lunes, 11 de noviembre de 2013

La trascendencia de tu trabajo

Eramis Cruz

Dejando de lado eso de filosofar, nosotros crecimos oyendo jocosidades sobre el trabajo.  Lo primero que comentaban era que el trabajo lo inventó un vago, y un poco más serio,  aquello de que el trabajo lo impuso Dios como castigo. Era una referencia al trabajo mal pagado, a la explotación del hombre por el hombre. Pero cuando se pudo leer y hablar de socialismo, del comunismo, del materialismo, e inclusive, de la social democracia, a la par con los grandes filósofos mundiales de la vieja Europa, uno se da cuenta de todo lo que el trabajo significa en la vida de todos los tiempos.
Todavía hay mucha gente que a conciencia no entiende esto, porque simplemente cree que eso de libros, de lecturas, y de debates sobre cosas de carácter filosófico, es asunto de gente de academia o de alguna manera, gente con un perfil sobresaliente por su posición social o la envergadura de su cerebro distinguido.

Para la gente común lo más natural es que hay que trabajar para vivir. No le viene a la mente que fue por razones muy específicas que la influencia del nuevo modelo de economía conocido como “neoliberalismo o globalización”, ignora el papel del trabajo en la sociedad en su relación intrínseca con la persona del trabajador como  elemento de determinación social, o lo que es lo mismo, el poder del trabajador, hombre o mujer.
El trabajo no es solamente generador de riqueza, sino que es la fuerza que prácticamente determina las relaciones económicas entre quien ejerce el trabajo y quien paga por él. Es por eso que este nuevo modelo económico minimiza el papel del estado como generador de mano de trabajo por medio de las empresas públicas.

Pues lo primero que han hecho es corromper a los líderes sindicales y debilitar o eliminar los sindicatos y las organizaciones de los trabajadores, locales, regionales, nacionales e internacionales. Han sobrevivido aquellos sindicatos que son por naturaleza similares a empresas o corporaciones ya que reciben alto susidios económicos del gobierno, un ejemplo son los sindicatos de chóferes o conductores de vehículos.
Como es conocido, muchos estados de los Estados Unidos, han legislado, están legislando, o tienen en proyecto a corto o mediano plazo legislar para disminuir los beneficios de pensiones y contratos de trabajo de empleados y trabajadores públicos. En el caso de las pensiones tienen que hacerlo por medio de la modificación de las leyes que los establece ya que no son simples contratos o acuerdos entre las partes, como el caso de los contratos colectivos.

En todas las épocas, incluyendo aquellas en que la esclavitud tuvo más auge en sus diferentes manifestaciones, el trabajo ha contribuido con el progreso de la humanidad y con la misma transformación del hombre como lo demostró Charles Darwin.
Pero hay una cosa muy importante que debe ser observada, el trabajo que desvaloriza a la persona humana, o sea al trabajador, para convertirle en una maquina productiva, pierde su esencia y en vez de contribuir elevando la dignidad del ciudadano le rebaja a nivel de animal con capacidad de locomoción.

En este sentido, la sociedad y principalmente el Estado, debe de ocuparse en establecer las leyes necesarias y los cambios de infraestructura para que el trabajo sea un verdadero medio de vida digna para todas las personas y principalmente para las familias.
Pero parece carecer de lógica que siendo el trabajador y las trabajadoras los dueños de su energía, de sus habilidades y de sus destrezas y estañando protegidos por las leyes positivas y naturales, que ellos no estén en la capacidad real, o puedan provocar la relación de fuerza para traer la balanza social a su favor.

En todos los sistemas sociales modernos se ha querido presentar a los trabajadores y a las trabajadoras como simples ciudadanos, no como una clase trabajadora con intereses comunes, intereses que solo ellos pueden defender, frente a quienes dominan la economía y las instituciones. El Estado por estar dominando por los poderosos, a través de los tres poderes principales que forman un gobierno, se ve imposibilitado de volcarse a favor de los trabajadores aún cuando estos son las mayorías que eligen a los gobernantes, jueces y legisladores  en el sistema democrático.
Si realmente se quisiera crear conciencia en todos los ciudadanos de una país que realmente se considere democrático, estas cosas están supuestas a ser enseñadas en las escuelas como parte del currículo educativo para que tanto quienes en el futuro serán trabajadores, empresarios o ejecutivos de compañías y departamentos públicos puedan entender con claridad el papel del trabajo y la dignidad del trabajador en la sociedad en lo referente a las relaciones productivas.

Es cierto que existen asignaturas en las universidades que hacen mención somera sobre el trabajo, pero solamente en la medida que conviene a una visión empresarial de la inversión de capital en la sociedad capitalista. Pero debemos tomar en cuenta que no todas las personas llegan a la universidad ni todo el que se inscribe en una universidad toma clase de economía.

Al final parece tener más sentido que la sociedad garantice y motive las organizaciones laborales y su participación en el ámbito político para que de esa manera participen en la estabilidad social garantizando la participación activa de los trabajadores en la vida política, cultural y económica del país.

 

domingo, 10 de noviembre de 2013

La oculta Santa Inquisición


Eramis Cruz

La gente quiere un mundo mejor, la gente quiere ser feliz y es natural que todos queremos ofrecer lo mejor posible, especialmente a los hijos, los familiares, y no hay dudas, de los buenos deseos por nuestros amigos y hasta por todo ser humano. ¿Y qué pasa luego que tenemos una casa, algún dinero, y salud relativamente aceptable? Descubrimos que aún nos falta algo. Es el sentido de la realización, el aspecto de la integridad y del control de lo que somos en relación con el mundo que nos rodea. Admitamos que somos seres políticos, es decir persona.
A mucha gente le han enseñado que esa realización integral y ese control de la línea que nos relaciona con el entorno o lo que llamamos realidad, hay que buscarla en el mundo de lo espiritual, o sea en la religión o como prefieren llamarle, lo metafísico.
Para el fanático creyente, para el religioso empedernido, no hay cosas ni razonamiento aceptables, si ha de negociar a los dogmas de su creencia. Cuando se trata de religión y la fe la gente es capaz de ir a la guerra, hostigar y hasta matar en defesa de sus creencias. Ya sabemos sobre las guerras religiosas en diferente etapa de la evolución de la humanidad, ejemplo: los templarios y Guerras Santas.
Pero mirando este asunto desde una óptica más personal, no parece que exista un razonamiento lógico del porque las cosas del pensamiento humano no puedan ser cuestionadas. ¿Ha oído usted la expresión de que el que hizo la ley, hizo la trampa? Pues esto sucede con las creencias en los dioses y con las religiones, han previsto los mecanismos psicológicos que imponen graves penalidades 
morales o intimidaciones a las personas que se convierten y aceptan sus principios y reglas.

¿Por qué la Iglesia Católica Romana tiempo atrás tenía prohibido leer la Biblia? Porque en su contexto no quería que sus seguidores más ingenuos conocieran la verdad, no quería que fueran libres, por los menos para pensar. ¿Por qué fue que sucedió la Reforma de Martín Lutero y al mismo tiempo fue endemoniada? No es un mito sino una realidad que las religiones pregonan a los gobiernos del mundo como manipulados por el diablo, pero el clero no se despega del poder de los Estados. Inclusive el Vaticano fue convertido en un Estado para facilitar estas relaciones diplomáticas de tipo imperial.
Pero las creencias dogmáticas religiosas son solamente un aspecto, aunque el más importante, que nos impide vivir en una relación más armónica con el mundo que nos rodea. Si hay algo a lo que no debemos tener miedo es a la liberta de pensamiento. La persona puede pensar lo que quiera, y es necesario que así lo sienta, de lo contrario esa persona no es libre, y por tal razón es una esclava. Estamos frente a los efectos acondicionadores de un fenómeno que explora en el mundo de la virtualidad. Aparente no tener una conexión directa que lo que somos sino con lo que queremos.
Lo primero que debemos tomar en cuenta es que todo lo que tenemos en el pensamiento, en la memoria, es aprendido. ¿Quién está en contra de que desde antes de nacer lo primero que el ser humano hace es aprender? ¿Y qué significa aprender? ¿Quién no aceptará algo aprendido de sus padres como sano y bueno? Del mismo modo, a uno lo mandan a una escuela y especialmente en los primeros años, le enseñan muchas cosas que aprende como buenas y válidas y como eternamente verdaderas, ya que el maestro no enseña lo que sabe sino lo que aprendió y que enseña según el programa para el cual trabaja.

Que acepte como verdad eterna cualquier concepto aprendido es el factor número uno para convertirse en esclavo de quien enseña lo que es correcto o lo que es erróneos o falso. Es por esta razón que el ser humano tiene la imperiosa necesidad de vivir en un constante cuestionamiento entre lo que  piensa porque lo aprendió y cuál es el efecto real de lo que aprendió o se le ensenó en el mundo real. Desde que la enseñanza y el aprendizaje coexisten administrado por las instituciones se revisten de forma y contenido puramente ideológico.
Aquí entra el problema de la ignorancia, es prácticamente imposible para un pueblo ser libre realmente si la mayoría de sus habitantes son ignorantes. La educación no debe enseñar la verdad, sino la menara o método para descubrirla, de llegar a ella, de cuestionarla, a esto es lo que se llama ciencia, pero se concibe como un aspecto muy específico de la educación, cuando en realidad debería ser la educación en sí. En este sentido se enseña la historia, como eventos aislados por el tiempo o el especio. Cada evento nace y muere, sin interrelaciones ni trascendencia en el presente.

¿Es cierto que este mundo está perdido? ¿Es verdad que existe una gloria, o un cielo donde la gente va después de la muerte? Usted no quiere hablar de eso. Hace tiempo que viene evitando pensar en ello, a veces le llega al pensamiento, pero en un momento le llaga el terror. Usted no está supuesto a desafiar su fe. Un solo pecado contra Dios podría ser suficiente para mandarle directamente al infierno. Y usted sabe mejor que nadie que según los preceptos que se le enseñaron, ya usted era un pecador antes de nacer, y ese pecado es tan viejo y hereditario, que proviene desde el tiempos de la creación del hombre. Y le dijeron que usted puede cometer blasfemia, pero si la comete contra el Espíritu Santo, definitivamente no será personado. Esta intimidación es una de la más grave de la humanidad, esta es la Santa Inquisición institucionalizada en el cerebro del creyente. Pero los teólogos lo resuelven todo de la manara más fácil cuando enseñan que Dios la y la naturaleza son la misma cosa, y peor aún, que dios es lo desconocido. Dejamos de lado los derechos del apóstol Tomás, que quería ver, por lo menos.

Acabamos de salir del abismo del infierno, yo por escribirlo y usted por leerlo, pero ya aprendimos que para Dios nada es imposible, de manera que usted no se condenará, no importa lo que lea, ni lo que diga, Dios está por encima de  todas las cosas, su poder es infinito e imperecedero.
¿Pero por qué no aclaramos mejor las cosas? Nadie ha dicho que se no pueda creer en lo que venga en gana, claro que si, exactamente de esos se trata. Lo que si estamos planteando es que la mayoría de las personas son víctimas de mitos que les convierten en esclavas de terminados intereses.
Los mitos y los absurdos, no importa cómo se hayan generado, no puede ni deben servir como, principios, preceptos o dogmas para guiar el modo de vida de generaciones. De manera que entre uno de los derechos naturales e inalienables, está el derecho al libre pensamiento, sin intimidación ni terror.

Los imperios económicos y las clases opresoras de la humanidad, por medio de las relaciones económicas, se han valido de la ignorancia de la gente para imponer como ciencia, principio y preceptos mitos y absurdos que esclavizan a las personas. No crea usted que es cierto que la Biblia nunca se ha modificado, ni tampoco crea que existen evidencias lógicas ni científicas para demostrar que los hombres que la escribieron estuvieron directamente inspirados por el mismo Dios. Pudo ser pero no tenemos manera para demostrarlo, lo intentan usando la misma fuente que se objeta. Usted puede creer si quiere, pero debe ser su propia determinación, no bajo amenaza de ser mandado al infierno.

¿Cómo un Dios perfecto puede crear y sostener cosas imperfecta? ¿Cómo un Dios justo tolera la injusticia? ¿Cómo un Dios tan grandioso que todo lo tiene necesita que le adoren y le pidan perdón, él que mandó a perdonar? Por qué un Dios tan grande no se deja ver? ¿Por qué un Dios tan preciso tiene tantas imprecisiones? Usted dirá que solo Dios lo sabe. O también puede adoptar por una posición gnóstica y decir que es imposible conocer a Dios.
 
Pero lo que usted ni yo no podemos ni debemos olvidar es que esto fue lo que nos enseñaron y que esto fue lo que aprendimos. Y debemos cuestionar en qué medida somos víctimas, y dejamos pasar la vida en medio del sufrimiento y la miseria cuando en realidad deberíamos ser libres de obra y pensamiento. ¿En qué medida el perfeccionamiento de este mundo, el progreso y su estabilidad, inclusive concebirlo como el verdadero jardín en el que nacemos, vivimos y morimos, en qué medida entra en contradicción con el mito de si hay una gloria o no? Nada, eso es un conflicto creado por la necesidad de dominar ha quienes producen algún tipo de riqueza, es decir, somos siervos al servicio incondicional del amo. Al final se sabe que ese proyecto teocrático solo funcionará para unos pocos, según sus propios dogmas, “serán pocos los escogidos”. Nada tan humanamente caótico.

sábado, 9 de noviembre de 2013

La amante del diputado fantasmagórico


Eramis Cruz
 

Aquella casa era la que más bonita sala tenía. Su dueña, ya entrada en edad, no tenía niños que perturbaran los divanes y decorativos, por lo que todo permanecía en su lugar delicadamente nítido. Hoy sería una casa sin ningún atractivo, pero en aquellos tiempos era toda una residencia comparada con las otras que no lograban empañarle su espacio. Pero no era su imponencia la que le sumaba aquel aspecto señorial, sino su carismática dueña. La vecindad la refería como la casa de Genara, porque así se llamaba su propietaria. Genara también poseía otras dos viviendas en el lado opuesto de la calle.
Al contrario de las demás vecinos, Genara nunca dejaba abierta la puerta frontal de su casa, de manera que las personas que venían a visitarla, fuera espontáneamente o bien que ella las estuviera esperando, tenían que zanquear la cuneta orillada por un espesor de asfalto tosco, y luego subir una calzada de cemento pulido con un colorante muy usado para la época, cruzar el pequeño zaguán sin más llamativo que los rayos del sol la mayor parte del día, y finalmente tocar la puerta con sus propios dedos. Una perrita blanca, lanosa y zalamera de nariz húmeda era lo primero que los pendencieros veían asomarse al abrir la puerta. La puerta de la casa de Genara era como un párpado que cierra tan pronto como abre.
Aquella mujer tenía para mí una apariencia de abuela, inclusive mucho antes de que su figura se fijara en mi memoria de manera más permanente. Tal vez por eso me resultaba extraño el rumor de que fuera la amante de un diputado de la dictadura. Tenía un hijo llamado Enríquez que pocas veces  estaba en el hogar y se desaparecía un día cualquiera sin dejar rastro. A esa edad yo no entendía en realidad lo que era una amante pero lo deducía por el modo susurrante de los vecinos referirse al asunto.
No recuerdo que alguna vez uno de los vecino mencionara su nombre, solo se referían a él como diputado. En realidad nunca vi aquel hombre, pero siempre me lo imaginé alto, blanco y regordete. Lo cierto es que de esa manera creo que eran casi todos los diputados, gente muy respetada en los tiempos de la dictadura, no tanto por el poder que tenía sino por lo peligrosos que eran aquellos hombres encumbrados en la cima del imperio.
Pero debo hacer notar que este diputado era un ser muy extraño, ya que era como un fantasma, y nunca oímos de que se le relacionara con algo o con alguien, al contrario, prácticamente existía porque Genara era su amante, según los rumores de las malas lenguas. Sin embargo esto nadie podía contradecirlo, ya que no había manera de explicarse las propiedades de aquella mujer, que aparte de todo, rara vez salía del interior de su hogar, al menos que no fuera para cruzar la calle en función de sus dos inmuebles, fuente significativa de sus ingresos. En esa época cuando alguien era un desheredado, llamara la atención como había hecho fortuna.
Genara daba aquella impresión de mujer feliz, siempre reía a todo el vecindario, como quien no tenía nada de qué avergonzarse, con la seguridad de que nadie se atrevería a lanzarle la primera piedra. No comentaba los asuntos de su vida privada, pero tampoco parecía importarle los vericuetos de los pendencieros. No era condescendiente con míseros ni limosneros, de manera que no daba un céntimo, pero tampoco se lo quitaba a nadie por medio de sornas ni engañifas. Ella misma se ocupaba del mantenimiento pulcro de su hogar y preparaba suficiente alimento que compartía con unas sobrinas que a veces le visitaban. Genara no les permitía a estas vivir con ella porque eran montaraz y parlanchinas, además, tenían espíritu de trotamundos y no respetaban la armoniosa vida de aquel entorno, al contrario las argucias parecían divertir a las adolecentes.
De las tantas veces que visité la iglesia en compañía de mi abuela, mucha más que la que fui con mi madre, noté que allí venían con mantas sobre la cabeza la mayoría de las vecinas y señoritas del barrio, pero nunca vi a Genara asomarse por aquellos altares del señor. Yo no creía que ella tuviera tantos pecados que el padre no pudiera escucharla, pero no era secreto que tenía uno tan grande que posiblemente el cura no tendría penitencia para una pecadora tan distinguida como nuestra discreta vecina.
Volviendo al interior de la vivienda de Genara, recuerdo que tuve la oportunidad de disfrutar al máximo en la soledad de su sala. No recuerdo cómo me gané la confianza de aquella mujer, pero ella estaba segura que de venir a su casa, lo haría solo, ni siquiera con mis hermanos y mucho menos con los amigos del barrio. Esto me hace pensar que si tengo alguna timidez me llegó en la pubertad.
La mujer dejaba la puerta trasera de su casa abierta, posiblemente para ventilarla y mantener la frescura y no como la gente creía que era para que entraran y salieran los duendes.
 A pesar de que vivíamos entonces los últimos años de la dictadura, la ciudad era muy tranquila y armoniosa, recuerdo cómo era la vida de organizada entonces. La miseria en mucha gente pobre existía pero no era tan notable. Constan fenómenos por lo que esto se explica, no existía la explosión demográfica que luego sucedió en el país. También la económica estaba bajo el control del dictador y algunas otras distinguidas familias de la época.
Mientras Genara dormía la siesta yo me divertía con lo que había en aquella casa que no tenía en la mía, especialmente escuchar aquel radio en el que se sintonizaban las pocas emisoras que habían. Fue de ahí que me nació la inspiración, no por ser locutor, pero sí de hablar como ellos. Los locutores de entonces eran gente de un gran léxico que no ofendían su idioma ni a sus radio escuchas con las insolencias que se  oyen en estos tiempos de páginas sociales por medio del Internet.
Genara tenía una colección de revista “Hola” y aunque no pudiera comprender los textos, en ellas miraba con entretenimiento quienes eran los dueños del mundo de entonces, que son los mismos dueño del mundo de hoy, a pesar de la libertad y la democracia que se pregona. Luego me fastidiaba  y me retiraba de su casa, dejándola en compañía de su perra blanca y lanosa, aún en medio de la modorra.
El diputado fantasmagórico nunca llegó a aquella casa ni de sorpresa, luego quedé convencido de lo  quijotesca de aquella figura del pasado no confesado de una virgen que vivía por aquellos lares pueblerinos. La curiosidad del vecindario tomó vida de nuevo el día que Genera recibió un telegrama. Le  oyeron unos gemidos que detuvo con un nudo en su garganta, no podía ser una coincidencia que exactamente ese día anunció la prensa que había muerto un diputado retirado de su oficio de legislador.
Enríquez era un hijo tan discreto como su madre Genara pero además excéntrico. Un día se fue para el extranjero y despareció del cosmos para siempre. Nunca se supo noticia del joven. Fue a partir de entonces que la madre no tuvo vida y terminó ganándose la condescendencia de los pendencieros de la vecindad. Ella volvió a aquella iglesia de madera, pero evitaba mirar hacia los lados, no hablaba con nadie en aquel perímetro. En sus sueños recurrentes lo veía llegar cuando menos lo esperaba, como era habitual en él. Fue así como esperó por su hijo, vestida de negro, hasta el día que se desvanecieron las nubes que usaba para buscarlo a través de los océanos.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mamá Tingó Mártir sindical campesina

 
José Gómez Cerda

Director de la ACADEMIA HUMANISTA

 

El primero de noviembre de cada año se conmemora un nuevo aniversario de la muerte de la líder sindical campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), asesinada ese día en 1974 en Gualey, Hato Viejo, Yamasá, en República Dominicana. 

Mamá Tingó es un símbolo de la lucha por la tierra y un ejemplo de la mujer rural en la defensa de los derechos del campesinado en toda América Latina y el Caribe.

Florinda Soriano Muñoz, Mamá Tingó, nació el 8 de noviembre de 1921, hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia Espíritu Santo de esta comunidad de Villa Mella, el día 6 de diciembre de 1922. Contrajo matrimonio con un campesino llamado Felipe con el cual procreó una familia. 

Mamá Tingó era un militante de la Liga Agraria Cristiana de una comunidad de 350 familias pobres, que venían luchando por varios años por la tierra que los vio nacer y que trabajaron varias décadas, pero terratenientes y políticos disfrutaban de los títulos de propiedad, en forma mal adquirida. 

Varios acontecimientos ocurrieron antes del asesinato de la líder sindical. Varios jóvenes fueron heridos, a la señora Altagracia Rosario le cortaron una oreja, decenas de campesinos de esa comunidad estuvieron en prisión en varias ocasiones, entre ellos su líder natural, Florinda Soriano Muñoz ( Mamá Tingó), mujer de edad avanzada y analfabeta, pero con cualidades y autoridad suficientes para encabezar la lucha contra los desalojos injustificados. 

Después de poner una querella contra el terrateniente Pablo Díaz, la sindicalista fue asesinada por Ernesto Díaz (Turín). 

La Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas (FEDELAC), y la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC) denunciaron a nivel nacional e internacional este asesinato. Hay que destacar la labor del periodista Juan Manuel García, quién hizo varios reportajes, antes y después del asesinato, sobre la situación de los campesinos en esa comunidad, toda la prensa nacional, radio, periódicos y televisión destacaron ese asesinato. 

Décimas, poemas y canciones resaltaron las virtudes de la líder sindical campesina, entre ella un merengue del cantante Johnny Ventura titulado « Mamá Tingó », y la referencia de la cantante argentina Mercedes Sosa durante el espectáculo « 7 días con el Pueblo », que organizó la CGT. 

Pero el asesinato de Mamá Tingó no es un caso aislado en la lucha por la tierra. El 30 de junio de 1975, en Alto de Peguero, El Cuey, en El Seybo, fue asesinado Dionisio Frías (Mister Beca) también militante de las ligas agrarias cristianas. 

Mamá Tingó es un ejemplo de la participación de las mujeres en el sindicalismo y en la lucha para que la tierra de los hombres y mujeres que la trabajan. 

Al conmemorarse un nuevo aniversario del asesinato de Mamá Tingó, rendimos homenaje a todos los mártires agrícolas de América Latina y el Caribe, reconocemos a las mujeres trabajadoras rurales, que trabajan en regiones donde la lucha por la tierra es más peligrosa del mundo. 

El sindicalismo dominicano y latinoamericano tiene a esa mujer campesina, Doña Florinda Soriano Muñoz, (Mamá Tingó), como un ejemplo de las personas organizadas. 

RELEVOS

Una hija de crianza de Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), ha continuado la lucha, junto con otros compañeros y compañeras sindicalistas de la región de Yamasá; ella se llama Jesús María de Paula, mejor conocida como “Enriqueta”.

En el año 2000 el Programa Mundial de Alimentación (PMA), de Naciones Unidas, con motivo del Día Internacional de la Mujer, rindió homenaje a  ella, Jesús María de Paula, líder de la Federación de Mujeres Campesinas « Mamá Tingó », de República Dominicana, por su labor en favor de mejorar la condición del sector campesino.

Las vivencias experimentadas por Enriqueta junto a Mamá Tingó, a pesar de su corta edad, la impulsan a continuar la lucha que iniciara la líder comunitaria y sindicalista, proponiéndose esto como meta en la vida.

En octubre 2005, el síndico del municipio Santo Domingo Norte, licenciado Daniel Carvajal Louis, desvelizó una tarja en honor a la heroína campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), asesinada en 1974. La tarja está en la plaza del mismo nombre, en El Cruce de la Bomba, en la carretera que comunica a Yamasá con Guanuma. Al acto asistieron hijos y hermanos de Mamá Tingó, y grupos de dirigentes comunitarios.

El gobierno dominicano designó la primera estación del METRO, de Santo Domingo, con el nombre de “MAMÁ TINGÓ”. 

La pintora Juanita Pichardo, ha hecho varias obras con la figura de Mamá Tingó, así otros buenos pintores dominicanos. También se han escrito canciones y poemas dedicados a esa líder del sindicalismo. 

En el libro « Pensamiento y Acción », de    José Gómez Cerda, aparece la biografía de ella, junto a la de Martir Luther King, Mahama Gandhi, Jacqaues Maritain, y otros personajes.

Mamá Tingó es un ejemplo en la lucha en defensa de los intereses de los hombres y mujeres que trabajan la tierra, para que no hayan « NI HOMBRES SIN TIERRAS; NI TIERRAS SIN HOMBRES », y que la tierra sea para las personas que la trabajan.
 

José Gómez Cerda

domingo, 27 de octubre de 2013

Integridad contra oportunismo


Eramis Cruz 

Hay integridad en el hombre o la mujer que trabaja por un jornal necesario con el que mantiene a su familia, dinamiza el sistema que mueve el engranaje de una sociedad y al mismo tiempo con su trabajo trasforma la naturaleza e impulsa la marcha de la historia. El oportunista no tiene visión histórica, es un personaje del momento más oportuno, y está dispuesto a obstruir la integridad que sirve de fundamento a sociedad.
Aunque parezca increíble, hay personas que nunca renuncian al niño o la niña que fueron, son quienes ignoran dónde se bifurcó su vida en aquellos estatus del crescendo del intelecto. Cuesta mucho ser íntegro, uno tiene que dejar pasar las oportunidades que otros aprovechan para ufanarse de lo que son y del sitial al que han llegado. Es muy significativo para una pedagogía funcional en una sociedad políticamente bien establecida, que la mayoría de nuestras imperfecciones y prejuicios son aprendidos.
Al final es obvio que si alguien conoce la felicidad interior tiene que ser la persona íntegra, porque es aquella consecuente con sus principios, sin secreto que ocultar, a quien la verdad no le preocupa y la mentira no es parte de su vocabulario ni de su praxis. Vivimos rodeados de imitadores, de gente que se presenta a través de una falsa personalidad.
La integridad conlleva a una actitud hacia los demás inspiradora de confianza, donde no media el subterfugio ni la manipulación. Donde no se usa la malintencionada práctica de dividir el todo para vender las partes que más convienen, ocultando lo que no funciona o tiene algunas implicaciones que aumenta el costo de mantenimiento, o es pronto a ser reemplazado.
Los dominicanos, tanto como otros gentilicios de nuestros países latinoamericanos, conocemos a plenitud lo que significa la ausencia de integridad, muchos por experiencia propia, otros por experiencia ajena. El mayor cuidado ha de prestarse en el mundo de los negocios, medio mundo acepta como normal querer salir con alguna ventaja abusiva cuando se trata de una transacción comercial o de un contrato de venta o compra.
Esta desconfianza se eleva a las instituciones públicas y privadas y se extienda con mayor énfasis al mundo de la política y a los desempeños de las funciones públicas, donde el funcionario se reviste del poder que le confiere el cargo y luego extralimita su capacidad hacia donde puede obtener beneficios personales simplemente compartiendo un mínimo para pagar por la impunidad. Se trata del oportunista vulgar escondido detrás de un político habilidoso, no importa si es un catedrático o un predicador.
Este comportamiento del ser humano se evidencia de modo retrospectivo y retroactivo en la etimología de la palabra “persona”. En el teatro griego los actores utilizaban una máscara, con la que hacían más elocuentes las muecas, o expresiones, en vez de las palabras, por carecer de medio para difundirlas en el perímetro. En el teatro del presente transcurrir encontramos esos actores de la vida real, usando la máscara que se ajusta al mundo de su interior, un escondite de la personalidad, del querer ser, para vivir no solo distraído sino retraído de un medio que nos impones deberes y obligaciones, no solamente derechos y mucho menos ilimitados por ese impuesto despotismo ilustrado del cual se exhiben muchos de nuestros funcionarios.
El culto a la personalidad lleva consigo las distorsiones propias que tienden a negar la esencialidad de la acción colectiva frente a la acción individual, la farsa de que el líder determina a las masas cuando son estas las que generan el líder y predefinen la plataforma de su influencia. La personalidad esta más enmarcada a ese espacio relativo a otros factores que conviven en busca de algo necesario para sobresalir de lo común o lo ordinario. Pero nunca falta el oportunista para quien el único principio válido de la geometría es que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta que los une, uno de dos puntos está ocupado por derecho propio por el oportunista empedernido. Pero olvida que el principio solo aplica a la geometría plana. Ya sabemos que la tierra no es plana, y no es el único cuerpo del universo que es redondo. 
Supuestamente en una sociedad de oportunistas uno tiene que vivir al acecho, como los animales en la sabana, esperando a la presa más débil para consumirla con la fiereza que impone la necesidad de la sobrevivencia. Pero ni somos animales ni vivimos en la selva, solo que al oportunista se le hace difícil reconocerlo, y dejarse llevar por ese instinto destructivo que proviene de los tiempos cavernarios que corren por los linderos de la genética.
Un hombre  o una mujer integra permitirían que lo elijan al primer lugar, no forzaría la circunstancia, ni cortaría cabezas para llegar a la cima de la fama o de la riqueza, o de ambas a la vez. Pero la fiera humana es la más peligrosa de todas en el entorno del universo, usa más que sus afiladas fauces para eliminar la presencia de la alta moralidad que obstaculice la realización de sus ambiciones.
Entre estos demonios el más notable es el político deshonesto, corrupto e hipócrita, sea hombre o sea mujer, que no solo aspira al primer lugar siempre, sino controlar el medio para llegar a él, y luego que lo consigue se considera su eterno heredero. Luego que cruza el río, no se resiste a su deseo de destruir el puente para que nadie más lo cruce. Maquiavelo es su maestro, pero solamente observa sus más malvadas sugerencias, ocultando aquellas necesarias de usar antes de valerse del exterminio.
En todas partes y en todos los tiempos ha existido una guerra entre el bien y el mal, y los hombres íntegros tienen un modo distinto de combatir a los malvados maquiavélicos, megalómanos oportunistas de la sociedad. Las personas integras enciende la luz en los rincones más oscuros, para que los demás descubran donde habitan los oportunistas de la vida pública, especialmente, en cual guarida se protegen disfrazados de mansas ovejas los leones de los encumbrados tronos de las sociedades humanas.
Estos son los que quieren usar a los demás como escudo, para escalar a posiciones que le permitan robarle el pan y la vivienda a los vulnerables de la sociedad. Y luego acusan a la gente de ser indiferente, de ignorante e inconsciente. La gente es sabia y precavida, de lo contrario los oportunistas nacerían, vivirían y morirían en el poder y los privilegios, pero no, de vez en cuando caen victimas de sus propias ambiciones, terminan defraudados, aniquilados moralmente, en el exilio, detrás de las rejas, muertos físicamente, o moralmente, que es aún peor.
Los oportunistas abundan por doquier, y para el colmo no aprenden ni de sus propias experiencias. Ellos son como la historia aquella de la rana y el alacrán, “está en su naturaleza”. Pero es el pueblo el que paga siempre el precio, y para evitarlo el oportunismo debe ser combatido y los oportunistas moralmente eliminados. Son males aprendidos, por eso la sociedad debe implementa los medios  facilitadores de una integridad para el bien de la colectividad.

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Quién conoce el programa de gobierno del partido?


Eramis Cruz

Yo no estoy seguro cual sería el resultado si nos dispusiéramos a escoger 10 dominicanos de las calles de la capital a una hora determinada con la finalidad de que explicaran que es la Democracia Representativa. Tal vez sería demasiado pedirles que hicieran una comparación con otras ideologías o sistema de gobierno.
La manera cómo se comporta la mayoría de dominicanos en las campañas electorales, la indiferencia con respecto al comportamiento de los políticos a quienes eligen para que les representen, no solo en el Congreso y el Senado, sino durante el tiempo que permanecen en sus gestiones, indica que es imperativo un cambio con relación a la responsabilidad democrática del ciudadano. Lo mismo aplica con respecto al presidente y al vicepresidente e inclusive al mismo partido que postula a esto candidatos.
Si realmente fuéramos ciudadanos responsables en el ejercicio del derecho político, lo primero en lo que debiéramos estar interesados es en el programa de gobierno. No solo en su contenido sino en los recursos disponibles o planificados para la ejecución de dicho programa, independiente de cual partido, y muy particularmente cuales representantes.
Al hablar de programa de gobierno de los partidos políticos, no nos referimos a hojas de papel conteniendo letras muertas engavetadas, sino de un programa activo y realista desarrollado en el 
marco de un trabajo participativo de los miembros de la organización.
El programa de gobierno debería estar definido en términos generales y desglosado en términos específicos según las regiones y las áreas de aplicación, por ejemplo educación, saludad, empleo, seguridad ciudadana, producción o aumento del empleo, y aspectos tan importante como la infraestructura, agua potable, alcantarillado, y el sector eléctrico.
Sobre todo, antes de aprobarse el programa do gobierno debería ser sometido al consenso de los miembros del partido e inclusive a segmento de la población, con la finalidad de ser depurado de irrealidades y verborreas y terminar con correctivos a problemas reales de los pueblos, para satisfacer necesidades que afectan la vida de la mayoría de las familias, especialmente la relativa al nivel de vida, y la necesidad de brindar oportunidades justas de participación en la sociedad.
Aunque parezca una utopía, sería una manera de educar a la población y darle participación en el quehacer político, no solamente previo a unas elecciones, sino posteriormente haciéndoles partícipes en la evaluación de las ejecutorias de la administración gubernamental.  En este contexto la democracia no sería solamente representativa sino participativa.
Estos conceptos sobre el programa del partido, son extensivos a la oposición que no debe limitarse a un rol pasivo, sino que sus candidatos electos contribuyan con los objetivos de su organización y de sus representados en la medida en que trabajan en obediencia al programa bajo el cual fueron electos.
Los partidos políticos que reciben recursos del Estado, o sea de los impuestos que paga la ciudadanía, deberían darle en buen uso. Una manera es desarrollando actividades serias durante las campañas políticas. La educación política de ciudadanía debería ser una de las grandes responsabilidades de los partidos políticos. Los fundos asignados no deberían gastarse solamente en el renglón publicitario, sino ser justificado por actividades participativas de sus miembros.
Es tiempo de que la gente se dé a respetar frente a políticos demagogos e irresponsables que no creen en el pueblo sino en cómo escalan a las posiciones públicas o en busca de prebendas personales.
Una sociedad podrá ser subdesarrollada, pero no necesariamente esta es una condición que pueda impedir tener cierto tipo de organización en pro de una perspectiva hacia logros reales en las soluciones de los problemas más serios que aquejan el país.
En el caso muy particular de la Republica Dominicana, los partidos políticos vienen siguiendo un patrón de campaña electoral permanente, en la que el candidato de este año, se auto elige para el próximo, inclusive el presidente saliente es candidato autoproclamado para las próximas elecciones, un mensaje claro a la ciudadanía de que su voto no cuenta para su elección, sino el dinero substraído del arca del Estado. Así el candidato ladrón, y el ex presidente ladrón, luego del privilegio de la impunidad, se ríe con una actitud triunfalista muy propia de países donde la ciudadanía no se toma la política en serio.
    Hablamos del sistema de Democracia Representativa, porque esto es lo que supuestamente se conoce en el país, pero que no se aplica ni de forma ni de fondo. Solamente con un cambio de actitud del ciudadano, y con aptitudes demostrativas de que se avanza por un camino para mejorar las condiciones en que nos encontramos, será posible salir del atolladero en que nos encontramos. Cuando los pueblos deciden cambiar el curso de su destino, no hay fuerza capaz de detenerle. Aún predomina en la mentalidad del liderazgo dominicano vestigio de caudillismo por lo que no reconocen la importancia de trabajar con el pueblo. La acción educa, en la acción se aprende, cuando se ejecuta la acción se crea la experiencia, la acción es el camino para que el pueblo pase de observador a participante.

domingo, 13 de octubre de 2013

Quien piensa por ti te hace su esclavo


Eramis Cruz

Es vocación del hombre por naturaleza querer hacer mejor el mundo, hacer un esfuerzo por ser feliz, garantizar a los suyos un medio de vida digno. Hoy por hoy millones de seres humanos viven sometidos a un estado de ignorancia y miseria, carentes de los medios indispensables para la vida. Nadie podrá liberar el hombre o la mujer oprimida, el ser humano se libera tan rápido como lo entiende, tan pronto como toma en sus manos su destino, tan expedito como se da cuenta debe pensar por sí mismo.
Uno debe pensar, hacer análisis y atreverse a llegar a sus propias conclusiones. La persona que no piensa en lo que ha estado pensando tal vez no descubra la basura que alquila el espacio de su cerebro. Nuestro cerebro es la computadora más avanzada que el mundo conoce, todo lo que existe creado por el hombre es producto del cerebro. Es una lástima que se desperdicie con repeticiones, trivialidades, y otros ingresos propios de un sistema de sociedad netamente comercial. En pocas palabras, mirar Univisión seis horas diarias: Despierta América, Novelas, Familia Peluchi, Chespirito.
El estudio de la historia nos permite descubrir esta gran maravilla, como hemos avanzado en este proceso evolutivo de la sociedad universal. Había un tiempo cuando la rueda no existía, el hombre de entonces no sabía la utilidad de la rueda. Se cree que la rueda apareció como instrumento mecánico unos 5,500 años antes de Cristo. Hoy más que nunca la rueda sigue siendo de una utilidad que le hace insustituible. Prácticamente todo lo que se mueve utiliza un mecanismo rodante. Basta con pensar en el medio de trasporte sobre rueda y nos daremos cuenta de la importancia de este
mecanismo, a pesar de lucir tan simple.
 Sin embargo, el hombre tiene un gran obstáculo, es el otro hombre, aquel incapaz de entenderse a sí mismo, incapaz de verse por encima del espacio donde otros le han puesto. Y pensar que sin el trabajo del esclavo, la humanidad no hubiese llegado a este sitial. Sin el trabajo de los hombres considerados libres hoy tampoco fuera posible la existencia de este mundo tal como lo conocemos. Pero existe una sociedad piramidal que deniega de estos aportes del hombre o la mujer simple, y atribuyen el crédito del progreso a grandes líderes y científicos, solo por ser pensantes, una parte del componente de las ejecutorias.
Es hombre o mujer, sin historia, camina con la manada, es uno más de los miles que dan coloridos a las campañas de políticos oportunistas, esos que hacen campañas electorales sin programas, ofrecen cambios sin contar los recursos, esos que no tienen madre, ni padre porque son hijos de la mentira y la manipulación. El camino para hacer libre a la gran mayoría de seres humanos, se encuentra obstruido por quienes se niegan a darse a sí mismos su única puerta de salida. Son los mismos que se arrodillan en las iglesias a pedir perdón por nimiedades de la vida. Penden esperando que sucedan los milagros, a atinar el premio de la lotería, el mismo número que jugaba su abuela. Se les encuentras en los casinos adictos a la palanca de maquina traga dólares.
Ellos no son miembros de organizaciones colectivas, no tienen disciplina para cumplir con algunas regulaciones. Son muchos y sin saberlo eligen a los gobernantes, garantizan a la clase dominante su futuro de millonarios. Pertenecen a una generación incriminada a obedecer a los caudillos. Así como a ellos, educaron a sus hijos, transmitiendo la idea de que el mundo pertenece a otros, que las decisiones colectivas son decisiones de otros, que los recursos naturales que nos pertenecen a todos, son propiedades o privilegios de otros. Así permiten que sean otros los que decidan por ellos.
 En nombres de este montón de gente se adhirieron los poderes, el poder económico, el poder político, y el poder de Dios. El poder económico se vale de la fuerza de trabajo que ahora incluye a la tecnología en todas sus expresiones para aumentar sus riquezas y asegurarse el futuro de su “estatus quo”.
 El poder político para utilizar el Estado como un instrumento de mayor capacidad de poder y dominio, especialmente los cuerpos armados,  las instituciones con capacidad para desarrollar grandes proyectos, y autorizado para la aplicación de leyes y regulaciones manipuladas. Además, el Estado es un recaudador de fondos económicos, que en vez de utilizarse para bien de la ciudadanía son desviados hacia beneficios de particulares e influyentes.
 El poder de Dios que en la tierra es sostenido por el clero, ministros, teólogos y toda una estructura física de control social desimanada por todas las comunidades para llevar el mensaje de Dios los desposeídos y desheredados, pedirles que se resignen, que este mundo es perverso, y que no vale la pena, que es mejor que esperen purificados por el sufrimiento que proviene del pecado, que los ha manchado inclusive antes de nacer. Presenta un Dios omnipotente, único e invisible, sedicente de adoración, extremado en sus apremios a los buenos, pero inclemente con el pecador merecedor del infierno.
Esta es la razón por la que el mundo está repleto de héroes, las condiciones de control no es pura casualidad, más bien es causalidad que proviene de la conspiración mejor disimulada por los sofismas creados por los explotadores de la humanidad. Para proteger su pode crearon las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, El Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio, en medio de ellos existe un gran conciliador, el Vaticano.
En una sociedad verdaderamente democrática se supone que los miembros de esa sociedad desempañan en papel activo en defensa de sus intereses y a través de sus representantes en los organismos de decisiones creando un balance a su favor. Definitivamente este sistema no es funcional en los países subdesarrollados con un bajo nivel educativo y sistema político corrupto, ejemplo Republica Dominicana.

lunes, 7 de octubre de 2013

República Dominicana al borde de una nueva dictadura


Eramis Cruz

Yo sé que muchos buenos dominicanos se están cuestionando, especialmente ahora con el problema que representa el PLD que aliado al PRD y otras inorgánicas organizaciones políticas aliadas, están proyectando implantar otra dictadura en el país. Existe un gran desafío y este es el momento más crítico, porque es cuando se consolidan las instancias para dar comienzo al monopolio del poder.
No hay dudas, y todo el mundo sabe, que el arquitecto de esa dictadura es el ex presidente Leonel Fernández Reyna, con el apoyo de Miguel Vargas Maldonado, Vincho Castillo, Hipólito Mejía y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, amparado en una gran corporación con estatuto de partido político con el nombre de Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Cada uno de estos siniestros personajes, actúa burlando sus supuestos principios, y el proceso democrático de sus instituciones. En el caso de la Iglesia Católica, está violando los parámetros cristianos en los que la gente sustenta su fe, aprovechándose del silencio de las otras religiones que pescan en río revuelto.
Nadie niega, que como en todos los países, en la República Dominicana existe una minoría con un alto nivel  de vida, pero inclusive esa minoría vive en estado de zozobra por la inseguridad y la incertidumbre que vive el país, la falta de seriedad de las instituciones y los altos riesgo de salud de la población en la capital y en el interior. Con el nuevo gobierno de Danilo Medina, no se esperan soluciones por ser un presidente títere.
Frente a esta alta peligrosidad para la integridad de la República Dominicana, existe la urgente necesidad de un llamado al despertar, de un salto a la realidad, de un llamado a la conciencia, un cambio de actitud de dominicanos. Aquellos que están siendo considerados como masa silente e inerte. Es imperante renunciar a la indiferencia, al consumo de lo inútil, al adormecimiento que produce la inyección de bachatas, deportes televisivos y novelas de banalidades.
Nunca antes el pueblo estuvo corriendo un mayor riesgo de que una minoría poderosa secuestre el Estado y sus instituciones. Leonel Fernández Reyna, igual que Rafael Trujillo Molinas, escaló al poder para convertirse en una persona despreciable, ambicioso de poder, insensible y prepotente, por eso su silencio, esperando como serpiente en acecho, la oportunidad de la campaña electoral para lanzar sus millones de pesos a las calles y comprar los votos de los dominicanos pobres y alcahuetes.
Del mismo modo que lo hizo Duarte, cada dominicano necesita cambiar de actitud, adoptar una posición responsable y rechazar de raíz esa desfachatez con la que pretenden desgobernarnos. Sabemos que somos un país digno de mejor suerte, pero no llegaremos a buen término mientras tantos dominicanos se comporten como ignorante.
Solamente unidos será posible contrarrestar esta nueva envestida contra la democracia del pueblo dominicano. Recuérdese que cuando la anexión a España de nuestro país, al pueblo se le hizo creer que bajo el dominio de la madre patria todo iba a cambiar. Y que inclusive, con el inicio de lucha restauradora, el triunfo contra la fuerza del imperio se veía plagado de limitaciones, sin embargo fue el mismo pueblo dominicano quien directamente confió en su capacidad para hacer el país libre e independiente de nuevo. Pero nuestro gran error histórico ha sido siempre ignorar que quienes realmente no creen en el pueblo dominicano son elementos enquistado en las mismas instituciones del estado y del estado en sí.
Hemos hecho revoluciones para dejar las súper estructuras en mano de una oligarquía traidora. Del mismo modo que Pedro Santana y sus secuaces sirvieron a los intereses más negros contra la instauración luminosa de la Republica Dominicana, así mismo el PLD, ha traicionado el pensamiento
de su líder y fundador, Prof. Juan Bosch, y se ha colocado del lado de la corrupción y la tergiversación. No debería de carecer de motivación e entereza un partido fundado en los albores de la salida de la dictadura, los golpeos contra el pueblo del balaguerismo, y los vaivenes dudosos del PRD que provocaron la salida de su líder y fundador.  Para nadie debió ser más claro el camino y la razón de la marcha.
Estos millonarios políticos, ladrones del los recursos del pueblo, han aprovechado los efectos del llamado neoliberalismo que pretende convertir el planeta en una factoría productiva, donde el capital y quienes lo apropian sean los amos de la humanidad. Pretenden hacer creer que la clase trabajadora no existe, que las organizaciones populares no existen, que las conquistas que con esfuerzo fueron arrancadas a las grandes empresas por los sindicatos y federaciones son excesivas e innecesarias. Y para lo peor, pretenden debilitar el papel del Estado en su relación de poder para actuar en defensa de la ciudadanía en término de empleo, inversión, e iniciativas de proyectos empresariales. Se cambia el papel impulsor del Estado para convertirlo en simple contratistas de las grandes corporaciones. Para estos se están modificando las leyes en muchos países, se cambia la constitución y se crea instrumento de alta investidura, como el caso del Tribunal Constitucional en la Republica Dominicana.
En este contexto de neoliberalismos el gran capital ha cedido una miseria, o dejado caer brizna de la mesa de sus caudales para crear la impresión de que todo el mundo vive bien, un estado de enajenación motivado además por los medios de comunicación.
Frente a esta situación lo única salvedad es la participación consciente del pueblo, la creación de alianzas de las fuerzas políticas, de las organizaciones populares para contrarrestar con la fuerza necesaria y el vigor indispensable las medidas que se están tomando a modo de conspiración a voces contra la democracia y contra los derechos naturales y positivos de la ciudadanía.
Debemos finalmente comprender que aquellas revoluciones, aquellas guerras por la
independencia de los países de América, fueron actos heroicos de los pueblos. Pero en eso tiempo se trataba de crear la patria, de establecer la nación para una clase social que no conocía otro sistema que el de la clase burguesa de Europa. Por eso nunca hemos tenido éxito rotundo, porque es necesario ahora hacer la diferencia. Son esas mismas clases sociales las que se han renovado, ellas son las dueñas de los bancos que forman el FMI, y el Banco Mundial. Ellos no ven de otro modo que no sea por el hueco de sus interese, no por los sentidos de los pueblos sufridos de América.
Las grandes masas adormecidas que conforman los grandes partidos del país, deben salir de allí, todos esos partidos ya han gobernado y no han sido capaces de solucionar los graves problemas del país. El pueblo no tiene nada que buscar en el PLD, ni en el PRD, y mucho menos en el PRSC. Hoy por hoy, o actuamos como seres inteligentes, en defensa de los nobles intereses del pueblo dominicano, o el PLD gobernará hasta quien sabe hasta qué año.

La reunión privada entre Kissinger y Pinochet en Chile

Fuente: https://elpais.com/chile/2023-05-26/la-reunion-privada-entre-kissinger-y-pinochet-en-chile-queremos-ayudarlo.html?outputType=amp La ...