miércoles, 8 de marzo de 2017

El sindicalismo en República Dominicana


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POR JOSÉ GÓMEZ CERDA
A fines del siglo XIX es cuando empiezan a organizarse diversos grupos de trabajadores en la Republica Dominicana. En 1905 se forman algunas organizaciones de trabajadores, entre ellas el Gremio de Panaderos  de Santiago, también surgen otras asociaciones en los sectores portuarios y azucareros.
José Eugenio Kunhardt fue uno de los pioneros del sindicalismo dominicano, era un agrimensor, que siempre defendió a los trabajadores dominicanos, estuvo en la carcel y en el exilio durante el gobierno del Presidente Heureaux. Falleció en su ciudad natal de Puerto Plata en 1928.
En 1919 se creó en Santiago la Hermandad Cigarrera, formada por trabajadores de las diversas empresas tabacaleras de Santiago.
El 17 de noviembre de 1929 se constituyó la Confederación de Trabajadores Dominicanos (C.T.D.), incorporada el 10 de abril de 1930 por el Presidente Rafael Estrella Ureña.
Rafael Leonidas Trujillo asume el poder en 1930, que comienza una etapa de una dictadura muy fuerte frente a los líderes de oposición, las organizaciones de trabajadores y contra los intereses del pueblo dominicano. Durante los gobiernos de Trujillo no existió libertad sindical.
En 1942 una huelga de trabajadores azucareros en el Central Romana es reprimida por los militares. En 1943 se dicta la primera ley para regularizar las organizaciones sindicales.
En enero de 1946 se realizó la acción de mayor trascendencia de parte de los trabajadores frente a la dictadura de Trujillo que fue la huelga de trabajadores de la región del Este que se originó en La Romana y se extendió a San Pedro de Macorís, duró una semana y concluyó con un aumento en los salarios de los trabajadores, pero también le costó la vida a varios dirigentes, persecuciones y prisiones para otros.
El 2 de marzo de 1946 fueron asesinados en La Romana Ángel María Dickson   ( Blanquito), y Héctor Porfirio Quezada ( Negrito).
El líder de estas acciones fue Mauricio Báez, quien después de estar en prisión logró asilarse en la Embajada de México, en Santo Domingo, salió hacia La Habana, Cuba, donde fue asesinado por esbirros del dictador Trujillo. Mauricio Báez fue el principal líder obrero para los trabajadores azucareros del Este, desempeñó el cargo de Presidente de la Federación de Trabajadores de San Pedro de Macorís, tenía todas las características de un líder sindical nacional, tanto en la industria del azúcar como en toda la región del Este.
El 24 de septiembre de 1946 se realizó en Primer Congreso Nacional de Trabajadores, con la participación de dirigentes obreros de distintas regiones y tendencias, aprovechando la apertura que Trujillo brindó a grupos de oposición.
El asesinato del dictador Rafael Leonidas Trujillo, el 30 de mayo de 1961 cerró un capitulo para los trabajadores y el pueblo dominicano, sin embargo, para esa fecha la clase trabajadora dominicana se encontraba sin líderes, sin trayectoria sindical, y sin una organización representativa. Galíndez se preguntaba en su libro: ¿Dónde se formarán los futuros dirigentes sindicales dominicanos?
Con el asesinato del dictador Rafael Leonidas Trujillo el 30 de mayo de 1961, se inició en la República Dominicana un cambio de vida y libertades, que habían sido conculcadas durante 31 años.
En septiembre de 1961 se formó el Frente Obrero Unido Pro Sindicatos Autónomos (FOUPSA), primera organización sindical de carácter nacional de la nueva etapa en la vida dominicana.
FOUPSA se fue debilitando desde su inicio, y los intereses partidistas fueron superiores a los intereses de la clase trabajadora, de ahí surgió un grupo pronorteamericano llamado FOUPSA LIBRE, que luego se convirtió en Confederación Nacional de Trabajadores Libres (CONATRAL);  otro grupo se fusionó con una asociación  que antes se había separado de FOUPSA llamada Central Sindical de Trabajadores Dominicanos (CESITRADO),  y formaron FOUPSA-CESITRADO, que luego se convirtió en una dependencia del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), y un tercer grupo mantuvo el nombre de FOUPSA. Tres meses después de constituida la FOUPSA estaba dividida en tres.
El 5 de febrero de 1962 de se formó el Sindicato Autónomo de Industria Farmacéutica, SADIF, en Santiago, que daría origen a la formación de la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos ( CASC). También se creó el Instituto Nacional de Formación Agraria y Sindical (INFAS), órgano educativo de la CASC.
 El 25 de febrero de 1962 se constituyó la Confederación Nacional de Trabajadores Libres (CONATRAL), con dirigentes disidentes de la original FOUPSA, sus principales dirigentes eran Robinson Ruiz López, Antonio Checo y Diego Díaz.
A fines de agosto de 1962 se celebra el PRIMER CONGRESO NACIONAL DE TRABAJADORES DOMINICANOS, organizado por la CASC, en el local de la Hermandad Cigarrera de Santiago, con la participación de 300 delegados oficiales.
El 1ro. de mayo se constituyó LA UNION, una central sindical controlada por el Movimiento Político 14 de junio, sin bases sindicales, dirigida por un grupo de militantes partidistas empleados de la Cervecería Nacional Dominicana y la Fábrica de Cemento, de Santo Domingo.
El 20 de junio de 1964 se constituyó la Federación Nacional de Transporte Dominicano (FENATRADO), integrado por la Asociación Dominicana de Chóferes Sindicalizados de Santo Domingo, Sindicato Único de Chóferes de Camiones de Santo Domingo, Cargadores y Descargadores de Puerto Plata, Santiago, Santo Domingo e Higüey; Los Transportadores de Cargas de Santiago y los Chóferes Sindicalizados de La Romana.
HUELGA GENERAL
En  agosto de 1964 el Gobierno del Triunvirato pretendió modificar las aportaciones de los trabajadores para el sostenimiento del Seguro Social. La Ley 360 pretendía modificar la Ley 1896, sobre Seguros Sociales, para que los trabajadores  y los Empleadores aportaran el doble (del 2 _% al 5%).Estalló una  huelga nacional fue convocada por la CASC, en Santiago y se extendió a todo el país.
El 24 de abril de 1965 marca una fecha histórica para todo el pueblo dominicano, representó un paso importante en la toma del poder del pueblo. Las organizaciones de trabajadores, el sindicalismo, tuvo una actuación muy importante.
El 28 desembarcaron los primeros militares norteamericanos, que llegaron a 42.000, evacuaron 1.172 personas  rumbo a Estados Unidos, norteamericanos, miembros del gobierno del Triunvirato y artistas que filmaban una película en Santo Domingo.
 Mientras tanto, la Confederación Nacional de Trabajadores Libres (CONATRAL), hablando desde Santo Domingo  en la emisora radial La Voz de los Estados Unidos, apoyó la intervención y repudió al movimiento constitucionalista. Más tarde hizo lo mismo el Presidente de la AFL-CIO, de Estados Unidos, George Meany.
La Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC) constituyó el COMANDO ARMADO SINDICAL CRISTIANO (CASC), participando directamente a favor del movimiento constitucionalista.
Los grupos sindicales que apoyaron el Movimiento Constitucionalista fueron la CASC, UNACHOSIN, POASI y FOUPA-CESITRADO.
El domingo 19 de mayo de 1968 se realizó el ENCUENTRO DE TRABAJADORES DEL MUNDO, una manifestación gigantesca, con la participación de alrededor de 8.000 trabajadores que llenaron las instalaciones del Teatro AGUA Y LUZ, en la Feria de Santo Domingo, donde también participaron decenas de delegados internacionales. Este evento fue coordinado por la CLASC y la CASC.
Del 20 al 24 de mayo de 1968, se realizó en  Santo Domingo, la I CONFERENCIA SINDICAL SOBRE INTEGRACION Y DESARROLLO DE AMERICA LATINA, organizada por la Confederación Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos (CLASC), hoy Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), con el apoyo de la CASC de Republica Dominicana.
El 24 de septiembre de 1965 se constituyó la Confederación Sindical de Trabajadores Organizados (COSTO), siendo sus principales dirigentes Fernando Muñiz y Robinson Ruiz López.
El 14 de noviembre de 1971 se constituye la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), compuesta por la Federación Nacional de Trabajadores de la Alimentación y Afines (FETRAAFINES), la Federación Nacional de Trabajadores Portuarios (FNTP) y la Federación Nacional de Transporte Dominicano (FENATRADO). El principal dirigente  electo fue Pascual Vizcaino.
La CNTD sustituyó a la CONATRAL y queda afiliada a la Organización Regional Interamericana de Trabajadores ( ORIT) y a la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL).
El 30 de Enero de 1972 en una reunión efectuada en Santiago, organizaron un grupo llamado Central General de Trabajadores (CGT), constituyéndose en un bloque dentro de la CASC, antes de celebrarse el Congreso. La intención era cambiar el nombre de  CASC por CGT.
La ruptura se produjo durante el V Congreso Nacional de Trabajadores Dominicanos, fijado para los días 4, 5 y 6 de febrero de 1972, en ocasión de celebrarse el X Aniversario de la fundación de la CASC, de esa división nació la Central General de Trabajadores (C.G.T.)
El primero de noviembre de 1974 fue el asesinato  de la líder sindical campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), asesinada  en Gualey, Hato Viejo, Yamasá, en República Dominicana.
La Central General de Trabajadores (CGT) sufrió varias divisiones, de ahí surgieron la CGT Mayoritaria, la CTC,  y la CTG.
El Partido Revolucionario Dominicano creó la Unión General de Trabajadores Dominicanos (UGTD). La UGTD  sufrió varias divisiones, entre ellas la separación de un grupo que creó la Central de Trabajadores Clasistas (CTC).
La CASC y la CNTD se mantuvieron como centrales estables. La CASC siempre ha estado afiliada a la CLAT y a la CMT; y la CNTD a la ORIT y la CIOSL.
En 1990 se creó la Coordinadora Autónoma Sindical, pero luego la CASC, la CNTD y la Unión General de Trabajadores Dominicanos (UGTD) se desligaron de la Coordinadora, los otros grupos constituyeron la CTU en 1991, integrando a la  Central de Trabajadores Mayoritarios (CTM), Central de Trabajadores Clasistas (CTC) Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Central de Trabajadores Independientes (CTI).
La CTU nace como un proyecto de los dos principales partidos políticos (Partido de Liberación Dominicana –PLD), el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y segmentos de partidos de izquierda, como lo consagra el articulo  3 párrafo 3 de sus Estatutos, con una participación proporcional en todos los órganos de dirección.
Algunas centrales militaron en la Federación Sindical Mundial (FSM), pero luego pasaron a la Organización Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y a la Organización Regional  Interamericana de Trabajadores (ORIT).
En 1996, el movimiento sindical de Finlandia, a través del SASK apoyó un programa para promover la unidad sindical de las centrales sindicales de Republica Dominicana, y se inició la Mesa del Dialogo y Concertación Sindical.
El 20 de junio de 1998 se firmó un acuerdo para crear una coordinadora y el 28 de noviembre de ese mismo año se creó el Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), integrado por la CASC, CNTD, CTU y la CGT.
Ese proceso contó con el apoyo financiero del SASK de Finlandia, de la LO-FTF de Dinamarca y la coordinación del Instituto Nacional de Formación Sindical (INFOS).
Luego se integraron a la cooperación el Centro de Solidaridad de la AFL-CIO, de Estados Unidos, la Fundación Friedrich Ebert (FES, de Alemania, y la LO de Noruega.
El Movimiento Socio Cultural para los Trabajadores Haitianos (MOSTHA) es una organización de emigrantes haitianos afiliado a la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), organización sin fines lucrativos, se dedica a la mejoría  de la calidad de vida y el respeto a los derechos humanos de los emigrantes haitianos en República Dominicana, sus familias y otras poblaciones, apoyadas por la implementación de programas y proyectos de desarrollo comunitario integral.
En un Congreso Nacional realizado el sábado 3 de diciembre 2005, en Santo Domingo, dos Centrales sindicales se unificaron y constituyeron la CONFEDERACION NACIONALDE UNIDAD SINDICAL (CNUS).
Las centrales que se unificaron fueron: La Central General de Trabajadores (CGT) y  la Central de Trabajadores Unitaria (C.T.U). Las organizaciones afiliadas a estas centrales tienen doble afiliación, a la CNUS y a su central sindical, hasta que las centrales y federaciones se disuelvan.
La Confederación Nacional de Unidad Sindical, sustituye el Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), que venia funcionando desde 1998.
La Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC) y la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD)  se declararon  independientes y autónomas, manteniéndose al margen de la nueva Confederación.
El sábado 10 de diciembre la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD) realizó su Congreso ordinario.
Actualmente existen tres sectores sindicales: La Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), la Confederación Autónoma  Sindical Clasista (CASC) y la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD).
En los últimos meses se han afiliado a la CASC importantes organizaciones sindicales, entre ellas la Federación Nacional de Transporte Dominicano (FENATRADO), con 35.000 afiliados, el Consejo Nacional de Parceleros, con 20.000 miembros, la Federación de Trabajadores de Hoteles de Puerto Plata, la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE), la Asociación de Fisioterapistas, el sindicato de controladores de Trafico aéreo, y otras importantes organizaciones, que llegan alrededor de 75.000 nuevos afiliados a la CASC, manteniendo su lugar como la primera organización sindical de la República Dominicana.
Periodico dominicano www.hoy.do.com
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lunes, 27 de febrero de 2017

Cómo fue la primera gran ley para prohibir la inmigración a EE.UU

130 años antes de la llegada de Donald Trump al poder

Febrero 26, 2017 Dato de Primera Plana

Estados Unidos.- Son momentos de tensión económica y estos extranjeros son vistos con resentimiento por los locales.

Llegaron a Estados Unidos para enviar dinero a las familias que dejaron en su país y, además, tienen que pagar los préstamos que contrajeron con los comerciantes que les ayudaron a materializar el tan anhelado viaje.

Estamos en las décadas de 1840 y 1850 y estos inmigrantes son los chinos.

“Al tiempo que luchaban por encontrar trabajo, los inmigrantes chinos también peleaban por sus vidas. Durante las primeras décadas en Estados Unidos, los chinos sufrieron una epidemia de ataques racistas violentos, una campaña de persecución y asesinatos que hoy en día se ven con estremecimiento”, señala el reportaje “Inmigration” del sitio en internet de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

“Desde Seattle hasta Los Ángeles, desde Wyoming hasta los pequeños pueblos de California, los inmigrantes chinos fueron obligados a dejar negocios, abandonar ciudades, fueron golpeados, torturados, linchados y masacrados, generalmente con la mínima esperanza de recibir ayuda de la ley”.

Se puede afirmar que los inmigrantes chinos sufrieron el peor tratamiento que haya tenido cualquier otro grupo que vino voluntariamente a EE.UU.”
Biblioteca del Congreso de EE.UU.
Contribuyeron a este clima de terror y derramamiento de sangre”, indica la institución.Y es que para muchos historiadores, los chinos fueron el chivo expiatorio de la clase política estadounidense de la época.

“Menos civilizados”
De acuerdo con el estudio de la Biblioteca del Congreso, “los perpetradores de estos crímenes, que incluían estadounidenses de muchos segmentos de la sociedad, quedaron, en gran medida, sin castigo”.

Las estadísticas exactas de este periodo son difíciles de obtener, pero se puede afirmar que los inmigrantes chinos sufrieron el peor tratamiento que haya tenido cualquier otro grupo que vino voluntariamente a Estados Unidos”.

Un viajero que provenía de la costa este de Estados Unidos contó lo que vio en California: “Abusar de un chino, robarle, patearle y esposarle; incluso matarlo, son cosas que se han hecho no sólo con impunidad por hombres malvados y retorcidos, sino hasta con vanagloria”.

Y es que, según la investigación “Inmigration to the United States, 1789-1930” (“Inmigración a Estados Unidos, 1789-1930”) de la Biblioteca de la Universidad de Harvard, algunos estadounidenses veían a los chinos como “racialmente inferiores”.

“Cuando los chinos fueron discriminados en el siglo XIX, el argumento era que les estaban quitando los trabajos a los estadounidenses y que los chinos eran menos civilizados que los estadounidenses blancos”, señala, en conversación con BBC Mundo, el profesor Xu Guoqi, autor de “Chinese and Americans. A shared history” (“Los chinos y los estadounidenses. Una historia compartida”).

Desde minas hasta ferrocarriles
Las noticias sobre el descubrimiento de minas de oro en Estados Unidos no tardaron en llegar a otros continentes y en atraer a inmigrantes.

En 1848, se desató el fenómeno conocido como “California gold rush“, “La fiebre del oro en California”.

En la década de 1850, los chinos llegaron a trabajar en las minas de oro. Pero también se les empleó en el sector agrícola, en fábricas, restaurantes, lavanderías.

“Los inmigrantes chinos fueron particularmente fundamentales en la construcción de ferrocarriles en el oeste de Estados Unidos y a medida de que los trabajadores chinos prosperaban en Estados Unidos, algunos de ellos se convirtieron en empresarios gracias a su propio esfuerzo”, indica la unidad de Historia del Departamento de Estado de Estados Unidos, en el artículo “Chinese Immigration and the Chinese Exclusion Acts” (“Inmigración china y las Leyes de Exclusión de Chinos”).

Algunos decían que ‘admitir a los chinos en EE.UU. degradaba los estándares culturales y morales de la sociedad’”
Departamento de Estado de EE.UU.De hecho, entre 1864 y 1869, los chinos ayudaron a construir el primer ferrocarril transcontinental en la red Central Pacific.

Como la mayoría de las comunidades de inmigrantes, los chinos establecieron sus propios vecindarios e historias sobre lo que supuestamente sucedía en las llamadas Chinatowns, “Ciudades Chinas”, exacerbaron los prejuicios.

Cuentos sobre Chinatowns como lugares donde grandes números de chinos se reunían para visitar prostitutas, fumar opio o apostar se propagaron”, señala el análisis del Departamento de Estado.

Fue así como se comenzaron a escuchar voces que pedían una legislación contra la inmigración china.

Algunos decían que “admitir a los chinos en Estados Unidos degradaba los estándares culturales y morales de la sociedad estadounidense”, indica el Departamento de Estado.

“Otros usaron un argumento más claramente racista para limitar la inmigración procedente del este de Asia y expresaron preocupación por la integridad de la composición racial estadounidense”.

Los eternos extranjeros
Y esas voces fueron escuchadas.

En 1882, el Congreso aprobó la Ley de Exclusión de los Chinos, la cual fue firmada por el entonces presidente de Estados Unidos, Chester A. Arthur.

La ley suspendió la inmigración de trabajadores chinos (calificados y no calificados y los empleados en la minería) por un periodo de 10 años.

Esa legislación fue la primera en la historia de Estados Unidos que impuso amplias restricciones a la inmigración.

De esa forma, dice el estudio de la Biblioteca del Congreso, “la puerta del sueño americano de los chinos se cerró de un solo golpe”.

Y, al mismo tiempo, un compromiso contraído por Estados Unidos fue ignorado.

“En 1868, inmediatamente después de la Guerra Civil estadounidense, China y Estados Unidos firmaron el Tratado de Burlingame, el cual permitía la libre inmigración entre ciudadanos de ambos países. Pero 14 años después, Estados Unidos olvidó lo que había acordado con los chinos”, dice Xu, quien es profesor de Historia de la Universidad de Hong Kong.

De acuerdo con la Biblioteca del Congreso, esa ley “hizo que los inmigrantes chinos fueran unos extranjeros permanentes”, pues también se les negó el derecho a solicitar la ciudadanía estadounidense.

La medida tuvo un impacto social dramático ya que impidió la reunificación de muchas familias, no sólo por los chinos que no pudieron entrar.

“Los chinos que ya estaban en Estados Unidos no se atrevían a salir del país porque temían que al regresar, las autoridades migratorias no les fueran a permitir el ingreso”, indica Xu.

Y, en términos prácticos, “la Ley de Exclusión así como las restricciones que le siguieron congelaron a la comunidad china en 1882 y le impidieron progresar y asimilarse en la sociedad estadounidense como sí lo pudieron hacer los grupos de inmigrantes europeos”, indica la investigación de la Biblioteca del Congreso.

En 1892, la ley se extendió otros 10 años y en 1902 se hizo permanente.

Es por eso que, como le explica a BBC Mundo el profesor de Historia Estadounidense de la Universidad de Stanford, Gordon Chang ,”lo que se conoce como la Ley de Exclusión de Chinos es, de hecho, una serie de leyes que buscaban mantener a los chinos fuera de Estados Unidos o hacerles la vida tan difícil que no tenían otra opción que irse”.

“Ilegal hasta demostrar lo contrario”
La Ley de Exclusión creó tensión entre los gobiernos de China y Estados Unidos.

Se trató de la primera vez que una política migratoria se interponía en la relación de Estados Unidos con otro país.

Franklin D. Roosevelt, presidente de EE.UU.
“El estatuto también invirtió la habitual presunción de inocencia y planteaba que se consideraba que ‘cualquier persona china o persona de ascendencia china’ estaba en el país ilegalmente al menos de que él o ella pudiera demostrar lo contrario”, señala Daniels.

Y demostrarlo no era algo fácil, como lo explica la profesora Deborah Samuel en su investigación “Chinese Immigration, Exclusion and the Chinese-American Experience” (“Inmigración china, exclusión y la experiencia chino estadounidense”), publicado por la Universidad de Yale.

La historia debería servirnos para recordar que no podemos cometer los mismos errores y que el legado de la Ley de Exclusión de Chinos no debería ser olvidado.

Todavía, hoy en día, los chino estadounidenses son vistos como extranjeros, son caricaturizados y se hacen generalizaciones sobre ellos para hacerlos entrar en un estereotipo que tuvo sus raíces en la Ley de Exclusión de Chinos. El impacto de esta legislación trascendió más allá de su derogación“.

Las fotografías de Arnold Genthe forman parte de “Pictures of old Chinatown”. New York: Moffat, Yard, 1908 y son cortesía del Open Collections Program, Harvard Library. BBC MUNDO


Fuente: http://www.primeraplanany.com/dato-de-primera-plana/fue-la-primera-gran-ley-prohibir-la-inmigracion-ee-uu-130-anos-la-llegada-donald-trump-al-poder/

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viernes, 24 de febrero de 2017

Juan Pablo Duarte secuestrado

Eramis Cruz

Cualquier parecido con la realidad en este relato es simple y llanamente una coincidencia.

En el día de su natalicio se recuerda como ha sido secuestrado el fundador de la República Dominicana, Juan Pablo Duarte y Díez, nacido el 26 de enero 1813 - murió en Caracas, Venezuela, el 15 de Julio 1876. El secuestro de el padre de la República Dominicana ha sido protagonizado por los gobiernos dominicanos. El secuestro tiene como objetivo impedir la independencia de la nación dominicana que luego de zafarse de ocupación haitiana (1822), el 27 de febrero de 1844, pasó al dominio español hasta la Restauración ((1863), el 3 de marzo1865 y después al dominio de los Estados Unidos que invadió militarmente la nación en dos ocasiones: 1916 y 1965. 
Para solo citar cuatro ejemplos: el dictador Ulises Hilarión Heureaux Lebert (Lilís) desde 1882 hasta 1889; el dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina durante más 30 año; el presidente de la dictadura ilustrada Joaquin Balaguer durante sus turnos a la presidencia desde 1960 hasta 1996 y Leonel Fernandez y Danilo Medina bajo sus gobiernos consecutivos del PLD. 
Debo resaltar que los presidentes de Estados Unidos mintieron al Congreso para justificar estas invasiones. USA no abandonó realmente su influencia o dominio imperial luego de que sus tropas se marcharan de Quisqueya. Al contrario, el país no volvió a ser el mismo después de 1916 porque al término de la ocupación dejaron una completa reestructuración y un gobierno bajo su control. En 1966, tiempo de la Guerra Fría, comisionaron al presidente Balaguer para depurar el territorio de los remanentes revolucionarios anti imperialistas de la Guerra Civil de 1965. La narrativa de estos acontecimientos es una megalomanía.

Ese maquiavélico sistema de gobierno no le es extraño a la historia dominicana si se toma en consideración cuán determinante fue la iglesia Católica en contra de Juan Pablo Duarte, los miembros de la Trinitaria y sus seguidores cuando en el mismo año del nacimiento de la república, en la persona del arzobispo Tomas Portes Infante, amenazó con excomulgarlos si no apoyaban el gobierno de Pedro Santana y Familias, en la Carta Pastoral del 28 de julio 1844. El arzobispo lo hace enfáticamente como representante de Dios y refiere a Santana como seleccionado por Dios dándole carácter teocrático a su gobierno. Esta Carta Pastoral por ser tan grotesca estuvo escondida por cien años hasta que fue descubierta por el historiador dominicano Emilio Rodríguez Demorizi. No es coincidencia que la misma situación en esencia se repitiera en 1963 cuando el padre Jesuita Laútico García confrontó públicamente al profesor Juan Bosch acusándolo de comunista que equivalía a lo mismo que ser ateo en 1844.

Los dominicanos más entregados han permanecido atónitos por el prolongado secuestro de quien desde el principio de la fundación de esta nación fue símbolo de independencia y libertad. Juan Pablo Duarte es un secuestrado y no un prisionero porque nunca fue debidamente procesado ni condenado por una corte. El secuestro físico de Juan Pablo Duarte terminó con su muerte, pero continúa el secuestro de su ideario.

Merece la pena analizar las similitudes, no meras coincidencias, entre el llamado Partido Azul de Ulises Heureaux y Gregorio Luperón y el PLD  (fundado por Juan Bosch) de Leonel Fernandez y Danilo Medina. Ambos partidos y sus líderes engatusaron al pueblo dominicano presentándose como alternativa definitiva de libertad e independencia, pero en cambio se convirtieron en maquinaria para la corrupción y la impunidad. Tanto Gregorio Luperón como Juan Bosch fueron defraudados por sus discípulos luego que estos alcanzaron la presidencia de la república. Demás esta decir que detrás de estas traiciones han estado la oligarquía económica y los elementos desenfrenado de una burguesía ambiciosa y los que simplemente usan el Estado como pedestal para hacerse ricos e influyentes.

Conviene llamar la atención que Ulises Heureaux fue tan cínico como Joaquín Balaguer. El primero fue el proponente para elevar a Juan Pablo Duarte a padre de la patria, mientras el segundo escribió su obra maestra llamando a Duarte el “Cristo de la libertad”. Ambos presidentes fueron sanguinarios y detractores de la independencia dominicana. Balaguer fue un entreguista al servicio de Estados Unidos y un admirador del elitismo hispánico español.
El patricio Juan Pablo Duarte, luego de ser enviado al exilio, permaneció silente. Muchos dominicanos conscientes se han preguntado porqué tanta desidia contra el padre de la patria cuando el oficialismo en múltiples ocasiones promulgó una nueva Constitución olvidando el proyecto de nación del general Duarte Díez.  

Cada año se hace palpable que Juan Pablo Duarte ha sido un prisionero del oficialismo tanto en la Republica Dominicana como en el exterior. En Nueva York, en Providencia, Rhode Island, y otros lugares se presentan al pie de las estatuas del patricio ofrendas florales y se dicen discursos en favor del gobierno y del presidente de turno. Para confirmar esto siempre son los oficiales los que dicen los discursos principales. Durante esas ceremonias raras veces se hacen alusiones a otras figuras patrióticas como los que murieron durante y después de la invasión norteamericana de 1965. Duarte Igual que Abraham Lincoln en la historia aparecen como personajes desligadas del los movimientos revolucionarios (anarquismo) en la Europa de su época, esas ideas no hacen asomo en hombres tan principales de la historia política.

El pensamiento duartiano no se ha aplicado en la República Dominicana porque los secuestradores y varios historiadores al servicio de intereses encontrados y foráneos se han empeñado en presentar a Duarte como un beatificado, clásico, dócil, y sin la energía suficiente ni capacidad para auto-generarse a nivel de los nuevos tiempos. Nada más alejado de la verdad, Duarte creía en Dios, era masón, pero no era un religioso con característica de monje como Cristobal Colón. Resalta que a Duarte lo forzaron a formar parte de una trilogía de padres de la patria para no darle entero crédito militar y jurídico.
No más evidente que el abandono bajo el cual vivió. Se dejó perdida en la sombra y la polilla del tiempo la documentación de su biografía para luego manipular de manera amañada el Duarte que dieron a conocer en las escuelas y el ámbito oficial. Gracias a su hermana Rosa Duarte algunas paginas sobrevivieron aún cuestionadas por algunos investigadores, porque al parecer no fue un acto voluntario sino un encargo.


El autor: Eramis Cruz, es editor, escritor y promotor social dominicano. Radicado en Estados Unidos desde 1978.
doneramis@gmail.com








jueves, 9 de febrero de 2017

Episodios heroicos y procesos magníficos



Eramis Cruz

No me cabe la menor duda, nadie puede ser más feliz en esta vida que las personas simples o sencillas, las que no tienen nada que ocultar, son consecuentes de sus actos y


aman la naturaleza. Esta manera de ser es menos complicada que vivir mintiéndose a sí mismo. Quien se valora por lo que es y no por lo que tiene, si alguna vez no tiene nada, la esencia de su persona no se verá afectada, he decir la autoestima o el alto concepto en la que afianza su escala de valores.
Del mismo modo que nadie se baña dos veces en el mismo río, tampoco ninguna mirada se asienta en nuestra apariencia más de una vez, tampoco nosotros sostenemos la misma imagen, además, no todo el mundo valora a la persona por la manera como se ve. Aparte de eso, no siempre los demás nos ven como nosotros pretendemos.
Aún no sea obvio para muchos, por la mayoría de las cosas que benefician nuestra vida, específicamente las más importantes, no podemos reclamar crédito alguno. Uno no decide su ADN, por tanto, ningunas de las cualidades físicas, habilidades y destrezas son en realidad in invento personal, aún dependan de la voluntad de quien la visualiza para hacerlas posibles.
La próxima vez que usted piense en la grandeza que nos define como seres humanos, o se mire en el espejo, piense que valemos más por nuestras similitudes que por nuestras diferencias como miembros de una sociedad o como individuos que dependen unos de los otros para la supervivencia en medio de las tormentas.
Nuestra historia está saturada de episodios heroicos y procesos magníficos. Sobrevivimos a enfermedades contagiosas y mortíferas, gracias a los aportes de científicos que sacrificaron mucho para hacerlo posible, a guerras y turbulencias políticas, gracias a negociaciones para reconciliar intereses encontrados. 
Al final, si miramos la historia con ojo crítico, tenemos más de qué estar agradecidos, que el asumido privilegio de rey del universo o de sentirnos prepotentes o distinguidos. Somos un punto invisible en la inmensidad del espacio, en una ínfima porción del tiempo que se consume con un numero limitado de respiros. Pero si nos vemos según nuestra naturaleza sobrepasamos los límites que nos ocultan nuestras falsas percepciones.
Son más lo que nacen que los que mueren. Y a pesar de que millones de hombres y mujeres no dejaron evidencia de su pasar por este espacio, contribuyeron sin darse cuenta para hacer a la aproximas generaciones más fuertes y competitivas. Nada de la naturaleza desaparece, todo se transforma para continuar la existencia. Los criterios que se debaten entre la realidad objetiva y la metafísica no contradice estas aseveraciones. Hagamos de la vida el alcance de la felicidad, no importa la circunstancia.

No importa cuan heroicos hayan sido los eventos, ni los complicados problemas resueltos por necesidades del intercambio comercial, lo importante es que cada día millones de seres humanos se levantan, cual una colonia de hormigas obreras, a afanar para hacer de la tierra un mundo mejor, a veces sin esperar a cambio no más que lo mínimo, apenas suficiente para reponer la energía gastada, un acto valiente compensando con lo tantos que nos ofrece la vida sin exigirnos paga, un cielo infinita para echar la mirada o un mar inmenso para hacer posible navegar la imaginación.

lunes, 9 de enero de 2017

La niña más bella de la cuadra


Eramis Cruz
Ella era esa chica que dibujaba en las páginas de sus ilusiones la sutileza de sus sueños. Tenía piel canela y ojos verdes y al sonreír se le escapaban unas hondas angelicales que los chicos sentíamos como triada de luces invisible que nos invadía el espíritu. Su pelo negro bailaba con el viento de la tarde, mientras ella camina a lo largo de la callejuela del barrio. Ella siempre dijo que la gustaban los claveles, y siempre le traíamos uno aun fuera robado de algún lugar. Todos éramos sus enamorados, pero ninguno se le declaraba, para que fuera la novia de todos no podía ser la de nadie. Algún día tendré una novia como ella −me decía− mientras ella soñaba con cantantes de la televisión que nunca había visto en su vida.
Yo particularmente quería tener el cielo para hacerla reina de su trono, pero en cambio, ella era causa tormentosa de mis desvelos. Despierto con ella soñaba y dormido en ella pensaba. Me atolondraba la distancia abismal entre sus labios y los míos, aunque creía que al escuchar sus palabras percibía un toque de la magia de sus labios, del mismo modo sucedía con la mirada de sus ojos.
Cuando veníamos a la catequesis ella era la primera inventado los juegos en el patio lateral de la iglesia. Miren al cielo −decía, tambaleándose sobre la grama verde, mientras nubes blancas surcaban el espacio sideral.
Un día, luego de nuestras vacaciones escolares, ella desapareció por largo tiempo, nos dejó con sus recuerdos secuestrados, sin poder olvidar la nostalgia de las notas su canto. ¿Doña Gilda dónde está Roxana? −en vano le preguntábamos a su madre. Un día nos lo confesó su abuela Ambrosia con cuidado de no ser escuchada, y después de jurarle discreción eterna, retiró su lente de su cara y abrió sus ojos más de la normal y nos dijo: a la niña Roxana la casaron con la iglesia. Terminé convencido de que uno no se muere de espanto, nunca supimos la razón del tal castigo. Doña Gilda entonces se convirtió en la bruja de las peores pesadillas.
Varios años después regresó convertida en novicia, nunca vimos nada tan hermoso, pero su velo y su largo vestido, apagaron la razón de nuestras ilusiones juveniles. Luego de un largo tiempo, cuando ya no éramos tan inocentes, nos dijeron que una monja de ojos verdes, dirigía el colegio parroquial y que su nombre era Sol Roxana. De vez en cuando la veíamos rodeada de niños, y ella siempre nos regalaba una mirada reforzada por la magia de su sonrisa y la hermosura de sus labios.
Una tarde de sol radiante me encontré con ella, me llamó por mi nombre y me preguntó por mi madre. Noté algo diferente en ella, se había hecho dueña de una silueta de guitarra que sus hábitos no lograban ocultar. En un momento llegaron los muchachos y ella se vio muy feliz haciendo preguntas sobre el vecindario. Los niños que venían con ella se notaban desesperados por seguir el viaje hacia el parque infantil lo que apresuró la despedida, nos dio un beso a cada uno, mientras tomaba la cara en su delicada mano.

Fue la última vez que la vimos. Sor Roxana murió en un accidente automotriz tres meses después. Nosotros coincidimos ese día en la iglesia, sin que nadie nos lo indicara, miramos su cara iluminada por los lirios, con los ojos cerrados y en sus labios detenida una sonrisa que nos hizo creer que aún estaba viva. Después de tantos años aún recuerdo a esa niña que se hizo mujer en tan poco tiempo. La recuerdo cada vez que tomo en mi mano un clavel o mirando al cielo se me entrecruzan las nubes blancas.

viernes, 6 de enero de 2017

CONSTITUCION DEL ’63 Y LA GUERRA DE ABRIL DE 1965

Luís M. Rodríguez 

Después de ajusticiado Rafael Trujillo, el 30 de mayo de 1961, la República Dominicana conoció de un turbulento periodo histórico que pasaría por el derrumbe de la dictadura, varios golpes y contragolpes de estado, presión popular masiva y la celebración, el 20 de diciembre de 1962, de las primeras elecciones libres post Trujillo que cerrarían una fase en la transición hacia la democracia. 
Las dos principales fuerzas partidarias que se confrontaron en esa contienda electoral, la Unión Cívica Nacional (UCN), que llevaba como candidato a Viriato Fiallo, y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), cuyo candidato era Juan Bosch, representaban, la primera a sectores de la oligarquía desafecta al trujillismo, y la segunda a una emergente burguesía nacional y una amplia capa media ahogada socialmente por el viejo régimen. De cara al proceso electoral, el candidato del PRD logro atraerse el voto de los remanentes del trujillismo, sector hacia el cual articularon una política de “borrón y cuentas nuevas”. 

El Movimiento Revolucionario “14 de Junio”, que era la tercera fuerza política nacional y la mas importante organización de izquierda, asumió una política de abstencionismo electoral que no tuvo mayor repercusión entre la ciudadanía a pesar de su popularidad y prestigio, sobre todo de su líder Manolo Tavares Justo. Basado en la decisión del primer Congreso del “14 de Junio”, Manolo justifico la línea de abstención a partir de que “las elecciones no serian verdaderamente libres mientras que todos los partidos progresistas no fueran autorizados y el Ejercito y la administración no fueran depuradas”. Su táctica era el reflejo del convencimiento que predominaba en el “14 de Junio” del triunfo eminente de la revolución y que la lucha guerrillera, tal y como había ocurrido en Cuba, era el camino a seguir por las fuerzas revolucionarias del Continente. 

Como recordamos, las elecciones del ’62 fueron ganadas por el PRD, resultando su líder electo a la presidencia de la Republica con un 59.53% de la votación nacional y con un 77.3% de la votación del Distrito Nacional. Este voto, abrumadoramente superior para el PRD, le permitió ganar 22 de las 27 posiciones del Senado y 49 de las 74 posiciones electas en la Cámara de Diputados. 
La magnitud de la victoria perredeísta expresaba el repudio popular contra la reacción, contra el hambre, la injusticia y la opresión. Era una muestra clara de la voluntad de cambio sujeto a valores políticos progresistas predominante en la mayoría ciudadana, la cual sintetizó el programa y el discurso del PRD de entonces. 
Conectado al sentir popular y con conciencia plena del respaldo recibido para gobernar acorde a su visión programática, que al decir de Bosch era para hacer “una revolución democrática”, la cual no podía darse “si no tenemos una Constitución revolucionaria”, el 25 de enero del ’63, a 34 días de la toma de posesión presidencial, se instalo la Asamblea Constituyente o Asamblea Revisora, iniciando su función como tal 3 días después, 28 de Enero, cuando recibió para su discusión un proyecto de texto constitucional presentado por 3 diputados a nombre del partido oficial. 
Este texto, con un marcado contenido político-social progresista, mucho mas para una sociedad que recién había salido de 30 años de dominio absoluto por una de las mas férreas dictaduras latinoamericanas, contaba con 186 artículos. Estos artículos, a su vez, estaban divididos en 18 títulos, resultando el número 1, y las disposiciones que contenía, en una razón primaria para que el empresariado, la Iglesia Católica y una franja de la cúpula militar se opusieran vehementemente al texto propuesto y a la fuerza política que lo sustentaba. 
En su libro Constitucionalismo y Procesos Políticos en la República Dominicana, Flavio Darío Espinal resume las disposiciones registradas en la nueva propuesta constitucional que con mas ardor fueron criticadas e impugnadas por la triada conservadora arriba señalada. 

Mencionaremos hoy, para ilustrar la magnitud del cambio proyectado, algunos de sus aspectos: 
La existencia de la Nación se fundamenta principalmente en el trabajo; este se declara como base primordial de su organización social, política y económica y se le erige en obligación ineludible para todos los dominicanos aptos”. 
Compromete al Estado en remover los obstáculos que limitan la “efectiva participación de… los trabajadores en la organización política, económica y social del país” y a “colaborar con las empresas”. 
En el articulo 19 se lee: “En toda empresa agrícola, industrial, comercial o minera los trabajadores tendrán derecho a participar en los beneficios de la misma, reconociendo el interés legitimo del empresariado y los demás factores de la producción”. 
Asimismo, en el Articulo 20 “se reconoce el derecho de los trabajadores a la huelga y de los patronos al paro, excepto en los servicios públicos”. 
Además de lo expuesto, la triada de nuestra tragedia histórica se opuso a que se declarara “contrario al interés colectivo la propiedad o posesión de tierras en cantidad excesiva por parte de personas o entidades privadas”, es decir se opuso a la prohibición “de los latifundios de particulares, sea cual fuere la forma en que estos se originara”. 
Contrario a la realidad de hoy, la Constitución del ’63 declaraba “que solamente las personas físicas dominicanas tienen derecho a adquirir la propiedad de la tierra. Sin embargo, el Congreso podrá autorizar mediante ley, cuando así convenga al interés nacional, la adquisición de terrenos en las zonas urbanas por personas extranjeras”. 
Estos sectores conservadores del ayer rechazaron las medidas legales que autorizaban y regulaban toda acción de expropiación por “causa de interés general”, aún y cuando iban a ser compensados por el Estado. Así se opusieron, a la vez, a toda legislación que buscara convertir “en propiedad colectiva o en economía colectiva” tierras, el suelo, subsuelo, recursos y riquezas naturales. 
Repudiaron la propuesta de sujetar al sistema escolar “a la organización y supervisión del Estado” y a que en los “establecimientos particulares solamente los padres, tutores o encargados de la educación del niño tienen el derecho a decidir si a este se le instruirá o no en los principios de una religión”. 

Resulto inamisible para los sectores retardatarios del país de entonces, que la Constitución reconociera la paridad jurídica de los/as niños sin importar que nacieran dentro o fuera del matrimonio y la disposición que reconocía como legítimo la unión consensual entre un hombre y una mujer. 
Con un Estado poseedor de más del 60% de los activos invertidos en la industria del país, dueño de las mejores y más grandes fincas y con inmensa posesiones de tierra, todo lo cual había sido confiscado a los Trujillo, habla a favor de las autoridades electas el que en la Constitución del ’63 se consigno como ‘delitos contra el pueblo los actos realizados por quienes, para su provecho personal, sustraigan fondos públicos o, prevaliéndose de sus posiciones dentro de los organismos del Estado, sus dependencias o entidades autónomas, obtengan ventajas económicas ilícitas”. 
Este conjunto de factores, junto a la ausencia de mención específica sobre el Concordato suscrito entre el Estado y el Vaticano, durante la tiranía, sería el sedimento básico en que esta triada de la oscuridad sostendría una campaña anticomunista y para considerar que en la Constitución, aprobada el 29 de abril de 1963, se contravenían “los derechos de Dios y de la Iglesia” y que ignoraba que nuestra republica se había adherido “al catolicismo desde su entrada a la civilización y que reafirmó como Nación libre y soberana”. 

Súmele a lo dicho que en materia de libertad política y de asociación la Constitución era una ruptura con una larga tradición de ejercicio gubernamental excluyente y dictatorial; por tanto, era un marco jurídico que avalaba y protegía la democratización real de la sociedad. 
Como se nota, en esta apretada síntesis, la Constitución era algo mas que un ordenamiento jurídico que rescataba derechos conculcados que resultaban esenciales para un ejercicio ciudadano digno y libre. Era, también, un programa de gobierno con un sólido compromiso social con las clases y sectores históricamente marginados, a los cuales, por demás, se les conferían derechos de participación en la construcción de la nueva republica en cierne y deberes y beneficios en todo el entramado económico de la sociedad dominicana. 
La Carta Magna del ’63 impugnaba la visión de proyecto de nación que la oligarquía y el imperio buscaban imponer en la sociedad dominicana posterior al derrumbe de la tiranía. Los promotores del nuevo estatuto constitucional iban mucho más allá de un trujillismo sin Trujillo, de un poder nacional soberano solo en lo formal y contravenían, por tanto, la lógica de Washington para el qué estaba fuera de discusión que el gobierno dominicano estaría al servicio de su estrategia de dominación y seria, por tanto, un factor de contención del reto y la esperanza que significaba Cuba en todo el Continente. 
Visto en su justo contexto histórico, estábamos, a partir de la asunción del gobierno de Juan Bosch y del PRD, ante un proceso de reconstrucción de nación sujeto a los atributos políticos-jurídicos que les distinguen como tal. Es decir, caminábamos hacia la edificación de una nación soberana e independiente real, lo que, entre otras cosas, restituiría el orgullo nacional perdido por las acciones de gobernantes que colocaban en primer plano los intereses extranjeros, en perjuicio del interés nacional. 

De acuerdo a mi humilde parecer, aquí es donde reside la causa fundamental del fatídico golpe de estado del 25 de septiembre del 1963, el cual además de interrumpir el orden institucional, le dio una estocada mortal al naciente sistema democrático. La Constitución, y quienes la promovían, expresaban un proyecto de nación democrática con sólidos componentes de modernidad, influenciados por avanzados valores de la democracia occidental; un proyecto de Nación que además de garantizar la libertad política y demás derechos civiles ciudadanos, apuntaba a una redistribución de las riquezas nacionales con sentido de justicia y asumía una política exterior y de relacionamiento con otros estados buscando beneficiar primero al país, no a poderes extraños que históricamente nos han explotados y usados como simples peones en su empeño de control mundial. 
Para viejos grupos oligárquicos y para sectores políticos, militares y religiosos acostumbrados a los beneficios que reporta el control del poder y que resultaron derrotados en las elecciones del ’62, la del ’63 era “una Constitución comunista” que arruinaría a la República, tal y como dijeron, en conversación privada, Rafael F. Bonnelly, presidente del Concejo de Estado, Donald Read Cabral y Antonio Imbert, según relata el embajador norteamericano John Bartlow Martin. 
Aún y con todo el valor progresista que resumía la Constitución conculcada, el contra golpe de abril y los acontecimientos heroicos del 24, 25, 26, 27 y 28 de abril del 65, que reconfiguraban a la sociedad dominicana, llevaron al profesor Bosch a decir que a un pueblo que luchaba como lo estaba haciendo el nuestro ya no bastaba con darle la democracia que el había ofertado y aplicó en sus 7 meses de gobierno. Esta posición de Bosch expresaba el inmenso impacto que la Revolución de Abril tenia en la conciencia nacional. 

No obstante, y a pesar de los 43 años y 5 meses transcurridos del acto de anulación de la Constitución del ’63, su actualidad es innegable. Su valor se incrementa cuando a diario vemos como la nación y su territorio son vendidos a pedazos a filibusteros modernos. Mientras la Carta Magna desarraigada protegía nuestra tierra, playas, riquezas y bienes nacionales, la clase política dominante hoy, de distintos colores partidarios, nos vende por bagatelas, sea la parte ubicada en la Bahía de Las Águilas, sea la región Este, sea San Souci o hasta en el propio Malecón de la Capital dominicana. 
Aumenta su valor y sentido de presente, la Constitución anulada, cuando se suscriben tratados de libres comercios a partir de la lógica y los intereses de las transnacionales y en perjuicio del productor nacional y del aparato productivo, con lo cual se profundiza el proceso de desnacionalización del país, se desvalora la actual Constitución y se limita la condición ciudadana de los dominicanos y dominicanas para transformarnos en simples consumidores de los productos, bienes y servicios provenientes de la Gran Metrópoli. 

Así, todo parece indicar que contrario a la aspiración constitucionalista de ayer que buscaba reafirmarnos en nuestra nacionalidad a partir de los mejores valores de los forjadores de la nación, hoy las fuerzas gobernantes trabajan para convertirnos en una gran zona franca o en el mejor de los casos en lo que llaman “un Nueva York chiquito”. 
Para concluir, rescato lo dicho por alguien de que las tradiciones que perduran son las que conectan con el presente. En tal sentido, suscribo el significado de la Constitución del ’63 como aspiración inconclusa de nuevo proyecto de nación; como un marco de país legal y programa político-social que aún ayuda a la construcción de una democracia verdadera, de un estado moderno y de derecho, de una sociedad signada por la equidad, la justicia y la solidaridad, como condición primaria para superar la horrible situación de marginalidad social y exclusión económica en que vive la mayor parte del pueblo dominicano. 
Pienso que una aspiración modesta, en las condiciones nacionales actuales, pero justa como esta, compromete a todo lo políticamente progresista, patriótico y decente, no solo a lo que se asume como izquierda. Y este arcoiris de fuerzas que ayer hizo posible la victoria de Bosch en el ’62, la Constitución del ’63, la Revolución de Abril en el 1965 y la derrota, vía el proceso electoral, del régimen represivo de Joaquín Balaguer en el 1978, se ha de reencontrar en el presente en sus mejores muestras humanas y orgánicas a través de un nuevo referente político que haga posible la victoria permanente del litoral progresista y democrático de la sociedad dominicana. 


La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...