en alta definición ocultando los defectos, con suficiente luz para ocultara la negrura de la piel. No  existe la necesidad de las modificaciones corporales, pero se impone un ir más allá, y hacerse cirugía estética al costo que sea, a veces con la vida y otras veces con las cicatrices en el alma o el cuerpo.
 Pero donde guardaremos las imperfecciones del alma, la vida es algo más que las imágenes. Pero nada detiene la hipocresía, el venderse por quien no se es. Los demás no hay que decirlo, solamente hacer “Click”. Recuerdan como se condenaba a lo que salía por la boca, mentiras o inventos provocadores de escándalos sociales, pues ya no hay que decirlo, ahora hay que hacerlo, si el verbo si hizo carne eso fue hace mucho tiempo, ahora el verbo tiene falta de ortografía. Se lanza algo más que la primera piedra, pero no causan contusiones sino en el alma.
Una mujer celosa no persigue a su marido o a su amante por la esquina del Boulevard, lo hace con destreza en el entorno luminiscente de la pantalla del celular a la computadora. Allí todos somos amigos incluyendo a quien nos odia o nos desprecia, sigue vigente aquello de que “amigo es el ratón del queso”.
 Las imágenes retocadas reservadas para los famosos ahora nos pertenecen, no se necesita de un estilista, sino de un selfie en la soledad de la habitación o en un lugar para la inspiración. Las imágenes de los más tontos son una expresión de las distorsiones de la personalidad, no de la dimensión de la perfección ni de de la exigencia de la delicadeza. A veces esa imagen resulta invertida a la vergüenza o un mínimo de pudor. El idiota saca la lengua para lamer la boca de su chica, vive orgulloso de la vulva tatuada cerca de un orificio, el pobre no sabe distinguir entre la estética y la tetánica. Es como si supiera inclusive antes de llagar adulto que el hombre más feliz ni siquiera tenía camisa ni Facebook.
¿A quién le importa el eslabón perdido? La gente está terminando convencida de que pensar pasó de moda, que vivimos el tiempo de la información, no necesariamente de la investigación y que por tal razón el conocimiento no tiene un sentido lógico. ¿Conocer qué? El espejo es el único fiel y nos muestra que no retiene nada, es tan parecido a una memoria falsa, volátil, familia cercana de la ficción.
Para qué hablar del pecado y para qué confesarlo como antes, si ya hasta el cura tiene una página en Facebook, pero él, igual que todo el mundo, tiene mucho que ocultar, no solo las confecciones de sus fieles sino las suyas propias. Quienes están riendo a carcajadas son los políticos, los serios y los charlatanes, nunca tuvieron tantas imágenes parecidas a las suyas como en Facebook. Todo el mundo cuenta con un eslogan que el sistema reproduce automáticamente. Dicen que eso se predijo en al apocalipsis con la misma veracidad que el calentamiento global por el niño y la niña estar jugando con piedras chatas.
Es justo tener la ilusión de que nadie note las alucinaciones. Que nadie sepa si él no tiene trabajo, que lo perdió por una vaina que publicó en Twitter. Que a  nadie le importe si ella  no es infeliz en su matrimonio, a pesar de que su marido es un psicólogo y alcohólico, como en la novela de Univisión. Ni que su hijo es mal educado o su hija enseña lo que no debe, uno o el otro cada vez se parece más al padre o se comporta tan parecido a la madre que no necesita un “Deoxyribonucleic acid” o ADN.
Alucinar siempre ha sido una terapia para ocultar los efectos devastadores de la realidad, cruda y cruel, especialmente para los débiles. De lo contrario uno se pregunta para qué se inventaran los payasos y con ellos las demás historias fantásticas de la biblia y el rosario de promesas que se pregona desde los altares o desde las esquinas de las calles, prometiendo el cielo como si se tratara de kioscos o tiendas de noventa y nueve centavos.
En Facebook todos comen vegetales y hacen ejercicios, uno no le nota la panza a nadie hasta que no le encuentra en el supermercado, o por casualidad le mira en la rutina  del patio de su casa. No se puede negar el derecho a verse mejor, a hacer creer que conquistamos el mundo, pero cuando esto se convierte un complejo parecido al narcisismo se puede terminar depresivo o desilusionado.
Pero se trata de un espejismo universal, al final la realidad sigue ahí, diciendo que existe una conexión entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo se toca y lo que se cree. Que aún el mundo sigue siendo el mundo para todo aquel que está vivo, solamente sentimos los efectos de algunas modificaciones y una manera distinta de decir las cosas, las que vemos y las que percibimos. Nuestros abuelos decían que “el hombre no sabe para quién trabaja ni la mujer para quién lo tiene”. Eso no es tan real ahora porque las mujeres se hacen profesionales y existen los transexuales y el matrimonio homosexual.
Sin embargo a nadie se le ocurre romper el espejo, dicen que un espejo roto es indicio de mala suerte, al contrario, lo cambiamos por uno que se vea mejor. Un televisor de alta definición, una tableta capaz de decirlo todo en el idioma de preferencia. Al final alguien está pensando por uno, alguien muy inteligente esta reinventando los cerebros, y uno se pregunta a cambio de qué son tan generosos los diseñadores de nuestros sueños.

La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...